<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-11995170</id><updated>2011-10-26T16:06:34.417-03:00</updated><category term='grandes chilenos'/><category term='Pérez Yoma'/><category term='colorín'/><category term='colorines'/><category term='TV'/><category term='TV en Chile'/><category term='proyecciones 2008'/><category term='mapuches'/><category term='golpismo'/><category term='Epopeya'/><category term='olimpiadas'/><category term='zaldívar'/><category term='Concertación'/><category term='andrés velasco'/><category term='democracia cristiana'/><category term='Venezuela'/><category term='cumbre iberoamericana'/><category term='PISA'/><category term='chile'/><category term='juan carlos I'/><category term='TVN'/><category term='salvador allende'/><category term='educación'/><category term='hugo chávez'/><category term='Guerra del Pacífico'/><category term='inflación'/><category term='beijing'/><category term='inversiones españolas en latinoamérica'/><category term='crisis económica'/><category term='cámara oculta'/><category term='OCDE'/><category term='El Mercurio'/><category term='cambio gabinete'/><category term='china'/><category term='tasas de interés'/><category term='censura'/><category term='Bachelet'/><category term='economía chilena'/><category term='represión'/><title type='text'>WALDERBLOG -  "El desvío de lo real"</title><subtitle type='html'>"Cuando tratamos de preservar la auténtica esfera íntima de la privacidad contra el intercambio público "alienado", la privacidad misma  se transforma en una esfera mercantilizada y objetivizada. Contra este tipo de privacidad la única forma de romper con las limitaciones de la alienación es inventar una nueva colectividad". (Slavoj Zizek)</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://walderblog.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://walderblog.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Paul Walder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12625215054086126725</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://es.geocities.com/walderpaul/Paul_Walder.JPG'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>157</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11995170.post-7262909106977434240</id><published>2011-06-24T16:33:00.002-04:00</published><updated>2011-06-24T18:38:58.987-04:00</updated><title type='text'>La Polar y El Teorema de la Parte Maldita</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.topnews.in/files/Retail_Sales.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 399px; FLOAT: left; HEIGHT: 300px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://www.topnews.in/files/Retail_Sales.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;“Llegar y llevar”, el lema de La Polar, puede extenderse a todo el retail, el sistema financiero y otros varios servicios. El capitalismo en su más alta fase, que es un capitalismo a lo Rey Midas, convierte la basura en oro, las deudas incobrables en inversiones rentables, los activos tóxicos en riqueza. Hablamos de La Polar, pero también de Goldman Sachs, de Lehman Brothers y de toda la casta de los nuevos emblemas del capital, que sólo sabe de crecimiento, rentabilidad, utilidades. De acumulación de riqueza. De aquel capital amparado bajo la anomia normativa mercantil, que no conocía límites en la creación de fortunas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El gran capital y las grandes corporaciones, con la ayuda de los organismos financieros internacionales y los gobiernos de turno, prepararon el terreno para la gran escena final. El paroxismo neoliberal incluía en su teorema el crecimiento y las ganancias perpetuas. Un proceso de crecimiento, pero inorgánico, enfermo. Crecer, expandirse, pero como un tumor, a costa del cliente, de los mercados, de los inversionistas. Los activos tóxicos de las subprimes circulando como una metástasis financiera por todo el planeta, las deudas incobrables de La Polar, repactadas, recicladas, remozadas y amplificadas, atrayendo a pequeños inversionistas y a fondos de pensiones. El Rey Midas sucumbió bajo su exceso, bajo su obsesión y ambición, pero sin duda por su figurado triunfo. Cuando parece que todo ha sido dominado, cuando hasta las pérdidas han mutado en riqueza, la bazofia en oro, no estamos en la gloria del capital, sino en su ruina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Polar, Falabella, Cencosud, Ripley, han conocido este crecimiento perpetuo, que les llevó a buscar nuevas fronteras en su aventura latinoamericana. Conquista de mercados, acumulación de ganancias, nuevas marcas en los ranking empresariales. Falabella y Cencosud, sobre la base de la fruición por el consumo, que ha sido también la nueva utopía de políticos y oficiantes del mercado, han pasado a encabezar los primeros lugares de los grupos económicos chilenos. Y lo han hecho sobre el mercadeo, sobre la publicidad, sobre el crédito y otras ilusiones. Han levantado sus prodigios financieros sobre lo superfluo, lo inútil. Sobre el accesorio improductivo, sobre el tumor socioeconómico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El consumo sin freno es el alimento del retail y su obesidad: una despensa compuesta de cándidos pero hoy ya debilitados consumidores. Aquella supuesta disciplina de pago del consumidor chileno se ha estrellado con la realidad, que es empobrecimiento, carestía, insolvencia. El cumplimiento del mito neoliberal del crecimiento sin límites de las ganancias ha llevado adosada también su perversión, que ha sido faenar y despostar aquel mercado. Si esta política extrema vale para el retail y los servicios financieros, también calza con la industria productiva: su psicosis por la ganancia conduce a la desolación, como sucede con los recursos naturales y con el medio ambiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La concentración excesiva de la riqueza es un proceso que conduce a la destrucción social y económica. Como un agujero negro, que ya ha absorbido todo su entorno y finalmente hace implosión: colapsa hacia su interior. Lo que queda es la ruina, el vacío, el mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El filósofo Jean Baudrillard escribió un visionario ensayo hacia comienzos de los años noventa sobre los fenómenos extremos titulado La Transparencia del Mal. Y en uno de sus pasajes, se refiere al Teorema de la Parte Maldita, que es la consecuencia terrorífica de la producción ininterrumpida de positividad. Porque si la negatividad engendra la crisis y la crítica, la positividad hiperbólica engendra la catástrofe. Los cataclismos financieros de los últimos años y el actual son la consecuencia de aquel síndrome del crecimiento perpetuo, de la riqueza infinita. Es el efecto de una obsesión mantenida de manera enfermiza por la ambición. Un trastorno ansioso, compulsivo y colectivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Parte Maldita surge cuando no hay ni dosis, ni freno, ni crisis. Es la exageración de todos los procesos, es la obsesión del triunfo, elevado cual único paradigma del mercado. La gran corporación ya no dosifica, ya no vislumbra límites y obstáculos porque los ha vencido todos. Y allí está su destrucción. Igual que un cuerpo biológico que ha eliminado sus parásitos, gérmenes y de todos sus enemigos biológicos, que colapsa por su inmunodeficiencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cualquier intento de redención de la parte maldita, dice Baudrillard, de redención del principio del Mal, sólo puede instaurar paraísos artificiales, los paraísos artificiales del consenso que sí son un autentico principio de muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PAUL WALDER&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Paul Walder.Periodista chileno, que vive en Chile, licenciado en la Universidad Aut?noma de Barcelona. He trabajado en numerosos medios, escrito innumerables textos, columnas, art?culos y reportajes. &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11995170-7262909106977434240?l=walderblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/7262909106977434240'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/7262909106977434240'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://walderblog.blogspot.com/2011/06/la-polar-y-el-teorema-de-la-parte.html' title='La Polar y El Teorema de la Parte Maldita'/><author><name>Paul Walder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12625215054086126725</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://es.geocities.com/walderpaul/Paul_Walder.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11995170.post-6662516205727126211</id><published>2011-03-05T15:31:00.002-03:00</published><updated>2011-03-05T15:33:05.710-03:00</updated><title type='text'>Alimentos y petróleo, más combustible para la movilización social</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-kLAfr3c427k/TXKBwDbdIBI/AAAAAAAAABo/whe2nmqZI-4/s1600/protestas.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 340px; FLOAT: left; HEIGHT: 254px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5580665550819631122" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-kLAfr3c427k/TXKBwDbdIBI/AAAAAAAAABo/whe2nmqZI-4/s200/protestas.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;Durante los primeros meses del año el precio internacional de los principales alimentos registró en promedio una marca histórica, lo que generó inquietud en todos los organismos y agencias internacionales por las consecuencias que tendrán estas alzas globales en los precios internos de los alimentos de los países pobres y emergentes. La última gran alza mundial de los alimentos había ocurrido el 2008 tras la explosión de la crisis financiera mundial, oportunidad en la que esta inflación estuvo principalmente impulsada por la especulación de los mercados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta nueva tendencia al alza está reforzada por dos principales factores. Existe la especulación, que además se expresa en otras materias primas, como el cobre, el oro y, por cierto, el petróleo, pero también por el cambio climático, fenómeno que ha tenido consecuencias desastrosas en las cosechas por una ola mundial de sequías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde comienzos de año estos organismos internacionales se han caracterizado por sus severas advertencias en fotos mundiales por los efectos sociales y políticos de las alzas. Entre esas voces vibró la del presidente del Banco Mundial, el estadounidense Robert Zoellick, que llamaba a los países del G-20, grupo formado por las principales economías del mundo, a colocar la alimentación entre sus prioridades. Lo que viene, según los estudios y previsiones del organismo multilateral, tiene matices oscuros: la tendencia alcista que ya se ha observado en las materias primas, como los minerales, se traspasará a los alimentos, por lo que será un año muy duro, dijo el alto funcionario, para los más pobres y aquellos en los límites de la desnutrición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un informe de este mismo organismo da una idea de la proporción de estas alzas de las materias primas durante los últimos meses. El maíz, la soya y el aceite de palma registraron aumentos de más de siete por ciento por mes durante el periodo de septiembre a noviembre de 2010. Al tomar como referencia el año 2009, el precio internacional de alimentos ha subido en promedio 30 por ciento y, en particular, los bienes agrícolas lo han hecho 65 por ciento. Durante el mismo periodo, el precio de los metales y el petróleo han repuntado en alrededor de un cien por ciento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El alza en los precios de los alimentos no sólo hundirá en la pobreza y la desnutrición a decenas de millones de personas en los países más pobres, sino que creará una mayor inestabilidad social en un escenario ya de por sí muy inestables. Durante las alzas del 2008 hubo revueltas en varios países, entre ellos en Haití y Filipinas, las que se repetirán casi con seguridad durante los próximos meses. Evo Morales ya enfrenta una situación delicada por la inflación de los precios de los alimentos, en tanto durante la última semana de febrero hubo masivas marchas en la India empujadas por los mismo reclamos. La revolución en Oriente medio tiene también un fuerte componente económico: no pocos analistas han atribuido el origen de las revueltas a un malestar por la carestía de vida y las profundas desigualdades en la distribución de los ingresos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay otro factor que ha impulsado al alza el precio de los granos es el uso de los alimentos para la obtención de biocombustibles. Durante los meses posteriores al crack de finales del 2008 hubo también una importante alza en el precio del petróleo, variación que derivó en la reactivación de varios proyectos de biocombustibles con su consecuente impacto en los precios de sus insumos. Un informe publicado enero pasado por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos indicó que el inventario de maíz en el mundo cayó el último mes al punto más bajo en los últimos 15 años. Esto ocurre mientras la demanda del grano para elaborar biocombustibles y edulcorantes sigue en aumento. Aquel mes, el inventario de maíz en Estados Unidos era apenas superior en cinco por ciento a la demanda del grano, el punto más bajo desde 1995. En 2005 el inventario superaba en 25 por ciento la demanda, de acuerdo con el Departamento de Agricultura.&lt;br /&gt;Hace muy poco Jacques Diouf, director general de la FAO, escribió sobre los motivos en la actual crisis alimentaria. “Ante todo tenemos la cuestión de la inversión: la participación de la agricultura en la asistencia oficial para el desarrollo (AOD) se redujo de 19 por ciento en 1980 a 3 por ciento en 2006 y ahora se sitúa en torno a 5 por ciento; debería alcanzar los 44 mil millones de dólares por año y volver al nivel inicial que permitió, en el decenio de 1970, evitar la hambruna en Asia y América Latina”.&lt;br /&gt;El otro factor está relacionado con el comercio internacional de productos agrícolas, que no es ni libre ni justo. “Los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) proporcionan un apoyo equivalente a unos 365 mil millones de dólares anuales a sus agricultores, mientras que las subvenciones y protecciones arancelarias a favor de los biocombustibles tienen el efecto de desviar unos 120 millones de toneladas de cereales del consumo humano al sector del transporte. Las medidas sanitarias y fitosanitarias unilaterales, así como los obstáculos técnicos al comercio, suponen un freno para las exportaciones y, en particular, para los países en desarrollo”.&lt;br /&gt;Por último, está la desmedida especulación por las medidas de liberalización de los mercados de futuros de productos agrícolas en un contexto de crisis económica y financiera. “Estas nuevas condiciones han permitido la transformación de los instrumentos de arbitraje del riesgo en productos financieros especulativos que sustituyen a otras inversiones menos rentables”.&lt;br /&gt;Ganancias para las grandes corporaciones&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si suben los precios de las materias primas habría también beneficiados, dicen desde las tribunas oficiales de los organismos económicos. El Banco Mundial habla de “oportunidades” para muchos de los países exportadores de materias primas, como es también Chile, beneficiado principalmente por el aumento en el precio del cobre. Pero se trata de una moneda de dos caras muy dispares.&lt;br /&gt;La última semana de febrero el ex ministro de hacienda de Ricardo Lagos y actual alto funcionario del FMI, Nicolás Eyzaguirre, expuso en Washington su visión sobre la economía mundial y consideró de forma muy destacada este factor. La recuperación económica mundial será en múltiples velocidades, dijo. Una de las altas velocidades las gozará el mundo emergente. Asia, América del Sur y el Africa Subsahariana se han desacoplado de las economías desarrolladas, afirmó Eyzaguirre. Las economías que ahora son la locomotora del mundo, dijo, como China, son muy demandantes de materias primas, lo que ha dado un impulso muy grande a los países productores de commodities en el Africa subsahariana y América del sur. El caso del cobre chileno, hoy a más de cuatro dólares la libra, es una muestra evidente de este fenómeno.&lt;br /&gt;El punto de vista del establishment económico mundial no considera otros aspectos básicos de la economía mundial, como es la propiedad de los medios de producción, ni las estructuras económicas y sociales de estos países emergentes. Porque los beneficios que obtienen las grandes mineras transnacionales, ya sea en Chile o en Zambia, no llega al resto de la población. Chile tiene hoy en día un 20 por ciento de su población bajo la línea de la pobreza, en tanto en Zambia un 86 por ciento de sus habitantes vive en esa condición. En el otro extremo, sí que hay beneficios: las empresas mineras privadas que operan en Chile, tanto nacionales como internacionales, exportaron cerca de 40 mil millones de toneladas de cobre y obtuvieron utilidades por unos diez mil millones de dólares. Si hay oportunidades, como expresa el Banco Mundial, éstas están acotadas a las grandes corporaciones.&lt;br /&gt;Hacia comienzos de febrero el director de la FAO, Jacques Diouf, dio una conferencia de prensa en París y alertó sobre posibles “motines de hambre” en distintas partes del mundo. La advertencia de Diouf no consideraba aún otra variable de aún mayor peso: la violenta escalada en los precios del petróleo derivada de las revueltas en el norte de Africa y Medio Oriente. La tendencia que siguieron los precios de los alimentos el 2008 y 2009 estuvo directamente relacionada con la del petróleo. Durante las próximas semanas la combinación sequía-especulación-petróleo será una mezcla explosiva sobre un tejido social mundial a punto de reventar. La actual inestabilidad mundial, desde Oriente Medio a Atenas, desde los déficit estadounidenses y las políticas de recortes de las ayudas sociales a los trabajadores de la India que viven con cuatro mil dólares al año, la población mundial, desde sus propias subjetividades a través de los trabajadores, desempleados, estudiantes, pensionados, se muestra dispuesta a salir a las calles y expresar su ira.&lt;br /&gt;Chile, ¿otra vez “blindado”?&lt;br /&gt;Chile, afirma con poca creatividad el establishment local, está otra vez blindado. Si hay un impacto en los precios de los alimentos, dicen, éste se expresará en unos tres meses más y será menor al del 2008. En declaraciones a La Tercera, una ejecutiva de la patronal Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) afirmaba en febrero que “es probable que estas alzas no se traspasen a nivel local de forma inmediata ni completamente por varias razones. En el caso de los granos, las cosechas que están desarrollándose en este momento permiten cubrir unos seis a ocho meses del consumo interno, y se han pagado a precios más bajos que la paridad de importación”. Pero más adelante, deja abierta la duda. El traspaso de estas alzas a los precios internos dependerá de cuánto duren estas condiciones, dice, y de cómo sean las presiones internas de los precios de los combustibles.&lt;br /&gt;Hacia la última semana de febrero el precio internacional del petróleo ya había rozado los máximos del 2008. El crudo de Texas había llegado a los cien dólares, en tanto el petróleo Brent del Mar del Norte a 114 dólares el barril. En julio del año pasado estaba en 73 dólares, lo que implica un alza superior al 50 por ciento en sólo siete meses. "Es la situación más parecida a la Guerra del Golfo allá por 1990-1991. Si Libia y Argelia paralizan la producción de crudo de forma simultanea, los precios podrían dispararse por encima de los 220 dólares y las reservas de la OPEP podrían verse reducidas a los mismos niveles de aquellos años", señalaba ese informe.&lt;br /&gt;A diferencia de los alimentos, el aumento en el precio del petróleo ya ha comenzado a sentirse en la economía nacional, con crecientes impactos en diversos servicios y productos. De persistir el precio del crudo en cien dólares, estiman economistas, la inflación del 2011 tenderá a subir para marcar a diciembre sobre el cuatro y aun cinco por ciento. Pero los impactos no son sólo en la macroeconomía: sectores como el transporte, o los mismos alimentos, registrarán fuertes presiones que se traspasarán a los consumidortes.&lt;br /&gt;Los recientes precios del petróleo han tenido efectos inmediatos en el diesel y las gasolinas. Para las primeras semanas de marzo se prevén alzas de aproximadamente un diez por ciento en el actual precio de las gasolinas, advirtió Enap, lo que llevará al precio de los combustibles a rozar los 800 pesos por cada litro. Este cálculo no considera las variaciones en el precio del dólar, que durante finales de febrero registró una tendencia al alza, por lo que las gasolinas podrían elevarse aún más.&lt;br /&gt;Al observar el aumento global de los precios de las materias primas y alimentos, los analistas internacionales han comenzado nuevamente a instalar en la agenda el concepto de estanflación, que es una mezcla de estancamiento económico e inflación. Los altos costos de los insumos y, en consecuencia de los productos finales, deprimen el consumo y las ventas, lo que impide la reactivación de la economía mundial, especialmente estancada en los países desarrollados.&lt;br /&gt;El alza internacional de los precios de materias tan sensibles para la vida humana como la energía y los alimentos engarza con un clima social mundial y nacional de extrema sensibilidad ante estas variaciones. No sólo en Oriente Medio o el Magreb, sino también hace un par de meses en Magallanes, donde una multitud ciudadana organizada impidió el fin de los subsidios al gas decretado por el gobierno de Sebastián Piñera.&lt;br /&gt;Con las próximas alzas en los precios es posible prever nuevos estallidos sociales en diversas partes del globo. Hace una semana Inmmanuel Wallerstein, sociólogo estadounidense de izquierda creador de la teoría del sistema-mundo y sus ciclos históricos, escribió tras la revolución en Egipto: “El debate en torno a una crisis civilizatoria tiene grandes implicaciones para el tipo de acción política que uno respalda y el tipo de papel que los partidos de izquierda en busca del poder del Estado jugarían en la transformación del mundo que está en discusión. Esto no se resolverá con facilidad. Pero es un debate crucial de la década siguiente. Si la izquierda no puede resolver sus diferencias sobre este asunto crucial, entonces el colapso de la economía-mundo capitalista podría conducir al triunfo de la derecha mundial y a la construcción de un sistema-mundo peor del que existe ahora”.&lt;br /&gt;“Hasta el momento, todos los ojos están puestos en el mundo árabe y en el grado en que los heroicos esfuerzos del pueblo egipcio podrán transformar la política por todo el mundo árabe. Pero las brasas para tales levantamientos existen en todas partes, aun en las regiones más ricas del mundo. Para el momento, tenemos justificado ser semioptimistas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PAUL WALDER&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Paul Walder.Periodista chileno, que vive en Chile, licenciado en la Universidad Aut?noma de Barcelona. He trabajado en numerosos medios, escrito innumerables textos, columnas, art?culos y reportajes. &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11995170-6662516205727126211?l=walderblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/6662516205727126211'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/6662516205727126211'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://walderblog.blogspot.com/2011/03/alimentos-y-petroleo-mas-combustible.html' title='Alimentos y petróleo, más combustible para la movilización social'/><author><name>Paul Walder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12625215054086126725</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://es.geocities.com/walderpaul/Paul_Walder.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-kLAfr3c427k/TXKBwDbdIBI/AAAAAAAAABo/whe2nmqZI-4/s72-c/protestas.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11995170.post-6759804998873086720</id><published>2011-01-25T10:25:00.000-03:00</published><updated>2011-01-25T10:28:14.389-03:00</updated><title type='text'>“Jumbo” Golborne, comercio y política: “The Chilean Way</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;La expresión the chilean way, acuñada durante el rescate de los 33 mineros de Copiapó por el presidente Sebastián Piñera, dejó abiertas todas las interpretaciones posibles, ya sean semánticas o pragmáticas. ¿A qué se refería Piñera con esa expresión? ¿Es lo mismo hacer las cosas by the chilean way que “a la chilena”? ¿O se refería Piñera a su propio modo de hacer negocios y especular en la Bolsa, o quizá a la chapuza encubierta de alta gestión empresarial que pasa en la trastienda, pero se cubre con una buena publicidad y marketing? Puede ser también que the chilean way sea la versión local del modelo globalizador de mercado, con una dosis de picardía, que es un poco trampa, pequeño engaño, que en política y economía se amplifica como coima y corrupción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La expresión the chilean way, acuñada durante el rescate de los 33 mineros de Copiapó por el presidente Sebastián Piñera, dejó abiertas todas las interpretaciones posibles, ya sean semánticas o pragmáticas. ¿A qué se refería Piñera con esa expresión? ¿Es lo mismo hacer las cosas by the chilean way que “a la chilena”? ¿O se refería Piñera a su propio modo de hacer negocios y especular en la Bolsa, o quizá a la chapuza encubierta de alta gestión empresarial que pasa en la trastienda, pero se cubre con una buena publicidad y marketing? Puede ser también que the chilean way sea la versión local del modelo globalizador de mercado, con una dosis de picardía, que es un poco trampa, pequeño engaño, que en política y economía se amplifica como coima y corrupción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy ya tenemos más señales para comprender la ambigua expresión de Piñera. Al observar algunos trucos entre La Moneda y el Congreso, los anuncios sesgados sobre supuestas grandes y hasta revolucionarias reformas en la salud y educación, o la doble privatización de las sanitarias. Pero también están en aquella nueva forma de gobernar, que, en palabras filtradas por WikiLeaks de un informe de la embajada de Estados Unidos en Chile, están en el filo de lo legal y lo ético. Ocurrió con la venta de las acciones de Lan, de Chilevisión, de Colo Colo, y parece también suceder en el resto de su gobierno, compuesto por ex gerentes, directores y accionistas de grandes corporaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un informe de la Contraloría sobre la Onemi durante los meses posteriores al terremoto y maremoto trae bastantes sorpresas sobre the chilean way, entre las que aparece de forma indirecta la manera de actuar -presumimos que también “a la chilena”- del holding Cencosud, empresa de Horst Paulmann, ciudadano alemán nacionalizado chileno por gracia parlamentaria y cuyo gerente general fue hasta el verano pasado el actual biministro de Minería y Energía, Laurence Golborne, elevado desde el rescate minero a la categoría de principal delfín de Piñera y refrendado por la política-espectáculo con un 90 por ciento del apoyo ciudadano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según ese informe de Contraloría, que halló todo tipo de irregularidades en las operaciones de la Onemi, desde desórdenes financieros a irregularidades en los procesos de adquisiciones, donaciones y entrega de las ayudas, hay un caso que describe de forma indirecta a la chapuza propia de la Onemi: el modo de operar de la empresa Cencosud. En una visita realizada el 30 de junio pasado al Centro de Logística del Regimiento Bellavista, los auditores de la Contraloría constataron que en una dependencia habilitada para el armado de cajas de alimentos, se encontraba una considerable cantidad de víveres adquiridos por la Onemi a la empresa Cencosud S.A., sin distribuir a las familias damnificadas. Este hecho, informó la Contraloría, “denota la falta de planificación y coordinación en el proceso de compra y distribución de esos elementos de emergencia, lo cual ha ocasionado la inmovilización de tales recursos”. Este fue sólo el primer aviso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El segundo fue más contundente y claro. Los auditores pudieron comprobar que una buena cantidad de los alimentos a granel fue comprada por la Onemi a la empresa Jumbo (Cencosud), los que fueron importados por el supermercado desde Argentina. Esos alimentos no distribuidos, objeto de la presente observación, dice el informe, “corresponden al saldo no utilizado en la elaboración de 44.337 cajas de alimentos, los que, según informó la Onemi a la Contraloría, lamentablemente no se pudieron utilizar, porque la carga importada desde Argentina entró en un proceso aclaratorio con respecto a su ingreso al país, problema del cual esa Contraloría tiene todos los antecedentes”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Contraloría buscaba irregularidades en la Oficina Nacional de Emergencia pero halló una mayor en una empresa privada fuera de su competencia. Cuando el informe salió a la luz pública, los diputados democratacristianos Aldo Cornejo, Gabriel Ascencio, Gabriel Silber y Pablo Lorenzini denunciaron ante Gonzalo Sepúlveda, director nacional de Aduanas, el fraude aduanero en que habría incurrido la empresa Jumbo al haber declarado en el manifiesto internacional de carga como “Ayuda Humanitaria” productos que posteriormente fueron vendidos al Estado sin pagar los aranceles correspondientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Negocios millonarios&lt;br /&gt;con las donaciones&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El informe de la Contraloría explica más adelante la irregularidad descubierta: Cencosud ingresó alimentos como ayuda humanitaria, los cuales vendió a la Onemi. Cencosud vendió lo que debía haber donado. “Si bien es cierto el ingreso de los alimentos adquiridos a la empresa Cencosud S.A. al territorio nacional se encuentra pendiente de aclaración, debido a que los documentos de internación indicaban que correspondían a ayuda humanitaria, sin embargo dichos productos fueron comprados por esa Oficina Nacional de Emergencia, para ser entregados a los damnificados del terremoto, por lo cual no corresponde que por la situación pendiente de aclarar por esa empresa, los bienes se mantengan en forma indefinida sin ser utilizados en el fin para el cual fueron adquiridos. Cabe precisar además, que gran parte de estos bienes ya fueron distribuidos y que el señalado saldo se encuentra almacenado en dependencias externas a la entidad”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En concreto, dice la Contraloría de acuerdo a los antecedentes proporcionados por la Onemi, “se observó que se han retenido pagos a Cencosud Retail S.A., correspondientes a las facturas N 687915, 2953501 y 2963502, por $3.467.673.098, $ 2.458.249.115 y $ 581.434.494, respectivamente, todas del mes de marzo de 2010. Cabe señalar, que dichos pagos se encuentran pendientes en la Onemi debido a que los antecedentes que respaldan el cobro efectuado por el proveedor indican que bienes valorizados en un monto de $2.597.521.616, habrían sido ingresados al país desde Argentina, a través del paso aduanero Los Libertadores, no como productos importados para su venta en el país, sino que como asistencia humanitaria a la República de Chile. Lo anterior, consta en el Manifiesto Internacional de Carga y en las facturas de la Agencia de Aduanas respectiva, las que señalan que corresponden a mercaderías en donación, acogiéndose a las franquicias aduaneras dispuestas por la autoridad”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los pagos se mantendrán pendientes en tanto Cencosud no aclare la modalidad de ingreso de los bienes adquiridos y el pago de los derechos correspondientes, lo cual deberá ser acreditado documentadamente ante la Contraloría. En tanto, “la División de Presupuesto no efectuará pagos por cobro de mercaderías ingresadas al país bajo el régimen de donación, hasta que la empresa Cencosud regularice el ingreso de las mismas ante las autoridades aduaneras y sanitarias. Se ha resuelto mantener la observación formulada en este punto, mientras no se aclare la situación advertida”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al informe de la Contraloría se suma una denuncia pública hecha la segunda semana de enero por los funcionarios de Aduanas en contra de Cencosud. Solicitan a la Contraloría instruir un sumario administrativo en contra del director nacional de Aduanas, Gonzalo Sepúlveda, por permitir el ingreso de camiones de alimentos con falsos fines humanitarios durante el año 2010.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es the chilean way operando en todo su esplendor. Está la pequeña trampa, la picardía, el engaño encubierto, la relación turbia entre lo público y privado que no sólo se circunscribe al vínculo comercial Censosud-Jumbo-Onemi, sino al vínculo entre gestión empresarial y políticas públicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Los cobros abusivos&lt;br /&gt;de “Jumbo” Golborne&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;El ex gerente general de Cencosud y posiblemente uno de los hombres que ayudó a levantar este holding de magnitud continental es el actual biministro de Minería y Energía, que lidera las encuestas como el político con más futuro. Pero es necesario recordar que durante la administración de Golborne en Cencosud, las políticas comerciales de este consorcio y la relación abusiva de la empresa con sus clientes desató un escándalo que llegó a los tribunales, que sancionaron a la empresa. Como Cencosud es uno de los grandes auspiciadores de la televisión y prensa escrita, el incidente fue en algunos casos silenciado y en otros deslizado bajo cuerda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cencosud aumentó la comisión por la mantención de la tarjeta Jumbo al más puro estilo chilean way. Lo hizo de manera no sólo unilateral y arbitraria, sino a espaldas de los clientes, que no fueron informados previamente del incremento de la comisión: a partir de marzo de 2006 subiría de 460 a 990 pesos para los clientes que tuvieran un promedio de compras inferior a 50 mil pesos mensuales durante los seis meses anteriores a esa modificación. Y como los poseedores de tarjetas Jumbo Mas se calculan en más de cuatro millones, el negocio sumaba también muchos millones. Tras millares de reclamos, los clientes de la tarjeta Jumbo junto al Sernac interpusieron, en 2006, una demanda colectiva en el 10° Juzgado Civil de Santiago. Para el Sernac, el cambio unilateral de las comisiones se estrellaba contra la Ley del Consumidor: no sólo se hacía sin el consentimiento de los clientes; la empresa inventaba nuevas cláusulas y la no respuesta por parte del consumidor, significaba la aceptación del alza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como Cencosud no ofreció solución efectiva tras los múltiples reclamos, el Sernac interpuso una demanda colectiva en diciembre de 2006. Exigió que se sancionara la infracción a la ley y que cesaran los cobros indebidos. Solicitó también al tribunal la devolución de lo pagado en exceso con reajustes e intereses por todo el período, o al menos desde marzo 2006 hasta cuando los consumidores hubieren expresado su consentimiento y la forma en que tales devoluciones se harían efectivas. La sentencia no pudo ser más categórica. Acoge la demanda anulando la cláusula objetada considerando que “el consumidor frente a la modificación pretendida por la demandada, nada puede hacer, imponiéndole la empresa una modificación sin su consentimiento. El silencio en los actos de consumo no constituye aceptación. Por ello no es suficiente la inactividad de los consumidores para entender que éstos han consentido en la modificación en sus contratos”, indica el fallo. La sentencia, además, ordenó a Cencosud restituir los dineros cobrados en exceso a contar del 12 de julio de 2006 a todos los clientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Golborne es biministro. De las políticas privadas a las políticas públicas. The chilean way?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PAUL WALDER&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El imperio que Golborne ayudó a construir&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Si examinamos la reseña biográfica del biministro Laurence Golborne en la página del Ministerio de Minería, podemos leer lo siguiente: “Ha tenido una importante carrera en el mundo privado, destacándose como gerente general de Cencosud S.A. hasta el año 2009, desde donde lideró la expansión de esta compañía del retail que hoy cuenta con operaciones en Chile, Argentina, Brasil, Perú y Colombia”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si observamos el ranking de los grupos económicos chilenos, según la revista empresarial estadounidense Forbes, veremos que tras los clásicos consorcios chilenos -Angelini, Matte y Luksic-, en cuarto lugar aparece el grupo Solari, controlador de Falabella, con un patrimonio de 4.741 millones de dólares, y un poco más distanciado está Cencosud, con un patrimonio de 2.555 millones de dólares. Otros grandes del sector, como D&amp;amp;S, que comparte el grupo Ibáñez con Walmart, ha acumulado 1.679 millones de dólares, en tanto Ripley más de 800 millones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos nuevos grandes grupos económicos han hecho su fortuna en Chile sobre la base del consumo masivo, el crédito y la desregulación de todos los mercados. Su expansión ha sido tal, que en pocos años se han ubicado entre los principales actores del retail latinoamericano. El año pasado, y pese a la crisis, estuvieron entre las empresas de su rubro con mayores ganancias en la región. Falabella estuvo en el tercer lugar, con utilidades, en 2009, por 392 millones de dólares y ventas por casi siete mil millones, y Cencosud, en el noveno lugar, con ganancias por 190 millones. El año pasado, el consorcio tuvo ventas en Latinoamérica por más de nueve mil millones de dólares, sólo superado por el gigante del retail de la región, el brasileño grupo Pan de Azúcar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PW&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Publicado en “Punto Final”, edición Nº 727, del 21 de enero al 3 de marzo, 2011)&lt;br /&gt;punto@interaccess.cl&lt;br /&gt;www.puntofinal.cl&lt;br /&gt;www.pf-memoriahistorica.org &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Paul Walder.Periodista chileno, que vive en Chile, licenciado en la Universidad Aut?noma de Barcelona. He trabajado en numerosos medios, escrito innumerables textos, columnas, art?culos y reportajes. &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11995170-6759804998873086720?l=walderblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/6759804998873086720'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/6759804998873086720'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://walderblog.blogspot.com/2011/01/jumbo-golborne-comercio-y-politica.html' title='“Jumbo” Golborne, comercio y política: “The Chilean Way'/><author><name>Paul Walder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12625215054086126725</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://es.geocities.com/walderpaul/Paul_Walder.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11995170.post-7097332920067987145</id><published>2011-01-19T10:56:00.000-03:00</published><updated>2011-01-19T10:58:40.783-03:00</updated><title type='text'>Cómo leer el diario</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;Los diarios han mutado de mediadores de la realidad en falsos creadores de realidad. No canalizan información; la modelan, la elaboran. Son las grandes maquinarias elaboradoras de los contenidos necesarios para el reforzamiento del statu quo, de un sistema que se expresa en los campos económico, político, social y cultural. Los diarios envuelven las distintas realidades, las conectan, las procesan, les dan un sentido, que es un valor, un supuesto, o una respuesta a esa realidad. Son globalizadores, porque abarcan gran parte de las realidades, pero también totalitarios: cada mirada a cada una de las áreas de esa realidad es funcional a la marcha y a la reproducción de una institucionalidad. Los diarios son parte útil y oficiosa a esa institucionalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta primera afirmación nos puede dar una idea sobre cómo leer los diarios. Ya no como género informativo, sino interpretativo. Podemos decir que los diarios interpretan esa realidad, pero se trata de una traducción libre, una interpretación de los hechos bajo un rígido patrón o modelo. Es la creación de una imagen, con sus centros, su perímetro, sus pliegues, sus zonas luminosas y oscuras, sus héroes y sus villanos. Los diarios crean una representación del mundo en un alto grado de complejidad pero también lleno de contrastes básicos, como la representación del bien y del mal, encarnada ya sea por personas o dirigentes políticos (Santos versus Chávez) o por ideas (mercado versus estado).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero se trata de una representación espuria. Tras la imagen representada hay un rígido guión, que está ajustado al reforzamiento del statu quo, a la consolidación de un modelo político, económico y social. Los diarios de los grandes consorcios son una herramienta más de aquella maquinaria económica-comercial-financiera que se expresa en todas las áreas no sólo de nuestra vida pública, sino también privada. Junto a la publicidad, los diarios –y por extensión los medios en general- son el motor de lo que tantos autores han denominado alienación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como ejemplo bárbaro y extremo de escenificación de esa imagen de la realidad han sido aquellos suplementos dominicales que intentan cristalizar los millares de eventos que han formado el año. Una fotografía nacional que compone aquella imagen ideal. Es la idea de un país, una entelequia que abarca amplios campos de la institucionalidad y la sociedad, pero que sólo expresa una mirada, bien acotada y elaborada, sesgada, exageradamente compuesta. Como aquellos paisajes o retratos de caballete.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y qué vemos en esa imagen. Un país en desarrollo, moderno, en plena expansión, con los conflictos propios de una sólida democracia, con una sana alternancia en el poder, con los mercados funcionando a plena marcha. Un país que innova, aún con problemas pero lleno de oportunidades, conectado con los principales centros comerciales y culturales del mundo. Un modelo, una institucionalidad, bien consolidada, sólo amenazada por una entropía externa, como mapuches, isleños, anarquistas, delincuentes y otros desadaptados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al observar esa imagen, sólo podemos ver la expresión de una clase y de la institucionalidad atada a esa clase y a sus poderes. Como si fuera un paisaje de Santiago desde La Dehesa o desde una oficina de El Golf. Lo que se ve es una fracción de lo que hay.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuál es la funcionalidad de esa representación? Mantener y reforzar un modelo, el sistema político y económico que se instaló y amoldó en Chile durante las últimas décadas del siglo pasado. Todo lo que amenaza ese modelo está omitido o forma parte de las zonas oscuras de aquella imagen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los diarios del duopolio son un producto entre la realidad y los intereses de clase. Un producto que es una artificialidad, una relato falsario apuntalado por las grandes corporaciones y sus representantes políticos. Una imagen fantástica, que hemos de ver como tal. Es tan evidente su artificialidad, que la misma embajada de Estados Unidos en Chile, nos hemos informado a través de Wikileaks, ha quedado sorprendida. Sólo en dictaduras que ejercen una férrea censura de la prensa puede hallarse tal nivel de manipulación, omisión y mentira.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al leer estos diarios estamos leyendo una construcción artificial de la realidad, cuyo objetivo final es la comprensión por los lectores como realidad a secas. Aquí radica nuestro ejercicio: observar aquella prensa como medios para el adoctrinamiento del lector.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un ejercicio que es también un gran desafío. Porque en las condiciones chilenas, esta prensa tiene características de monopolio, lo que en el terreno de la circulación de la información son rasgos totalitarios. Una sola versión, la que se amplifica al saltar al resto de los medios, como la televisión y, en menor medida, la radio, impide ejercer nuestro derecho a una información plural. El mercado, como en muchos otros sectores, ha mutado aquí en monopolio, en una dictadura de la información.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PAUL WALDER&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Paul Walder.Periodista chileno, que vive en Chile, licenciado en la Universidad Aut?noma de Barcelona. He trabajado en numerosos medios, escrito innumerables textos, columnas, art?culos y reportajes. &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11995170-7097332920067987145?l=walderblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/7097332920067987145'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/7097332920067987145'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://walderblog.blogspot.com/2011/01/como-leer-el-diario.html' title='Cómo leer el diario'/><author><name>Paul Walder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12625215054086126725</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://es.geocities.com/walderpaul/Paul_Walder.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11995170.post-4213824353592294326</id><published>2011-01-09T18:32:00.000-03:00</published><updated>2011-01-09T18:33:04.358-03:00</updated><title type='text'>Las universidades, una “industria” con ingresos por 5 mil millones de dólares</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;Uno de los ejes del proceso de globalización impulsado a partir de las últimas décadas del siglo pasado, fue convertir en un negocio todas las actividades humanas y sociales. Todas las áreas vinculadas con nuestras necesidades, sean reales o condicionadas, no sólo mutaron en objeto de comercio, sino en grandes negocios operados por enormes corporaciones. Tras pocas décadas de desregulaciones y “reformas”, el mundo y toda su complejidad funciona bajo la égida del gran capital.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para una corporación, da lo mismo invertir en entretención, comunicaciones, transporte, vivienda, salud o educación. El objetivo es conseguir cuantiosas utilidades. Lo vemos en muchos sectores de la economía. En todos los medianamente rentables, han ingresado consorcios en permanente disputa por los mercados. El resultado ha sido una economía que exhibe por sus cuatro costados características de oligopolio, cuando no de monopolio. Sucede en las telecomunicaciones, en el comercio al detalle, en la banca, en las farmacias, en los medios de comunicación, en la salud privada y, finalmente, en la educación superior. Las universidades privadas y los centros de educación superior han conseguido titulares en los medios especializados en economía al haberse convertido en instituciones de alta rentabilidad. En otras palabras, en un gran negocio. Con razón el periódico Estrategia califica la educación como una “industria”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacia finales de diciembre, en pleno proceso de postulación a las universidades, el Servicio de Información de la Educación Superior del Mineduc (SIES), publicó que las 58 casas de estudio que entregaron sus datos obtuvieron ingresos en 2009 por más de cinco mil millones de dólares. Una cifra impresionante y, como sucede en otros mercados, también muy concentrada: las cuatro primeras universidades del ranking de ventas controlan el 40 por ciento del mercado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Baile de millones&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para darnos una idea de la magnitud de este mercado podemos hacer algunas comparaciones. Es mayor que el mercado de las farmacias, estimado en unos 1.700 millones de dólares. Es también mayor que todas las ventas que realizó ese mismo año D&amp;amp;S (dueños de Lider), la mayor cadena de supermercados del país, y se acerca a las ventas que Falabella realizó en 2009 en toda Latinoamérica, las que llegaron a 6.410 millones de dólares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La “industria” de la educación superior está encabezada por la Universidad Católica de Chile, que generó ventas por 813 millones de dólares, obteniendo una participación de mercado de 16 por ciento. En segundo lugar de ventas aparece la Universidad de Chile, seguida por la de Concepción y la privada Andrés Bello, con ingresos por 338 millones de dólares.&lt;br /&gt;Al observar las ganancias y rentabilidad de éstas y otras instituciones, es otra la figura que aparece. Son las privadas las que lideran ese ranking de ganancias y, por cierto, también el de la rentabilidad. La Universidad Católica tuvo ganancias por más de diez mil millones de pesos en 2009, lo que le da una rentabilidad (ingresos/utilidad) del 2,7 por ciento. El caso de la Universidad de Chile es similar: tuvo ganancias por más de ocho millones de dólares y una rentabilidad del 1,8 por ciento, en tanto la Universidad de Concepción, pese a haber tenido ingresos por más de 338 millones de dólares, cerró su balance con números rojos. La cuarta casa de estudios por ventas, es privada. La Universidad Andrés Bello tuvo ganancias por unos 30 millones de dólares, con una rentabilidad del 15 por ciento, sensiblemente más alta que las anteriores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La universidad que lidera las utilidades es privada. Se trata de la Universidad Tecnológica de Chile Inacap, que obtuvo en 2009 una cifra superior a los 17 mil millones de pesos, cerca de 37 millones de dólares, con una rentabilidad del 18,6 por ciento. El segundo lugar de ganancias lo tiene la Universidad Andrés Bello, seguida por la Universidad Autónoma, con 11.700 millones -unos 25 millones de dólares- y una rentabilidad del 15 por ciento. El cuarto lugar lo ocupa la Universidad Católica. Las cuatro casas de estudios con mayores ganancias sumaron unos 54 mil millones de pesos, o 114 millones de dólares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Sin fines de lucro?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No todas exhiben estos resultados. Hay también grandes pérdidas. La Universidad de Las Américas, que pertenece a Laureate International, el mismo dueño de la Andrés Bello, tuvo pérdidas por más de once mil millones de pesos pese a haber tenido ingresos por 48 mil millones. Otro caso es la Universidad de Santiago, con una pérdida superior a los cuatro mil millones de pesos, y la Uniacc, con más de mil millones en pérdidas pero ingresos por sobre los 18 mil millones de pesos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las universidades, que operan bajo la figura legal “sin fines de lucro”, se apresuran a explicar que sus ganancias son todas reinvertidas en nuevos activos. Es lo que hizo la Universidad Nacional Andrés Bello a través de un comunicado público, en el que explicó el destino de esos fondos: planta docente, infraestructura, becas. Al tratarse de un negocio de miles de millones de dólares, la comunidad exige un mínimo de transparencia. En declaraciones a El Mercurio, José&lt;br /&gt;Joaquín Brunner, director del Centro de Políticas Comparadas en Educación de la UDP, dijo que es “curioso” que algunas instituciones de educación se nieguen a entregar sus datos financieros. Además dijo que con la información disponible “no es posible separar a las instituciones que reinvierten la totalidad de sus excedentes en su propia operación, de aquellas que distribuyen una parte o toda la ganancia entre sus dueños. Es algo que urge clarificar”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Harald Beyer, coordinador académico del CEP, va aún más lejos. “Aquí tenemos los resultados de las universidades, pero no los de los holdings a los que en muchos casos pertenecen. Estos datos no permiten saber, por ejemplo, si los resultados operacionales son efectivos o si son fruto de una corrección monetaria, una provisión o un tema contable. Se requiere contar con un estado de flujo”, dijo a ese mismo diario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas sospechas se refuerzan al observar los cambios de propiedad en las universidades privadas. Durante los últimos años han ingresado al sector no sólo grandes corporaciones internacionales, sino también inversionistas extranjeros con activos en otras áreas del comercio y la economía. Bien conocido es el caso de Laureate International Universities, dueño de las universidades de Las Américas y Andrés Bello, o del consorcio estadounidense Apollo, que en 2008 compró la Universidad UNIACC, una institución “sin fines de lucro”, por 40 millones de dólares. Y también la Universidad Santo Tomás, con ventas por unos cien millones de dólares anuales, que tiene entre sus accionistas a Linzor, fondo de inversión estadounidense con presencia latinoamericana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este es un caso muy particular. Porque Linzor fue el primer interesado en comprar Chilevisión en abril de 2010, con una oferta de 140 millones de dólares. Era parte de su diversificación. Este fondo es además propietario de la cadena de cines Hoyts, cuyas ventas superaron los 60 millones de dólares el año 2009, de la Isapre Cruz Blanca (ventas por 445 millones de dólares), Cruz Blanca Salud e Idelpa Salud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La investigación&lt;br /&gt;de M.O. Mönckeberg&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las conjeturas que Brunner y Beyer formulan en El Mercurio están constatadas en investigaciones sobre el tema. Tal vez&lt;br /&gt;el principal trabajo que se ha hecho sobre la materia es El negocio de la universidades en Chile (Random House Mondadori), libro de más de 600 páginas escrito por la periodista María Olivia Mönckeberg, quien realiza una detallada y alarmante investigación sobre esta actividad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una conversación sostenida entre este cronista y María Olivia Mönckeberg sobre la materia, la periodista explicó cómo se articula este gran negocio rotulado como sin fines de lucro. “Son corporaciones sin fines de lucro, pero sin embargo esa norma prácticamente nadie la sigue. Creo que en esto hay dos grandes tipos de negocio. El negocio propiamente tal, que está interesado en sacar la mayor cantidad de dinero a través de subterfugios, como la inmobiliaria que arrienda los edificios, el que presta servicios como el aseo, los proveedores diversos, etc. Por otra parte, hay que considerar que hay una serie de subsidios que tienen las universidades por el solo hecho de serlo. Arrastran la legislación histórica que beneficiaba a las universidades tradicionales que desempeñaban un rol público, por lo cual no pagan IVA y otros impuestos. Tienen una serie de beneficios tributarios. Según especialistas, es un negocio que tiene más facilidades tributarias que la construcción. Es un negocio que por dar este servicio, educación, está muy favorecido”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El negocio de la educación aguanta todo tipo de matices y pliegues. Desde dudosos diplomados, títulos que convalidan a presión otros estudios, títulos flexibles, modulares, a distancia, en fin, productos de todo tipo bien publicitados como tales. El servicio de la educación aparece modelado por los creativos publicitarios y como un buen ingreso para los medios de comunicación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La inversión total en publicidad es probable que supere los 900 millones de dólares anuales en los balances de 2010. De este total, según el informe de Achap de 2008 (Asociación Chilena de Agencias de Publicidad), la participación por rubros está bastante atomizada, pero hay claros líderes. En primer lugar, como es tradicional y bien observable, están las grandes tiendas, con alrededor del nueve por ciento del total invertido. Les sigue la telefonía, con 4,7 por ciento, los automóviles, con 3,4%, y los productos de higiene y belleza, con un poco menos. En el octavo lugar aparece el rubro universidades, con un 2,5 por ciento del total invertido, lo que da una cifra de 22,5 millones de dólares, que supera a toda la publicidad de un sector como la banca o las farmacias. Una inversión extremadamente abultada para una actividad sin fines de lucro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No cabe duda que esta inversión está directamente orientada a ganar más mercado, como ocurre en otros sectores como las grandes tiendas, la venta de automóviles, los productos de belleza o la telefonía, todos sectores cuyo objetivo es tener una alta rentabilidad. Según las rentabilidades observadas en el informe del Mineduc, éstas llegan a superar a una actividad tan inspirada por el lucro como es la banca. Durante 2009 el Banco Santander consiguió una rentabilidad del 28 por ciento, el Banco de Chile del 20 por ciento y el BBVA del 15. La Bolsa de Comercio, que es el sitio de la especulación, el lucro y la ambición, cerró 2010 con una rentabilidad del 35 por ciento. ¿Qué otros sectores, y no sólo aquellos sin fines de lucro, pueden ostentar rentabilidades como los obtenidos por Inacap o la UNAB?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PAUL WALDER&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Negocio ideológico&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si observamos los directorios de las universidades privadas, hallaremos nombres y figuras ligadas con las grandes corporaciones y con corrientes políticas y religiosas. No es raro ver antiguos altos funcionarios de la dictadura a la cabeza de las casas de estudio, como sucedía hasta hace pocos años con Francisco Javier Cuadra, ministro secretario general de gobierno de Pinochet en la Universidad Diego Portales, con Mónica Madariaga, como rectora de la UNAB, o el ex ministro de Hacienda de Pinochet, Hernán Büchi, presidente de la Universidad del Desarrollo, en cuyo directorio aparecen también empresarios como Carlos A. Délano, presidente del grupo Penta, Carlos Eugenio Lavín, vicepresidente del mismo grupo y Ernesto Silva Bafalluy, presidente de la AFP Cuprum. Hasta hace poco el actual ministro de Educación, Joaquín Lavín, formaba parte de este directorio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este es un negocio a largo plazo. Lo tiene el Opus Dei y los Legionarios de Cristo, en las universidades Los Andes y Finis Terrae. Y también está la Universidad Adolfo Ibáñez, que es de una fundación ligada a un grupo económico importante. Es curioso ver en su nómina de estudiosos honorarios la mención de fallecidos economistas, como Hayek o Milton Friedman. Es claro ver también la adhesión a la sociedad Mont Pelerin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro caso es la Universidad San Sebastián, estrechamente ligada a la UDI. En su consejo, que preside Alejandro Pérez Rodríguez, aparecen como director el senador Pablo Longueira y el general en retiro Ernesto Videla, quien fue subsecretario de Relaciones Exteriores de Pinochet. Otro de sus directores es Andrés Navarro, presidente de Sonda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las universidades tienen muy pocas normas legales que las regulen. Tan pocas, que los conflictos de intereses abundan. Por ejemplo, está el caso de senadores que han sido o son miembros de las juntas directivas universitarias. Hemos citado a Pablo Longueira en la Universidad San Sebastián, pero también el senador de la UDI, Hernán Larraín, fue miembro del directorio de la Universidad Santo Tomás, que hoy preside Marcos Büchi. Y hay más casos que debieran considerarse conflictos de intereses. Los vínculos con la política son parte habitual de estos directorios. Otro ejemplo es el del presidente del Partido Radical, senador José Antonio Gómez, que fue miembro de la junta directiva de la Universidad del Mar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.W.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Publicado en “Punto Final”, edición Nº 726, 7 de enero, 2011)&lt;br /&gt;punto@interaccess.cl&lt;br /&gt;www.puntofinal.cl&lt;br /&gt;www.pf-memoriahistorica.org&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Paul Walder.Periodista chileno, que vive en Chile, licenciado en la Universidad Aut?noma de Barcelona. He trabajado en numerosos medios, escrito innumerables textos, columnas, art?culos y reportajes. &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11995170-4213824353592294326?l=walderblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/4213824353592294326'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/4213824353592294326'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://walderblog.blogspot.com/2011/01/las-universidades-una-industria-con.html' title='Las universidades, una “industria” con ingresos por 5 mil millones de dólares'/><author><name>Paul Walder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12625215054086126725</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://es.geocities.com/walderpaul/Paul_Walder.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11995170.post-4412206302004369435</id><published>2011-01-06T10:39:00.000-03:00</published><updated>2011-01-06T10:40:35.923-03:00</updated><title type='text'>Wikileaks y la guerra de la información</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;Wikileaks puede haber inaugurado una nueva etapa en el periodismo. Cuando observamos que los medios tradicionales, desde los diarios de circulación nacional, a la televisión y la radio, han devenido en industrias de la comunicación controladas por grandes grupos económicos, los que tienen a la vez intereses en otros sectores de la economía aparte de sus relaciones con el poder político, el periodismo independiente ha de buscarse en otra parte. El impacto de Wikileaks en la opinión pública mundial ha hecho emerger nuevamente el enorme potencial de las tecnologías de la información, las que han podido hasta ahora, no sin problemas y persecuciones, mantener su independencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La experiencia de Wikileaks es puramente digital y sólo puede existir en la red. Puede ser concebida como un medio de información, como periodismo, pero tal vez estamos en presencia de un nuevo concepto de información. Algo así como el “periodismo científico”, expresión empleada por el fundador de Wikileaks, Julian Assange, que apunta a un periodismo observable, comprobable, que permite al lector el acceso directo a las fuentes. Esta facultad no es posible en los medios tradicionales, hoy más cercanos a entretener y comerciar que a informar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una interesante entrevista realizada por una revista estadounidense, el ex director del diario El País y consejero del grupo Prisa, Juan Luís Cebrián, reflexionó sobre el cambio en la forma de hacer y consumir información, lo que estaba afectando los negocios de su grupo, así como a otros grandes consorcios de la prensa de papel. Cebrián no hablaba de Wikileaks, pero su reflexión se ajusta con precisión a esta experiencia: "El cambio fundamental está en que los diarios se sustentan en un sistema del siglo pasado: la economía de oferta; y la era digital trae una economía de demanda. Estamos en un momento en el que la intermediación, que es lo que caracteriza a la democracia representativa, está desapareciendo. Y los periodistas, que somos intermediarios entre lo que pasa y los que demandan información, estamos viendo cómo son los demás, los no periodistas, los que cuentan lo que les pasa sin ningún tipo de intermediario. Y como no sabemos qué hacer, le echamos la culpa al soporte, a ese viejo papel de periódico”. Podemos agregar que la culpa no sólo la tiene el papel, sino son los contenidos, cada vez más ligados a los grandes intereses comerciales y corporativos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Wikileaks va a las fuentes, a los insumos, a la materia prima, a la información, que ha devenido en una mercancía, un commodity moldeable por los grandes consorcios periodísticos a sus propios intereses y otros afines para convertirla finalmente en un producto de consumo de masas. Los medios tradicionales, como afirma Cebrián, ofrecen este producto, el que es cada vez menos apreciado por los consumidores, que demandan información más cruda, menos intermediada, más fiable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Assange eligió una serie de grandes periódicos del mundo, entre ellos El País, para que hagan la digestión de los millares de kilos de información. Pese a las críticas por esta elección, y pese a la posibilidad de una manipulación de la materia prima, la información filtrada por las numerosas fuentes ha aparecido, gotea cada día y molesta, lo que ha llevado al gobierno de Estados Unidos a presionar a las empresas de internet a suprimir sus servicios con Wikileaks y a pedir a través de oscuros pretextos la cabeza de Assange.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El impacto político y periodístico de Wikileaks ha transparentado el enorme poder de las corporaciones, no sólo en todas las áreas de la industria y los servicios, sino también y de manera creciente en internet. Esas presiones de la Casa Blanca sobre el servidor estadounidense que alojaba al sitio de Assange, o aquellas sobre las empresas financieras para bloquear las donaciones mediante Pay Pal a través de las tarjetas Visa y Mastercard (las que probablemente canalizan casi la totalidad de las transacciones internaciones en la web), tuvieron efectos por la enorme concentración que sufren los flujos de información en internet. Porque la diversidad inicial de la web hoy apunta también aquí a oligopolios, acaso monopolios. Una muestra puede verse en los buscadores. De los cientos que existen o subsisten, Google ha pasado a ser un estándar mundial: canaliza más del 90 por ciento, o tal vez el 99 por ciento de las consultas en la web. Hoy casi todas las búsquedas nacionales, locales, regionales, acotadas a una u otra lengua, están filtradas por Google. Esta concentración facilitaría que presiones políticas puedan bloquear, a la manera china, de todo los contenidos relacionados con Wikileaks.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero internet tiene también en su esencia, en su tecnología, el concepto de la flexibilidad, de la viralidad, de la ubicuidad. Hoy Wikileaks se ha mudado a un servidor en Suiza (wikileaks.ch) y podría replicarse en múltiples otros servidores y sitios. Podría hacerlo con Assange libre o en prisión. La guerra de la información está desatada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PAUL WALDER&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Paul Walder.Periodista chileno, que vive en Chile, licenciado en la Universidad Aut?noma de Barcelona. He trabajado en numerosos medios, escrito innumerables textos, columnas, art?culos y reportajes. &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11995170-4412206302004369435?l=walderblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/4412206302004369435'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/4412206302004369435'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://walderblog.blogspot.com/2011/01/wikileaks-y-la-guerra-de-la-informacion.html' title='Wikileaks y la guerra de la información'/><author><name>Paul Walder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12625215054086126725</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://es.geocities.com/walderpaul/Paul_Walder.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11995170.post-1836767983795185806</id><published>2010-01-26T00:39:00.000-03:00</published><updated>2010-01-26T00:42:08.301-03:00</updated><title type='text'>Del neoliberalismo encubierto al libre mercado desatado</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;El lunes 11 de enero, a escasos días de las elecciones presidenciales, Michelle Bachelet firmó el ingreso de Chile a la OCDE, inscripción que fue traducida por la misma gobernante como el fin del camino de modernización y apertura comercial iniciado por el primer gobierno de la Concertación. Tras veinte años de persistentes políticas a favor de la inserción de Chile en los mercados globales a través de profusos acuerdos comerciales con naciones de todo el planeta, Bachelet resumía el evento: "Lo que ha ocurrido durante estos veinte años es histórico. Chile deja atrás el subdesarrollo y se encamina a paso firme para convertirse en una nación desarrollada en unos años más”. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Una satisfacción más bien personal que no pudo impregnar a la opinión pública del mismo modo como sí lo lograron años atrás las firmas de tratados comerciales con Estados Unidos y la Unión Europea, interpretados por los gobiernos de entonces como el “ingreso de Chile a las grandes ligas”. La pesadumbre por la baja votación conseguida por Eduardo Frei en la primera vuelta electoral del 13 de diciembre y la inquietud por los resultados de la segunda vuelta del 17 de enero pasado oscurecían tanto la mirada retrospectiva de las políticas de la Concertación, como la visión futura. Porque muchos de los temas levantados por el candidato de izquierda Jorge Arrate y el independiente Marco Enríquez Ominami fueron críticas directas a las políticas económicas de los veinte años que destacaba erradamente Michelle Bachelet. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Si el gobierno ha considerado el ingreso del país a la OCDE como el salto hacia una correa transportadora que conducirá al pleno desarrollo, la percepción en la opinión pública se mueve por otras realidades, las que son los efectos directos, individuales y sociales de aquel anunciado y nunca alcanzado desarrollo. Porque las consecuencias locales de la inserción de Chile en los mercados mundiales, de la globalización económica y financiera, han sido también la desregulación de todos los mercados nacionales y la concentración de la propiedad a favor de las grandes corporaciones, lo que llevó durante los últimos veinte años a una entrega sin precedentes del poder al sector privado, de todo tipo de abusos corporativos, de la pérdida de derechos ciudadanos y de un aumento persistente de la desigualdad en la distribución de la riqueza. Durante estas dos décadas las grandes corporaciones de los sectores industriales, de servicios y, de modo especial, financiero, lograron ganancias inéditas en Chile, las que, pese a la negada pero vigente política del chorreo económico, no se extendieron al resto de la población. Todo Chile ha trabajado para el enriquecimiento ilimitado del gran capital. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Un ciego malestar &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Tras más de veinte años de neoliberalismo sin efectos favorables en la calidad de vida, el ciudadano finalmente ha expresado su malestar. Y nada más claro que en el voto. Pero no se trata de un fenómeno reciente. La votación contra la Concertación es el resultado de un proceso nacional subterráneo escasamente medido y poco escuchado por los gobernantes. Desde comienzos de la década y tras la crisis asiática los reiteradamente anunciados beneficios de la apertura comercial y la globalización económica y financiera ya eran interpretados por el país con creciente sospecha. Porque a la prédica de “más y mejores empleos” la evidencia era otra: un alto desempleo y deterioro, mediante externalización y flexibilización laboral de hecho, de los trabajos. Al discurso de más y mejor consumo, el ciudadano se vio prisionero de la concentración de la propiedad y de prácticas de colusión de precios, algunas evidentes pero muchas ocultas, y de un sistema crediticio abiertamente usurero y amparado por la institucionalidad económica sostenida por los gobiernos de la Concertación. Un consumo pagado en cuotas bajo la intimidación permanente de Dicom, castigo no sólo económico, sino que ha significado la supresión de la condición de consumidor, de ciudadano. Ante éstas y numerosas otras evidencias, los chilenos fueron alimentando un amargo resentimiento tanto a las políticas y a la falsa retórica de la Concertación. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Aunque los gobiernos de la Concertación, y en especial el saliente de Bachelet, intentaron destacar una vertiente social –desde el crecimiento con equidad de Ricardo Lagos a la redes de protección social de Bachelet- , la realidad, medida el domingo 13 de diciembre y el 17 de enero, ha sido otra. Ya hacia la mitad de la década la iglesia católica tuvo que interceder varias veces en conflictos sociales y laborales derivados de una institucionalidad hecha a medida de la gran empresa, proponer un salario –ético le llamaron- más justo para los trabajadores y, tal vez el llamado más concreto, criticar la esencia del mal: el modelo neoliberal. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Sondeos muy poco difundidos ya hablaban desde comienzos de la década del fuerte malestar que había producido en los chilenos la ampliación y consolidación del modelo de libre mercado. Estudios del PNUD concluían que una gran mayoría de la población quería más intervención del Estado en la economía. No bastaba con una mayor regulación, cuyos resultados sólo han demostrado la debilidad del Estado para fiscalizar y castigar a las grandes corporaciones, sino un giro a ortodoxia del mercado. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En noviembre pasado la BBC divulgó un sondeo mundial sobre el actual apoyo al modelo neoliberal, el que fue en su momento silenciado por la gran prensa chilena. Sólo meses más tarde el periodista Ernesto Carmona rescató el estudio y lo hizo circular a través de Internet. Los datos son contundentes y reflejan que más del 90 por ciento de los chilenos estima que el Estado debe asumir un rol más activo en la economía. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Entre otros datos, la encuesta reveló que casi la mitad de los chilenos “está de acuerdo en declarar que el capitalismo de mercado libre tiene problemas que se requieren resolver con más regulación y reformas, pero el 20 por ciento cree que se necesita un sistema distinto (...) en tanto un 72 por ciento de los encuestados aprueba más control gubernamental de industrias importantes, un 91 por ciento opina que el gobierno debe tener un rol más activo en la distribución uniforme de la riqueza y un 84 por ciento pide una mayor presencia del gobierno en la actividad reguladora del capitalismo”.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Tal vez la conclusión más rotunda es que Chile, tras Brasil, es el país, entre 27 naciones estudiadas, con mayor rechazo al sistema neoliberal. De acuerdo a la encuesta, los chilenos repudian sin más el actual modelo económico, fenómeno tal vez percibido por la Concertación, que incluyó entre su discurso electoral la idea de “más Estado”, eslogan que se levantó como una paradoja al observar las políticas de los últimos veinte años. Para ello basta recordar que durante el gobierno del derrotado Eduardo Frei se entregaron al sector privado áreas tan sensibles como el agua potable y los puertos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Frankenstein de la Concertación &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La resistencia al neoliberalismo en un país que ha desarrollado y acariciado este modelo con una fruición sin parangón en el mundo durante más de treinta años es un caso que ha de tenerse en cuenta. Porque el malestar sucede también en una nación despolitizada, carente de organizaciones sociales y sin una prensa masiva que ejerza la crítica, rasgos que han favorecido al populismo de la derecha. El modelo neoliberal, instalado a la fuerza por la dictadura fue moldeado por la Concertación para regocijo de la derecha y financiado por el gran sector privado, que ha convertido el consumo de masas como el único objetivo de la democracia. Un largo proceso que abarca ya más de una generación y que terminó por identificar a la Concertación con las penurias del modelo. Aun cuando es la derecha económica amparada por los militares la que detenta la paternidad neoliberal, fue la Concertación quien alimentó, fortaleció y embelleció a la criatura. Hoy, con rasgos de Frankenstein, ha destruido a quien la tomó en tan cálida adopción. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Los efectos del modelo no están sólo en el mall y en artilugios de consumo, presentados a modo de zanahoria a los ojos del burro. Los verdaderos efectos, que son el garrote, están en la comercialización de todas las actividades de la vida, partiendo por la salud, la educación y todos los servicios. Y también están en el alto desempleo, en el pavor producido por la inestabilidad laboral, en la inequidad, en la desprotección social. Se trata de efectos negados por el sector privado y, si bien últimamente y muy tardíamente reconocidos por los gobiernos, nunca resueltos. Un ejemplo de la mínima incidencia de estas políticas asistenciales ha sido la pensión asistencial que creó el gobierno saliente para las personas que quedan al margen del sistema privado de pensiones. Esta ley, celebrada como un triunfo de las políticas públicas ante el mercado, se estrelló a poco andar con el colapso financiero internacional, que generó pérdidas millonarias a los fondos de pensiones de todos los trabajadores. Tras la debacle masiva, el gobierno, sin intervenir ni criticar el sistema privado, sólo observó los movimientos del mercado. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Las condiciones laborales han quedado al arbitrio del mercado, lo que ha sido amparado durante veinte años por los gobiernos de la Concertación. Una encuesta de la Dirección del Trabajo publicada la primera semana de enero reflejó las condiciones laborales en el sector privado: más de la mitad de los trabajadores chilenos (55 por ciento) gana sueldos que no superan los 257 mil pesos brutos, en tanto sólo en el 5,1 por ciento de las empresas existen sindicatos activos. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La Concertación se presentó en estos años como el representante de la gobernalidad, de la estabilidad política, de la armonía social. Una política basada en los consensos con la derecha, que ha derivado en una política acotada –expresada por el sistema binominal-, en acuerdos entre las elites y en una fuerte exclusión de las demandas de la ciudadanía y de sus organizaciones sociales. Así como en estos veinte años la economía fue entregada para saciar el apetito del sector privado, la política, limitada a las elites y redes de poder crecientemente corruptas, ha clausurado cualquier posibilidad de mayor democratización. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Las políticas de los consensos fueron decisiones de grupo impuestas en los hechos de un modo autoritario. Un modo de gobierno que tuvo efectos en todos los aspectos de la vida política y social –derechos humanos, pueblos indígenas, políticas públicas, etc.- y que en economía se expresaron en un pacto por mantener y reforzar la ortodoxia neoliberal. Una fusión ideológica que tuvo su expresión en las propuestas de ambos candidatos. Porque si hubo diferencias, éstas fueron pequeños matices, como quedó en evidencia en la oferta del “bono marzo” anunciado por ambos candidatos. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La Concertación, enquistada en el poder político y también en el económico por medio de relaciones gozosas pero peligrosas con las grandes corporaciones, fue incapaz de ofrecer un cambio real, el que ha tomado la derecha, más como figura retórica que como propuesta política ante un pueblo despolitizado, ignorante, amnésico y desmovilizado. Porque si hay algo que la derecha ha defendido durante los últimos treinta años, es el libre mercado, que es su esencia, su ley, su naturaleza. Pero como gran paradoja, esta ciudadanía, explotada por las grandes corporaciones y endeudada con el sector financiero, ha confiado de forma candorosa en los causantes de sus males. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En Chile ha terminado el ciclo de los gobiernos de la Concertación. La ruptura de las fuerzas de izquierda pudo haber sido una causa, las oscuras redes políticas y la corrupción otras, pero en especial ha sido por el descrédito de sus políticas económicas, piedra de tope para la Concertación que crecerá con la derecha. En medio de una crisis internacional que impedirá altos crecimientos del PIB para generar chorreo económico, que es la única política redistributiva aceptada por la derecha, el malestar ciudadano aumentará. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Piñera habla de cambios. Pero en los hechos habrá continuidad en el modelo económico. La Concertación deja tras veinte años el gobierno. Pero seguirá gobernando a sus anchas el mercado. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;PAUL WALDER&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Paul Walder.Periodista chileno, que vive en Chile, licenciado en la Universidad Aut?noma de Barcelona. He trabajado en numerosos medios, escrito innumerables textos, columnas, art?culos y reportajes. &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11995170-1836767983795185806?l=walderblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/1836767983795185806'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/1836767983795185806'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://walderblog.blogspot.com/2010/01/del-neoliberalismo-encubierto-al-libre.html' title='Del neoliberalismo encubierto al libre mercado desatado'/><author><name>Paul Walder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12625215054086126725</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://es.geocities.com/walderpaul/Paul_Walder.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11995170.post-438046105326863412</id><published>2009-11-11T12:48:00.002-03:00</published><updated>2009-11-11T12:53:13.768-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='represión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mapuches'/><title type='text'>La difusa línea entre democracia y dictadura</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.lsqueluchan.org/local/cache-vignettes/L300xH484/k56al2-d211e.gif"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 135px; FLOAT: left; HEIGHT: 220px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://www.lsqueluchan.org/local/cache-vignettes/L300xH484/k56al2-d211e.gif" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:78%;"&gt;La prensa está abocada a la construcción de una nueva amenaza social: el mapuche, que no es la causa mapuche, sino la simple y arbitraria violencia atribuida a un pueblo originario. Un proceso levantado y amplificado por El Mercurio y recogido y estimulado por el resto de los grandes medios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El nuevo peligro social crece alimentado por un discurso alegórico, capaz de destapar y expandir los profundos prejuicios racistas incubados durante la historia chilena. El enemigo interno desarrollado durante la dictadura, que también era externo –recordemos el “comunismo internacional” recitado en el atropellado e incoherente fraseo de Pinochet- toma hoy la figura del indígena, que invoca también al miedo –del terror a la violencia- al desconocido, al otro. Una inquietud ancestral apostada desde los orígenes del estado chileno, que justifica la contención, la trinchera, la exclusión. La represión y persecución. Hasta el asesinato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El estado neoliberal, aquel que pregona todo tipo de libertades, es un estado represor. Y no tiene alternativa ni salida. La desigualdad que produce la economía de libre mercado, desigualdad inherente a este capitalismo extremo, requiere de vigilancia permanente, de organismos de seguridad, de policías militarizadas. Porque mantener el mal denominado libre mercado, que sólo otorga libertad a los grandes propietarios, es mantener la herramienta que multiplica todas las desigualdades y exclusiones. La democracia neoliberal, expresada en la manipulación política, en la mentira ejercida a través de los medios, la ubicuidad e impunidad de las corporaciones... sólo se mantiene en pie bajo un aparato policial. El paso a una dictadura probablemente sea un asunto de matices.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La policía está al servicio de una clase, la dominante. Lo mismo que el estado y, en la precaria y desfigurada democracia chilena, todo el andamiaje político. Esta afirmación, que surge de la evidencia, ya no nos crea extrañeza alguna. El aparato policial está para cuidar a las elites, a los regalones y bendecidos por el neoliberalismo. La policía militarizada no sólo reprime al delincuente común y sus derivaciones, siempre pobres, de origen y situación, sino a los trabajadores, sindicatos, estudiantes y ciudadanos. A todo atisbo de organización social. La máquina represiva está al servicio del statu quo que favorece a las grandes corporaciones para controlar la lucha de clases. Lo que no puede hacer el modelo neoliberal, que no suaviza las contradicciones ni la lucha de clases, sino las acrecienta, lo hace el estado de clase a través de su brazo armado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que vemos en el pueblo mapuche son señales extremas de este estado neoliberal represor. Es su evidente orientación, su curso y acción. El “libre mercado” en la región mapuche está solidificado en las grandes forestales y terratenientes históricamente favorecidos por el estado chileno en medio de un universo de mapuches desplazados. Libertad para las elites propietarias, dependencia para el resto de la población. Esclavismo económico para el mapuche. Un statu quo que solo se mantiene con una creciente fuerza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero nada de ello es visible para el ciudadano común, alienado con la realidad construida por los grandes medios de comunicación. El conflicto mapuche, mediatizado e impulsado por El Mercurio –cuyos vínculos con los terratenientes y las empresas forestales en la Araucanía son bien conocidos- circula por el resto de los grandes medios, en manos de las corporaciones y sus favorecidos. Se trata de un relato diseñado a la medida de los grandes propietarios que se acopla con prejuicios atávicos producto de la ignorancia, endurecida y fomentada con deleite por la gran mayoría de los diarios, la televisión y la radio. Los grandes medios son una herramienta fundamental para mantener el orden neoliberal a través de la confusión, de simuladas pero interesadas simbologías, de la siembra y posterior cosecha del temor y el aprecio de falsas identidades y satisfacciones. Es el espíritu burgués, complaciente e individualista, temeroso y egoísta, reduccionista, autista. Un espíritu, un sentido de vida, que solo aprecia y se identifica con sus “iguales”, que rechaza, desprecia y teme, a todas las diferencias, a los otros. El mapuche, el indio irracional y violento que alegoriza esta prensa, es aquel otro. El burgués y el aspirante a burgués, en su desesperación por integrarse ya no solo le teme. Ha comenzado a odiarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una construcción perversa y peligrosa. Como la que desarrolló aquella misma prensa afín a la dictadura durante los nefastos 16 años. Aquellos “otros”, perseguidos, asesinados, maltratados y denigrados, fuimos nosotros. Hoy, nuevamente, el diferente, el mapuche, el no chileno, violento, el “terrorista”, somos otra vez todos nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PAUL WALDER&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en Punto Final &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Paul Walder.Periodista chileno, que vive en Chile, licenciado en la Universidad Aut?noma de Barcelona. He trabajado en numerosos medios, escrito innumerables textos, columnas, art?culos y reportajes. &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11995170-438046105326863412?l=walderblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/438046105326863412'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/438046105326863412'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://walderblog.blogspot.com/2009/11/la-difusa-linea-entre-democracia-y.html' title='La difusa línea entre democracia y dictadura'/><author><name>Paul Walder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12625215054086126725</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://es.geocities.com/walderpaul/Paul_Walder.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11995170.post-1386787951646253928</id><published>2009-09-16T21:39:00.001-04:00</published><updated>2009-09-16T21:43:29.902-04:00</updated><title type='text'>La necesaria desaparición del Partido Socialista</title><content type='html'>&lt;a href="http://i49.photobucket.com/albums/f255/chileclarin/casado_QEPD.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 211px; FLOAT: left; HEIGHT: 257px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://i49.photobucket.com/albums/f255/chileclarin/casado_QEPD.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;Nombrar lo real en el mundo de las representaciones y los simulacros puede parecer una nueva representación, un juego, un reflejo, un chiste. Porque la realidad, la más cruda realidad, reproducida, cubierta de retórica, de imágenes, de símbolos sobre otros símbolos, sólo puede ser asumida con espanto, con dolor. Incluso con una dosis de humor. Porque de tan reales, algunas cosas, esas cosas humanas, llegan a parecen no sólo espantosas o innombrables, sino absurdas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Q.E.P.D, “de la inutilidad del partido socialista y de las razones que aconsejan hacerlo desaparecer” (el afilador, 2009) libro escrito por el militante PS Luis Casado, es una de esas miradas al centro de la realidad política. Ante esa cruda, pavorosa realidad, ante cuya descripción, inventario, disección, que nos deja atónitos, hemos optado por no mirar, y mantenernos en la falsedad. Porque de eso se trata el texto de Casado, de quitar toda la indumentaria retórica, todo el disfraz a una entidad política que ha sido pulverizada por la historia reciente. No sólo por la reacción y persecución tras el golpe de estado, sino principalmente por motu proprio. Más daño le hizo al PS su deleitoso abrazo al neoliberalismo que Pinochet.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablamos de falsedades, de imposturas, de símbolos, no vacíos, pero sí vaciados. Decenas, centenares, talvez millares de eventos y señales levantadas como evidencias por el autor. Tantas, que no queda duda: el PS no ha sido víctima de la dictadura sino de la corrupción, en todas sus acepciones, pero especialmente en el sentido del desgaste, de la alteración de su esencia hasta el punto de quedar irreconocible. De ser otro u otra cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué tiene que ver el PS chileno de hoy en día con el pensamiento de Salvador Allende? Con quien estatizó la banca, realizó una reforma agraria, nacionalizó el cobre. Qué hace una fotografía de Allende en la sede de un partido cuyos gobernantes y funcionarios han promovido privatizaciones, divinizan al “libre mercado” como el “motor de la economía”, apoyan el lucro en la educación y a las transnacionales y persiguen al pueblo mapuche. Un partido que se resiste a cualquier propuesta seria y verdadera de cambio social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El gran absurdo es que se trata de un partido llamado Socialista, un partido que estimula el neoliberalismo pero con la retórica y los simbolismos de un partido obrero, de trabajadores, de clase obrera, que canta la Marsellesa socialista. ¿Qué dice el PS sobre lucha de clases? ¿Sobre Marx, Lenin, Gramsci? El PS “pega en la mercancía que vende una etiqueta que no le corresponde: caballa por atún, gatos por liebres, consolidación de la institucionalidad dictatorial por transición a la democracia… neoconservadores por socialistas…”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin este PS –Casado extiende de manera tácita la invitación al resto de la Concertación- se elimina un gran obstáculo. Un estorbo para los movimientos sociales, que eleva sus cantos de sirena y su falsa indumentaria en cada elección. El PS es hoy el mejor muro de contención para los movimientos sociales levantado por las fuerzas de la reacción. Es una pieza más de la reacción, que contiene y a la vez engaña. “Porque el PS, en un solo empeño, niega la realidad y asesina los sueños, hunde los reencuentros y sabotea las resistencias”, dice el autor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un libro necesario para mirar la absurda e invertida realidad. “Un partido como aquel en que se ha transformado el partido socialista de Chile no sirve para nada. Solo su desaparición podría favorecer la emergencia de nuevas fuerzas portadoras de un proyecto innovador que, gracias a nuevas alianzas, permitiese ampliar el universo de lo posible”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PAUL WALDER &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Paul Walder.Periodista chileno, que vive en Chile, licenciado en la Universidad Aut?noma de Barcelona. He trabajado en numerosos medios, escrito innumerables textos, columnas, art?culos y reportajes. &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11995170-1386787951646253928?l=walderblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/1386787951646253928'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/1386787951646253928'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://walderblog.blogspot.com/2009/09/la-necesaria-desaparicion-del-partido.html' title='La necesaria desaparición del Partido Socialista'/><author><name>Paul Walder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12625215054086126725</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://es.geocities.com/walderpaul/Paul_Walder.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11995170.post-3488802410855927536</id><published>2009-09-11T15:37:00.001-04:00</published><updated>2009-09-11T15:41:23.679-04:00</updated><title type='text'>Adiós al Séptimo de Línea: Megavisión, el fantasma de Ricardo Claro y la telaraña nacionalista</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_XcWXaoSlty8/SdQp52bef7I/AAAAAAAAMZM/4vByNkDxs2k/s400/combate+naval+de+iquique-byn.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 235px; FLOAT: left; HEIGHT: 171px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_XcWXaoSlty8/SdQp52bef7I/AAAAAAAAMZM/4vByNkDxs2k/s400/combate+naval+de+iquique-byn.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;El Fondo para creaciones audiovisuales del Consejo Nacional de TV le entregó 500 millones de pesos a Megavisión para la producción de una miniserie histórica basada en el best seller nacional Adiós al Séptimo de Línea. El subsidio público al canal privado fundado por el fallecido empresario Ricardo Claro es el mayor en la historia de estos fondos, por lo que de alguna manera significa un premio especial a esta propuesta, la que dirigirá Alex Bowen (Mi mejor enemigo, 2005) para emitirla por Megavisión durante el 2010 en el marco de las celebraciones del Bicentenario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adiós al Séptimo de Línea fue escrita como guión de radioteatro hacia la mitad del siglo pasado por el iquiqueño Jorge Inostroza. La historia tuvo un éxito rotundo entre fines de las décadas de los cuarenta y comienzos de los cincuentas, lo que motivó a Inostroza a convertir el relato en una monumental novela de varios volúmenes. Posteriormente, hacia finales de los setenta, en plena dictadura y para goce de los sectores más nacionalistas, la saga fue publicada en un nuevo género: fascículos ilustrados coleccionables encartados en un periódico. “La gesta heroica de 1973”, la “refundación de la patria” tenía sus antecedentes en este relato histórico-militar, levantado como la piedra angular de la nación. Adiós al Séptimo de Línea no sólo entretenía: era una gran herramienta de propaganda nacionalista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La trama, como se sabe, es la narración más o menos cronológica de la Guerra del Pacífico, un relato que mezcla elementos reales con ficción, encauzada ésta en diversos personajes pero cuyas protagonistas son dos mujeres. Pero no está aquí su sentido. No sólo apuntaba a entretener, como cualquier radioteatro, folletín o teleserie, sino recuperaba y amplificaba un registro histórico que elevaba a la categoría de mito patriótico como emblema de identidad nacional. Es ésa su impronta desde sus orígenes, la que mantiene con ciertas complicaciones hoy en día. Según afirma El Mercurio, que le ha dado una cobertura privilegiada a esta noticia, la teleserie del radioteatro de Inostroza era uno de los grandes proyectos de Ricardo Claro, una figura cuyos rasgos ideológicos y políticos son bastamente conocidos. Volver a popularizar esta historia en los inicios del siglo XXI es reforzar, una vez más, un imaginario colectivo apoyado no sólo en los más “profundos sentimientos patrióticos”, sino además en el expansionismo, en el militarismo, en la tensión regional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué un episodio que había ocurrido unos 60 años atrás suscitaba en la década de los cuarenta tanto interés y pasión en los auditores? El crítico cultural Justo Pastor Mellado, en un análisis sobre esta obra, levanta una conjetura sobre el enorme éxito del radioteatro hacia finales de aquella década. La obra de Inostroza “habla un cierto inconsciente de la reparación chilena sustitutiva, deseosa de poner en escena una epopeya de expansión en los momentos en que sufre su propia subordinación frente a una expansión mayor cuyo flujo resulta incontenible: la era kennedyana, la Alianza para el Progreso. Es decir: en el momento mismo que se hace manifiesta la certeza de la subordinación neocolonial, se desarrolla una sensibilidad patriota a partir de la recuperación de glorias expansionistas pretéritas. Esta podría ser una de las razones “literarias” del éxito de Adiós al Séptimo de Línea”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, sesenta años desde la emisión del radioteatro, no sabemos si es otra la niebla que cruza el inconsciente colectivo de la nación, pero sí surgen ciertas sospechas sobre una profunda mutación (más de ello conoceremos una vez estrenada la serie). Lo que sí ha cambiado respecto a la década de 1940 es el entorno político nacional, regional y mundial. Pero otros rasgos políticos, sociales y culturales se mantienen, como la neocolonización, que sigue siendo hoy tan intensa y evidente como entonces, o los impulsos nacionalistas, que pese a los procesos de integración regional, allí están latentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El gran cambio está en el pensamiento colectivo respecto a la función del Ejército chileno. Tras el golpe, la dictadura y tras los crímenes de lesa humanidad cometidos por militares, las fuerzas armadas chilenas han opacado su historia. La identificación popular del Ejército con la Guerra del Pacífico derivó a su relación con las violaciones a los Derechos Humanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Programas de televisión como Pelotón, a la misma publicidad del Ejército para reclutar personal, que ha mutado los llamados al patriotismo por imágenes que remiten a aventuras cinematográficas, tratan de alivianar el peso de la historia reciente sobre las fuerzas armadas. Una teleserie transmitida por Megavisión y amparada por el fantasma de Ricardo Claro tiene como objetivo no solo ahondar en este proceso de limpieza. Busca también colocar a las fuerzas armadas como el emblema de la patria, la militarización del inconsciente colectivo y reforzar los privilegios militares. Un proceso que podría tener un efecto contrario al deseado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vuelta a los más fervorosos y polvorientos nacionalismos expresada hoy no por fusiles y bayonetas sino por F-16, tanques y fragatas, sería oscurecer más las endebles relaciones con los países vecinos. Y no es ésa la mejor señal para la celebración del Bicentenario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PAUL WALDER&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Paul Walder.Periodista chileno, que vive en Chile, licenciado en la Universidad Aut?noma de Barcelona. He trabajado en numerosos medios, escrito innumerables textos, columnas, art?culos y reportajes. &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11995170-3488802410855927536?l=walderblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/3488802410855927536'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/3488802410855927536'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://walderblog.blogspot.com/2009/09/adios-al-septimo-de-linea-megavision-el.html' title='Adiós al Séptimo de Línea: Megavisión, el fantasma de Ricardo Claro y la telaraña nacionalista'/><author><name>Paul Walder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12625215054086126725</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://es.geocities.com/walderpaul/Paul_Walder.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_XcWXaoSlty8/SdQp52bef7I/AAAAAAAAMZM/4vByNkDxs2k/s72-c/combate+naval+de+iquique-byn.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11995170.post-5643025568498923762</id><published>2009-08-13T10:35:00.000-04:00</published><updated>2009-08-13T10:37:55.413-04:00</updated><title type='text'>¿En los medios o contra los medios?</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;Se puede pensar, pero no mencionar. Ciertas verdades, levantadas con palmaria claridad, han de apagarse, comprimirlas en la oscuridad de lo más privado. Cuando los jóvenes portavoces del comando de Eduardo Frei acusaron a Karen Doggenweiler y a TVN de hacer indirectamente campaña a favor del marido de la animadora, tuvieron que silenciarse al día siguiente. En realidad los callaron Tironi y Halpern, los expertos de marketing y publicidad política del comando del senador. Porque las acusaciones levantadas difícilmente podrían sostenerse en argumentos comprensibles por el público de la televisión. Argumentos racionales que se estrellarían con los afectos, las pasiones, con el sentimiento sesgado y oblicuo de los fans. Allí, no entran razones. Mejor ha sido callar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El comando de Frei ha evaluado lo que es evidente: compite en los medios, pero también contra los medios. Sebastián Piñera, que le lleva aún la delantera en todas las encuestas, es dueño de un canal de TV, y Marco Enríquez-Ominami, que es productor y director audiovisual, está casado con la animadora de un programa estelar de este invierno. Estos dos candidatos hacen de los medios su medio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El comando de Frei bien podría haber acusado a Piñera de competencia desleal y de realizar campañas encubiertas a su favor en Chilevisión, pero estos argumentos irían en contra del mismo libre mercado, de la libertad de invertir, de las propias bases económicas neoliberales. De las mismas que promovió hasta el extremo de privatizar el agua potable el gobierno de Frei. Pero al haber levantado el dedo contra Karen las consecuencias fueron aún peores: ha sido la política contra los medios, contra la entretención; ha sido la poca credibilidad de la política contra la fruición de la televisión. Cualquier sondeo, cualquier observación, convertía este ataque en un estruendoso fracaso. La oportuna retractación evitó mayores daños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estamos frente a una nueva expresión de la política-espectáculo. De la política, que penetra y se fusiona con la farándula y el circo, relación rentable, utilitaria, pero viciada. Una relación incuestionable, pero innombrable. La política ha ingresado en el mundo del espectáculo pero ha debido ajustarse a él, adoptar su lenguaje, su lógica, su estructura. Un proceso en el que ingresa por la ventana, a contrapelo, bajo profundas sospechas. En el espectáculo, la política es un actor secundario, un invitado de piedra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frei es probablemente el menos mediático de los candidatos. Parco, opaco, dubitativo, contradictorio… aburrido para la televisión y los medios. Es torpe para el ágil lenguaje audiovisual. Yerra y es incoherente. Para la política-espectáculo es sin duda el peor de los candidatos: no tiene el discurso organizado y pseudo dialéctico de Piñera y, por cierto, es el reverso de la locuacidad de Enríquez-Ominami.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero Frei es y tiene que ser parte del espectáculo y de sus accesorios, como son las encuestas, el marketing y la publicidad política. En el territorio público más institucional, en el que predominan la representación y las imágenes, los eslogan, jingles y caricaturas, Frei es un producto, una marca bien promocionada y publicitada. Pero bajo la luz de los medios, bajo la inmediatez de una cámara, no mucho más que eso. Si sus atributos pueden sostenerse bajo guiones rígidos y pautas estructuradas por sus publicistas, sus debilidades afloran y escurren en cada declaración pública. La televisión, que es el escenario propio de la política espectáculo, es para Frei un lugar tan peligroso como un circo romano. Pero no puede escabullirse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay ciertos matices y contradicciones con los discursos y la representación política. Paradojas que crea el mismo espectáculo, la excesiva representatividad. Como el histrionismo, que es también falsedad y retórica. Que es engaño. El exceso de locuacidad en un pueblo que carece de ella puede ser una causa de molestia, de honda sospecha. Puede ser una forma de coerción intelectual y engaño. Y puede ser aún más cuando la política ha perdido las relaciones con sus representados, cuando ha conformado un club privado, una sociedad de elites. Cuando pocas actividades despiertan más recelo y desconfianza que la política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hemos tenido gobernantes de facto y elegidos de poca o nula capacidad discursiva ante los medios. No sólo Pinochet, que usó su incompetencia expresiva para despreciar a “los señores políticos”. Y durante las más recientes y posmodernas décadas la gran promesa política del nuevo milenio que fue Ricardo Lagos sucumbió, entre otras causas, claro está, junto a su retórica y su academia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Confuso panorama para el espectáculo político, que no pocas veces ha buscado instalarse desde el mismo espectáculo. Cuántos casos, por lo general doblemente lamentables para la política, de figuras del espectáculo, el cine y los medios que han levantado exitosas candidaturas pero han realizado penosos gobiernos: desde Ronald Reagan a Arnold Schwarzenegger, desde Berlusconi a Abdalá Bucaram a Collor de Melo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frei, cuyo opaco talante alguna vez durante la década pasada se interpretó como la cara inversa al bullicio político, tal vez debiera mantener esa senda. La naturaleza es sabia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PAUL WALDER &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Paul Walder.Periodista chileno, que vive en Chile, licenciado en la Universidad Aut?noma de Barcelona. He trabajado en numerosos medios, escrito innumerables textos, columnas, art?culos y reportajes. &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11995170-5643025568498923762?l=walderblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/5643025568498923762'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/5643025568498923762'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://walderblog.blogspot.com/2009/08/en-los-medios-o-contra-los-medios.html' title='¿En los medios o contra los medios?'/><author><name>Paul Walder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12625215054086126725</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://es.geocities.com/walderpaul/Paul_Walder.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11995170.post-4359626400388480796</id><published>2009-08-04T10:32:00.002-04:00</published><updated>2009-08-04T10:37:37.305-04:00</updated><title type='text'>La liviana máscara del fascismo</title><content type='html'>&lt;a href="http://blogs.warwick.ac.uk/images/hannahclapham/2005/02/24/kd-greek.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 340px; FLOAT: left; HEIGHT: 171px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://blogs.warwick.ac.uk/images/hannahclapham/2005/02/24/kd-greek.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;La rigidez y estrechez del escenario político chileno ha comprimido el debate. Lo ha debilitado y vaciado. En su reemplazo, ha creado una discusión artificial, acotada a la espuria constitución vigente, al sistema binominal, a la institucionalidad económica, a la oscura transición pactada. Un debate debilitado, superficial, pero especialmente falso: la discusión política chilena es excluyente, sesgada, cristalizada. Un diálogo de salón, una conversación con el pomposo acento de la oligarquía. Así como durante esta transición se ha amordazado el debate económico, estrechado sólo al modelo de mercado neoliberal, también ha sucedido con el político, reducido al bipartidismo Alianza-Concertación. Ambos casos, excluyentes y reduccionistas, ambos reflejos de la intolerancia, son las causas de la actual degradación política. De la política de las elites funcionarias y gerenciales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Expresiones amplificadas de la estrechez y debilidad política son los medios de comunicación, instalados como herramientas para disimular ruidosamente la sombra de tales falencias. Los grandes medios de información política, que son los distintos productos, marcas y modelos del duopolio, están allí para crear un espectáculo entre cuatro paredes, para delirar sobre falsas diferencias, para enredar sobre posibles juicios y sanciones. La prensa del duopolio está allí para crear el escenario de la diferencia entre los socios del mismo club, entre los mismos compadres y la misma parentela. Para hacer de la rutina política una tragicomedia. Un pobre y triste circo matutino, un folletín vespertino, una opereta nocturna. Para rehacer la viciada y aborrecida política binominal en un guión de teleserie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Simulación de la política y simulación de los mismos medios, levantados como canales e intérpretes de las diferencias, de las múltiples voces, como operadores de la libertad de expresión. Como centinelas de la democracia. Como fiscales de la corrupción. Entre las cuatro paredes del sistema binominal la prensa del duopolio simula objetividad e inventa diferencias. Pero dentro de esta prisión de la política también perdemos las referencias, el mismo sentido de la política. El lector y el elector, mareados, desconcertados en ese encierro, pierden la orientación misma en el espectro político.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una rutina sólo quebrada desde el exterior. Los procesos sociales y políticos de cambio que se desarrollan en otros países latinoamericanos colocan a la prensa del duopolio en su lugar natural: la extrema derecha. Y la simulación se rompe, se caen los andamiajes de la objetividad y aparece la intolerancia más reaccionaria con todas sus telarañas. Aparece la prensa como gran muralla conservadora y máquina de confusión y mentira. El golpe de Estado en Honduras ha devuelto a la prensa del duopolio –pero no sólo a aquella- a ejercer su verdadera función: órgano de difusión de los sectores más reaccionarios y mecanismo que bloquea el cambio social. Una función con evidentes características fascistas, con opiniones pergeñadas por antiguos colaboradores de la dictadura de Pinochet. Una función política extrema modelada a través de la prensa, que en el caso de El Mercurio está inscrita en la historia reciente de Chile. El binominalismo, el coto cerrado de la economía de mercado elevada cual asunto de Estado, han sido los insumos para la gran simulación democrática de este diario. Sabemos que ante un nuevo proceso de cambio social desempolvaría los viejos y bestiales planes: el apoyo a los golpistas hondureños así como el rechazo visceral a los gobernantes de izquierda latinoamericanos son evidentes señales de un tipo de pensamiento conservador y violento hundido hasta los orígenes de nuestra malograda historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Tercera acude a Mario Vargas Llosa e Hijo, las plumas más famosas del reaccionarismo latinoamericano, y hoy las más grandes maquinarias de difusión del pensamiento conservador. Un discurso que se extiende de forma orquestada a través de todos los grandes medios de derecha Latinoamericanos y amparada por las distintas asociaciones del periodismo regional. Aquellas organizaciones como la SIP (Sociedad Interamericana de Prensa) o el ultra conservador GDA (Grupo de Diarios de América) han venido levantando sistemáticas campañas para denunciar supuestos abusos contra la libertad de expresión en países como Venezuela, Bolivia, Ecuador y Argentina, pero omiten pronunciarse contra la concentración de medios en Chile o la represión contra periodistas honestos en Honduras. Una virtual omisión: La SIP muy tardíamente emitió un comunicado para denunciar la expulsión de Honduras de los equipos de televisión de la venezolana teleSUR.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La función de la prensa conservadora latinoamericana es mantener el statu quo y los privilegios de las oligarquías nacionales y los inversionistas extranjeros. Un trabajo político en el que la confusión y la mentira son insumos diarios. La expresión más viva de la reacción para los tiempos de cambio social. En Chile, el duopolio sólo simula su pereza, su aparente objetividad y el guión del rutinario circo político. Bastaría un pequeño temblor social y político para que estas máscaras se vengan al suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PAUL WALDER &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Paul Walder.Periodista chileno, que vive en Chile, licenciado en la Universidad Aut?noma de Barcelona. He trabajado en numerosos medios, escrito innumerables textos, columnas, art?culos y reportajes. &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11995170-4359626400388480796?l=walderblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/4359626400388480796'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/4359626400388480796'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://walderblog.blogspot.com/2009/08/la-liviana-mascara-del-fascismo.html' title='La liviana máscara del fascismo'/><author><name>Paul Walder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12625215054086126725</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://es.geocities.com/walderpaul/Paul_Walder.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11995170.post-3720456335427066860</id><published>2009-07-08T20:51:00.001-04:00</published><updated>2009-07-08T20:53:09.104-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='TV'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cámara oculta'/><title type='text'>Multiplicación de las cámaras: vigilancia, burla, abuso y delación</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;El mundo del espectáculo, de la representación, se compone de imágenes. Las necesita, las absorbe a través de una profusión de cámaras, de una multiplicación de las miradas. Las reproduce a través de otros millares de pantallas. Hoy todos somos una cámara, todos guardamos imágenes, en nuestras casas, oficinas, en nuestros bolsillos. Podemos mirar, y también reproducir. Es una mirada que registra, prueba y determina. Que sanciona, inhibe, que domina por su capacidad de expansión, de difusión de la imagen. Una imagen, estática o en movimiento, ya no le pertenece a su objeto. Desde que ha sido capturada es potencialmente pública.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las grandes industrias del espectáculo, de las comunicaciones, existen por su condición de cámaras, por su capacidad de representar. Pero se trata de una cámara tipo, que elabora la representación y que condiciona a sus objetos. Lo que surge de este proceso de elaboración es un producto, una ficción, una aparente realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Quién nos mira tras la cámara? ¿A quién pertenece? ¿De quién es aquella mirada? Aun cuando no sepamos con claridad la respuesta para cerrar estas preguntas, si bien podemos sospecharla porque no es lo mismo la cámara de la CNN,, TVN, Al Jazeera o Telesur, lo cierto es que esas cámaras nos condicionan. Y ante ellas, también representamos, actuamos. Tras este complejo proceso ni lo que ingresa a la cámara ni lo que sale de ellas es una realidad: es un producto comunicacional bien elaborado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La televisión abusa de esas miradas. Ha convertido sus cámaras en un arma, en una espada moral, en un juez, en un censor, en un delator. Y en un fisgón. Una cámara que se eleva por sobre el objeto que mira, que lo congela y lo debilita. Un lente que busca enfocar a su objeto como lo hace el foco del interrogador, que busca ejercer la mirada paralizante del poder. Y ante esas miradas, actuamos, fingimos, a veces huimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La industria de la televisión se nutre de esas actuaciones, de una realidad espuria, que tras la elaboración y edición falsea doblemente. Es la industria del espectáculo, cuya principal característica, casi por definición, es la representación, la simulación de la verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero hay otros recursos para continuar en aquella representación de la realidad: la cámara oculta, que parte de la base de la actuación, de la falsedad, de la mentira ante un lente. La verdad, parecen reconocer los operadores de la televisión, no se consigue a la vista de una cámara. Por ello se ha de ocultar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La nueva temporada de Informe Especial se ha apoyado en la cámara furtiva. Lo ha hecho ante el poder político al exhibir las conductas de los diputados; pero también ante simples ciudadanos, al ventilar sus miserias. Es una mirada que penetra las intimidades, las conductas más domésticas de la figura pública, los comportamientos más primitivos de los ciudadanos. Es un lente que captura las vergüenzas, que humilla y silencia. Y una vez más, podemos preguntarnos sobre aquella visión. ¿Quién mira a través de la cámara oculta? ¿Cuál es su poder de intimidación?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es el poder de la delación. Es una mirada escondida, que husmea, que penetra sin concesiones la intimidad, y que se ejerce como control social, que opera como acusador y también como juez. ¿Pero quién lo ejerce? Simplemente, la industria periodística, cuyos objetivos, bien sabemos, es la representación, la espectacularidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El uso de los lentes ocultos, que no se limita a la televisión, sino que también se ha empleado como prueba judicial, es un debate abierto ético y jurídico muy lejos de estar zanjado. Se argumenta en su contra la intromisión en la intimidad, la vulneración de la vida privada; sin embargo su restricción frena la libertad de expresión, el derecho a informar. Como lugares de encuentro entre estas dos tensiones está el mismo sentido y la ética periodística. Por qué, para qué, qué delatar, qué informar. Un lente oculto que hurga en las intimidades del poder político o económico no es igual que una mirada furtiva en la cama de cualquier ciudadano. Como tampoco es lo mismo mirar las operaciones corruptas de una gran corporación, del mismo gobierno, que las trampas que realiza un comerciante al pesar un kilo de papas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En manos de quién podemos poner esta poderosa herramienta que hoy en día está en las manos y en los bolsillos de todos. ¿Tiene la industria del espectáculo las atribuciones éticas para levantarse como acusador y juez? ¿Con qué fin denuncia y juzga? Lo hace por la necesidad de informar o para elaborar un buen –y rentable- producto periodístico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si pusiéramos una cámara oculta en las reuniones de pauta de los programas de televisión, o en las negociaciones que sus operadores sostienen con sus avisadores, tal vez nos llevaríamos unas cuantas sorpresas. ¿Están ellos en condiciones de elevarse en guardianes de la moral pública? Quién los ha nominado como jueces del comportamiento cívico?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es mejor pensar que se trata de un puro espectáculo, una simulación más de la realidad. Porque la verdad no la trasmite la televisión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PAUL WALDER &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Paul Walder.Periodista chileno, que vive en Chile, licenciado en la Universidad Aut?noma de Barcelona. He trabajado en numerosos medios, escrito innumerables textos, columnas, art?culos y reportajes. &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11995170-3720456335427066860?l=walderblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/3720456335427066860'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/3720456335427066860'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://walderblog.blogspot.com/2009/07/multiplicacion-de-las-camaras.html' title='Multiplicación de las cámaras: vigilancia, burla, abuso y delación'/><author><name>Paul Walder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12625215054086126725</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://es.geocities.com/walderpaul/Paul_Walder.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11995170.post-6856505586619941404</id><published>2009-06-19T12:20:00.000-04:00</published><updated>2009-06-19T12:21:28.948-04:00</updated><title type='text'>Un millón de desempleados y 70 por ciento de popularidad ¿truco o broma?</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:85%;"&gt;Estamos en los límites, en las marcas históricas. En el terreno de las mediciones, de los cálculos, pero también de las interpretaciones y las especulaciones. Cuando los números se han hinchado tanto, también se han reventado. De tanta medición nos hemos quedado sin medidas. Es lo que ocurre en el mar de cifras, de tendencias, lo que pasa en el mercado de las estadísticas. La exhuberancia numeral, el abultamiento de las dimensiones y proporciones lleva a su desfonde, a su descrédito, a su negación. Es lo que ha pasado con las cifras del desempleo, de la pobreza, del (otrora) crecimiento económico. Y es lo que hoy sucede con las encuestas. Si algo miden, es el clima de confusión, lleno de movimientos, de falsos objetivos, de variables espurias. Una foto mal enfocada, una grabación llena de ruidos. Una muestra médica contaminada. Torpeza y corrupción mercantil de la investigación, miseria de las ciencias sociales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas “herramientas” de las “ciencias” políticas, han llevado a posar a la presidenta Bachelet para una foto histórica: casi un 70 por ciento de la escala de la Gloria Absoluta a menos de un año del fin de su mandato, guarismo casi tan alto como el conseguido por Ricardo Lagos en el epílogo de su gobierno. Una marca que la presidenta logra –y es lo que se preguntan todos los analistas y polítólogos de profesión- cuando arrecia la crisis económica en el mundo. Porque en Chile, se responden ellos mismos, se ha sorteado bien. Chile, dicen y repiten desde las oficinas de El Golf a La Moneda, ha sabido enfrentar la crisis. Porque Chile es, también corean los funcionarios e interesados, un país serio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez sea éste el motivo de la popularidad rabiosa de Bachelet: haber sabido enfrentar la crisis con discursos y otras disertaciones, que es más o menos lo mismo que los bonos y otras asignaciones. La ha sabido enfrentar y amortiguar, pero con algunas excepciones. Tal vez el millón de desempleados, los millares de microempresarios quebrados, los millones de angustiados deudores, los apaleados profesores, los trabajadores del salmón, los mineros y estudiantes. Una excepción, casi nada. Un detalle que no merece destacarse en la prensa. Porque en Chile hay buen manejo de crisis, hay medidas y herramientas. No hay crisis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto miden las encuestas. Y es lo que interpretan los especialistas. Círculo cerrado y retroalimentado. Conclusión prevista y políticamente correcta, certificada por el establishment político-empresarial extendido por Las Condes, Vitacura y hacia La Dehesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y si miden a Bachelet, por cierto que también a su mano derecha (qué mejor comparación), que es Andrés Velasco. Si la presidenta subió desde un 42 por ciento a un 70 por ciento en medio de la crisis, Velasco ahora no sólo florece como el ministro mejor evaluado, sino también es nombre y figura en las revistas de espectáculos y farándula. La crisis le favorece tanto, incluso en su atractivo sexual, que esta prensa se pregunta si es o no es un mino. La economía, el IPC y el desempleo como comentario para el sauna. El ministro como modelo publicitario. ¡Esa es la crisis!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El resultado de esas encuestas puede ser el efecto mencionado: su alta popularidad no es pese a la crisis, sino por la crisis y su manejo. Un discurso recortado, exhibido por una sola cara, sesgado. Una presidenta que pregona, pero que no soluciona, algo que han de saber muy bien los profesores, los trabajadores del salmón, los deudores y el millón de desempleados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La crisis, la recesión y su ira, el desempleo, con todo su dolor e injusticia, es materia aislada y enterrada. En los medios, la crisis es una entelequia sin relaciones, expresiones ni consecuencias. Quizá son hechos, realidades, pero dispersadas y silenciadas. La industria periodística está más interesada en las elecciones venideras que en la presidenta saliente. Y para el sector privado tras los medios, el manejo de esta crisis ha sido minimizar la crisis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lagos se precipitó sin paracaídas desde el piso 70 de la popularidad hasta el suelo. Desde aquel 11 de marzo del 2006 cuando desde La Moneda los funcionarios de la Concertación coreaban “Lagos 2010” hasta la colisión del Transantiago pasaron pocos meses. Un circuito cerrado de sólo cuatro años que colapsó a las pocas vueltas. La medida, la escala de evaluación eran las mismas: los medios y las encuestas. O las encuestas y los medios, en su insaciable retroalimentación, en su corrupta simbiosis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La actual mandataria ha ingresado al último giro de su circuito. Entró rodeada por un ribete resplandeciente, con el gran trofeo de su popularidad. Va coronada, elevada a la gloria mediática, ungida por El Mercurio y la Tercera, por la televisión y las encuestas, por un coro estadístico que la ovaciona. Que la despide a un viaje sin retorno. Como una tarjeta sin saldo en el Transantiago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PAUL WALDER &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Paul Walder.Periodista chileno, que vive en Chile, licenciado en la Universidad Aut?noma de Barcelona. He trabajado en numerosos medios, escrito innumerables textos, columnas, art?culos y reportajes. &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11995170-6856505586619941404?l=walderblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/6856505586619941404'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/6856505586619941404'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://walderblog.blogspot.com/2009/06/un-millon-de-desempleados-y-70-por.html' title='Un millón de desempleados y 70 por ciento de popularidad ¿truco o broma?'/><author><name>Paul Walder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12625215054086126725</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://es.geocities.com/walderpaul/Paul_Walder.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11995170.post-2764069920228034835</id><published>2009-05-12T10:17:00.000-04:00</published><updated>2009-05-12T10:18:43.809-04:00</updated><title type='text'>La transparencia del mal: desigualdad, desempleo y corrupción</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;La ley de transparencia pública nos puede llegar a enceguecer. Como una ventana a un mundo irreal, absurdo, y muy cruel. Aquella rendija que se ha abierto hacia el poder nos ha asomado al centro del modelo, a la fórmula desde la que se estandariza y se legitiman todas las falencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La realidad estadística que aparece, un mapa político numérico, esquematizado y cifrado, representa y consolida la más cruda de nuestras verdades cotidianas: las diferencias sociales, la estrechez política, la anomalía económica que observamos día a día en las calles y poblaciones está cartografiada y sellada. Ha quedado certificado que Chile es un país de desigualdades. Y parece que hasta nos solazamos con ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Concertación, que ha venido hablando desde hace años de equidad y redes de protección social, ha exhibido impúdicamente esos contrastes, que son evidentes contradicciones políticas. Funcionarios de gobierno, los que se llaman y hacen llamar “servidores públicos”, reciben sueldos de más de diez millones de pesos. Y hay incluso salvedades: Daniel Fernández, que es el director de Televisión Nacional, recibe un sueldo de casi 14 millones de pesos y José Pablo Arellano, el presidente ejecutivo de Codelco, de 13 millones. No se trata de ingresos anuales, sino mensuales. El primero pertenece al PPD, en tanto Arellano a la Democracia Cristiana. Pero hay una gran excepción: El presidente del Banco Central, José de Gregorio, recibe un sueldo por sobre los 15 millones mensuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al revisar los sueldos y salarios de los altos ejecutivos del sector privado, éstos parecen discretos.  Un estudio de PriceWaterhouseCoopers citado por El Mercurio concluyó que las rentas brutas de las gerencias generales del área telecomunicaciones llegan, en promedio, ¡a 17 millones mensuales! Un poco más abajo están  los gerentes de las compañías de seguro con 16 millones y los de las de isapres y AFP –sí, de aquellas firmas que se han dedicado a despilfarrar los ahorros de los trabajadores-, que ganan sobre los 15 millones de pesos mensuales. A esto hay que sumar los ingresos adicionales por concepto de bonos y asignaciones, entregados como premios a las ganancias corporativas, incentivos obtenidos muchas veces tras programas de despidos masivos o de recortes salariales. No a los suyos, sino al de los trabajadores peor pagados.&lt;br /&gt;Estos sueldos no son una anécdota, sino una expresión de la estructura social y económica de Chile. Es la cúspide de una gran pirámide de base extendida. Para ello, sólo basta recordar las estadísticas de Mideplán, que están disponibles para cualquier persona: el 20 por ciento más rico de la población – unos tres millones de personas-  obtiene el 62 por ciento de los ingresos y representa más de 18 veces el ingreso promedio del 20 por ciento más pobre. Una estructura económica, y también social, que nos ha puesto, bien lo sabemos, entre los diez países del mundo con peor distribución de los ingresos. Un objetivo de la elite política y empresarial apoyada en el modelo neoliberal. El vicioso fenómeno no sólo ha sido señalado con  insistencia por la Iglesia católica, que ha definido de forma periódica la desigualdad económica como un “escándalo nacional”, sino también por organismos como el Banco Mundial y la OCDE, que ha rechazado durante los últimos años el ingreso de Chile a esa organización. Los problemas sociales y económicos de México, el único miembro latinoamericano, ya le parecen suficientes al exclusivo organismo que conforman las naciones desarrolladas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Concertación da el ejemplo en la cúspide del poder. Traza el paradigma de la desigualdad. Hoy se discute sobre la crisis, la recesión, los efectos sobre el empleo. Pero Chile ha estado en esta crisis neoliberal por décadas. Porque la pobreza no tiene sólo una relación con el desempleo sino con los ingresos insuficientes, que son efectos de un modelo económico, incapaz, bien sabemos los chilenos, de cubrir mínimas necesidades. El énfasis que pone la derecha, y también la Concertación, en proteger el empleo –generalmente un argumento para bajar los salarios- sólo es útil como mecanismo para mantener el statu quo, pero en ningún caso como fórmula de desarrollo. De manera endémica, Chile ha mantenido una alta tasa de pobreza con bajas tasas de desempleo. La causa del problema, bien se sabe, surge de un modelo económico-político que favorece, apoyado en una legislación, a la gran corporación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué nos transparentan las cifras oficiales?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las cifras sobre salarios que hace un tiempo reveló la encuesta Casen de Mideplán tienen una directa relación con las de pobreza publicadas por este mismo ministerio. Una relación nada nueva y menos sorprendente: porque la pobreza tiene en Chile como causa principal los insuficientes ingresos. Pese a establecerse esta conexión, la que resulta evidente, hay también una serie de áreas opacas, las que apuntarían a empeorar las cosas. Lo que dice el gobierno, lo que logra sondear y traducir en números y estadísticas, refleja una realidad social y económica mucho más cruda y compleja. Si Mideplán publicó el 2007 que sólo el 13,7 por ciento de los chilenos vivían bajo la línea de la pobreza, cifra porcentual que correspondería a unos dos millones 200 mil personas, con otra encuesta confirma que hay un millón de trabajadores con ingresos iguales o menores que el mínimo. Si tenemos en cuenta que la población activa la conforman unos 6,5 millones de personas, aproximadamente un 15,3 por ciento de este grupo está en o bajo el salario mínimo. Hay, sin duda, y en una primera transparencia, una relación entre el grupo de bajos salarios y el grupo de pobres que detecta la metodología de Mideplán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El asunto es qué mide esta metodología. Porque quién cree que en Chile sólo el 13,7 por ciento es pobre si en Estados Unidos las estadísticas dicen que más o menos un trece por ciento de la población está en esa condición. Y lo mismo en la Unión Europea, con un porcentaje similar, y aun mayor, de los ciudadanos bajo la línea de pobreza. Obviamente, la explicación oficial chilena no resiste mucha argumentación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el presidente de la Conferencia Episcopal, Alejandro Goic, propuso elevar el salario mínimo la elite política y empresarial se rasgó las vestiduras y creó una artificial e hipócrita discusión que se diluyó en retórica mediática. Hoy, en medio de la recesión y del aumento del desempleo, esta misma clase levanta una propuesta contraria y oportunista: flexibilizar y bajar el salario mínimo para evitar despidos. Un clásico neoliberal que sólo ha contribuido al engorde corporativo y a la extensión y masificación de las carencias. El recetario neoliberal ha sido la gran maquinaria de las desigualdades. Pero cuando en el mundo el neoliberalismo se ha caído a pedazos, Chile se mantiene como el reducto mundial de la más recalcitrante ortodoxia. Parecen orarle a Milton Friedman y al dios del libre mercado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El gobierno habla de su red de protección social, sin embargo también se jacta de su reducción de la pobreza. Porque quien sale de la línea estadística de la pobreza ya no puede optar a los subsidios estatales. Por increíble que parezca, en Chile un trabajador que percibe el ingreso mínimo de 159 mil pesos -88 veces menor al que recibe Daniel Fernández y 81 veces más bajo al de José Pablo Arellano-  está muy lejos de poder optar a esa red de protección social y ha de entrar a competir en las intrincadas y difíciles redes del mercado. Porque no son pocos. Aproximadamente un 30 por ciento de los trabajadores chilenos perciben el salario mínimo, en tanto más del 50 por ciento está bajo la cota de los 250 mil. Con estas cifras, el ingreso promedio de los trabajadores en Chile está en un rango de 300 mil pesos. Fernández y Arellano ganan 43 veces más que el promedio de los chilenos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer quintil más pobre no llega al cuatro por ciento de los ingresos totales, en tanto el quinto quintil, el más rico, obtiene casi el 60 por ciento, lo que obviamente determina la capacidad de consumo en una sociedad que cada vez más ha puesto todas sus actividades y servicios bajo el mercado y el consumo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta abismal brecha en los ingresos ha llevado a crear una cúpula económica y política que forma aquel quinto quintil, como es el caso de los empresarios y ejecutivos de empresas públicas y privadas. Un primer mundo que se alimenta del tercero, como un gran campo de golf en medio de un terreno descampado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un estudio más o menos reciente estableció que los gerentes empresas chilenas tienen el más alto nivel de compra comparado con sus pares latinoamericanos, con un ingreso promedio cercano a los cuatro millones de pesos. Sin embargo, estos cargos pueden llegar a un promedio superior a los siete millones mensuales en las empresas grandes y a cifras cercanas a los quince millones, como hemos citado, para los ejecutivos más altos de las grandes compañías. Y si este es el salario de los gerentes y administradores, en los dueños del capital, los directores de empresas, los números se suman a destajo para superar la imaginación de cualquier trabajador chileno. Con estos números, con estos beneficios, la defensa a rajatabla por esta elite del modelo neoliberal queda explicada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante esta abismal brecha entre la opulencia y la miseria, que es una “vergüenza nacional” amparada por todos los gobiernos de la Concertación, hay voces que surgen desde la ética. Monseñor Alfonso Baeza Donoso, presidente de Fasic, vice presidente de Caritas-Chile y ex Vicario de la Pastoral Social y de la Pastoral Obrera,  ha propuesto, así como existe un salario mínimo, un salario máximo, el que debiera, por cierto, comenzar por nuestros representantes políticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La idea, planteada hace un tiempo por Baeza Donoso, no ha sido recogida por la clase dirigente. Sin embargo, ideas similares se han desarrollado en Estados Unidos tras la debacle financiera y la corrupción empresarial. El actual gobierno de Barack Obama ha propuesto regular los sueldos de los CEO de las grandes empresas. Y tiene razón, no sólo en un sentido ético, sino también económico. El gran colapso, o al menos los efectos de ese colapso, se ha relacionado con prácticas empresariales que buscan el beneficio a toda costa. Y en la consecución de esta meta dejan un escenario de quiebras y miseria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Corrupción? Sí. Lo es&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El gobierno estuvo ocupado hace unas semanas en discutir públicamente sobre la contratación de los altos funcionarios públicos. Ello, por el resurgimiento de uno de los casos de corrupción en Chiledeportes. El (hasta hoy) ministro de Defensa, Francisco Vidal, recordemos, dijo que los nombramientos de estos cargos son siempre por razones políticas, contrariamente al planteamiento de otros ministros y funcionarios, como Edmundo Pérez Yoma, que argumentaba que las contrataciones se realizaban por concurso públicos. “En todo gobierno o coalición obviamente que lo que hay que hacer es buscar de alguna manera que todas las fuerzas de la población estén representadas. De ahí a sostener que los partidos son los que asignan a las personas parece absolutamente una locura y si algún ministro se ha dejado presionar, creo que no ha actuado de la forma correcta”, dijo Pérez Yoma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La polémica es sin embargo espuria, y también hipócrita. Está, obviamente, modelada para la mirada de la oposición de derecha. Porque en ambos casos, tanto si corresponde a una designación política como si es un concurso abierto, los mandatos de aquellos funcionarios están y han estado orientados al mantenimiento del statu quo, al apoyo del modelo neoliberal. Fernández dirige una televisión pública que opera con criterios de TV comercial; la relación que tiene Codelco con sus trabajadores –vía externalización de funciones- ha sido nefasta y sólo se ha salvado por el alto precio internacional del cobre, en tanto De Gregorio no levanta medidas económicas antes de consultarlas con la gran y transnacionalizada empresa. ¿Es esto corrupción?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desempleo. La otra transparencia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacia finales de abril la Universidad de Chile publicó su estudio sobre empleo con cifras bastante inquietantes. La tasa de desempleo en el Gran Santiago subió a 12,8 por ciento en marzo, lo que equivale a  363 mil 900 personas desocupadas. De esta forma, la tasa de desocupación supera los dos dígitos y corresponde a la mayor que se registra desde septiembre de 2003. En el sondeo anterior realizado en diciembre,  la cesantía en el Gran Santiago llegó a 9,7 por ciento, lo que se traducía en 274.600 personas sin trabajo. Como afirman los economistas Orlando Caputo y Graciela Galarce, la tasa de desempleo en Santiago aumentó en 55 por ciento en muy pocos meses, pero el desempleo real en el Gran Santiago y en Chile es mayor aún.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este dato se relaciona directamente con las estadísticas oficiales del INE. En el trimestre diciembre-febrero la tasa de desempleo nacional se ubicó en 8,5 por ciento, con un crecimiento de  1,2 puntos respecto al mismo periodo del año anterior. Pero son otros guarismos los que sin duda han de preocupar. El número de desocupados, estimado en 619.750 personas, aumentó en 17,8 por ciento (93.580 personas) respecto a igual trimestre del año anterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y hay otros datos aún más inquietantes. El desempleo nacional entre los jóvenes alcanza niveles dramáticos. Dice el INE que los chicos entre 15 y 24 años padecen un desempleo del 20,3 por ciento: uno de cada cinco jóvenes está desempleado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son sin duda los meses de invierno los más aquejados por el desempleo. Durante el invierno pasado la cesantía nacional se elevó a 8,4 por ciento, aumento que si repitiera este año debiera llevar la tasa de desempleo a por lo menos un 9,6 por ciento. Sin embargo, la tendencia no es horizontal, sino claramente ascendente, por tanto es altamente probable que la cesantía nacional se ubique este invierno por sobre el diez por ciento.  Si durante la crisis asiática de finales de la década pasada, el desempleo nacional llegó a 10,1 por ciento, los pronósticos para esta crisis, que se ha presentado más intensa y profunda, no serán mejores. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este es el Chile transparentado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PAUL WALDER&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="mailto:paulwalder@yahoo.es"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;paulwalder@yahoo.es&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;Artículo publicado en revista Punto Final&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Paul Walder.Periodista chileno, que vive en Chile, licenciado en la Universidad Aut?noma de Barcelona. He trabajado en numerosos medios, escrito innumerables textos, columnas, art?culos y reportajes. &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11995170-2764069920228034835?l=walderblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/2764069920228034835'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/2764069920228034835'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://walderblog.blogspot.com/2009/05/la-transparencia-del-mal-desigualdad.html' title='La transparencia del mal: desigualdad, desempleo y corrupción'/><author><name>Paul Walder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12625215054086126725</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://es.geocities.com/walderpaul/Paul_Walder.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11995170.post-3813087904746253307</id><published>2009-04-18T21:52:00.001-04:00</published><updated>2009-04-18T22:01:04.472-04:00</updated><title type='text'>La gran colusión farmacéutica: El gobierno y el mercado</title><content type='html'>&lt;a href="http://farm4.static.flickr.com/3616/3359369283_e08a3f1f61.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 263px; CURSOR: hand; HEIGHT: 182px" alt="" src="http://farm4.static.flickr.com/3616/3359369283_e08a3f1f61.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;El lunes 13 el Tribunal de la Libre Competencia resolvió multar a Farmacias Ahumada S.A. con un millón de dólares tras haber reconocido su responsabilidad en la colusión de precios con su competencia Cruz Verde y Salcobrand. Una pena rebajada, y benigna, si se considera que esta empresa, la primera de su rubro en Latinoamérica, tiene ventas anuales por más de 1.700 millones de dólares. Una leve multa al considerar que los beneficios que cada cadena obtuvo por la colusión ascendieron a unos 45 millones de dólares. Tras el pago –sus ejecutivos han dicho que se trata de una “donación” al estado- la empresa podrá continuar con sus actividades, desplegar sus millonarias campañas publicitarias, de las que podemos esperar desde la flagelación y el arrepentimiento público a una operación de limpieza y olvido, a nuevas a nuevas estrategias con los precios. Con el acuerdo con el Tribunal, Farmacias Ahumada, que ha ganado unos 15 millones de dólares con el pacto con sus competidores, el negocio está cerrado y nada indica que no vuelva a repetirse. Mucho ruido, pero ganancias bien concretas.&lt;br /&gt;El Tribunal multaba a Fasa –las otras dos continúan negando su participación en el delito económico- mientras en el senado debatían aumentar las sanciones e incorporar, incluso, penas de cárcel para este tipo de fraude. En medio de agresivas declaraciones contra el cártel farmacéutico, de la necesidad de la “delación compensada” para evitar las prácticas monopólicas, y “garantizar la libre competencia”, (como declaró el presidente de la corporación, el Udi Jovino Novoa), los parlamentarios olvidaron que pocos años atrás, cuando votaron por la creación del Tribunal de la Libre Competencia, rebajaron las penas vigentes, las que sí incorporaban presidio para las personas que atentaran contra la libre competencia.&lt;br /&gt;Cárteles, monopolios, mafias legales&lt;br /&gt;La actual ley 19.911 se aprobó en noviembre del 2003 tras el debate de un proyecto enviado el 17 de mayo del 2002 por el entonces presidente de la República, Ricardo Lagos. En la presentación del proyecto, Lagos declaraba: “Tengo el honor de someter a vuestra consideración un proyecto de ley que modifica el Decreto Ley Nº 211 de 1973 (…) Este cuerpo legal respondió a la necesidad del país de adecuarse de una economía con importantes grados de intervención pública, hacia un esquema más abierto, en el cual el mercado sería el principal asignador de los recursos.” El gobierno no ocultaba su intención, que surgía de su ortodoxia neoliberal, de crear una institucionalidad económica abierta, basada en el libre mercado. Y como supuesto garante de esa institucionalidad, creaba al Tribunal.&lt;br /&gt;El artículo tercero de esta ley enumeraba los delitos: “Toda persona natural o jurídica, de derecho público o privado, que ejecute o celebre, individual o colectivamente, cualquier hecho, acto o convención que impida, restrinja o entorpezca la libre competencia, o que tienda a producir dichos efectos, será sancionada con las medidas señaladas en el artículo 17 C de la presente ley”.&lt;br /&gt;Y el 17 c catalogaba las sanciones: “Aplicar multas a beneficio fiscal hasta por una suma equivalente a treinta mil unidades tributarias anuales. Las multas podrán ser impuestas a la persona jurídica correspondiente, a sus directores, administradores y a toda persona que haya intervenido en la realización del acto respectivo. En el caso de las multas aplicadas a personas jurídicas, responderán solidariamente del pago de las mismas sus directores, administradores y aquellas personas que se hayan beneficiado del acto respectivo, siempre que hubieren participado en la realización del mismo”.&lt;br /&gt;El gobierno, que negociaba en aquellos años la Agenda Pro Crecimiento con la Sofofa, que era una serie de medidas que favorecieron, a como dé lugar, las operaciones corporativas, las que son, por cierto, sus ganancias, no estaba interesado en establecer medidas punitivas. Ni mucho menos. Toda su voluntad quedaba expresada en una defensa a toda prueba del mercado, de la globalización y la apertura comercial. Lagos lo volvía a declarar su fruición por el mercado en ese documento. Lo afirmaba no sólo como un éxito, como la consecución de un importante objetivo, sino como si ello fuera parte de la realidad, de la misma naturaleza:&lt;br /&gt;“Los profundos cambios en la estructura económica del país de las últimas décadas, que dio paso a la participación privada en casi todos los sectores productivos y a la inserción de Chile en la economía global, junto con la aparición de nuevas estructuras empresariales, por ejemplo derivadas de la creciente ola mundial de fusiones y alianzas, han modificado sustancialmente el escenario en el cual le corresponde funcionar a la institucionalidad de defensa de la libre competencia, creando nuevas y mayores exigencias. En este nuevo escenario ya no es viable descansar en organismos débilmente constituidos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta fe en el mercado y sus beneficios, y también la fuerte empatía y las no pocas relaciones entre gobierno y las corporaciones, condujo a una despenalización para lo que propuso “sustituir el carácter penal de la ley vigente, por mayores multas y la responsabilidad solidaria de los ejecutivos involucrados en las acciones contrarias a la libre competencia”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esa ley podemos observar parte del germen de los actuales delitos contra la salud de la ciudadanía: un gobierno que no solamente elabora una ley ad hoc para las corporaciones, sino que defiende sin ningún matiz su operación. El gobierno proyecta y propone leyes para consolidar esta nueva institucionalidad basada en el libre mercado como piedra angular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta ha sido una impronta que se ha mantenido en todos los gobiernos de la Concertación, con relaciones impúdicas con el sector privado. Sólo por refrescar la memoria citamos algunos nombres como Eugenio Tironi, Jaime Estévez, Ximena Rincón, Oscar Guillermo Garretón, José Antonio Viera-Gallo, Jorge Rosenblutt, Jorge Rodríguez Grossi, Eduardo Aninat, Alvaro García y otros, todos miembros de los directorios de grandes corporaciones. Una relación de intercambios: por una lado acceso al poder, por el otro, a las ganancias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leyes inocuas para legitimar el libre mercado. No para regular lo desregulado. Porque el daño a la ciudadanía, a las personas, ya está hecho. La sanción a las farmacias es más simbólica que real, que en ningún caso ha recompensado a los humillados y abusados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una furia extensa y contenida&lt;br /&gt;El caso del cártel de las farmacias ha generado una ira ciudadana que trasciende a este sector. No es sólo la rabia contra el corrupto sector farmacéutico, sino contra un modelo económico impuesto por la acomodaticia y oportunista clase política y gobernante que vulnera los derechos ciudadanos fundamentales. El consumidor, el ciudadano, no sólo está indemne ante estos gigantescos y poderosos cárteles: está desamparado ante el abuso, la mentira, el robo, todos delitos en que la Concertación, al aprobar aquellas leyes, ha sido y es cómplice. El ciudadano no tiene armas frente a un modelo comercial –amparado bajo las espurias leyes del libre mercado- que le engaña y le estafa día a día.&lt;br /&gt;Si así ha sido con las farmacias, por qué no con todo el resto de los sectores entregados por la Concertación, con tanto deleite, al juego del “libre” mercado. Si tres cadenas de farmacias controlan casi la totalidad del mercado y no dudan en establecer pactos mafiosos, los supermercados podrían perfectamente también hacerlo en circunstancias que cuatro cadenas concentran el 80 por ciento de las ventas nacionales. Y también la banca – y de hecho lo hace con los créditos, comisiones y tasas- en que también tres entidades controlan más del 65 por ciento de los préstamos. Y algo parecido en las AFPs, las isapres, la telefonía, el transporte aéreo, la prensa… Una nube turbia esconde todo tipo operaciones ilegítimas. Durante la última crisis, la asiática, cuando la economía nacional retrocedió, cuando las tasas de desempleo alcanzaron los dos dígitos, la banca obtenía suculentas ganancias. Un negocio de evidente desvergüenza que llevó, incluso, al entonces ministro de Hacienda, Nicolás Eyzaguirre, a acusar a este poderoso sector de oligopólico.&lt;br /&gt;El sistema es corrupto en todas sus áreas y niveles. En las farmacias, hemos visto, desde la gerencia a los vendedores, desde los laboratorios a los médicos. El senador Alejandro Navarro ha sacado a la luz otra práctica delictiva de las farmacias al entregar antecedentes a la FNE sobre los incentivos perversos que entregan a los vendedores de sus locales para que obliguen al consumidor a comprar un medicamento distinto al solicitado o recetado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A través de estos incentivos, dijo Navarro, denominados en la jerga comercial como “canela” y que datan desde la década pasada, “los consumidores no sólo se ven afectados por el sobreprecio acordado entre las farmacias, sino que además ponen en riesgo su salud y su vida, pues terminan ingiriendo un remedio distinto al recetado sin saberse cuales serán los efectos que éstos pueden producir, sólo por este incentivo al lucro. Esta práctica puede producir graves efectos a la salud, por lo que es un problema de salud pública".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Engaño al consumidor y coerción al vendedor. "Los trabajadores de las cadenas de farmacias tienen que vender lo que les exige la empresa o los laboratorios -denuncia Navarro- pues en varios casos su sueldo base no llega al mínimo, sino que se rellena con este incentivo perverso llamado canela. A los dependientes se les está forzando para que vendan determinados productos, de determinados laboratorios, de lo contrario las empresas les cortan las comisiones que pueden llegar a un 80 por ciento del sueldo".&lt;br /&gt;Y también integración vertical. Según Navarro, el "resultado de esta práctica llamada canela, es que los beneficiarios nunca son los clientes sino, en este caso, la farmacia Cruz Verde, el laboratorio Mintlab y una distribuidora, Socofar, ambos de propiedad de los mismos dueños de Cruz Verde, generándose la figura prohibida de la integración vertical que la ley prohíbe expresamente. Otra vez los principales damnificados son los consumidores".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Drogas legales e ilegales: los vínculos con el narcotráfico (y con la Concertación)&lt;br /&gt;Las prácticas de Cruz Verde – que si se aplicara la ley 19.911 debiera recibir una multa de 15 millones de dólares- no sólo aplican el engaño al consumidor, la coerción a sus empleados, la colusión y la integración vertical. Están ligadas con la misma mafia, con el narcotráfico. Una información aparecida en la prensa la relaciona con el desvío de unos mil kilos de efedrina, presuntamente destinados al narcotráfico internacional. El 24 de marzo pasado fue detenido Gerardo Arama Benadretti, propietario del Laboratorio Arama, lugar donde fueron decomisados unos 1.100 kilos de efedrina. Una curiosidad, porque Arama nunca había utilizado la efedrina en sus compuestos.&lt;br /&gt;El decomiso, avaluado en trece millones de dólares, no era otro, informó la policía, que los carteles mexicanos, hecho que quedó en evidencia con las grabaciones que probaban el desvío de la efredina a México. Arama y sus cómplices fueron formalizados por desvío de precursores químicos y no pudieron explicar la presencia de tal cantidad de efedrina en el laboratorio.&lt;br /&gt;Durante el proceso judicial por el decomiso de efedrina los inculpados revelaron que el primer paso fue la compra de la cantidad de efedrina a la Droguería Munich y de ahí hacer el traspaso a Arama.. Laboratorios Munnich Pharma Medical –también conocido como Droguerías Munich- es parte del holding Cruz Verde y en su directorio se repiten los nombres de integrantes de los directorios de Socofar (la distribuidora de medicamentos) y Farmacias Cruz Verde. Todo está ligado a la familia Harding.&lt;br /&gt;La información, aparecida en El Mostrador, ata en un mayor precinto toda la operación. Un gran paquete nauseabundo armado por el mercado y el gobierno. Cruz Verde es hoy asesorada por el lobbysta y ex ministro de la Concertación Enrique Correa. Según ha trascendido, el principal rol de Correa a través de su empresa Imaginacción sería desactivar lo más posible ambos conflictos y tratar de separar el caso de la efedrina de Cruz Verde.&lt;br /&gt;La estructura mafiosa de este rubro alcanza, por cierto, a la producción: los laboratorios. Para ello, algunos datos. El mercado farmacéutico chileno facturó el 2006 casi 840 millones de dólares. De este total, aproximadamente un 90 por ciento de la facturación correspondió a medicamentos de marca, en tanto el resto a genéricos y similares. Sin embargo, la relación respecto a unidades vendidas es inversa: sólo un 60 por ciento corresponde a productos de marca, lo que responde a los mayores precios de estos medicamentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta es la otra cara de este gran negocio. Los laboratorios internacionales, que comercializan los medicamentos patentados bajo una marca, con precios varias veces por encima de sus similares genéricos, ejercen su control a través de los médicos, que emiten recetas no intercambiables con un genérico. A través de “incentivos” al gremio médico, que van desde regalos al financiamiento de viajes a congresos internacionales, consiguen que sus marcas se conviertan, con la venia de este poderoso gremio, en la gran panacea. Marketing, publicidad, incentivos, regalos, coimas. Esta industria facturó el 2008 más de 745 mil millones de dólares en el mundo. Se trata de gigantes farmacéuticas, varias de ellas entre las diez principales empresas del planeta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los genéricos representan el 40 por ciento en ciento en unidades, en tanto sólo el diez por ciento de los ingresos del sector. Por el contrario, los remedios de marca, decimos, abarcan el 90 por ciento de los ingresos y sólo el 60 por ciento en volumen. El precio promedio por unidad de un producto de marca se ubica en torno a los seis dólares, en tanto los genéricos bajo los 60 centavos de dólar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las grandes cadenas no pueden competir con el poder de las grandes transnacionales farmacéuticas, pero sí en el campo de los genéricos. Al tratarse de un sector más amplio, en el que participan muchos laboratorios pequeños y nacionales, las cadenas les hacen sentir todo su poder con la incorporación de genéricos propios, como son, por ejemplo, los de Fasa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta actividad tiene al menos dos efectos visibles. Al vender sus propias marcas, la cadena puede aumentar sus márgenes de comercialización; sin embargo, la venta de estos genéricos implica un efecto negativo para los otros laboratorios. Esta situación, que es un tipo de integración vertical, ha llevado a reclamos por parte de los productores nacionales ante la comisión antimonopolio, los que, sin embargo, no fueron acogidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La concentración por parte de la distribución y la falta de una mínima regulación en el sector ha conducido no sólo a las distorsiones delictivas en los precios, sino a un crecimiento territorial de los puntos de ventas, en que responde no a las necesidades sanitarias de la población, sino a su capacidad adquisitiva. Se trata de un aspecto que el sistema de salud debiera regular, sin embargo, como en tantos otros aspectos, se le ha dejado al mercado. Lo que tenemos hoy en día es que en las zonas de mayores ingresos se pueden hallar enfrentadas en una misma esquina dos o las tres cadenas de farmacias, en tanto en las áreas de menores recursos hay una total ausencia de estos puntos de venta. Los medicamentos se hallan en las ferias libres, que son también, lo que pueda parecer increíble, una estrategia de ventas de los laboratorios.&lt;br /&gt;Entretanto, la economía retrocedió un 3,9 por ciento en febrero, la producción bajó un 11,5 por ciento, el desempleo aumentó a un 8,5 por ciento y para el invierno es probable que llegue a un doce por ciento. La inflación marcó un 0,4 por ciento en marzo y Lagos dice que “le cambiamos el rostro a Chile”.&lt;br /&gt;¡Este es el Chile de la Concertación!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PAUL WALDER&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Paul Walder.Periodista chileno, que vive en Chile, licenciado en la Universidad Aut?noma de Barcelona. He trabajado en numerosos medios, escrito innumerables textos, columnas, art?culos y reportajes. &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11995170-3813087904746253307?l=walderblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/3813087904746253307'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/3813087904746253307'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://walderblog.blogspot.com/2009/04/la-gran-colusion-farmaceutica-el.html' title='La gran colusión farmacéutica: El gobierno y el mercado'/><author><name>Paul Walder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12625215054086126725</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://es.geocities.com/walderpaul/Paul_Walder.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm4.static.flickr.com/3616/3359369283_e08a3f1f61_t.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11995170.post-6486941652451025173</id><published>2009-04-17T12:36:00.002-04:00</published><updated>2009-04-17T12:44:22.434-04:00</updated><title type='text'>Crisis, oportunidades y revoluciones</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://farm4.static.flickr.com/3383/3329235024_3d1652773c_m.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 240px; CURSOR: hand; HEIGHT: 180px" alt="" src="http://farm4.static.flickr.com/3383/3329235024_3d1652773c_m.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://farm4.static.flickr.com/3383/3329235024_3d1652773c_b.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;La prensa hace noticia. Malas noticias. Ha pasado a conformar aquella panoplia de horrores económicos y compartir portadas junto a Lehman Brothers, Citigroup, AIG o la General Motors. Quién hubiera imaginado hace un par de años que periódicos como el New York Times, Chicago Tribune, San Francisco Chronicle, Los Angeles Times y The Miami Herald estén sucumbiendo a la crisis. En los últimos meses y semanas han suprimido corresponsales, periodistas, páginas, suplementos y no han escondido la debilidad de sus finanzas. Una suerte que no han tenido otros: diarios tradicionales han debido cerrar, como el Seattle Post Intelligencer, que salió a las calles cada día desde 1863 y que contaba hasta el 17 de marzo con más de cien mil suscriptores, como el Rocky Mountain News de Denver, como el Christian Science Monitor. Una lista compuesta por otros que podría alargarse en el corto plazo. Diarios como el Philadelphia Inquirer, Philadelphia Daily News el Star Tribune de Minneapolis, comentaba David Brooks, corresponsal en Nueva York de La Jornada, se han declarado en quiebra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al otro lado de Atlántico las cosas no son mejores para los grandes medios. El grupo Prisa, el mayor consorcio periodístico de España y editor del diario español El País, está en apuros. Sus acciones se han desplomado y su deuda, acumulada tras los años de expansión en España y América latina, parece impagable. Ha debido desprenderse de importantes activos y es posible que vengan fuertes reestructuraciones. Y en Gran Bretaña lo mismo: el Daily Mail anunció el despido de un millar de trabajadores. Simple partes de un proceso que no se detiene aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque no son sólo diarios. Sabemos que Newsweek está con problemas y en plena reestructuración, eufemismo que encierra despidos, recortes de suplementos y páginas. Y tampoco sólo semanarios. La ya clásica del erotismo Playboy cerró sus oficinas en Nueva York y ha echado a un centenar de empleados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La economía chilena, bien se sabe, no está blindada ante la crisis. Y sus medios tampoco. Aun cuando las informaciones no son tan dramáticas como la que surge de estos gigantes mediáticos, hay sin duda noticias muy sombrías. La caída de las ventas de periódicos, el alza del papel y la drástica reducción de la publicidad ha generado un caos en los grandes medios. Algo ya se observa en la pantalla de televisión y en el peso del papel impreso. Pero nada comparado con lo que ocurre en las oficinas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Mercurio, La Tercera, el consorcio radial Iberoamerican (de propiedad de la española Prisa y propietaria de doce radios) y La Red televisión terminaron el año pasado con despidos masivos. La Red tomó una solución radical, y eliminó su departamento de prensa. Todos los periodistas y camarógrafos a la calle. Más de un centenar de personas, no sólo periodistas sino también personal administrativo, perdieron los empleos que tenían en esas empresas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En lo que va de año el proceso de recortes sigue su marcha. Iberoamerican, que en diciembre había despedido a 35 trabajadores, en marzo volvió a echar a 25. Y también en la prensa escrita. El Mercurio aun cuando forzó a sus trabajadores a renunciar a las bonificaciones ha seguido echando a más gente: casi veinte empleados fueron notificados en marzo. Desde julio del 2008 el primer emporio periodístico chileno ha eliminado 32 empleos. Y lo mismo en Copesa, que notificó en aquellos días a otros tres trabajadores de La Hora, el diario gratuito. En suma, informó el Colegio de Periodistas, sólo durante este año ha habido unos 300 despidos en los medios de comunicación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada indica que el proceso esté terminado. En realidad está en plena marcha. Estimaciones preliminares para el año observan una reducción entre el 15 y el 20 por ciento en la inversión publicitaria, pero con los meses puede recortarse más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y hay además rumores. Entre los periodistas circulaba hacia la mitad de marzo el murmullo de despidos masivos, de centenares de personas, en el Canal 13. Se decía que sólo la presión de la iglesia católica estaba retrasando esa medida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estamos ante una crisis de grandes proporciones en los medios de comunicación. Una crisis que es la continuación de otra: los diarios no alcanzaban de salir del estupor del auge de las nuevas tecnologías hacia finales de la década pasada cuando se ven encharcados en la recesión. Una crisis redoblada que empuja con violencia hacia internet. Diarios que cierran sus ediciones en papel anuncian que mantendrán y reforzarán sus ediciones digitales. Un viraje que no es una simple muda de los registros, sino un terremoto. O una revolución. A diferencia de la prensa escrita, internet es gratis, la publicidad es incipiente y limitada, y el público es otro. A diferencia de la prensa escrita, el lector es veleidoso, más exigente, más participativo. Puede contrastar la información en un par de segundos. Puede, sin ninguna dificultad, pasar de El Mercurio, Radio Cooperativa, La Tercera, El Mostrador, El Clarín y participar en varios blogs. El lector navega desde el New York Times, El País, Le Monde, The Guardian a Rebelión, The Nation, Punto Final, Prensa Latina, Telesur.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Flexibilidad, diversas fuentes y voces. Matices, opiniones, reflexión. Una oportunidad para acabar con los grandes consorcios y los flujos de información dominantes, con el pensamiento único. Una crisis, pese a sus dolores, bienvenida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PAUL WALDER&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Paul Walder.Periodista chileno, que vive en Chile, licenciado en la Universidad Aut?noma de Barcelona. He trabajado en numerosos medios, escrito innumerables textos, columnas, art?culos y reportajes. &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11995170-6486941652451025173?l=walderblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/6486941652451025173'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/6486941652451025173'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://walderblog.blogspot.com/2009/04/crisis-oportunidades-y-revoluciones.html' title='Crisis, oportunidades y revoluciones'/><author><name>Paul Walder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12625215054086126725</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://es.geocities.com/walderpaul/Paul_Walder.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm4.static.flickr.com/3383/3329235024_3d1652773c_t.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11995170.post-2512669148937955980</id><published>2009-03-26T12:01:00.000-04:00</published><updated>2009-03-26T12:06:14.764-04:00</updated><title type='text'>El rescate económico chileno a manos de la desidia neoliberal</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;El pasado 11 de marzo, fecha que marca el ingreso del gobierno de Michelle Bachelet a su último año y a escasos metros al sur  de La Moneda, los trabajadores amparados en la CUT (Central Única de Trabajadores) dieron inicio a un programa de movilizaciones, que se extenderá durante las próximas semanas y meses. No es, claro está, una protesta contra la crisis, pero sí por la dirección y los objetivos que tienen las acciones económicas desplegadas desde Hacienda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El gobierno de Bachelet ha demostrado una vez más, perciben, dicen los trabajadores sindicalizados, tener sus prioridades económicas en el empresariado. Aquel miércoles los funcionarios públicos, de la salud primaria y otros gremios se reunieron a lo largo del país. En Santiago, la cita fue en el Paseo Bulnes para lanzar una primera señal al gobierno: si no se orientan las medidas hacia los trabajadores, habrá protestas. La primera gran movilización está convocada por todo el territorio nacional para el próximo 16 de abril.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay ciertas circunstancias que se han de tener en cuenta. Que la crisis es global, no hay duda. Y también puede afirmarse sin riesgo que el gobierno no tiene responsabilidad en ella, no ha sido el causante. Pero, con el mismo énfasis, podemos decir que ha sido cómplice. Todos los gobiernos de la Concertación se deleitaron con las políticas neoliberales que han padecido los trabajadores, con las desregulaciones, con la apertura unilateral y total de los mercados. Chile, bien recordamos, era elogiado durante la década pasada por todos los organismos financieros internacionales, aquellos que propiciaron e incentivaron la globalización neoliberal, por la “profundidad” de sus medidas liberalizadoras. Las políticas económicas chilenas las estimaron como “adelantadas” a su tiempo. Chile fue el modelo libremercandista para la región. Sobran registros y materiales para recordar ese discurso y aquellas improntas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sólo fueron los más aplicados en el desmantelamiento de todas las instalaciones estatales para venderlas al mejor postor. Creyeron, y nos hicieron creer, que el libre mercado no sólo haría florecer la economía, sino  también la distribuiría de manera justa. Desde los primeros años de la década pasada los ministros de Hacienda nos prometieron que el “salto al desarrollo” sería en unos diez años. Que el derrame sería abundante.  El tiempo de los trabajadores, no sólo parece haber quedado detenido, sino ha retrocedido. Nunca, en la historia moderna, habían tenido menos poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Andrés Velasco es de esta misma progenie neoliberal. Y es quien hoy administra los efectos de la crisis sobre la economía chilena.  Quienes nos han conducido a la catástrofe ahora intentan remediarla. ¿Cómo? Con las mismas políticas de antaño. Cuando el viernes 13 de marzo comenzó a regir el programa de subsidio para la contratación de mano de obra juvenil, Velasco dijo, sin pudor, que con esa medida “todos ganan”: el joven, la empresa, la economía, el país. Un sistema utilizado durante la crisis asiática que no derivó en mejorías. Si miramos las estadísticas de entonces, la tasa de desempleo se elevó en 1999 y no bajó hasta cinco o seis años más tarde. La discusión económica del gobierno de Ricardo Lagos para enfrentar aquella crisis giró alrededor de la Agenda pro Crecimiento y la flexibilidad laboral. En cómo facilitarle las cosas a la empresa. Lo de Velasco tiene, evidentemente, esta misma inspiración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De las AFPs hacia un sistema de reparto&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De allí la profunda desconfianza en el gobierno de las organizaciones laborales. El temor pena. Que esta crisis, la peor desde la Gran Depresión, la paguen los trabajadores, con la carencia de empleo, con los recortes salariales, con las pérdidas de los ahorros para la jubilación. “Hoy día los trabajadores han perdido muchos millones de pesos y creemos que tiene que haber una reforma al sistema previsional, no puede existir un sistema previsional que esté basando en una capitalización individual, administrado por privados y sujeto a la volatilidad del mercado, que hace que hoy día los trabajadores hayan tenido millonarias pérdidas en sus fondos de previsión”, afirmó entonces el presidente de la Asociación de Empleados Fiscales, Raúl de la Puente, organización que hacia finales del año pasado marcó un hito en su capacidad de convocatoria y movilización durante el proceso de reajuste salarial. Este año es posible que las protestas y movilizaciones se profundicen y que se levante como reivindicación nacional la propuesta de estos trabajadores: cambiar el fracasado sistema privado de capitalización individual por un sistema de reparto, tal como el año pasado se hizo en Argentina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la Puente quiere avanzar hacia el sistema de reparto, uno “solidario, en que el Estado asuma el protagonismo, que garantice a los trabajadores una renta cercana a la que tenían en actividad y que tengamos participación, porque se trata de nuestros sueldos. Ha llegado la hora de exigir un cambio, esta crisis ha desnudado este sistema previsional que es necesario cambiar”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El colapso del sistema de AFPs, que el gobierno no comenta y tampoco parece vigilar, no da tregua. Desde que se inició el derrumbe hacia mediados del 2007 se evaporaron más de 28 mil millones de dólares. Hacia mediados de marzo el fondo había perdido 28.171 millones de dólares, o un 27,6 por ciento del total. Un proceso que no tiene fin: la crisis carcome día a día los ahorros de los trabajadores y, por increíble que parezca, el gobierno no dice y no hace nada. Absolutamente nada. La contemplación, la pasividad, la inacción. En agosto pasado las pérdidas llegaron a poco más de doce mil millones de dólares y en noviembre a 27 mil millones. La tendencia al desfonde, al vacío, es evidente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El dirigente de los trabajadores de la salud Esteban Maturana ha criticado esta actitud gubernamental cercana a la indolencia. En declaraciones durante la concentración de advertencia, dijo que “la autoridad sabía lo que iba a ocurrir en el mundo los primeros meses del año pasado, sabía que se iba producir una debacle. El gobierno debería haber aconsejado a los trabajadores cambiarse de fondos de alto riesgo a los de bajo riesgo”.  Por ello una de las acciones: la presentación durante el verano de un recurso judicial contra el estado chileno por las responsabilidades que le caben en las pérdidas de los ahorros para la jubilación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esconder la cabeza&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las opiniones de Maturana expresan lo que ha sido hasta ahora la actitud gubernamental ante la crisis. Tras un año de abierta desidia, con no pocos rasgos de cierta soberbia cuando se llegó a afirmar que los efectos de la crisis no llegarían a Chile, desde enero La Moneda ha admitido, ante las evidencias, que la crisis se ha instalado. Realidades como el alza en el desempleo, despidos masivos, violenta caída de las exportaciones, de la producción y las ventas. En suma, el país ya en recesión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante el palmario descalabro de todo el andamiaje económico neoliberal, el establishment aún es renuente a admitir que las cosas irán a peor. Una actitud que inhibe todavía más las acciones y retarda las reacciones.&lt;br /&gt;Evidencias, pero también proyecciones. Como las que surgen desde una institución tan cercana a Chile como la CEPAL. Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva del organismo que reside en Santiago, en una entrevista publicada en La Jornada de México traza el panorama futuro, que es sin duda crepuscular. “Obviamente va a afectar en muchos ámbitos. Uno de los que más preocupa es el del empleo. Ya ha habido una caída de la actividad industrial del sector secundario en países como Brasil y México, lo mismo pasa con la industria automotriz. No solamente va a impactar a la banca, sino a la economía, el ingreso, el consumo”, afirma. Y agrega: “Hay que prepararse porque en realidad es una crisis que va a ser más profunda de lo que se hubiera pensado inicialmente”.&lt;br /&gt;Tal vez las previsiones más sensibles se refieren a una transformación global, que no se limitará al área económica. Porque el impacto de la economía sobre otros ámbitos será total. Dice Bárcenas que“estamos en un momento muy importante, es un cambio civilizatorio; esta crisis no solamente va a impactar a la banca o las finanzas o la actividad comercial y económica. Va a tocar todos los ámbitos de nuestra vida, nos va a hacer repensar nuestros estilos de vida e inclusive nos va a llevar a revisar cómo se están desarrollando y conviviendo las sociedades”.&lt;br /&gt;Un trance que va para largo. Si consideramos que se trata de la crisis más grave desde finales de la década de los años 20 del siglo pasado, podemos prepararnos para cambios mayores. Para ello podemos hacer algunas sencillas comparaciones. En los años 80 del siglo pasado, durante la llamada década pérdida para la región, cuando el crecimiento fue prácticamente cero, la parte económica tardó 10 años en recuperarse, pero remontar a los niveles de pobreza que había antes de esa década demoró 20 años. “Por ello muchas de las respuestas a la actual crisis tienen que ver con proteger a las poblaciones más vulnerables y tratar de que no haya retrocesos en materia de equidad. Esto es más fácil decirlo que hacerlo, porque uno de los temas que se va a ver comprometido sin duda es el empleo. Proteger el empleo es hoy el gran dilema”, dice Bárcenas.&lt;br /&gt;Pero no todo puede ser pesimismo. Hay una esperanza generacional, a largo plazo. Porque “ésta es una oportunidad donde la sociedad va a tener que recrearse a sí misma, porque tampoco es una solución pensar que ya llegó la crisis y hay que esperar a que termine. Hay que buscar soluciones innovadoras, creación de nuevas categorías de empleo a través de la innovación científica y técnica. Hay espacios para innovar en el ámbito social, económico, productivo, inclusive en el ámbito ambiental. Es hora de cambiar y se puede y debe hacer”. Y ante estos pronósticos e interpretaciones, el gobierno qué hace. Enfrenta la crisis como si fuera una oscilación más de la economía. Pone en marcha los mismos mecanismos destinados a mantener a flote el mismo modelo. Como si las bajas tasas de interés fueran a solventar la catástrofe, como si estos escasos subsidios fueran a resolver el masivo desempleo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pesimismo de los Nóbel&lt;br /&gt;Estas advertencias vienen desde la región, pero se amplifican y replican en muchos otros ambientes, sectores, categorías políticas e intelectuales. En prácticamente todas hay un consenso apocalíptico. La crisis del capitalismo es un equivalente a la caída del Muro de Berlín hace casi exactamente veinte años atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Del Premio Nóbel a Fidel Castro. Paul Krugman, legítimo keynesiano –de izquierda, si se quiere- estima que el plan de rescate del gobierno de Barack Obama no sólo no dará resultado, sino que hará perder un tiempo valioso para enfrentar la crisis. En una de sus últimas y habituales columna en The New York Times, dijo que el empleo ya ha caído más en esta recesión de lo que lo hizo en la crisis de 1981-1982, considerada la peor desde la Gran Depresión. “Como resultado, la promesa de Obama de que su plan crearía o salvaría 3,5 millones de trabajos para finales de 2010 parecería poco impresionante, por decir lo menos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y traza también otro panorama sombrío en el corto plazo: “Es septiembre de 2009, la tasa de desempleo ha superado nueve por ciento, y, a pesar de la primera ronda de gasto en estímulos, aún sigue subiendo. Obama finalmente reconoce que son necesarios estímulos mayores. Sin embargo, no logra que su nuevo plan se apruebe en el Congreso porque la aceptación de sus políticas económicas ha caído en picada, en parte debido a que se perciben como fallidas, en parte debido a que las políticas de creación de empleo se han unido en la mente de la población a los rescates bancarios profundamente impopulares. Y, como resultado, la recesión continúa en medio de la polémica, sin control”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro Nóbel de Economía tampoco está conforme con el plan de estímulo de Obama. Joseph Stiglitz dijo en aquellos mismos días que “el paquete estadounidense de rescate económico del presidente Barack Obama de más de 700.000 millones de dólares es mucho mejor que la respuesta de Bush en el 2008, pero no es suficiente y la crisis será peor”. En esa oportunidad, Stiglitz dijo que la crisis será brutal en todo el mundo, “pero países como Brasil van a sufrir de verdad”. La crisis, iniciada y desatada en los centros financieros internacionales, será padecida principalmente en los países pobres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay numerosas áreas en las que los países pobres, como Chile, sufrirán con mayor rigor la crisis. De partida, porque hemos padecido de forma endémica los efectos del modelo neoliberal y todas sus injusticias. Pero también por haber seguido a rajatabla todos los dictámenes de los organismos financieros internacionales. La  completa apertura económica chilena, tan elogiada durante más de una década, podría convertirse en su mayor mal. Y Stiglitz lo sugiere, porque aun cuando “hay un acuerdo global de no recurrir al proteccionismo’muchos paquetes de rescate económico tienen medidas proteccionistas en su base. Quienes más sufrirán serán los países en desarrollo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fidel Castro también ha venido observando este trance. En una de sus últimas reflexiones, y ante la reunión que sostendrá este mes en Londres el Grupo de los 20, que integra también a las principales economías en desarrollo, confiesa su pesimismo. “La ONU ha dicho que se necesitarían 72 mil millones de dólares para ayudar a África, una fracción de lo que los Gobiernos de Europa y Estados Unidos han puesto para resucitar sus economías”. Recordemos que el paquete de rescate de Obama suma 700 mil millones de dólares. Por tanto, no “ninguna esperanza para los países del Tercer Mundo viene de Nueva York o Washington”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El columnista de La jornada Ilán Semo lo ratifica. Tal vez, dice, una solución global a la crisis es una buena idea, pero nadie, ni en el G-7 ni en el G-14 ni en el G-20, parece tener la mínima voluntad o disposición para ponerla en práctica. “No se trata de simples medidas regulatorias que inhiben la autofagia financiera, sino de algo más grave: cómo crear una demanda suplementaria más allá de la casa propia. Y a saber, el Keynes global todavía no ha nacido”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Degradado y satanizado durante décadas por la retórica monetarista, el Estado ha devenido el único agente viable para enfrentar el colapso. Pero el Estado ha sido –y sigue siendo– un agente estrictamente local, acaso el más local de todos. Y, para decirlo con un eufemismo, sólo vela por los suyos. En términos más escénicos: Obama sólo tiene en mente al mercado de Estados Unidos, Zapatero al de España y los gobernantes chinos al de China”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y los neoliberales se encargan de nosotros.&lt;br /&gt; El pasado 11 de marzo, fecha que marca el ingreso del gobierno de Michelle Bachelet a su último año y a escasos metros al sur  de La Moneda, los trabajadores amparados en la CUT (Central Única de Trabajadores) dieron inicio a un programa de movilizaciones, que se extenderá durante las próximas semanas y meses. No es, claro está, una protesta contra la crisis, pero sí por la dirección y los objetivos que tienen las acciones económicas desplegadas desde Hacienda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El gobierno de Bachelet ha demostrado una vez más, perciben, dicen los trabajadores sindicalizados, tener sus prioridades económicas en el empresariado. Aquel miércoles los funcionarios públicos, de la salud primaria y otros gremios se reunieron a lo largo del país. En Santiago, la cita fue en el Paseo Bulnes para lanzar una primera señal al gobierno: si no se orientan las medidas hacia los trabajadores, habrá protestas. La primera gran movilización está convocada por todo el territorio nacional para el próximo 16 de abril.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay ciertas circunstancias que se han de tener en cuenta. Que la crisis es global, no hay duda. Y también puede afirmarse sin riesgo que el gobierno no tiene responsabilidad en ella, no ha sido el causante. Pero, con el mismo énfasis, podemos decir que ha sido cómplice. Todos los gobiernos de la Concertación se deleitaron con las políticas neoliberales que han padecido los trabajadores, con las desregulaciones, con la apertura unilateral y total de los mercados. Chile, bien recordamos, era elogiado durante la década pasada por todos los organismos financieros internacionales, aquellos que propiciaron e incentivaron la globalización neoliberal, por la “profundidad” de sus medidas liberalizadoras. Las políticas económicas chilenas las estimaron como “adelantadas” a su tiempo. Chile fue el modelo libremercandista para la región. Sobran registros y materiales para recordar ese discurso y aquellas improntas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sólo fueron los más aplicados en el desmantelamiento de todas las instalaciones estatales para venderlas al mejor postor. Creyeron, y nos hicieron creer, que el libre mercado no sólo haría florecer la economía, sino  también la distribuiría de manera justa. Desde los primeros años de la década pasada los ministros de Hacienda nos prometieron que el “salto al desarrollo” sería en unos diez años. Que el derrame sería abundante.  El tiempo de los trabajadores, no sólo parece haber quedado detenido, sino ha retrocedido. Nunca, en la historia moderna, habían tenido menos poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Andrés Velasco es de esta misma progenie neoliberal. Y es quien hoy administra los efectos de la crisis sobre la economía chilena.  Quienes nos han conducido a la catástrofe ahora intentan remediarla. ¿Cómo? Con las mismas políticas de antaño. Cuando el viernes 13 de marzo comenzó a regir el programa de subsidio para la contratación de mano de obra juvenil, Velasco dijo, sin pudor, que con esa medida “todos ganan”: el joven, la empresa, la economía, el país. Un sistema utilizado durante la crisis asiática que no derivó en mejorías. Si miramos las estadísticas de entonces, la tasa de desempleo se elevó en 1999 y no bajó hasta cinco o seis años más tarde. La discusión económica del gobierno de Ricardo Lagos para enfrentar aquella crisis giró alrededor de la Agenda pro Crecimiento y la flexibilidad laboral. En cómo facilitarle las cosas a la empresa. Lo de Velasco tiene, evidentemente, esta misma inspiración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De las AFPs hacia un sistema de reparto&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De allí la profunda desconfianza en el gobierno de las organizaciones laborales. El temor pena. Que esta crisis, la peor desde la Gran Depresión, la paguen los trabajadores, con la carencia de empleo, con los recortes salariales, con las pérdidas de los ahorros para la jubilación. “Hoy día los trabajadores han perdido muchos millones de pesos y creemos que tiene que haber una reforma al sistema previsional, no puede existir un sistema previsional que esté basando en una capitalización individual, administrado por privados y sujeto a la volatilidad del mercado, que hace que hoy día los trabajadores hayan tenido millonarias pérdidas en sus fondos de previsión”, afirmó entonces el presidente de la Asociación de Empleados Fiscales, Raúl de la Puente, organización que hacia finales del año pasado marcó un hito en su capacidad de convocatoria y movilización durante el proceso de reajuste salarial. Este año es posible que las protestas y movilizaciones se profundicen y que se levante como reivindicación nacional la propuesta de estos trabajadores: cambiar el fracasado sistema privado de capitalización individual por un sistema de reparto, tal como el año pasado se hizo en Argentina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la Puente quiere avanzar hacia el sistema de reparto, uno “solidario, en que el Estado asuma el protagonismo, que garantice a los trabajadores una renta cercana a la que tenían en actividad y que tengamos participación, porque se trata de nuestros sueldos. Ha llegado la hora de exigir un cambio, esta crisis ha desnudado este sistema previsional que es necesario cambiar”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El colapso del sistema de AFPs, que el gobierno no comenta y tampoco parece vigilar, no da tregua. Desde que se inició el derrumbe hacia mediados del 2007 se evaporaron más de 28 mil millones de dólares. Hacia mediados de marzo el fondo había perdido 28.171 millones de dólares, o un 27,6 por ciento del total. Un proceso que no tiene fin: la crisis carcome día a día los ahorros de los trabajadores y, por increíble que parezca, el gobierno no dice y no hace nada. Absolutamente nada. La contemplación, la pasividad, la inacción. En agosto pasado las pérdidas llegaron a poco más de doce mil millones de dólares y en noviembre a 27 mil millones. La tendencia al desfonde, al vacío, es evidente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El dirigente de los trabajadores de la salud Esteban Maturana ha criticado esta actitud gubernamental cercana a la indolencia. En declaraciones durante la concentración de advertencia, dijo que “la autoridad sabía lo que iba a ocurrir en el mundo los primeros meses del año pasado, sabía que se iba producir una debacle. El gobierno debería haber aconsejado a los trabajadores cambiarse de fondos de alto riesgo a los de bajo riesgo”.  Por ello una de las acciones: la presentación durante el verano de un recurso judicial contra el estado chileno por las responsabilidades que le caben en las pérdidas de los ahorros para la jubilación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esconder la cabeza&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las opiniones de Maturana expresan lo que ha sido hasta ahora la actitud gubernamental ante la crisis. Tras un año de abierta desidia, con no pocos rasgos de cierta soberbia cuando se llegó a afirmar que los efectos de la crisis no llegarían a Chile, desde enero La Moneda ha admitido, ante las evidencias, que la crisis se ha instalado. Realidades como el alza en el desempleo, despidos masivos, violenta caída de las exportaciones, de la producción y las ventas. En suma, el país ya en recesión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante el palmario descalabro de todo el andamiaje económico neoliberal, el establishment aún es renuente a admitir que las cosas irán a peor. Una actitud que inhibe todavía más las acciones y retarda las reacciones.&lt;br /&gt;Evidencias, pero también proyecciones. Como las que surgen desde una institución tan cercana a Chile como la CEPAL. Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva del organismo que reside en Santiago, en una entrevista publicada en La Jornada de México traza el panorama futuro, que es sin duda crepuscular. “Obviamente va a afectar en muchos ámbitos. Uno de los que más preocupa es el del empleo. Ya ha habido una caída de la actividad industrial del sector secundario en países como Brasil y México, lo mismo pasa con la industria automotriz. No solamente va a impactar a la banca, sino a la economía, el ingreso, el consumo”, afirma. Y agrega: “Hay que prepararse porque en realidad es una crisis que va a ser más profunda de lo que se hubiera pensado inicialmente”.&lt;br /&gt;Tal vez las previsiones más sensibles se refieren a una transformación global, que no se limitará al área económica. Porque el impacto de la economía sobre otros ámbitos será total. Dice Bárcenas que“estamos en un momento muy importante, es un cambio civilizatorio; esta crisis no solamente va a impactar a la banca o las finanzas o la actividad comercial y económica. Va a tocar todos los ámbitos de nuestra vida, nos va a hacer repensar nuestros estilos de vida e inclusive nos va a llevar a revisar cómo se están desarrollando y conviviendo las sociedades”.&lt;br /&gt;Un trance que va para largo. Si consideramos que se trata de la crisis más grave desde finales de la década de los años 20 del siglo pasado, podemos prepararnos para cambios mayores. Para ello podemos hacer algunas sencillas comparaciones. En los años 80 del siglo pasado, durante la llamada década pérdida para la región, cuando el crecimiento fue prácticamente cero, la parte económica tardó 10 años en recuperarse, pero remontar a los niveles de pobreza que había antes de esa década demoró 20 años. “Por ello muchas de las respuestas a la actual crisis tienen que ver con proteger a las poblaciones más vulnerables y tratar de que no haya retrocesos en materia de equidad. Esto es más fácil decirlo que hacerlo, porque uno de los temas que se va a ver comprometido sin duda es el empleo. Proteger el empleo es hoy el gran dilema”, dice Bárcenas.&lt;br /&gt;Pero no todo puede ser pesimismo. Hay una esperanza generacional, a largo plazo. Porque “ésta es una oportunidad donde la sociedad va a tener que recrearse a sí misma, porque tampoco es una solución pensar que ya llegó la crisis y hay que esperar a que termine. Hay que buscar soluciones innovadoras, creación de nuevas categorías de empleo a través de la innovación científica y técnica. Hay espacios para innovar en el ámbito social, económico, productivo, inclusive en el ámbito ambiental. Es hora de cambiar y se puede y debe hacer”. Y ante estos pronósticos e interpretaciones, el gobierno qué hace. Enfrenta la crisis como si fuera una oscilación más de la economía. Pone en marcha los mismos mecanismos destinados a mantener a flote el mismo modelo. Como si las bajas tasas de interés fueran a solventar la catástrofe, como si estos escasos subsidios fueran a resolver el masivo desempleo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pesimismo de los Nóbel&lt;br /&gt;Estas advertencias vienen desde la región, pero se amplifican y replican en muchos otros ambientes, sectores, categorías políticas e intelectuales. En prácticamente todas hay un consenso apocalíptico. La crisis del capitalismo es un equivalente a la caída del Muro de Berlín hace casi exactamente veinte años atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Del Premio Nóbel a Fidel Castro. Paul Krugman, legítimo keynesiano –de izquierda, si se quiere- estima que el plan de rescate del gobierno de Barack Obama no sólo no dará resultado, sino que hará perder un tiempo valioso para enfrentar la crisis. En una de sus últimas y habituales columna en The New York Times, dijo que el empleo ya ha caído más en esta recesión de lo que lo hizo en la crisis de 1981-1982, considerada la peor desde la Gran Depresión. “Como resultado, la promesa de Obama de que su plan crearía o salvaría 3,5 millones de trabajos para finales de 2010 parecería poco impresionante, por decir lo menos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y traza también otro panorama sombrío en el corto plazo: “Es septiembre de 2009, la tasa de desempleo ha superado nueve por ciento, y, a pesar de la primera ronda de gasto en estímulos, aún sigue subiendo. Obama finalmente reconoce que son necesarios estímulos mayores. Sin embargo, no logra que su nuevo plan se apruebe en el Congreso porque la aceptación de sus políticas económicas ha caído en picada, en parte debido a que se perciben como fallidas, en parte debido a que las políticas de creación de empleo se han unido en la mente de la población a los rescates bancarios profundamente impopulares. Y, como resultado, la recesión continúa en medio de la polémica, sin control”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro Nóbel de Economía tampoco está conforme con el plan de estímulo de Obama. Joseph Stiglitz dijo en aquellos mismos días que “el paquete estadounidense de rescate económico del presidente Barack Obama de más de 700.000 millones de dólares es mucho mejor que la respuesta de Bush en el 2008, pero no es suficiente y la crisis será peor”. En esa oportunidad, Stiglitz dijo que la crisis será brutal en todo el mundo, “pero países como Brasil van a sufrir de verdad”. La crisis, iniciada y desatada en los centros financieros internacionales, será padecida principalmente en los países pobres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay numerosas áreas en las que los países pobres, como Chile, sufrirán con mayor rigor la crisis. De partida, porque hemos padecido de forma endémica los efectos del modelo neoliberal y todas sus injusticias. Pero también por haber seguido a rajatabla todos los dictámenes de los organismos financieros internacionales. La  completa apertura económica chilena, tan elogiada durante más de una década, podría convertirse en su mayor mal. Y Stiglitz lo sugiere, porque aun cuando “hay un acuerdo global de no recurrir al proteccionismo’muchos paquetes de rescate económico tienen medidas proteccionistas en su base. Quienes más sufrirán serán los países en desarrollo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fidel Castro también ha venido observando este trance. En una de sus últimas reflexiones, y ante la reunión que sostendrá este mes en Londres el Grupo de los 20, que integra también a las principales economías en desarrollo, confiesa su pesimismo. “La ONU ha dicho que se necesitarían 72 mil millones de dólares para ayudar a África, una fracción de lo que los Gobiernos de Europa y Estados Unidos han puesto para resucitar sus economías”. Recordemos que el paquete de rescate de Obama suma 700 mil millones de dólares. Por tanto, no “ninguna esperanza para los países del Tercer Mundo viene de Nueva York o Washington”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El columnista de La jornada Ilán Semo lo ratifica. Tal vez, dice, una solución global a la crisis es una buena idea, pero nadie, ni en el G-7 ni en el G-14 ni en el G-20, parece tener la mínima voluntad o disposición para ponerla en práctica. “No se trata de simples medidas regulatorias que inhiben la autofagia financiera, sino de algo más grave: cómo crear una demanda suplementaria más allá de la casa propia. Y a saber, el Keynes global todavía no ha nacido”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Degradado y satanizado durante décadas por la retórica monetarista, el Estado ha devenido el único agente viable para enfrentar el colapso. Pero el Estado ha sido –y sigue siendo– un agente estrictamente local, acaso el más local de todos. Y, para decirlo con un eufemismo, sólo vela por los suyos. En términos más escénicos: Obama sólo tiene en mente al mercado de Estados Unidos, Zapatero al de España y los gobernantes chinos al de China”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y los neoliberales se encargan de nosotros.&lt;br /&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Paul Walder.Periodista chileno, que vive en Chile, licenciado en la Universidad Aut?noma de Barcelona. He trabajado en numerosos medios, escrito innumerables textos, columnas, art?culos y reportajes. &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11995170-2512669148937955980?l=walderblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/2512669148937955980'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/2512669148937955980'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://walderblog.blogspot.com/2009/03/el-rescate-economico-chileno-manos-de.html' title='El rescate económico chileno a manos de la desidia neoliberal'/><author><name>Paul Walder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12625215054086126725</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://es.geocities.com/walderpaul/Paul_Walder.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11995170.post-2698704068617583449</id><published>2009-03-17T17:10:00.000-04:00</published><updated>2009-03-17T17:12:11.607-04:00</updated><title type='text'>Los límites del miedo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Los medios buscan nuevos límites en la producción del dolor, en su juego con el drama la muerte. Nuevos límites en su propia obscenidad. La captura de audiencia admite nuevas estrategias, las que en su proceso aplastan lo poco que les quedaba de dignidad. Todo por el espectáculo, bien sabemos, pero también por las ventas. Bien por el dinero, por el circo, por la atracción mortal, por el espectáculo final. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Hay situaciones extremas. Como el caso de Jade Goody, informó la prensa europea, que remece al público británico. Un remezón que salpica sangre, enfermedad y descubre la muerte bajo la mirada atenta de unos medios y publicistas que acechan cual buitres. Jade es una joven de 27 años con cáncer de útero que ha vendido su inminente muerte a la prensa. Una joven de orígenes muy humildes, profundamente inculta y ordinaria (sic), afirma El País, conocida por su participación e incidentes en diversos reality shows. Gracias a su potente personalidad impresionó a la audiencia y se levantó como un personaje público. Pero de esos que existen millares. De esos que tanto abundan en y alrededor de la tramoya mediática. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El fatal diagnóstico de Jade ha sido explotado por una de las principales oficinas de relaciones públicas del Reino Unido. Max Clifford, líder en estas técnicas, le ha diseñado la campaña, que no busca otra cosa que vender su muerte al mejor postor. Pactar la exhibición de su cuerpo degradado y ya rendido a la expansión del tumor, a las secuelas de la radio y la quimioterapia. La joven, ya calva, ha dicho que lo hace por sus dos hijos: la comercialización de su muerte, dijo, les permitirá a sus hijos tener una vida mejor. “No quiero que tengan la misma infancia miserable, plagada de drogas y marcada por la pobreza que tuve yo" declaró en una entrevista publicada en enero en The Telegraph. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La tragedia de Jade no es particular. Es también el drama de una sociedad que se deleita con la muerte, que sufre –o tal vez goza- con el dolor cercano. En realidad es ésta la verdadera tragedia. Demandamos de los medios el fin de todos los límites, la ruptura de todas las privacidades. La prensa ya ha triunfado sobre las intimidades, sobre los cuerpos, sobre la sexualidad, sobre la enfermedad. Se ha instalado al centro de las vidas y sus posibilidades –y  mientras más dolorosas y bizarras mejor- las que están plenamente cubiertas por los medios. Faltaba el espectáculo de la muerte. La lenta y larga agonía de Jade ha marcado un nuevo hito.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Este fenómeno que atrae al público televisivo británico, aun cuando parece extremo, no es un caso aislado. Es el perfecto ejemplo del sentido de los medios, de sus estímulos, de sus tendencias, de sus finales objetivos. De su éxito, medido como rating o ventas. El caso de Jade involucró al mismo gobierno del Reino Unido, lo que muestra una vez más la íntima relación entre la realidad mediatizada y la política o, lo que es casi igual, entre el espectáculo mediático (como realidad convertida en show business) y la política. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;No es un caso raro. Simplemente apunta a un nuevo límite. Porque la prensa diaria y la televisión se nutre de estos fines. El accidente que sufrió en febrero la hija más pequeña del ministro Andrés Velasco y la periodista Consuelo Saavedra tuvo una cobertura sólo comparable con el despliegue de una catástrofe nacional. Una producción apoyada en la exhibición y dramatización del dolor del otro, en la exhibición del miedo, de la debilidad ajena. El espectáculo y la tragedia. Producción de crueldad. La prensa acechando, los periodistas como aves de rapiña, el público escudriñando en los pliegues de la intimidad de personajes públicos. ¿Por qué lo hace? ¿Por informar a la población? No seamos ingenuos. La industria de los medios nacional lo hace por el mismo fin que Jade, que Clifford y los diarios británicos. Por el rating, por las ventas. y qué mejor que el tejido de un drama en torno a personalidades cuya realidad ha sido creada por los mismos medios, por la televisión.&lt;br /&gt;¿Hasta dónde llegará el espectáculo? Hasta los límites naturales de ese proceso de trasgresión de las intimidades, los que están cercados sólo por el hartazgo, por la sobreexposición, por la obscenidad. El espectáculo morboso termina en su saturación, en la anestesia, como sucede con la pornografía, con el miedo, con el dolor, con la crueldad. Un largo proceso marcado por una profunda degradación, la que se extiende desde los mismos medios a su público. A las instituciones, a toda aquella sociedad relacionada en y por su propia perversión. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;¿Es ésta la función social de los medios de comunicación? Es show business, es el mercado, son negocios.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;PAUL WALDER&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Paul Walder.Periodista chileno, que vive en Chile, licenciado en la Universidad Aut?noma de Barcelona. He trabajado en numerosos medios, escrito innumerables textos, columnas, art?culos y reportajes. &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11995170-2698704068617583449?l=walderblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/2698704068617583449'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/2698704068617583449'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://walderblog.blogspot.com/2009/03/los-limites-del-miedo.html' title='Los límites del miedo'/><author><name>Paul Walder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12625215054086126725</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://es.geocities.com/walderpaul/Paul_Walder.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11995170.post-7516315625823922343</id><published>2009-02-04T18:42:00.000-03:00</published><updated>2009-02-04T18:44:40.362-03:00</updated><title type='text'>Un año que deberemos aprender a olvidar</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Hacia la segunda semana de enero el Banco Central  publicó sus proyecciones de crecimiento de la economía para el año en curso, las que ubicó entre un dos y tres por ciento. Una cifra baja, pero moderada en el contexto actual, un crecimiento discreto, pero en ningún caso cercano al drama que se avecina para la economía mundial. Una proyección, un número azul entre millares de posibles rojos, que no consiguió el efecto deseado. La entidad que preside José De Gregorio no sólo no inyectó aquella dosis de optimismo, no sólo no consiguió refrendar los vaticinios de Hacienda, aquellos que prevén una economía chilena “blindada”, “a toda prueba” a las turbulencias externas, sino que logró precisamente el efecto contrario: el descrédito como ente rector de la economía chilena. Cada vez es más evidente la falsedad y artificialidad de aquella independencia del banco central. Falsa porque todas sus políticas apuntan a un determinado interés, a favorecer ciertos y evidentes intereses. Artificial por las oscilaciones y contradicciones en sus políticas económicas, las que han sido abiertamente criticadas hoy no sólo por numerosos actores del mercado, sino también desde el mismo gobierno. La última rebaja de las tasas de interés decretada por el Banco Central la realizó -tras un periodo de persistentes alzas-  debido a súplicas públicas, que surgían desde el gobierno a toda la comunidad económica, desde la gran empresa, el gran comercio a las pymes. Tras los ruegos –y tal vez al reconocer el error de haber aplicado la política contraria- tuvo que hacer en un mes el recorte más grande de los últimos años.&lt;br /&gt;Desde hace largos años la gran mayoría de las proyecciones económicas del Banco Central queda a los pocos meses desfasada, generalmente superada por una realidad bastante más opaca. La experiencia durante el 2008 no ha sido la excepción. La entidad de De Gregorio proyectó hacia septiembre del año pasado, cuando la crisis arreciaba a Estados Unidos y al mundo, un crecimiento del PIB en Chile del 4,5 por ciento y una inflación del tres al cuatro por ciento a diciembre. La realidad fue otra: el PIB sólo creció un 3,5 por ciento y la inflación subió más de un siete.&lt;br /&gt;El Banco Central sigue con esa dosis de optimismo. Ha dicho que las tasas de interés continuarán a la baja –actualmente están en 7,5 por ciento-, la inflación, que fue negativa en diciembre, será  sensiblemente menor a la del 2008 y el PIB crecerá entre el dos y tres por ciento. Como argumento, sostiene, está el celebrado plan de reactivación de cuatro mil millones de dólares anunciado por el gobierno hacia inicios de año. El plan de estímulo fiscal, afirma el gobierno y el Banco Central en sus informes, permitirá el blindaje de las turbulencias, el desacoplamiento de la crisis, la mantención de los equilibrios macroeconómicos. Permitirá que Chile salga indemne de la crisis mundial. Una serie de afirmaciones, ya se observa, que más responden a un catálogo de la retórica. Simples intereses, intenciones, elevadas en medio de un proceso de desaceleración económica, productiva, comercial, en medio de una caída de todas las expectativas. Y ante un aumento vertiginoso del desempleo.&lt;br /&gt;Este es el discurso. Esa es la realidad que se modela. Esta es la contradicción. Nada es como era hace un año atrás. Hoy se han abierto fuertes grietas en todo el aparato económico. Tanto, que es probable que se produzca un proceso de destrucción económica, con áreas que nunca más vuelvan a recuperarse. Como un gran terremoto. Una catástrofe. ¿Por qué, si hoy es posible que industrias de la magnitud y presencia histórica como la General Motors y la Ford colapsen –y ya lo habrían hecho sin la ayuda estatal- las chilenas han de mantenerse indemne?&lt;br /&gt;Cada día, cada semana que transcurre, es un avance en el deterioro. Andrés Velasco, el hombre de Hacienda, que hacia el comienzo de la crisis afirmaba enfático que la economía chilena era inmune a la crisis, ha girado completamente su discurso. Los hechos son tan evidentes, y ya no sólo para los jugadores de la bolsa y otros agentes de los mercados, sino para cualquier ciudadano. Los despidos masivos, hoy ya sufridos por trabajadores de todas las áreas de la producción y servicios, convierten las palabras de Velasco en una burla a la población. Las proyecciones del Banco Central realizadas a mediados de enero también apuntan a inscribirse en ese mismo tono.&lt;br /&gt;El economista Manuel Riesco escribe en su blog día a día el transcurso de la crisis. Hacia el cierre de esta edición habían sucedido nuevos  y muy turbios eventos en el mundo financiero. Riesco los interpretaba: “La semana pasada cayó el Commerze Bank, el segundo de Alemania. Esta semana se ha anunciado la liquidación por partes del Citi y sus acciones se han derrumbado nuevamente un 23% el día 14 de enero del 2009.  El Bank of America, que había logrado mantenerse a flote gracias a una inyección de capital de 25.000 millones de dólares del gobierno, ha tirado asimismo la toalla y recurrido nuevamente a su salvador para "pedir agüita." El jefe del JP Morgan ha declarado que lo peor está por venir y se sabe que está muy comprometido con préstamos de consumo de todo tipo”.&lt;br /&gt;Deudas e insolvencia&lt;br /&gt;La economía de consumo podría derivar en la economía del horror. El placer del mall en el terror crediticio. De un año a otro se invierte una realidad. El creciente desempleo en una población altamente endeudada llevaría a la suspensión de pagos con efectos sociales y económicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ruptura con las instituciones financieras generará exclusión y marginalidad. Pero el daño no sólo estará en las personas expulsadas del sistema financiero, sino también para el sistema financiero mismo. La incapacidad de pago de miles, de cientos de miles, derivaría en un problema financiero y económico mayor, como el que ya sucede en economías como la estadounidense y la mexicana.&lt;br /&gt;México, que depende casi totalmente de la economía de su vecino Estados Unidos, exhibe hoy un fuerte deterioro económico. Los organismos internacionales han proyectado que entrará muy pronto en recesión, en tanto su producto caerá este año más de un punto porcentual. Efectos en la producción, las exportaciones, el consumo, han derivado en una pérdida de la capacidad de pago de las personas y las empresas.  La cartera vencida entre los deudores de hipotecas aumentó en noviembre de 2008 respecto a un año atrás en 41 por ciento, en tanto la morosidad de las tarjetas de crédito alcanzó una cifra histórica que no tiene precedentes, informó la segunda semana de enero la  Comisión Nacional Bancaria y de Valores de México. Si ello sucede entre las personas, en la industria es aún peor. A noviembre la cartera vencida de este sector que mueve un tercio de la economía mexicana aumentó en un 71 por ciento. Y si así es para la industria, la construcción exhibe su drama, con un incremento de la morosidad del 92 por ciento.&lt;br /&gt;Un estudio realizado por el Banco Central de Chile sobre la capacidad de pago de las personas llama a la tranquilidad. Pero se trata de un informe elaborado sobre bases muy conservadoras, sobre un eventual aumento de la tasa de desempleo a niveles similares a los registrados durante la crisis asiática. Si la tasa de desocupación nacional, dice, aumentara a un once por ciento el porcentaje de familias con problemas en su capacidad de pago aumentaría a un 17,4 por ciento, guarismo que no debiera, dice, llamar a la intranquilidad.&lt;br /&gt;Este es el techo de lo sostenible, porque de allí hacia arriba la situación se desbordaría. Con una tasa de desempleo nacional –actualmente, recordemos, está levemente por encima del siete por ciento- sobre el 15 o el 16 por ciento los problemas serían graves. No sólo para las personas, sino para el sistema financiero.&lt;br /&gt;Hay datos y argumentos para estimar que tal informe es muy conservador. La actual crisis, y en ello hay consenso de líderes mundiales, presidentes de organismos internacionales y economistas, es la mayor desde la Gran Depresión de los años 30 del siglo pasado. Barack Obama, presidente de Estados Unidos desde el 20 de enero, había advertido días antes de tomar el rumbo de su país –y de cierta manera del mundo- ante un grupo de sindicalistas y trabajadores que la economía estadounidense y por extensión también la mundial “empeorará”. Sí, empeorará bastante con o sin los millonarios paquetes de ayuda antes de mejorar. Y en este paso, tendrá que cambiar.&lt;br /&gt;Estamos hablando de un trance histórico, estructural, sistémico, cuyas consecuencias serán más intensas que la pasada crisis asiática de inicios de la actual década. Unos efectos que podrían empujar el desempleo nacional a niveles no observados en los últimos veinte años. Consecuencias que pueden devastar el sistema económico y productivo nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Producción, ventas y desempleo&lt;br /&gt;Al observar las estadísticas oficiales, éstas no dicen mucho. No muestran, en la superficie, motivos para la inquietud. Pero si se relacionan esos datos con otras informaciones, con eventos que parecen repetirse y amplificarse, como son los masivos despidos, es esperable ver un deterioro de todos los guarismos en el corto plazo.&lt;br /&gt;Los indicadores del comercio muestran, según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) un estancamiento de las ventas minoristas durante noviembre pasado. Pero si miramos las cifras de la Asociación Gremial de Supermercados, la percepción ha de cambiar. En noviembre las ventas en los supermercados cayeron, en promedio, un 5,5 por ciento. Pero al desglosar esta cifra se observa que las ventas de abarrotes bajaron un 4,4 por ciento, las de carnes y derivados un 7,1 por ciento en tanto las de lácteos y derivados cayeron un 17 por ciento. Solo los accesorios y otros artículos de consumo mantuvieron sus niveles de ventas. Tras mirar estos datos vemos que ha caído el consumo de alimentos básicos, lo que habla de la magnitud de una creciente crisis.&lt;br /&gt;Si la caída en el consumo ya se observa en el alimento, aquellos sectores relacionados con bienes de consumo durable ya resienten todo el peso de la crisis. Las ventas de automóviles nuevos se han derrumbado hacia final del año pasado. Durante el último trimestre cayeron casi un 30 por ciento.&lt;br /&gt;Un fenómeno similar puede verse en las estadísticas del INE. Existe un indicador de bienes durables, el que bajó en noviembre en casi un cinco por ciento, la mayor contracción desde la creación de esta variable en 2005. Entre los que se contraen está toda la línea blanca, electrodomésticos y electrónica. Para el INE, la interpretación es evidente: “Los consumidores continúan con una tendencia moderada al consumo, afectados principalmente por la incertidumbre económica y las mayores restricciones al consumo doméstico”.&lt;br /&gt;Otros sectores también exhiben sus problemas. La industria manufacturera ha disminuido su producción y ventas, en tanto la construcción ya exhibe rasgos recesivos. A noviembre pasado los permisos de edificación habían caído más de un 50 por ciento, freno que tendrá efectos no sólo en el empleo directo sino en otros sectores proveedores de materiales de construcción. Durante ese mes, según datos de la Cámara Chilena de la Construcción, las ventas de inmuebles había caído más de un trece por ciento. Es el inicio del descenso. La crisis es imbricada y va relacionando sector con sector. Ya se observa una caída en los despachos de cemento y de hormigón, el que se contrajo en noviembre en un diez por ciento.&lt;br /&gt;Las exportaciones también están en franco retroceso. Durante el año pasado entraron en un proceso de contracción, que en diciembre pasado había perdido casi un tercio del valor exportado un año atrás. Un proceso de deterioro que afecta a numerosos sectores de la producción, desde la minería, la pesca, la industria forestal, la fruticultura, las manufacturas.&lt;br /&gt;La caída en el empleo es el peor indicador en tiempos recesivos. Y aun cuando los datos del INE no muestran un deterioro promedio del empleo, hay ciertos aspectos que sí son inquietantes. La tasa promedio nacional de desempleo se ubicó en 7,5 por ciento en noviembre pasado, prácticamente igual que un año atrás. Pero si se observa el número de desocupados, estos aumentaron en más de un seis por ciento respecto a noviembre del 2007. Durante el periodo registrado, más de 30 mil personas quedaron sin trabajo. No hay ninguna duda que ésta será la tendencia de los próximos meses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El “corralito” de las AFPs&lt;br /&gt;Si hay un área de la economía y las finanzas chilena muy afectada por la crisis, son los fondos de pensiones de los trabajadores. Se trata de un drama social de efecto retardado, que detonará progresivamente. Un drama que el gobierno no ofrece solución. No la tiene y no la quiere tener. Hace unas semanas la misma Superintendencia de AFP entregó los resultados del año pasado. Los fondos de pensiones de los trabajadores se habían reducido en un 40 por ciento, una cifra que el Centro de Estudios Cenda había venido advirtiendo desde hacía ya más de un año. Una contracción de los ahorros que para algunos cotizantes ha significado perder 20, 30 o más millones de pesos. Literalmente, los ahorros de toda una vida entregados por los gobiernos de la Concertación al más perverso de los juegos financieros. Como si fuera una locura, una enfermedad.&lt;br /&gt;Hacia el comienzo de la tercera semana de enero los fondos de pensiones de los trabajadores chilenos habían continuado su hundimiento. En los distintos mercados e instrumentos financieros, colocados en diferentes plazas bursátiles y mercantiles, estos fondos habían perdido más de 28 mil millones de dólares, o un 28 por ciento respecto al volumen que tenían en julio del año 2007, período cuando emerge la crisis de las subprimes. Una pérdida que al detalle es aún peor:: el fondo A, que coloca el total del capital en acciones, se redujo en un 43 por ciento, y el B, con una alta proporción de sus recursos también en renta variable, cayó un 33 por ciento. El C  se recortó en un 22 por ciento y el D en más de un diez por ciento. Sólo el E ganó. Un 0,5 por ciento en el periodo. Este mismo ejercicio se realizó en octubre pasado. En estos tres meses, todos los fondos, con la excepción de E, han continuado con las pérdidas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El año se viene. Un año que será memorable. Como las catástrofes. Como los terremotos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PAUL WALDER&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Paul Walder.Periodista chileno, que vive en Chile, licenciado en la Universidad Aut?noma de Barcelona. He trabajado en numerosos medios, escrito innumerables textos, columnas, art?culos y reportajes. &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11995170-7516315625823922343?l=walderblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/7516315625823922343'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/7516315625823922343'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://walderblog.blogspot.com/2009/02/un-ano-que-deberemos-aprender-olvidar.html' title='Un año que deberemos aprender a olvidar'/><author><name>Paul Walder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12625215054086126725</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://es.geocities.com/walderpaul/Paul_Walder.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11995170.post-1467478226904351783</id><published>2008-12-23T23:53:00.001-03:00</published><updated>2008-12-24T00:00:46.510-03:00</updated><title type='text'>La rabia y su contagio global</title><content type='html'>&lt;a href="http://farm4.static.flickr.com/3240/2772778668_3c320b52d8.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 204px; CURSOR: hand; HEIGHT: 276px" alt="" src="http://farm4.static.flickr.com/3240/2772778668_3c320b52d8.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Alexandros Grigoropoulos. Ese era el nombre del chico muerto por una bala de la policía griega el sábado 6 de diciembre. Y tras su muerte, hoy bien lo sabemos, la revuelta, la insurrección, el repudio general, no solo a la policía, sino al gobierno, a la injusticia, a la corrupción. Al sistema. Grecia tambalea y expande su rabia por Europa, la filtra a través del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las intensas imágenes han ido de Atenas al mundo. Y han conmovido principalmente a Europa. Mientras las embajadas griegas amanecían aquella semana rodeadas por decenas de policías en las principales capitales europeas, centenares de jóvenes se reunían y protestaban en Madrid, Barcelona, y en Francia quemaban coches y contenedores de basura frente a los consulados griegos. La rabia, profunda, pero llevada también en la superficie, emerge con facilidad y se expresa como un múltiple y sentido enlace social. Lo hace como acción simbiótica estimulada a través de los medios de comunicación. Y no solo por los blogs, no solo por youtube, no por la web 2.0. El torrente avanza, se filtra por la porosidad de todos los grandes medios, de las cadenas de televisión más conservadoras, de los periódicos más establecidos. La rabia fluye. Contra el establishment de derecha, contra los gobiernos neoliberales y sus injusticias a través de sus propias herramientas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Haine, el gran filme de 1995 sobre las revueltas juveniles en las barriadas francesas, tiene una breve pero muy intensa escena con los medios. Cuando se acerca un camión de la televisión a grabar a los chicos, estos responden a pedradas. Sin más. Ni hablar. La televisión, los periodistas, son una extensión más de los mismos poderes que oprimen. Una facción más del poder económico, del político, de la densidad ideológica. Son los medios, y los jóvenes no tienen duda alguna, una herramienta para el control social, como la policía, como los jueces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, pese a todo, pese a sí mismos, aun con todos los matices, tendencias y manipulaciones posibles, la información más dura, más cruda, aquella que cruza los propios intereses de aquellos medios, no resiste ni matices ni hormas. Finalmente, gotea y salpica al resto de la comunidad. Cuando los trabajadores sindicalizados de Republic Doors and Windows de Chicago decidieron tomarse la empresa y reclamar al Bank of America, uno de los favorecidos por los billonarios rescates, reanudar las líneas de créditos para mantener la producción, esta acción colectiva, que fue noticia, convirtió la toma en un hecho simbólico de los tiempos que corren. Fue, dijo alguna prensa, como en los años treinta. El acto de la comunidad de trabajadores, afiliados en el sindicato nacional independiente United Electrical, Radio and Machine Workers of America (UE), uno de los más radicales y combativos del país, puso en la agenda un tema clave para estos días: el rescate al sector financiero no se ha traducido en un apoyo para las mayorías. En suma, podría decirse, una no reconocida lucha de clases –también en aquel país- se hace cada vez más evidente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las protestas de los estudiantes secundarios chilenos es otro claro ejemplo de cómo una acción colectiva, pese a la manipulación y omisión concertada de los medios, logra filtrarse en diferentes sectores de la sociedad. En una conversación con este cronista, Jaime Díaz Lavanchy, el documentalista autor de La revolución de los pingüinos, comentó cómo la prensa desplegó todos sus esfuerzos para quebrar el movimiento. Y así recuerda: “El 3 de junio del 2006 la prensa dejó de apoyar a los estudiantes secundarios. Cuando percibieron que la protesta no iba sólo contra el gobierno de Bachelet, sino contra el sistema educacional. Aquel día Las Ultimas Noticias tituló “Cabros, no se suban por el chorro”. ¿Qué clase de noticia era ésa? Es un acto de lenguaje, que, según entiendo, es una orden, un imperativo. Al día siguiente, El Mercurio tituló “Con quiebre, los estudiantes enfrentan el paro de mañana”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un esfuerzo que, sin embargo, ha resultado inútil. El movimiento de los secundarios, pese a no haber obtenido sus objetivos, ha logrado tal vez algo mucho más relevante: generar un movimiento estudiantil ampliado y traspasar el espíritu de combate hacia los trabajadores. El triunfo de la Anef el mes pasado, con decenas de miles de manifestantes en las calles de Santiago y Valparaíso, no puede ser más claro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos estos casos podrían ser acciones acumulativas. No necesariamente como una fuerza combativa, pero sí como un antecedente, como parte de la memoria colectiva de los sectores más atentos, concientes, más sensibles políticamente. Ha quedado inscrito en la superficie. Y basta una chispa, como en Grecia, para estimular el malestar, detonar la rabia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La creación de este fenómeno, global, inmediato, hay que agradecerlo, incluso, a la prensa más conservadora, aquella relacionada en la intimidad con los intereses económicos, con la consolidación del actual orden político. La amplificación de los medios, los recursos espectaculares, la magnificación de la violencia, son su propia trampa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PAUL WALDER&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Paul Walder.Periodista chileno, que vive en Chile, licenciado en la Universidad Aut?noma de Barcelona. He trabajado en numerosos medios, escrito innumerables textos, columnas, art?culos y reportajes. &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11995170-1467478226904351783?l=walderblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/1467478226904351783'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/1467478226904351783'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://walderblog.blogspot.com/2008/12/la-rabia-y-su-contagio-global.html' title='La rabia y su contagio global'/><author><name>Paul Walder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12625215054086126725</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://es.geocities.com/walderpaul/Paul_Walder.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm4.static.flickr.com/3240/2772778668_3c320b52d8_t.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11995170.post-6530678592402036509</id><published>2008-12-23T23:47:00.000-03:00</published><updated>2008-12-23T23:48:28.322-03:00</updated><title type='text'>Farkas for president!</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Leonardo Farkas no es sólo un fenómeno elaborado a través de los medios. No es un simple producto de la televisión. Tiene, sí, cierto lenguaje de los medios, su estética y su lógica. Farkas es, con más claridad, la personificación de un símbolo, un objeto de deseo, una variedad de héroe, el self-made-man, una tipología que recurre a cierto relato mítico, de la búsqueda del porvenir, de la suerte, del tesoro. De aquel aventurero que salió al Primer Mundo a buscar fortuna y regresó millonario. El mito del éxito, tal vez del esfuerzo, de la suerte. De la gloria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero Leonardo Farkas es también parte del show business. Está hecho en los escenarios, en los sets de televisión. En los aplausos. El hombre orquesta, un actor de sí mismo, un personaje, en el más completo y complejo sentido de esa expresión: un intérprete. Farkas no es sólo Leonardo Farkas. Es la representación del millonario y sobre él, como personaje, gira su relato, su guión, que lo lleva a otros lugares, a otro sentido. Es un millonario, que parece un millonario, pero que no habla como los millonarios. Y menos como los grandes empresarios chilenos. Habla de la pobreza y de la riqueza. Y habla, en un lenguaje directo, extremadamente simple, de la distribución de la riqueza, de la injusticia. Es un millonario en la calle. Está, a parece estar, entre la gente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí radica parte de su gran fascinación. Porque se convierte a sí mismo en un personaje, el millonario, pero también lo coloca en sus límites: tanto en su discurso, por un lado amplificado, cruzado y densificado por el dinero, pero también desarmando al dinero como fin en sí mismo. Su donación de mil millones de pesos a la Teletón, la mayor en la historia de este evento, la explicó la noche siguiente como la realización de un sueño. Un sueño que también tiene complejas interpretaciones: es sin duda la culminación de un proceso empresarial propio, quizá de un sueño de éxito personal, que le ha permitido hacer esta donación, pero a la vez es también la expresión de una mirada que le quita el valor extremo que nuestra sociedad le otorga al dinero. Una mirada que ninguna empresa ni empresario está interesado en compartir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tremendo impacto que han producido sus donaciones y su discurso social surge de la fusión de actitudes contrapuestas. Por un lado su fruición por el lujo extremo, y a la vez, su filantropía, expresada y comprobada con millonarias donaciones. Acciones que defiende con argumentaciones ligadas a una moral personal, a una ética social, las que están confrontadas con el interés empresarial gremial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta actitud de Farkas ha maravillado a parte de la ciudadanía porque reúne aspectos propios del deseo, del imaginario colectivo sobre el éxito y el dinero, con un cierto ideal, el que se expresa a través de un relato, un claro discurso ético. El personaje, que es el millonario en toda su profundidad, extensión y glamour, está construido, está creado, con la palabra, con el sermón. Como si su misión fuera buscar la redención. No la propia, porque él ya está redimido y glorificado, sino la de sus seguidores. De cierta manera, ha dicho que es posible ser como él es y hacer lo que él hace. Si muchos fueron como yo, dice, el mundo sería otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Felipe Lamarca, ex presidente de la Sofofa, en una entrevista en La Tercera alteró la tesis del desalojo, aquella levantada por el senador Allamand, que es el cambio desde la Concertación a la Alianza, por la del desahogo. Lo dijo por Farkas, porque “la gente está buscando alternativas a los actuales liderazgos. Sería bueno que surgieran muchos Farkas”. Es que la política, aunque no lo diga Lamarca sí lo esboza, no da para más. Por ello el encanto de Leonardo Farkas, que hoy de manera espontánea aparece nombrado como eventual candidato presidencial. Es como el grito desesperado, la necesidad que “alguien” nos salve de los políticos, de la actual política, que es la de los consensos, de la necesidad de lograr la gobernabilidad, de los equilibrios macroeconómicos, de la funcionalidad sistémica. De la política de las elites, de los compadres, de los arreglos entre las aquellas familias. La política zanjada entre pasillos, oficinas y salones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Farkas es un outsider en la política. Además de no saber nada de política, como lo ha reconocido, es también despreciado por el establishment político. Lo dijo con claridad en Animal Nocturno, el programa de Felipe Camiroaga. Pero la gente se pregunta si es necesario saber algo de política cuando son los políticos quienes no han hundido en esta desesperación, en esta desesperanza. Muy por el contrario, alguien que no sabe de política, pero capaz de expresar nuestro dolor, capaz de levantar un discurso desde la simplicidad y el sentido común, haría una mejor política. Es como decir ¡Cualquiera lo haría mejor!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la entrevista a La Tercera, el periodista le pregunta a Lamarca si la emergencia de nuevos y singulares líderes no llevan el riesgo de crear nuevos Fujimori. Tal vez, dice, pero vale siempre el riesgo. Nosotros también: cualquier remezón que conduzca a mayor reflexión, a una mayor transparencia y evidencia de la actual miseria de la política, será siempre deseada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PAUL WALDER&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Paul Walder.Periodista chileno, que vive en Chile, licenciado en la Universidad Aut?noma de Barcelona. He trabajado en numerosos medios, escrito innumerables textos, columnas, art?culos y reportajes. &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11995170-6530678592402036509?l=walderblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/6530678592402036509'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/6530678592402036509'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://walderblog.blogspot.com/2008/12/farkas-for-president.html' title='Farkas for president!'/><author><name>Paul Walder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12625215054086126725</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://es.geocities.com/walderpaul/Paul_Walder.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11995170.post-7005313090625345254</id><published>2008-12-23T23:43:00.001-03:00</published><updated>2008-12-23T23:45:26.918-03:00</updated><title type='text'>Tras los despojos de la crisis</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Hay señales que son voluntades.  Y en la cumbre del Apec (el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico) quedaron, si no selladas, sí bien expresadas. En aquel Foro celebrado en Lima, denunciado desde hace años por diversas organizaciones ciudadanas como uno de los cónclaves mundiales del neoliberalismo, así como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, la Organización Mundial de Comercio. Pero hay algunas diferencias. Si recordamos las más últimas declaraciones de los altos funcionarios de estos organismos internacionales respecto a la crisis, vemos que ha habido un reconocimiento, una concesión intelectual a la cruda realidad. Tanto el estadounidense Robert Zoellick, presidente del BM como el francés Dominique Strauss-Kahn, del FMI, han admitido no sólo que el escenario es oscuro, sino que las relaciones económicas tenderán a variar. No es poco para organismo que pusieron en práctica en el mundo, y en Latinoamérica, las reformas estructurales que llevaron a la extensión y profundización del libre mercado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero Apec reacciona como si no existiera crisis. A diferencia de los otros organismos, este es un foro integrado por diversos países –les llaman economías- cuyos acuerdos no son vinculantes. Son declaraciones de intenciones, las que de una u otra manera se han cumplido. Especialmente aquellas que han profundizado el comercio. Porque el Foro de Apec es básicamente un espacio de mercaderes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquel fin de semana de noviembre los 21 líderes del Apec emitieron una declaración para abstenerse, por lo menos durante un año, de cualquier medida que impida el libre intercambio de inversiones, bienes y servicios. Para inhibirse de de aplicar acciones incompatibles con el estímulo de las exportaciones, todo ello ante el riesgo de un crecimiento económico más lento de la economía que podría generar alguna medida proteccionista que agravaría la actual crisis”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una declaración, pero también una clara señal al sector privado transnacionalizado. Era una forma de decir que no se alterará el actual statu quo económico-normativo, que todas las condiciones negociadas en los acuerdos de libre comercio se mantendrán intactas, que lo consensuado en la OMC seguirá siendo la gran brújula para el comercio mundial. En otras palabras, que la pauta comercial neoliberal, que garantiza el libre flujo de mercancías, de inversiones y capitales se mantiene impoluta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso es lo que Chile no sólo suscribió, sino que enfatizó. El Director General de Relaciones Económicas Internacionales (Direcon), Carlos Furche, comentó entonces a este cronista que “uno de los ámbitos para enfrentar la crisis es el manejo de la coyuntura y al mismo tiempo rechazar cualquier tentación proteccionista. Más bien impulsar una agenda de liberalización comercial justamente en la dirección de proteger los empleos que están vinculados al comercio exterior, que en casi todas las economías aquí representadas son muy relevantes”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Furche dijo también: El ánimo que predominó en Apec “es que estamos en una situación difícil y que ningún país de manera independiente puede resolver la crisis como tampoco sus propios problemas derivados de esta crisis. Aquí se necesita un esfuerzo colectivo, cooperativo. Y en eso me parece que hay gran coincidencia en todos los representados”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo dijo el director de la Direcon y lo ratificó con creces la presidenta Michelle Bachelet. es que el libre comercio "ha sido positivo y en ese sentido yo diría que las declaraciones más fuertes van a ser en término de eso, de seguir propugnando el comercio abierto" y al mismo tiempo hacer "un claro llamado al no proteccionismo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Mandataria señaló que esta reunión de APEC es relevante también para "asegurar que el comercio siga siendo una alternativa real para todos los países y poder tener nuevos mercados" y, en el caso de Chile, "poder sacar sus productos y por tanto, seguir originando riqueza y generando empleo, que es lo más importante de todo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el sello lo dio George W. Bush, que lanzó desde Lima una mensaje paradójico, lleno de contradicciones, absurdo. Apeló, rogó, una vez más, al libre mercado, pero a la vez dijo: "Es esencial que los gobiernos eviten la tentación de hacer correcciones excesivas mediante la imposición de regulaciones que sofoquen la innovación y estrangulen el crecimiento". Nadie le preguntó sobre qué opinión le merecían las “correcciones”, los planes de rescate, las estatizaciones de las empresas financieras estadounidenses. Si eso no es un tipo de proteccionismo, de qué protección, de qué intervención estatal se está hablando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta total contradicción –Bush dice que los rescate y las estatizaciones son para fortalecer el libre mercado- revela también el momento que pasa la ideología económica del libre mercado. Porque Apec fue el el “canto del cisne del fundamentalismo neoliberal”, como denominaron en Lima economistas peruanos. En declaraciones entregadas a la agencia Prensa latina, David Tejada, analista y consultor internacional, dijo que el documento “es el último coletazo de vida del discurso otrora hegemónico del agonizante paradigma neoliberal donde el mercado lo es todo y la inversión privada la maravilla que lo resuelve todo”.&lt;br /&gt;Subrayó que la declaración constituye “el canto del cisne del fundamentalismo neoliberal”, que propugna más liberalismo frente a la crisis financiera mundial, aunque con regulaciones para los sistemas financieros.&lt;br /&gt;Tejada añadió que los acuerdos que plantean la liberalización del comercio y las inversiones “son más de lo mismo, una vieja medicina ya fracasada que está llevando a la recesión a los países”.&lt;br /&gt;Se trata, dijo, de “una declaración desfasada de la realidad emergente mundial”, y contraria a la tendencia creciente de los países sudamericanos, de lograr mayor autonomía, recuperar sus recursos naturales y actuar en bloque en el concierto internacional.&lt;br /&gt;Pero Apec no es sólo un foro para declarar intenciones. Su fortaleza se basa en los tratados de libre comercio, actividad en la que Chile, durante los gobiernos de la Concertación, ha realizado con singular fruición. Y no cesa. Durante la reunión uno de los objetivos del gobierno chileno es ampliar el bloque denominado P4, formado, además de Chile, por Nueva Zelanda, Singapur y Brunei.&lt;br /&gt;Estos tratados, desde el suscrito con Estados Unidos y la Unión Europea al firmado con China y otros países latinoamericanos, sí son normativos y vinculantes: sus cláusulas, especialmente las relativas a la protección de las inversiones y su no discriminación, y las relacionadas con el intercambio comercial, han de respetarse. El no cumplimiento de estas cláusulas contiene otras, las que apuntan a sanciones.&lt;br /&gt;Chile, que se ufana de la apertura y la libertad de su economía, está atado y muy atado a estos numerosos acuerdos. Al haber apoyado la declaración del Apec se está comprometiendo a mantener todas y cada una de las cláusulas que aparecen en todos sus acuerdos de libre comercio. Se compromete a no hacer nada pese a la gravedad de la crisis. Y las consecuencias de esta postura ya la estamos padeciendo.  Es la inacción.&lt;br /&gt;Un ejemplo más que claro es lo que sucede con los fondos de pensiones, administrados en varios casos por empresas transnacionales. Al domingo 30 de noviembre la pérdida total de los fondos de pensiones desde el xxx de junio era de 27 mil millones de dólares, o casi el 30 por ciento del fondo. Una merma que en el caso  del fondo A alcanza al 45 por ciento. Una catástrofe que aumenta día a día, pero que no existe para el gobierno, que no habla, no comenta. No reacciona. Y no lo hace porque los tratados de libre comercio dicen que no puede tocar las inversiones extranjeras.&lt;br /&gt;La Enade, que es el cónclave que celebran anualmente los empresarios chilenos en Casapiedra, aclaró un poco más las fórmulas que baraja el gobierno –y, por cierto, los empresarios- para amortiguar la crisis. Recetas que van en consonancia con las lanzadas por el gobierno de Bush y el secretario del Tesoro Henry Paulson. En síntesis, planes de ayuda diseñados a la medida de la gran empresa.&lt;br /&gt;Lo que salió de Enade no generó ninguna sorpresa. Los empresarios pidieron al gobierno rebajar el IVA –tras el aumento “provisorio” durante el gobierno de Ricardo Lagos- como medida de reactivación económica. La otra petición, cómo no, fue el antiguo deseo de flexibilizar el mercado laboral. Ante la demanda del IVA, que no es una idea descabellada porque favorece a todos los consumidores, al comercio y la producción, Hacienda dio un portazo.&lt;br /&gt;Pero nada nuevo. Ante una crisis de carácter estructural, el gobierno chileno y el sector privado siguen reaccionando y aplicando las mismas y tradicionales fórmulas. Rebaja de impuestos, flexibilización laboral, más apertura comercial. En suma, más mercado, como si la solución estuviera otra vez en la liberación de los mercados, como si la crisis y la catástrofe no fuera una consecuencia de la extrema liberalización de la economía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Malas noticias&lt;br /&gt;Pero este tipo de declaraciones no tienen ni tendrán ningún destino. La fuerza de la crisis crece cada día con impredecibles consecuencias sociales. La OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), el organismo que reúne a los países más ricos del planeta, advirtió a finales de noviembre que las economías de  sus estados miembros sufrirán una recesión, la que se traducirá en un aumento del desempleo en ocho millones de personas. En estas naciones habría para el 2009 unas 42 millones de personas sin trabajo. Un proceso de involución que ratifica la Organización Internacional del Trabajo (OIT): para el 2009, proyectó hacia fines del mes pasado, los 1.500 millones de asalariados en el mundo perderán su poder adquisitivo a través de una mayor inflación, de mayores tasas de desocupación y de recortes salariales.&lt;br /&gt;Malas noticias, que para los países menos afortunados serán peores. Joseph Stiglitz, ganador del Premio Nobel de Economía en 2001, dijo hace poco más de una semana que la crisis financiera va a impactar “enormemente” a los países latinoamericanos, pese aque hoy en día estén mejor preparados para enfrentarla que hace diez años.&lt;br /&gt;La Comisión Económica para América Latina y El Caribe (CEPAL) también ha hecho sus evaluaciones y estima que durante el 2009 unos 15 millones de personas de la región caerán por debajo del umbral de la pobreza. Y lo mismo el PNUD. Rebeca Grynspan, directora de la oficina para Latinoamérica de esta institución, dijo que “el año que viene, el impacto social puede agravarse aún más si los gobiernos y la comunidad internacional no generan respuestas adecuadas y eficaces”. Las crisis, dijo, pueden afectar a los grupos más vulnerables de manera desproporcionada, teniendo consecuencias más graves para los pobres y los marginados”. Según datos oficiales, más de cien millones de personas en todo el mundo han caído sólo este año en la pobreza.&lt;br /&gt;Rescates superan el costo de la II Guerra Mundial&lt;br /&gt;Pese al drama económico y a la catástrofe humanitaria en ciernes, Estados Unidos, y no sólo este país, sigue apuntalando y rescatando a los grandes grupos financieros. Hacia la última semana de noviembre el saliente gobierno de Bush “rescató” al Citigroup y se hizo cargo de 306 mil millones de dólares de créditos en riesgo de pérdida del gigante financiero. Y como si fuera poco, dos días más tarde lanzó otro gigantesco plan de rescate. El mayor de todos. Esta vez por 800 mil millones de dólares. Según anunció entonces el gobierno, este plan busca aportar más liquidez, generar nuevos préstamos, en suma, rescatar “el libre mercado”. Un nuevo pase que suma lo impensable, lo indecible: más de cinco billones en 22 programas para rescatar la economía, y según algunos cálculos el total podría llegar a 7.5 billones, el equivalente de la mitad del PIB de Estados Unidos en 2007 o casi el doble del costo estadounidense de la Segunda Guerra Mundial. Un cálculo de ABC News también lleva al plan a sumas astronómicas: si llega a más de 7,5 billones de dólares, “sería más que los costos combinados del Plan Marshall, la compra de Luisiana, la guerra de Corea y la guerra de Vietnam y el presupuesto total desde sus inicios de NASA”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuál es la salida. Hay consenso en la necesaria intervención de la economía mundial, en que de este trance ningún país saldrá por sí solo, que se requiere, como ha dicho el mismo Stiglitz, una reformulación de toda la arquitectura financiera mundial. ¡Nada menos que un cambio total a nivel global!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero las señales no parecen ir en ese sentido. Por lo menos no con la necesaria prisa. Los nombramientos que ha hecho Barack Obama para esta transición económica son figuras conocidas y renombrados neoliberales.  Gente del gobierno de Clinton, expertos que ayudaron a liberalizar, a desregular la economía. Como el mismo futuro Secretario del Tesoro, Tim Geithner, presidente de la Reserva Federal de Nueva York, como Larry Summers, futuro director del Consejo Nacional Económico y ex secretario del Tesoro de Hill Clinton, como Paul Volcker, presidente de la FEd antes que Alan Greenspan, que encabezará el equipo de emergencia para encarar la crisis. Los nombramientos, realizados durante la última semana de noviembre, tal vez lograron el efecto deseado de calmar los mercados. Esa semana Wall Street recuperó unos diez puntos pese a pésimas noticias de la economía real.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Naomi Klein, en una muy reciente columna, intenta explicarse estos nombramientos. Y busca argumentos en la reacción que podría tener Wall Street. “Sabemos una cosa con certeza: que el mercado reaccionará con violencia a cualquier señal de que hay un nuevo sheriff en el pueblo que podría imponer regulaciones serias, invertir en la gente y suspender el dinero gratuito a las corporaciones. En pocas palabras, se puede confiar en que los mercados voten exactamente en el sentido contrario del que los estadounidenses acaban de hacerlo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y agrega: “Sospecho que la verdadera razón por la cual los demócratas hasta ahora han fracasado en tomar acción tiene menos que ver con el protocolo presidencial que con el miedo: miedo de que la bolsa de valores, que tiene el temperamento de un niño consentido de dos años de edad, hará otro de sus berrinches capaces de sacudir al mundo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero tampoco, dice, hay que darle en el gusto en todo a Wall Street. Tampoco hay que temerle demasiado. “Pocos lo podrían culpar de una crisis que claramente comenzó antes o echarle la culpa por cumplir con los deseos del electorado. Mientras más se espere, sin embargo, más se diluyen las memorias. A la hora de transferir el poder de un régimen funcional y digno de confianza, todos favorecen una transición suave. Cuando se sale de una era marcada por la delincuencia y por una ideología en bancarrota, un poco de turbulencia al principio sería una muy buena señal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El columnista de La Jornada de México Alejandro Nadal también sostiene esta tesis. Es bueno un remezón. Llevar las cosas al extremo para, desde allí, comenzar a reconstruir.” Antes de mejorar, las cosas tendrán que empeorar”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PAUL WALDER&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Paul Walder.Periodista chileno, que vive en Chile, licenciado en la Universidad Aut?noma de Barcelona. He trabajado en numerosos medios, escrito innumerables textos, columnas, art?culos y reportajes. &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11995170-7005313090625345254?l=walderblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/7005313090625345254'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/7005313090625345254'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://walderblog.blogspot.com/2008/12/tras-los-despojos-de-la-crisis.html' title='Tras los despojos de la crisis'/><author><name>Paul Walder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12625215054086126725</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://es.geocities.com/walderpaul/Paul_Walder.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11995170.post-5141140408928796983</id><published>2008-12-03T13:27:00.002-03:00</published><updated>2008-12-03T13:30:52.472-03:00</updated><title type='text'>Las deudas, la desesperación y la muerte</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;div style="FLOAT: right; MARGIN-BOTTOM: 10px; MARGIN-LEFT: 10px"&gt;&lt;a title="photo sharing" href="http://www.flickr.com/photos/paulwalder/2845198985/"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;img style="BORDER-RIGHT: #000000 2px solid; BORDER-TOP: #000000 2px solid; BORDER-LEFT: #000000 2px solid; BORDER-BOTTOM: #000000 2px solid" alt="" src="http://farm4.static.flickr.com/3117/2845198985_61f81ff989_m.jpg" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="MARGIN-TOP: 0px"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/paulwalder/2845198985/"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;fragmentos III&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Cargado originalmente por &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/people/paulwalder/"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Paul Walder&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;La muerte de Diego Schmidt-Hebbel se inscribe y se expande no sólo como un nuevo caso policial, sino como un evento que se hunde en el corazón de nuestra modernidad. En el centro de nuestras aspiraciones y de nuestros temores. En el foco, tan pálido, de nuestros fracasos. Un episodio, una trama cubierta, una coartada mal diseñada y peor realizada, estirada como una funda tosca, superficial, que no logra ocultar el desastre. Lo que quiso ser encubierto como un simple evento para abultar las estadísticas policiales se expresaba en toda su magnitud con el temible orden y semblante de un drama familiar representado en público de forma obscena. Pero lo trascendía: tras las huellas del crimen, en su origen, en sus motivos, aparecía de manera amplificada una representación social cuyos simbolismos nos han dejado helados. La violencia y la muerte convertida en el espejo de un deterioro social. La muerte, el crimen, como una extensión del mercado, como un negocio extremo de última hora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El domingo 9 de noviembre el titular de El Mercurio, espacio reservado generalmente para marcar la agenda política de la semana, la pasada o la venidera, desenmarañó parte del caso. En el centro de la portada simplemente decía: “El homicida de Diego habla desde la cárcel: Me sentí sobrepasado por las deudas”. Un dato que espejeó el crimen con nuestra dureza social, con nuestro convivir diario, con los márgenes, si es que los tiene, de nuestro sistema económico y social. Extendió el asesinato hasta sus orígenes, los que estaban, cual tragedia griega, trazados si no por la fatalidad de un destino clamado y reclamado por los dioses, sí tramado en la impúdica desnudez de nuestra compleja y perversa estructura social. Lo que El Mercurio revelaba no era un asalto más, como sí lo había tipificado e interpretado los días previos, sino un confuso tejido cruzado por la ambición, la desesperación, el rencor. Una compleja trama que abarcaba todos los matices morales y los lugares sociales, que se extendía desde la más completa inocencia –la de Diego y el sacrificio de su vida entregada cual inútil ofrenda al padre de su novia- hasta la espesa y evidente psicopatía de María del Pilar. Entre ellos, José Ruz, sicario torpe y sin vocación, movido, como él ha dicho, por la desesperación económica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en todos ellos, y también en todas las circunstancias, el error, la aberración, como el ineludible trazado del destino. No un hecho a contrastar, una oposición entre una víctima y un victimario. Porque no fue un asalto, como toscamente trató en un comienzo la prensa y algunos observadores al intentar una vez más anudar la trenza que une delincuencia y política, sino un crimen que impidió la reacción periodística sobre los estándares más conocidos. Un crimen por encargo –lleno de descuidos, de omisiones y torpezas- con motivos tan profundos y complejos, pero también tan escabrosamente básicos, que la prensa tuvo que establecer nuevos patrones para armar su escenografía y su espectáculo. Finalmente construyó, con todos los excesos, distorsiones y variaciones, un atípico culpable. Un condenado. Una culpable. La mala.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero este otro guión está, como el anterior, también lleno de borrones y manchas. De más excesos y aberraciones. La procesada está llena de corrupciones y traumas, de miedos y odios. De debilidades. De fragilidad. De inconsistencia, de decadencias, de enfermedades. María del Pilar aparece como una mujer débil, delgada, protegida por un doméstico chal y hundida en una silla de ruedas. Y así recordamos…y la relacionamos: como un Pinochet, como un Paul Schaeffer ante sus jueces. Una procesada que actúa, que sobreactúa, en un comportamiento cercano a la ficción, al propio espectáculo televisivo. María del Pilar, que encarna a la mala de la teleserie, no habla, sino que gesticula, desafía, se ríe, se burla. ¡Está también ante las cámaras, está en la televisión! Pero como un nuevo gran error, María del Pilar, si no loca, es, o parece, una psicópata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El titular de El Mercurio con los días se desvanece, así como las otras ramificaciones del asesinato. La trama social de colapso económico que permitió el asesinato de Diego se enredó hasta quedar sólo el nudo. Aquel permanente y cristalizado nudo de las estadísticas criminales. Nada más deleznable que el crimen, dice la prensa. Es cierto. Pero también, dice, nada más lejano de la realidad. Los malvados, los delincuentes, aquellos sujetos, de los que habla esa prensa, pertenecen a un mundo propio, de extrañas apariciones. Un mundo de perversión, dice, repite día a día, que no tiene un verdadero contacto con la realidad. Aunque asesine, o robe, para saldar una deuda… con el banco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PAUL WALDER&lt;br clear="all"&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Paul Walder.Periodista chileno, que vive en Chile, licenciado en la Universidad Aut?noma de Barcelona. He trabajado en numerosos medios, escrito innumerables textos, columnas, art?culos y reportajes. &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11995170-5141140408928796983?l=walderblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/5141140408928796983'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/5141140408928796983'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://walderblog.blogspot.com/2008/12/las-deudas-la-desesperacin-y-la-muerte.html' title='Las deudas, la desesperación y la muerte'/><author><name>Paul Walder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12625215054086126725</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://es.geocities.com/walderpaul/Paul_Walder.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm4.static.flickr.com/3117/2845198985_61f81ff989_t.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11995170.post-4652619375308036037</id><published>2008-12-03T13:18:00.002-03:00</published><updated>2008-12-03T13:24:18.457-03:00</updated><title type='text'>Fondos desfondados: colapso estructural del sistema de AFP</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://farm4.static.flickr.com/3126/2819629720_b556fb96d9.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 232px; CURSOR: hand; HEIGHT: 180px" alt="" src="http://farm4.static.flickr.com/3126/2819629720_b556fb96d9.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://farm4.static.flickr.com/3126/2819629720_b556fb96d9_b.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Las pérdidas de los fondos de pensiones de los trabajadores chilenos, administrados por firmas privadas, llegaban a 26.400 millones de dólares el lunes 17 de noviembre, guarismo -que ya no es posible denominarlo como fondo, suma o ahorro, sino como negación, error o, tal vez, desfalco- avanza diariamente en su deterioro. Con el paso de los días, las semanas y posiblemente los meses, este agujero medido hoy medido en dólares, sólo se ensancha. Desde el origen del reflujo financiero, medida señalada en la implosión de las hipotecas subprimes en julio del año pasado, el fondo de los trabajadores chilenos se ha reducido en un 27 por ciento. Y sigue perdiendo presión. Lo sigue haciendo a vista y paciencia del gobierno y de sus administradores privados. Y ante la impaciencia de sus dueños, los trabajadores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las pérdidas son ingentes. Históricas. Además de individuales, además de empobrecer a la población, a los futuros pensionados, esta merma, que es un gran borrón, que comienza a perfilarse como una gran tachadura a todo lo hecho, pensado y hablado durante los últimos veinte años de religión neoliberal, se ha adherido a la economía chilena como uno de los mayores cortes de su historia. Como una herida, como un gran hueco lleno de distorsiones, de pérdidas. Como, citando al economista Aníbal Pinto, un nuevo episodio de nuestro frustrado desarrollo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya no hay duda de la magnitud de la actual crisis global. Sólo tiene un parangón en la de 1929, en tanto la controversia es si la supera. Un recuerdo también muy amargo para la historia de la economía chilena, que vivió en aquel entonces uno de los peores trances del mundo. Chile fue el país que peor resistió los efectos de aquella crisis mundial, y también fue el más endeble en la crisis más reciente de 1980. Bien podemos recordar la tasa de desempleo del 30 por ciento. Bien recordamos infames programas como el PEM y el POJH. La que hoy padecemos apunta a superar esta marca: Chile ya es una de las naciones del mundo más afectadas por la crisis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y lo será aún más: si se hecha a andar la memoria económica, las más venales crisis de finales de la década pasada, como la asiática, rusa, brasileña y argentina, contrajeron el PIB chileno. Los anuncios para la que se gesta –no levantados por agoreros, sino hoy por las mismas autoridades políticas- podrían superar esas marcas. Y en ese trance se han inscrito las recientes movilizaciones de los empleados públicos, que buscan una necesaria protección para tiempos de crisis. El antecedente es muy reciente: la inflación del 2008 superó todas las proyecciones atadas el 2007; de una estimación de 5,5 por ciento ha subido casi a un diez por ciento, con la consiguiente pérdida en el poder adquisitivo de los trabajadores. Y si así fue para el año en curso, nada puede asegurar que otra vez las cifras se amplifiquen. Lo que ha demandado la ANEF era simplemente un reajuste real del 4,5 por ciento. El diez por ciento que falta, es solo la recuperación de lo perdido por la inflación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema, bien se sabe, no es solo un guarismo salarial. Es la crisis financiera mundial en plena maduración y sus efectos económicos y sociales locales. Es también su extensión y la reproducción de gestos y movilizaciones en otros sectores y gremios, los que se expresarán por necesidad y con seguridad. Lo que viene el 2009 no será fácil y tampoco será tranquilo. “Lo peor está por venir”, repiten ya dirigentes gremiales, políticos y funcionarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para el economista Orlando Caputo no hace falta esperar mucho: lo peor de la crisis ya está aquí. Chile es uno de los más afectados por la recesión. Por una parte, están las pérdidas de los fondos de pensiones –más de 25 mil millones de dólares-, por otra, las pérdidas de ingreso por exportaciones de cobre a los precios actuales (desde abril a la fecha el precio del metal ha caído desde casi cuatro dólares a 1,7). En un año, éstas también hacen un agujero de 25 mil millones de dólares. Si se suman ambos, el número que aparece, de 50 mil millones de dólares, equivale al 40 por ciento del PIB anual al tipo de cambio actual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para dar una idea de la magnitud de las pérdidas chilenas, Caputo establece comparaciones: “Estas grandes pérdidas equivalen también a dos años del presupuesto total del Estado chileno y a diez años del presupuesto del Ministerio de Salud”. Y podrían ser mayores, porque “no consideran los impactos en los precios e ingresos de otros productos de exportación, así como el impacto de sectores que producen para el mercado interno y el impacto sobre el empleo”. Están las pérdidas crecientes y está también una legislación que impide alterar la situación. Un evento de mayor gravedad, afirma Caputo, “que el conocido corralito en Argentina, porque el corralito era transitorio y los dueños de los recursos, en un período de años, podían, aunque con pérdidas, retirar sus ahorros”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Fondo A ha perdido casi la mitad de sus ahorros&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Superintendencia de Administradoras de Fondos de Pensiones, institución que debiera cuidar los fondos y no administrar las pérdidas, lo que hace es informar sobre el fracaso del sistema. Así dice: "el valor de los Fondos de Pensiones alcanzó a 69.084 millones de dólares al 31 de octubre de 2008. Con respecto a igual fecha del año anterior, el valor de los Fondos disminuyó en 25.168 millones, equivalente a -26,7 por ciento." Ante esta cifra global, el economista de Cenda y experto en la materia Manuel Riesco, agrega lo que la superintendencia ha preferido silenciar: las escandalosas pérdidas de los fondos invertidos en acciones, los denominados A y B. Riesco dice que las pérdidas en doce meses al 30 de octubre del 2008 alcanzan a -45,07 por ciento, -34,18 por ciento, -22,5, -12,08 y -0,88 para los fondos A, B, C, D y E, respectivamente. ¡Las personas que han colocado sus ahorros en el fondo A han perdido prácticamente la mitad de capital!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desfalco para los trabajadores, pero gran negocio para los administradores. Riesco afirma que históricamente, desde la creación del sistema hasta el 2006, los administradores privados y las compañías de seguros, generalmente relacionadas con las AFPs, se han quedado con uno de cada tres pesos aportado por los trabajadores. ¿Cómo? Por ley, por comisiones y otras invenciones. Los otros dos pesos, dice Riesco, “se traspasaron en su mayor parte a unos pocos grupos económicos en Chile (solo doce grupos tienen en su poder la mitad de las inversiones en el país) y el resto lo apostaron a inversiones en renta variable en el extranjero”. Hoy pierden ese dinero a destajo. Un dinero que no es suyo. Ya hay una cuarta parte que nunca van a devolver, y en el caso del fondo A, se trata casi de la mitad. Y siguen perdiendo ese dinero sin pudor, sin decencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los oficiantes del modelo, que van desde los ejecutivos de las AFPs, políticos de la derecha y de la Concertación, dirigentes empresariales, funcionarios gubernamentales, lo que han hecho es desinformar y mentir. A veces embozadamente. La gran mayoría, con absoluto descaro. Han dicho, le han dicho a los trabajadores próximos a jubilar, que se esperen. ¿A qué? ¿A quién? ¿A un alza mágica de las acciones? ¿Al mesías? ¿A la muerte?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que han perdido los fondos en poco más de doce meses es en algunos casos la mitad de lo acumulado durante toda la vida. Lo que ha tardado tanto tiempo no se resuelve, no se recupera en meses, ni tampoco en años. Un trabajador próximo a jubilar, que ha perdido la mitad de sus ahorros, tendría que esperar por lo menos una década para volver a llenar el fondo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si se observa la evolución internacional en el precio de las acciones, donde transan y especulan los ejecutivos de las AFPs con los ahorros de los trabajadores chilenos, se puede detectar que esas afirmaciones son falsas. Es desinformación. Acaso, ilusiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La principal plaza bursátil del mundo, que es Wall Street, ha tardado más de diez años en acumular ganancias, las que ha perdido en sólo uno. Es ésta la relación entre lo que sube y lo que baja, por tanto cualquier referencia a una rápida recuperación es un llamado a la magia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace más diez años atrás, hacia el segundo semestre de 1997, el Dow Jones, que es el indicador principal de Wall Street, marcaba un mínimo de 7.600 puntos. Desde entonces tuvieron que pasar diez años para que el índice alcanzara su máximo: en octubre del año pasado marcó la cifra mágica de 14.164 puntos. Un mes que quedó en la historia económica, porque desde entonces hasta octubre pasado, en apenas un año, el indicador cayó hasta los 8.100 puntos. Prácticamente ha perdido la mitad. Lo que ganó en una década lo ha perdido en un año.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay numerosos indicios que nos colocan en los comienzos de este trance económico. Están las declaraciones de presidentes de los organismos internacionales, de jefes de Estado y de gobierno, de economistas, de inversionistas. Caputo, que ha seguido las crisis económicas desde 1980 en adelante, también afirma esa idea. “La crisis inmobiliaria en Estados Unidos, en los últimos meses se ha transformado en crisis de la economía mundial. Esta crisis es mucho más grave que las seis crisis anteriores. Estamos en su primera etapa. La crisis puede ser profunda y prolongada. Ningún rescate, aunque tan masivo como los de Estados Unidos, de Europa y el más reciente de China, han logrado restablecer la confianza de los empresarios y de los consumidores”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El colapso de los fondos ha sido un evento anunciado en diversas voces y palabras. Desde la década pasada varios especialistas han advertido sobre los riesgos de un sistema que cada día necesita de más especulación y riesgo extremo para subsistir. Es por este motivo que estimuladas por las mismas autoridades de gobierno las AFPs aumentaron progresivamente las inversiones en acciones, así como en el extranjero. Todas las debilidades del sistema, todos sus errores derivados del mismo diseño, forzaron la especulación y la apuesta bursátil. Para obtener una buena rentabilidad había que arriesgarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las mismas falencias del sistema –desde los malos salarios a los largos periodos sin cotizaciones- forzaron también la reforma previsional, aquel subsidio a todos los que no logren reunir la cantidad suficiente para una pensión mínima. El economista Marcel Claude nos recuerda los otros grandes males del sistema. “Cerca de un 60 por ciento de los trabajadores no tiene al día sus cotizaciones debido a la precariedad del empleo en Chile. Esto contribuye a que casi el 50 por ciento de los trabajadores no alcanzará a autofinanciar su pensión, equivalente al mínimo garantizado. Y, en muy corto plazo, el Estado deberá subsidiar más de la mitad de las pensiones”. Si ya antes de la crisis el modelo no lograba cumplir con el objetivo de otorgar una pensión digna -que permita al jubilado mantener su nivel previo de vida o no bajarlo de forma violenta- , la crisis ha convertido el problema en un drama. En una catástrofe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un drama en todos sus aspectos, que al observar con mayor detenimiento aumenta. La gran mayoría de los afiliados tiene sus depósitos en los fondos más riesgos. Según los últimos datos publicados por la Superintendencia, el 13,8 por ciento estaba en el Fondo A, el 39,6 en el B y el 37 por ciento en el C. Más del 90 por ciento de los afiliados estaba en los fondos más riesgosos, aquellos con rentabilidades negativas del 41,3 por ciento, 31,8 y 21,2 por ciento. A la inversa, en el Fondo E, que ha caído apenas en un punto en el último año, sólo absorbe al 0,74 por ciento de los trabajadores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Manuel Riesco escribía en su blog una reflexión sobre la base de estas estadísticas. Llama la atención, “el elevado número de afiliados mayores de 55 años que tiene sus ahorros en los fondos más riesgosos: hay 9.014 afiliados de ese tramo de edad en el fondo A ¡más que en el E donde sólo hay 7.305! En otras palabras, más afiliados próximos a jubilar han perdido casi la mitad de sus ahorros en el A, que aquellos que los han puesto a buen recaudo en el E. Adicionalmente, hay 64.796 afiliados mayores de 55 años que han perdido un tercio de sus fondos en el B, y otros 246.958 que han perdido más de una cuarta parte en el fondo C”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alquimia financiera&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Dónde está ese dinero? Es la pregunta sin respuesta y tiene que ver con la alquimia financiera, con la capacidad de crear dinero de la nada. Tiene que ver con la propia lógica financiera, con la especulación. Con ese misterio. Por tanto, podría decirse que quien entra en ese juego aceptó sus reglas, sus riesgos, que es tanto la ganancia como la pérdida. Como es en la bolsa, como es en el casino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay aquí una diferencia. El origen del sistema está adulterado. Es antidemocrático, autoritario. Fue una operación más de la dictadura para favorecer al sector privado y despojar de todo poder a los trabajadores. Como lo fueron todas las privatizaciones de los servicios públicos, traspasadas estos a precio de oferta a los funcionarios de régimen e instigadores del golpe de Estado, también y se hizo lo suyo con los ahorros de sus trabajadores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El afiliado fue forzado a incorporarse al sistema privado de pensiones y hoy, pese a todos sus errores y perversiones, es un rehén de él. Porque el sistema de AFP no fue diseñado para entregar una buena jubilación a los trabajadores. Fue diseñado para usar los ahorros de los afiliados en el sector privado, como afirma Riesco. El sistema de AFP es un efecto evidente de las reformas neoliberales, de las políticas desarrolladas por Hayek y Milton Friedman, por la escuela de Chicago. Un sistema que tenía como dogma –en Chile lo sigue teniendo- la contracción hasta la mínima expresión posible del aparato del Estado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se puede decir que esos fondos jamás existieron, que eran especulación, parte de la burbuja financiera mundial. Números, estadísticas, abultadas con fuerza durante los últimos años en perfecta sintonía con la orgía bursátil mundial. Una hinchazón, una ganancia no apoyada en el trabajo –recordemos que estos fondos son, originalmente, fruto del trabajo- sino en el lucro, la usura, la apuesta. Y ante este exceso, ante esta destemplanza económica, que hizo crecer los ahorros del trabajo como una burbuja –o también un tumor- no puede extrañarnos el actual colapso. Es parte del juego, es el riesgo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante este colapso, tan anunciado por tantos economistas no escuchados, es necesario mirar las bases del modelo, que desde su origen, desde su misma concepción, ha sido un error. Su incapacidad de otorgar una pensión decente –que no signifique una caída brusca en el nivel de vida del trabajador- aun en tiempos de bonanza financiera, lo ratifica. Un sistema obligado a correr los más extremos riesgos no puede sorprenderse de su fracaso. Era su destino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que se ha perdido es el trabajo. Es el pasado y también el futuro. Es la vida, medida en este caso como un bienestar, de las personas. Una culpa doble, que radica en la omisión del estado y en la intervención malvada de los privados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El regreso de la cordura está en seguir el camino argentino. Traspasar los fondos al estado y restablecer un sistema público, como los que han operado en el mundo desde hace más de un siglo. Un sistema capaz de entregar pensiones claras, definidas, de por vida y decentes. Que la jubilación no signifique un cambio brusco en el modo de vida, que no signifique una catástrofe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Manuel Riesco lo dice sin mayores rodeos: Los fondos de pensiones deben ser intervenidos de inmediato, para proceder a un repliegue ordenado a inversiones seguras en el país. “Las AFP han demostrado que no fueron capaces de hacerlo y la autoridad no hizo nada al respecto, muy por el contrario, estimuló a tomar más y más riesgos en medio de la crisis. Ellos deben responder por el inmenso daño que significa haber perdido en pocos meses una cuarta parte del fondo total, un 30% del fondo B y el 40% del fondo A. Suman 25.000 millones de dólares, equivalentes a dos tercios del presupuesto nacional y a siete años de cotizaciones previsionales. Millones de afiliados afectados tienen todo el derecho a exigir sanciones ejemplares por esta gigantesca irresponsabilidad”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PAUL WALDER&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Paul Walder.Periodista chileno, que vive en Chile, licenciado en la Universidad Aut?noma de Barcelona. He trabajado en numerosos medios, escrito innumerables textos, columnas, art?culos y reportajes. &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11995170-4652619375308036037?l=walderblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/4652619375308036037'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/4652619375308036037'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://walderblog.blogspot.com/2008/12/fondos-desfondados-colapso-estructural.html' title='Fondos desfondados: colapso estructural del sistema de AFP'/><author><name>Paul Walder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12625215054086126725</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://es.geocities.com/walderpaul/Paul_Walder.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm4.static.flickr.com/3126/2819629720_b556fb96d9_t.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11995170.post-949633792545274211</id><published>2008-11-21T12:12:00.002-03:00</published><updated>2008-11-21T12:17:41.723-03:00</updated><title type='text'>Chile y los efectos de la crisis</title><content type='html'>&lt;a href="http://farm4.static.flickr.com/3260/2919833112_f7d1408c99_b.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 216px; CURSOR: hand; HEIGHT: 338px" alt="" src="http://farm4.static.flickr.com/3260/2919833112_f7d1408c99_b.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;No está en la caída de las bolsas, en las insolvencias bancarias o en los millonarios planes de rescate el mayor drama de la actual crisis. Estas son sólo sus primeras expresiones, las que tienen realidad en los números, los gráficos, las cifras. Pero de estadísticas, nadie sufre o muere. Sí, de lo que se nutren esas estadísticas: no sólo de balances y proyecciones, sino también de producción, de ventas, de consumo. De recursos naturales, de trabajo. De vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El crack financiero es el aviso. Primero, del colapso de los gigantes financieros, que han requerido de billones de dólares y euros de los diferentes estados para su subsistencia; más tarde, por la interpretación y los futuros efectos de ese colapso. Los mercados, que apuestan, especulan, no lo hacen sobre la fantasía: Siempre, sobre los posibles eventos ulteriores, sobre la conformación de una eventual realidad. Si ahora se derrumban de la noche a la mañana –muchos han perdido en semanas la riqueza acumulada en años- es también una evidente señal: el futuro no es tan incierto. Es peligroso, es oscuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los efectos, venideros en el corto plazo, son tan sombríos como los pronostica el mercado: más turbulencias, sí, pero sobre todo, una recesión, que podría ser larga y profunda. Como la de 1929 dicen ya sin ninguna duda numerosos economistas, pero tal vez también con enormes diferencias. Grande, sí, histórica como aquel crack, también. Pero quizá mayor. Peor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los organismos internacionales han comenzado a difundir sus primeras proyecciones oficiales, las que apuntan a un decaimiento de aquellos otros indicadores, los que conectan a la economía con la vida real. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima que los efectos de la crisis en el desempleo mundial serán caóticos: globalmente, unas 20 millones de personas pueden quedar sin trabajo de aquí a un año más. De cumplirse ese pronóstico, en el mundo habrá 210 millones de trabajadores sin empleo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pérdida de empleos está directamente relacionada con el aumento de la pobreza. Nada nuevo y avisado hace unas semanas también por organismos internacionales, por el mismo Banco Mundial. Robert Zoellick, presidente de esta institución, lo dijo sin rodeos: “Cien millones de personas han caído en la pobreza este año y la cifra va creciendo”. Y en “esta catástrofe causada por el hombre”, serán, lo dijo también, los países pobres los más vulnerables a absorber los daños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este fue uno de los fantasmas que rondó por la Cumbre Iberoamericana de El Salvador, la última semana de octubre. Un hecho casi seguro, explicó en la cita el presidente mexicano, Rafael Calderón, será el aumento de la pobreza en los países de la región. El desafío, dijo, ya no es reducir la pobreza, sino evitar el aumento de la pobreza extrema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y de la pobreza, al hambre. Hacia la mitad de octubre, durante la celebración del Día Mundial de la Alimentación, convocado por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el secretario general, Jacques Diouf, mostró datos que debieran llenarnos de pavor. En los últimos meses 75 millones de personas han aumentado el grupo mundial de los desnutridos, grupo que llega a la cifra de 854 millones de personas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Es Chile especial?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cifras globales, que afectarán también a las naciones denominadas o mal denominadas “emergentes” en mayor grado. Y si es así, también a Chile. Aun cuando el ministro de Hacienda, Andrés Velasco, se ha empecinado en insistir en el blindaje de la economía chilena ante la crisis global, la fuerza del cataclismo es imposible de ocultar. Fue ésta la principal materia de la Cumbre Iberoamericana, la que fue abordada en términos dramáticos por los distintos jefes de estados y de gobiernos. Entre ellos, también Michelle Bachelet.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta ha sido probablemente la primera vez que Bachelet se refiere a la crisis en toda su extensión. Esto es, no solo como un fenómeno bursátil, acaso financiero, sino como un desastre económico y social. “No nos quedemos en el desplome bursátil. Evitemos con fuerza el desplome social. La Cumbre Iberoamericana puede jugar, como foro de concertación política, un rol de gran relevancia para el logro de los desafíos que debemos enfrentar para proteger a nuestra gente y a los más pobres ante el desamparo y para construir una respuesta colectiva que privilegie el interés común, por sobre el interés particular”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bachelet fue bastante clara en la Cumbre con el diagnóstico futuro. No podía haber hecho otro en un ambiente que declaró “las exequias del neoliberalismo”, en que la idea de soltar las amarras con la actual institucionalidad económica mundial ganaba terreno. Rafael Correa, el economista presidente de Ecuador fue preciso: Demandó poner “en el cesto de la basura las instituciones que no sirven” y puso sobre la mesa la propuesta de crear un banco y una moneda regional única para dejar de pagar “tributo señorial” en dólares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bachelet, sin embargo, les pidió ayuda a esas instituciones que Correa desea mandar a la basura. Ha llamado a la ayuda, en la certeza que los problemas que amenazan a la región son grandes. Porque ya hay certidumbre de una disminución de las exportaciones, de los flujos de capital, de un aumento del desempleo, de la pobreza. De los problemas económicos, sociales y políticos. Bachelet instó a la comunidad internacional a movilizar recursos en la región para reforzar las ayudas: “Necesitaremos medidas adicionales y más contundentes, en proporción a la magnitud de la demanda que introducirá la crisis a partir de los próximos meses y el próximo año”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El peso triturado&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo dijo. Por vez primera con tanta claridad. Chile no está blindado, como le había dicho el ministro Velasco. Chile sufrirá los efectos de la crisis como tantas otras naciones. Más aún, la institucionalidad económica chilena, que privilegió durante décadas la apertura de los mercados en la más rigurosa receta neoliberal, hace al país especialmente vulnerable a la crisis. Basta mirar lo que ha sucedido con la inflación tras el alza de los precios de los diferentes bienes en los mercados internacionales, y basta ver las tremendas presiones que ha debido soportar en las últimas semanas el peso, ahora muy devaluado respecto al dólar y al euro. Presiones que se harán sentir muy pronto en una nueva alza de todos los bienes importados, desde los alimentos a los automóviles a los combustibles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los efectos de esta crisis los pagaremos los más pobres. Ha sido así antes y lo será ahora. La presión contra las divisas, que ha devaluado el real, el peso mexicano y el chileno en las últimas semanas, con serias y crueles consecuencias en sus economías, es un efecto típico de los grandes especuladores, que buscan día a día dónde colocar sus capitales y sacar, a costa de lo que sea, una ganancia. Luiz Inacio Lula da Silva lo dijo: las naciones pobres “son víctimas y no culpables”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El economista mexicano de la Unam Alejandro Valle, en entrevista con Punto Final, lo afirma: la situación es más grave para los países emergentes. “Muchos países dicen que están mejor posicionados para una recesión. Para una suave, es posible. Las deudas se han reducido, la chilena no es significativa, la Argentina es menor que la de 1999, México tiene también una muy pequeña comparada con las anteriores. Pero en una gran crisis no creemos que estén en una mejor posición. Aunque México y Chile no tienen problemas severos de balanza de cuenta corriente, el peso chileno y mexicano se han devaluado una enormidad. El mercado se trata de proteger comprando dólares. No se ve que salgan bien de ésta. Esta será una lucha entre grandes fuerzas, y los países más débiles la padecerán más”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es difícil en estos momentos prever por qué zanjas se transmitirán los efectos de la crisis. Cuáles serán con certeza los síntomas. Tal vez una depresión, que es la expresión anglosajona para determinar una crisis extensa y profunda. O tal vez una crisis estructural que alterará las actuales relaciones económicas mundiales. Pero ambos casos se verá afectada la producción, las ventas, los flujos, el consumo. Pero en qué regiones con más fuerzas, en qué sectores de la actividad, con qué efectos sobre los precios. ¿Será una crisis de demanda, como 1920? Hay preguntas, hipótesis. Puede hablarse de deflación mundial, como a partir de 1929, con una caída generalizada de los precios y cierre masivo de industrias. O también se puede pensar en una subida de precios internacionales, derivado de la especulación, con una caída en producción: una estanflación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;AFPs&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los hechos, Chile ya está viviendo graves efectos. Ha comenzado de forma dramática con la crisis bursátil y financiera, que ha arruinado no sólo a algunos inversionistas, sino al conjunto de los trabajadores chilenos. Los ahorros del trabajo de millones de personas fueron colocados por ley –ratificada y amplificada hace un par de meses por el Ministerio de Hacienda, que liberó los límites de inversión en el exterior en pleno incendio bursátil- en el casino financiero global, con pérdidas tales que han frustrado el futuro de millones de chilenos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacia la última semana de octubre estos fondos habían perdido más de 32 mil millones de dólares, o un 26 por ciento respecto al volumen que tenían en julio del año pasado, período cuando emerge la crisis de las subprimes. Una merma tremenda, que al detalle se ve mucho peor: el fondo A, que coloca el total del capital en acciones, se redujo en un 41 por ciento, y el B, con una alta proporción de sus recursos también en renta variable, cayó un 32 por ciento. Incluso el fondo E, de renta fija, también tuvo una merma: en el periodo bajó 0,58 por ciento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El economista de Cenda Manuel Riesco comentaba la semana pasada en su blog y apuntaba hacia el ministro Velasco, que en esos mismo días dijo que “los fondos está a buen resguardo”. Para Riesco, “el Ministro de hacienda debe explicarles a los ahorrantes del fondo A, que a agosto eran 1,3 millones de personas, cómo es posible que fondos tan bien resguardados hayan perdido un 40,58% de su valor en pocos meses. Algunos afiliados de mayores ingresos han perdido ¡40, 60 y en algunos casos más de 80 millones! ¿Qué laya de resguardo es esa? Debe explicar a los 3,7 millones de personas que tienen sus ahorros en el fondo B qué tan bueno es este resguardo que en un año les ha hecho perder -31,22% de sus fondos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pymes, otra vez bajo la ola&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La última recesión que padeció la economía chilena, efecto también de convulsiones mundiales, data de finales de la década pasada y comienzos de la vigente. Entonces también oímos la retórica oficial con frases similares al “blindaje”, al “buen pie”, a los “sólidos equilibrios”. Las crisis asiáticas, rusa, brasileña y argentina, que todos los analistas concuerdan en trances muchos menores al de las crisis actual, redujo las exportaciones chilenas, devaluó el peso, mermó el consumo interno y llevó a la quiebra a numerosas empresas, principalmente pymes y elevó el desempleo. Como si fuera poco, el Banco central, para frenar una posible inflación, elevó las tasas de interés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese fue un escenario, propio para una tragedia menor, que hoy tiene todas las probabilidades de repetirse. De amplificarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estadísticas del sector exhiben el dramático curso histórico de los hechos: si en 1990 este sector obtenía el 32 por ciento de las ventas del país, hoy ha bajado al 17 por ciento. Pérdida de mercado por una parte, y endeudamiento a altas tasas por otra. Debilidad en un área de la economía que genera entre un 70 y un 80 por ciento del empleo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La precariedad de las pymes puede observarse en sus ventas. Datos oficiales apuntan: las más pequeñas, que puede ser un quiosco o un puesto en la feria, un colectivo o furgón escolar, tiene ventas por 2,5 millones de pesos anuales (lo que nos da ingresos mensuales inferiores al mínimo), las medianas hasta 50 millones al año y las mayores, que son muy pocas, hasta 300 millones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La crisis asiática de finales de la década pasada dejó lecciones muy amargas en las pymes. Es entonces cuando el deterioro adquirió rasgos veloces y profundos. Un estudio de entonces realizado por una consultora reveló lo que hoy es una percepción diaria. Si se toma como índice cien el año 1994, la gran empresa en el 2000 había aumentado en un cinco por ciento sus ventas, en tanto las pymes en todas sus variantes (micro, pequeña y mediana) las había reducido en este periodo. “La microempresa cayó en esos cinco años más de diez puntos porcentuales, la pequeña empresa casi quince puntos, la mediana empresa casi 16 puntos, en tanto las grandes empresas aumentaron su participación en casi cinco puntos. Un fenómeno que tuvo su referente directo en una transferencia de la riqueza desde este extenso sector de pobres a la gran empresa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las pymes, que absorben la gran mayoría de la fuerza laboral, son también las grandes generadoras de desempleo en momentos de crisis. Bien es recordado que tras la crisis asiática la tasa de desempleo chilena se elevó a dos dígitos. Sólo hace un par de años ha tendido a contraerse, pero jamás a los niveles que tuvo el desempleo en los años previos al trance.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Construcción&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las autorizaciones de construcción han venido cayendo durante los últimos meses. A septiembre pasado este indicador cayó más de un 30 por ciento respecto al año anterior, baja que se refleja en la construcción de viviendas, oficinas y otro tipo de inmueble.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los índices de la Cámara de la Construcción también apuntan hacia un freno. En septiembre, las ventas de este sector cayeron en más de un once por ciento, y en un 14 por ciento respecto al diciembre del año pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La construcción, bien se sabe, es uno de los sectores más sensibles a las oscilaciones económicas, por lo que esta caída es muy probable que se mantenga durante los meses siguientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Exportaciones&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El impacto en las exportaciones será claro y contundente. Aún es prematuro para observar el fenómeno, pero el descenso en el precio del cobre – de 3,2 dólares en enero a dos dólares en octubre –que ha reducido en casi un 30 por ciento los excedentes de Codelco es una tendencia que probablemente continuará. Por ahora, aun cuando no se observa una caída en las exportaciones, sí ya se percibe un estancamiento. A octubre pasado, la cifra total exportada era levemente superior a la de un año atrás, en circunstancia que durante los últimos años este sector mantuvo un crecimiento permanente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desempleo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos estos fenómenos ya se observa en la tasa de desempleo. Si bien la tasa general de desocupación no ha tenido grandes variaciones, sí hay señales en la construcción y el comercio. Si comparamos los meses de septiembre del 2008 con el de 2007 observamos que en la construcción los desempleados aumentaron en más de cinco mil personas, en tanto en el comercio en casi 25 mil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tasa de desempleo nacional se ubica en 7,8 por ciento, la que tenderá a subir durante el próximo año para alcanzar niveles similares, o mayores, a los de la pasada crisis de finales de los 90, con guarismos de dos dígitos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Precios&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Banco central ha venido subiendo las tasas de interés durante el año, para colocarlas en este momento en 8,5 por ciento anual. El motivo de tales alzas ha sido una desatada inflación, como efecto de las súbitas alzas de los precios de materias primas internacionales, desde el petróleo a los alimentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pese al fuerte cambio en la tendencia de los precios internacionales –el petróleo pasó desde casi 140 dólares a poco más de 60 en un par de meses- hay ahora otro problema con los precios. Las presiones sobre el peso, devaluado día a día por la acción de especuladores, nuevamente incide en un encarecimiento de todos los bienes importados. Un fenómeno que por cierto se trasladará a la tasa de inflación general y llevará al Banco central a subir otra vez las tasas de interés y a provocar un mayor decaimiento de la ya aletargada economía. Tendremos inflación con recesión, quiebras, desempleo, el peso triturado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estamos en la tormenta perfecta, como han calificado no pocos economistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PAUL WALDER&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Paul Walder.Periodista chileno, que vive en Chile, licenciado en la Universidad Aut?noma de Barcelona. He trabajado en numerosos medios, escrito innumerables textos, columnas, art?culos y reportajes. &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11995170-949633792545274211?l=walderblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/949633792545274211'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/949633792545274211'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://walderblog.blogspot.com/2008/11/chile-y-los-efectos-de-la-crisis.html' title='Chile y los efectos de la crisis'/><author><name>Paul Walder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12625215054086126725</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://es.geocities.com/walderpaul/Paul_Walder.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm4.static.flickr.com/3260/2919833112_f7d1408c99_t.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11995170.post-5576666173508851010</id><published>2008-11-21T12:04:00.001-03:00</published><updated>2008-11-21T12:10:23.267-03:00</updated><title type='text'>Los medios, las AFPs y la defensa del mercado</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://farm4.static.flickr.com/3260/2919833112_f7d1408c99_b.jpg"&gt;&lt;/a&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;La nacionalización del sistema privado de pensiones en Argentina desató la furia de las elites a este lado de Los Andes. En el país que se arrogó con soberbia la invención de este engendro en plena dictadura, que puso la primera piedra neoliberal de la región en pleno fragor dictatorial, sus oficiantes, sus administradores y especuladores han enrojecido de rabia ante la posibilidad que les arrebaten el multimillonario negocio, en tanto los legítimos propietarios del capital, que son los trabajadores, solo observan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los fondos flaquean, se secan: todo el país sabe que las pérdidas se filtran cada día. Como en una maldición, como cumpliendo los peores presagios, en poco más de un año se han evaporado 25 mil millones de dólares. Cada trabajador ha perdido más de un quinto de los ya de por sí exiguos ahorros para su jubilación. El sistema privado de pensiones se ha derrumbado. No sirve. El mismo gobierno y sus peritos llaman a los trabajadores a no jubilarse. A esperar, no sabemos bien qué o a quién.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sistema está construido sobre el lucro, como la salud, la educación, como la vida misma en la sociedad neoliberal de consumo. Y todos, en relación a su medida de poder, participan de aquel lucro. Están quienes usufructúan del capital, que son las AFPs, compañías especializadas en la especulación, la comisión y la apuesta, están sus defensores y oficiantes, que han sido todos los gobernantes y ministros de Hacienda, desde Hernán Büchi a Andrés Velasco, y están quienes se alimentan y engordan con los fondos, que son las sociedades anónimas. Y están, cómo no, en los sótanos anónimos de esta estructura, los millones de trabajadores, los dueños del capital, que son rehenes, bajo un reglamento decretado en la dictadura, de sus conspicuos administradores-especuladores. Como en una reinterpretación del mito griego, la pena para los trabajadores es mirar, día a día, cómo pierden sus recursos, cómo se evapora su futuro. Y no pueden hacer nada. O casi nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En rigor, casi nada. Los trabajadores tienen un pequeño rango para movilizar esa personal alcancía. Pueden traspasarla del Fondo de acciones, el más vulnerable a la crisis financiera, a otro de renta fija. Desde el fondo desfondado al que sólo tiene filtraciones. Un acotado espacio de libertad – y cómo nos han hablado de libertad de emprendimiento y otras sandeces durante estos años-, que en la práctica también está limitado. Una campaña conjunta puesta en marcha por los administradores y sus socios a través de los medios ha impedido que los afiliados ejerzan esa estrecha libertad. Sobre la base de la desinformación, la confusión y la abierta mentira se ha engañado al trabajador para que no mueva sus fondos. Lo hacen los administradores, lo entendemos, es su negocio, con ello lucran. Pero lo hace también el gobierno. Una de aquellas tantas semanas de caída libre bursátil, Velasco dijo “los fondos está resguardados”. ¡Y quién nos resguarda de individuos como ellos! ¡Qué negocio se traen entre manos!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se trata de una campaña perversa. El Mercurio y La Tercera se han dedicado, así como lo ha hecho toda la derecha argentina, el peronismo de derecha y sus medios, a sembrar una campaña del terror. Que sube el riesgo país, que cae la bolsa, que los efectos en Brasil, en los inversionistas, en la estabilidad. Cuentos, puros cuentos, sesgo y mentiras, que la televisión ha reproducido y amplificado. Como si nacionalizar perjudicara a los trabajadores. Como si el fracaso del sistema de AFP no fuera una evidencia palmaria. Como si el afiliado no conociera las operaciones aritméticas básicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La elite ha actuado de forma organizada para defender la piedra basal del modelo. El sector privado con el gobierno, que es una filial en La Moneda de los intereses del gran capital. Todos recitan la misma oración. Durante los últimos veinte años hemos visto la sintonía entre la clase política (que son también políticos de clase) con la clase empresarial. Una sintonía de clase, porque solo son capaces de verse y reconocerse entre ellos. Una actitud que Roland Barthes había percibido y comentado en sus Mitologías: el burgués no es capaz de ver a los otros. Sólo se ve a sí mismo, a un mundo bajo su cultura, bajo sus criterios. Y qué más palmario que el neoliberalismo como dogma burgués, como sentido de vida. La trascendencia se logra en el mall a través del lucro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hemos dicho que durante los últimos veinte años esta clase ha actuado en sintonía para su propia satisfacción. Y vemos hoy el miedo, el terror a perder sus privilegios. Por ello la mentira abierta, por ello la campaña de inmovilización. Los fondos de pensiones habían sido útiles como burbuja especulativa para generar negocios propios, para levantar ilusiones, para nuevas apuestas en el casino global. Los fondos de los trabajadores existen para su propio usufructo. Cuando todo se viene abajo, la salvación comienza entre los socios, entre los miembros de la clase. Como decía Barthes, la burguesía solo tiene ojos para sí misma. Que primero pierdan los otros. Los trabajadores, la masa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PAUL WALDER &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Paul Walder.Periodista chileno, que vive en Chile, licenciado en la Universidad Aut?noma de Barcelona. He trabajado en numerosos medios, escrito innumerables textos, columnas, art?culos y reportajes. &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11995170-5576666173508851010?l=walderblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/5576666173508851010'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/5576666173508851010'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://walderblog.blogspot.com/2008/11/los-medios-las-afps-y-la-defensa-del.html' title='Los medios, las AFPs y la defensa del mercado'/><author><name>Paul Walder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12625215054086126725</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://es.geocities.com/walderpaul/Paul_Walder.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11995170.post-7877222282419063589</id><published>2008-11-05T11:48:00.003-03:00</published><updated>2008-11-05T11:58:48.736-03:00</updated><title type='text'>Capitalismo a la deriva</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://farm4.static.flickr.com/3255/2918991381_95c1d423ea.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 193px; CURSOR: hand; HEIGHT: 324px" alt="" src="http://farm4.static.flickr.com/3255/2918991381_95c1d423ea.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Somos testigos de un evento histórico. Del final de un ciclo, del inicio de otro. Aun cuando este evento, que es la crisis financiera del sistema capitalista global, puede tener sus orígenes en otros ciclos, en otros múltiples incidentes y accidentes menos visibles, menos veloces, es la expresión de un punto de quiebre, de inflexión. Es la evidencia del desfonde de un sistema, circunstancia anunciada desde hace décadas –y en rigor a mucho más de un siglo, si nos remontamos a Marx- por intelectuales, analistas y por todo el movimiento antiglobalización. Estaban bien avisados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El desastre financiero global, que ha derivado en el desfalco a los estados de las naciones desarrolladas por la gran banca privada, en una contracción de los créditos provocada por la desconfianza bancaria mutua, de presiones sobre las divisas y de una inminente recesión mundial cuya profundidad aún nadie pueden otear, ha venido a plantear otra serie de preguntas y nuevos problemas. Cuáles han sido las causas de esta crisis, las inmediatas y las profundas, y cuáles serán sus efectos, los que no sólo estarán acotados a la economía. Un amasijo de dudas que tiene también su diaria expresión en el enloquecido comportamiento de inversionistas, que actúan como especuladores y apostadores, aterrorizados por la inestabilidad global y estructural. El andamiaje económico, basado en la más pura ley del mercado, amenaza con derrumbarse. Sin el refuerzo de los estados todo estaría ya en el suelo, con efectos, podemos imaginar, de una paralización total de los flujos o de presiones impensables sobre algunas divisas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Neoliberales evaporados&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que ya es una realidad es que hemos asistido en el lapso de unas pocas semanas al fin del modelo neoliberal, aquel que pregonaba –también hasta hace unas pocas semanas, recordemos y no lo olvidemos- la reducción del estado, su no intervención en la economía, las nulas regulaciones, porque el mercado, decían sus oficiantes, y solo el mercado era el mejor asignador de los recursos. Lo era en las finanzas, por cierto, pero también en la salud, la educación, los recursos naturales, el consumo, los servicios básicos. Tras el colapso del sistema financiero mundial, que ha requerido billones de dólares de los estados para reanimarlo, nadie puede, sin algún pudor intelectual, volver a hablar del mercado como el sistema de intercambios que sacará al mundo de sus miserias. Sólo fantasmas políticos como George W. Bush, aún presidente de Estados Unidos, pudo argumentar que las billonarias medidas “no tienen la intención de apoderarse del libre mercado, sino de preservarlo”. El libre mercado no sólo ha fracasado: sin el auxilio de los estados la ruina que vivimos hoy estaría multiplicada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa voluntad de Bush es hoy una fantasía. No es posible volver atrás. Y tampoco huir hacia delante. Bush, que ha demostrado saber muy poco o nada de economía, duda también sobre el efecto que tendrán las millonarias medidas. La economía, dijo hacia la segunda semana de octubre, se arreglará. ¿Cuándo? No sabe, no tiene idea. En el largo plazo, dijo, frase que no contiene una afirmación, sino una mera esperanza. El largo plazo es, en economía, en historia, una fase que supera una o dos décadas. Tal vez más tiempo. Un largo ciclo que también coincide con afirmaciones de economistas, que prevén una larga recesión. La recuperación tardará, han dicho, entre diez y veinte años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El neoliberalismo global desregulado, tal como lo conocimos durante las últimas décadas, se extendió y tramó sus complejas redes y operaciones especulativas precisamente por la ausencia de regulaciones, por la nula o ínfima presencia del estado. Hoy, un estado no solo regulador, sino participante y propietario, se instala como la contradicción, la aporía, el absurdo neoliberal. Si hay capitalismo, éste será sin duda diferente al que hoy existe. No sabemos si mejor o peor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El economista Joseph Stiglitz hizo a los pocos días de desatada la crisis una lúcida comparación. La caída de Wall Street es un evento similar a la caída en 1989 del muro de Berlín y los socialismos reales. Bien podemos recordar las inmediatas consecuencias de aquel colapso sistémico durante la década siguiente, las que no sólo abarcaron la economía con un veloz ingreso del capital mundial en Rusia y Europa del Este, sino se extendieron hacia la política y la cultura. Fin de la historia -se dijo, se proclamó a los cuatro vientos- mundo unipolar, nuevo orden mundial. El neoliberalismo liderado por Estados Unidos, única superpotencia. Hoy cabe preguntarse si esta fase llega hasta el 2008.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Immanuel Wallerstein, sobre la base del Análisis del Sistema Mundo, que estudia los ciclos históricos (análisis inspirado en las teorías del historiador Fernand Braudel y del economista ruso Nikolai Kondratieff), ha advertido sobre este fin de ciclo. Lo ha venido haciendo en numerosos libros, documentos y artículos, lo que no nos debe llevar a ninguna sorpresa. Un proceso largo, de cierre, de colapso sistémico, que necesariamente tiene que hallar bifurcaciones. Wallerstein no localiza el cambio ni en el 2008, 2009 o en otra fecha concreta. Pero sí observa que nuestro sistema-mundo, una economía capitalista global, está en plena crisis, la que puede extenderse por varias décadas. Estos eventos, como otros similares, dan cuenta de esta transformación, que se expresa por una enorme inestabilidad. En general, los cambios, en la medida que ciertos grupos tratan de preservar sus privilegios y mantener jerarquías en un momento inestable, explosionarán con violencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Hacia el fin del capitalismo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace dos semanas Wallerstein habló sobre la crisis financiera global, lo que ratifica su teoría. En realidad, podemos decir que Wallerstein, que ha impulsado a los movimiento antiglobalización y antiimperialistas, se ha elevado a la categoría de un profeta viviente del siglo XXI. Así explica el fin de este ciclo: “En una fase A, el beneficio es generado por la producción material, industrial u otra; en una fase B, el capitalismo debe, para seguir generando beneficios, refinanciarse y refugiarse en la especulación. Desde hace más de treinta años, las empresas, los Estados y las economías familiares se endeudan, de modo masivo. Actualmente estamos en la última parte de una fase B de Kondratieff, cuando la decadencia virtual se hace real, y las burbujas revientan las unas tras las otras: las bancarrotas se multiplican, la concentración del capital aumenta, la desocupación progresa, y la economía conoce una situación real de deflación.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Wallerstein no se queda en ambigüedades para anunciar que estamos en el fin del sistema capitalista: “Pienso en efecto que hemos entrado después de treinta años en la fase terminal del sistema capital. Lo que diferencia fundamentalmente esa fase de la sucesión ininterrumpida de los ciclos coyunturales anteriores, es que el capitalismo ya no llega a “hacer sistema”, en el sentido en el que lo entiende el físico y químico Ilya Prigogine (1917-2003): cuando un sistema, biológico, químico o social, se desvía demasiado y demasiado a menudo de su situación de estabilidad, ya no llega a encontrar el equilibrio, y se asiste entonces a una bifurcación”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir de entonces, dice, “la situación se hace caótica, incontrolable por las fuerzas que la han dominado hasta ese momento, y se ve aparecer una lucha, y no entre los poseedores y adversarios del sistema, sino entre todos los actores, para determinar lo que lo va a reemplazar. Reservo el uso de la palabra “crisis” a ese tipo de período. Ahora bien, estamos en crisis. El capitalismo se acaba”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Wallerstein, en sus muchos estudios y ensayos, apunta sobre el cambio, la transformación, la bifurcación. Hacia un sistema diferente. Pero no dice a dónde. El proceso de bifurcación es “caótico”; esto significa que “pequeñas acciones” pueden tener más adelante consecuencias “significativas”. Y bajo estas condiciones, el sistema tiende a oscilar “salvajemente”. Pero eventualmente “se inclina” en una dirección.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La actualidad es aún prematura para predecir dónde está la bifurcación. Pero ya hay señales del profundo desorden que seguirá al colapso. Un periodo crítico, pero también lleno de posibilidades y esperanzas. “Nos encontramos en un período, bastante raro en el que la crisis y la impotencia de los poderosos dejan sitio al libre albedrío de cada cual: hoy existe un lapso de tiempo durante el cual cada uno de nosotros tiene la posibilidad de influenciar el futuro a través de su acción individual. Pero como ese futuro será la suma de una cantidad incalculable de esas acciones, es absolutamente imposible prever qué modelo terminará por prevalecer. Dentro de diez años, tal vez se vea más claro; en treinta o cuarenta años, habrá emergido un nuevo sistema. Creo que, por desgracia, es igual de posible que se presencie la instalación de un sistema de explotación aún más violento que el capitalismo, como que se establezca un modelo más igualitario y redistributivo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para algunos, sólo codicia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A diferencia de Wallerstein, economistas del establishment y políticos más tradicionales no ven, o no quieren ver, más allá de sus narices. No se habla de crisis sistémica, de cambio de paradigma. Por cierto que no del fin del modelo capitalista, pero comienza a emerger la idea, la posibilidad, de la muerte de su expresión más extrema, que es el neoliberalismo. Esta idea, que hoy ya emerge con lentitud, ha sido, sin embargo, reducida, acotada. Se habla de “casos aislados”, de “excesos”, de la “codicia” y la “ambición” de “unos pocos”, como dijo, incluso, la presidenta socialista chilena Michelle Bachelet. La desregulación no fue la causa de la dispersión de los más bajos intereses e instintos humanos. A la inversa. La desregulación fue el efecto de esos intereses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ciclópea e histórica intervención de los bancos centrales y los estados en las finanzas mundiales, cuyas cifras, repetimos, se eleva a billones de dólares y euros, aún no tiene un claro diagnóstico. Hasta el momento, la prensa, los líderes mundiales, los economistas, son meros transmisores de los hechos. Ha faltado una interpretación más profunda, la que tal vez no se tendrá hasta contar con nuevos eventos. Al decir de Wallerstein, hasta observar hechos que “inclinen” el proceso en una dirección.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los hechos que pueden observarse y comentarse a simple vista son los siguientes: ha habido una participación de los estados en las finanzas, ya sea por la adquisición de activos tóxicos, ya sea participando en la propiedad de las instituciones. De una u otra manera, lo que es innegable es que el mundo de las finanzas mundiales, el corazón y ADN del sector privado global, hoy es híbrido, espurio. Está, diría Hayek o Friedman, “contaminado” con el estado. El neoliberalismo más puro está, sino muerto, moribundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Privatización del estado? ¿Nuevo evento en la Doctrina del shock?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta es la interpretación más o menos oficial. Pero la gigantesca operación de rescate bancario puede ocultar algo mucho peor, como son las tensiones que marcarán los próximos años. Marcos Roitman afirmaba la semana pasada que estas operaciones han de ser observadas bajo la luz de Marx. “Cuando los gobiernos conservadores y neoliberales se prestan a rejuvenecer el sistema financiero por medio de un intervencionismo estatal se refuerza el carácter de clase del Estado. Es el capitalista global el que está representado en su forma equivalente general. En momentos de necesidad emerge su esencia. Inyectar millones y millones de dólares o euros para evitar una catástrofe financiera o una caída espectacular de los valores bursátiles, supone orientar políticamente las decisiones. Pero igualmente, conlleva salvar a los grandes empresarios y las trasnacionales. El horizonte es reflotar el sistema”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se reflota el sistema a costa del estado, que es a costa de todos los contribuyentes. Se revive un sistema histórica y profundamente criticado, basado en la explotación sin freno de los recursos naturales, en la degradación ambiental, en la injusticia, en la explotación laboral. Un sistema que da cada día muestras evidentes de su declinación. Los estados, con el argumento de la salvación del sistema, de los ahorros de las personas, de las pensiones para la jubilación de los trabajadores, han apoyado no a los ciudadanos y pobres, sino a las elites, al sector privado global. A los denominados masters of the universe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajo todas estas circunstancias, lo que hemos observado no ha sido sólo una operación económica global, sino una mega operación política. Los bancos centrales no eran independientes, como argumentaron todos los neoliberales, sino que estaban allí como una extensión de su poder, como un seguro o una línea de crédito, de los grandes capitales. Los superávit fiscales de los estados, sus reservas, estaban aguardando esta oportunidad. ¡Cómo hubiera gritado el sector privado si los estados hubiesen entregado esos recursos para resolver el hambre, la pobreza!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se ha dicho que con la participación del estado en la economía habrá más regulaciones, en la necesidad de sentar un nuevo orden financiero internacional, a la manera de Bretton Woods en 1944. Pero nada de ello está claro. El orden financiero actual, que tiene su génesis y su estructura en la especulación y la desregulación, tendría que ser desmontado o completamente reestructurado. ¿Una decisión a partir de una contradicción?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es posible llegar a afirmar que esta no es una contradicción. Es el estado de clase, hoy más transparentado que nunca. Ya no requiere subsidiar de forma indirecta o triangular a complejos de armamentos, petroleros, mineros, ya no necesitan los gobiernos entrar en largas discusiones para aprobar leyes que favorezcan a sus mecenas privados. Ahora, y ante la catástrofe, le ha entregado los recursos directamente. El estado, habría que decir, no es solo un estado de clase, sino que les pertenece. Este es un paso más hacia la privatización final del estado. Los anteriores pasos, que estuvieron encaminados en la misma dirección, contaron con otra argumentación: austeridad fiscal, corrupción, derroche… Hoy, cuando aún resuenan en nuestros oídos toda la cantinela del FMI y el Consenso de Washington, vemos una operación política presentada como una aparente contradicción, como una acción pragmática, generada por la necesidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una acción que solo pudo ser posible tras el shock. Naomi Klein ya había observado estas últimas acciones del sistema capitalista para ganar espacios de poder y las explicó a la perfección en la Doctrina del Shock. El capitalismo o crea o espera la catástrofe. Tras la debacle, interviene y reconstruye a su propia medida. Lo hizo en Chile en 1973, en otras naciones sudamericanas, los hizo después del colapso del Muro de berlín, tras el huracán katrina y el tsunami de Indonesia, y lo hace hoy en Irak. Tras el atentado que derribó las Torres Gemelas se puso en marcha la “doctrina Bush” de la guerra preventiva. Hoy, con la crisis financiera, el plan ha sido intervenir en el corazón de los estados. De cierto modo, los ha privatizado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Junto a la toma de rehén de los estados por el sector financiero – y no al revés, como podría creerse- está en plena marcha un proceso de aún mayor concentración de la propiedad y del mercado. En estas escasas semanas hemos visto como caen en quiebra varios bancos, que son absorbidos por otros, en las próximas veremos cómo los estado ingresan en la industria. Un proceso de profundos, erráticos y caóticos cambios. Pero será necesario esperar y ver el curso de los hechos, la emergencia de nuevos eventos para poder continuar con la tesis de Klein.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PAUL WALDER&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Publicado en Punto Final&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Paul Walder.Periodista chileno, que vive en Chile, licenciado en la Universidad Aut?noma de Barcelona. He trabajado en numerosos medios, escrito innumerables textos, columnas, art?culos y reportajes. &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11995170-7877222282419063589?l=walderblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/7877222282419063589'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/7877222282419063589'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://walderblog.blogspot.com/2008/11/capitalismo-la-deriva.html' title='Capitalismo a la deriva'/><author><name>Paul Walder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12625215054086126725</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://es.geocities.com/walderpaul/Paul_Walder.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm4.static.flickr.com/3255/2918991381_95c1d423ea_t.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11995170.post-1714406499310352050</id><published>2008-10-17T11:30:00.001-03:00</published><updated>2008-10-17T11:32:36.209-03:00</updated><title type='text'>La historia se repite: Ante un nuevo crack y una nueva Gran Depresión</title><content type='html'>&lt;a href="http://farm4.static.flickr.com/3116/2819639194_990b184b5c_b.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand" alt="" src="http://farm4.static.flickr.com/3116/2819639194_990b184b5c_b.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Los mercados no aplaudieron el viernes 3 de octubre. Y lloraron el lunes 6. La aprobación por la Cámara de Representantes del plan de rescate financiero de George W. Bush no llevó a los mercados mundiales a celebraciones, a expresar su júbilo a través de compras y nuevas apuestas. El nuevo baño de liquidez, esta vez el mayor flujo de capital procedente de un Estado, llevó a Wall Street y todos sus émulos a contener la respiración, a entrar en un nuevo trance, de confusión, de alteración. Pese a la aprobación de los 700 mil millones de dólares que el estado traspasará a los banqueros e inversionistas para que peguen la fractura, paguen la factura y tapen los agujeros, el mercado no lo aprobó y otra vez sucumbió. Tal vez no fue suficiente. ¡700 mil millones no han sido suficientes! Tal vez la crisis y los agujeros son mucho mayores. O tal vez los cambios que vendrán en el futuro sí que serán profundos. Lo que se observa hoy en día parece ser solo la superficie de una grieta insondable. Un quiebre económico de proporciones gigantescas que se extiende desde las finanzas hacia la producción, hacia el consumo, hacia el empleo. Hacia una depresión total.&lt;br /&gt;Confusión, angustia, rabia, críticas. Temor. De izquierda a derecha, de arriba abajo. De norte a sur. Incluso desde Chile, desde la presidenta Michelle Bachelet, cuando habló no sin gran sorpresa para el país de la economía de casino, neologismo acuñado hace años en círculos antineoliberales, antiimperialistas y anticapitalistas. Lo hizo en la Asamblea de las Naciones Unidas en septiembre y repitió la expresión en programas de radio. La economía de casino, apoyada en el lucro, en la ambición, en la codicia. En suma, no lo dijo ella, pero lo esbozó, la economía y su modelo neoliberal. Hoy, de la noche a la mañana, quienes defendían el neoliberalismo lo rechazan. Los codiciosos son “otros”, también los ambiciosos, los corruptos, los especuladores.&lt;br /&gt;Que la crítica, tal vez más trazada desde el cálculo electoral que desde la economía, venga desde un presidente chileno no es una simple anécdota. No es innecesario recordar que es el país pionero en Latinoamérica en instalar una economía de libre mercado a la usanza neoliberal durante la dictadura de Pinochet, sino también es Chile la nación que realizó con más celeridad y profundidad las reformas estructurales “sugeridas” por el Consenso de Washington durante los años 90. Y vale también recordar que hoy en día sigue manteniendo dicho estatus. Tras las profusas y completas privatizaciones y desregulaciones, en Chile el mercado, literalmente, arrasa. ¿Qué fe –o retórica- abrazará el gobierno chileno cuando el dogma del mercado se desplome?&lt;br /&gt;La crisis financiera ha llevado a medidas de emergencia, que se han expresado en el gigantesco plan de rescate, que supera, si se suman los anteriores salvavidas de este año, el billón de dólares. Un plan que pese a la retórica de Wall Street y a todos los oficiantes del libre mercado, partiendo por los de la Casa Blanca, tiene evidentes sesgos estatistas. Aunque se hable de una medida para salvar la economía mundial de su catástrofe, es una acción no sólo contraria a las lógicas y preceptos neoliberales, sino contraria a la lógica y al sentido común. Sólo responde, claro está, al raciocinio, que está armado de intereses, del gran capital, de los banqueros y los apostadores de Wall Street. El estado –el “miserable”, “perverso”, “injusto”, “inútil”, “corrupto” estado, entre otros calificativos tan extensamente desplegados por los capitalistas de todo el mundo- interviene el mercado, compra los créditos incobrables para mantener el mercado, el libre mercado. El estado subsidia a los millonarios. Una acción extravagante, que transparenta la relación entre el estado, entre el gobierno estadounidense y la gran banca, el gran capital. El estado, el fisco, está allí para apuntalar a los grandes capitalistas. El estado no está allí para subsidiar a los pobres, para invertir en salud y educación, para suavizar las diferencias en la distribución de la riqueza. El estado, este estado neoliberal, está para mantener el statu quo, para mantener las diferencias.&lt;br /&gt;Un raciocinio que sólo tiene lógica para Wall Street, para el gran capital. Porque serán los contribuyentes medios los que subsidiarán a la elite. Un absurdo que sólo puede tener cierta sensatez –en la medida de sus intereses- para aquella misma elite. Un desatino que sólo puede asimilarse como razón con el uso de la retórica, de los medios de comunicación. De la mentira. El pragmatismo inmediato, la salvación a última hora, tendrá sin duda efectos posteriores. Y no sólo en la economía. Ya lo percibe Wall Street. Las bajas tras la aprobación del plan de rescate son una señal de que las cosas van de mal en peor.&lt;br /&gt;Ante la crisis, no sólo la elite financiera estadounidense rogó –y tal vez qué otras acciones ha hecho- por la aprobación del multimillonario plan de rescate. También lo han hecho los presidentes de las otras grandes potencias industriales y financieras, lo que transparenta el sentido del plan de Bush. Se trata entregar la necesaria liquidez para mantener en circulación la economía mundial tal como la conocemos hoy en día. Para mantener su estructura, sus flujos, su orden. También el sentido de sus flujos, los procesos de acumulación y concentración. Al mantener la estructura económica actual también se mantienen, claro está, las estructuras mundiales de poder. Las relaciones de poder. Una voluntad que, pese a todos aquellos esfuerzos, parece estrellarse con una realidad económica mucho más compleja. El mundo, la economía, no será como antes. Un lamento, pero también es la esperanza.&lt;br /&gt;Un plan ineficiente&lt;br /&gt;El plan de rescate de Bush, votado en la Cámara de Representantes por una mayoría de demócratas e impugnado por una mayoría de republicanos, no sólo es singular, es también extravagante y, de cierta manera, inútil al no resolver la raíz del problema, que es la insolvencia de los deudores hipotecarios. Un plan que es también -y probablemente ello explica el rechazo republicano- estatista, que es el reverso del mercado. Sirve como solución, como hecho, como práctica. Manda al traste la retórica del mercado. Lo sanciona, lo desprestigia. Tiende a desgastar el discurso y la fe en el libre mercado.&lt;br /&gt;Un plan que llevó al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, a afirmar, no sin ironía, que todas estas estrategias para salvar al sistema financiero son una clara muestra que Estados Unidos avanza hacia el “socialismo”. Avanza de la mano de George W Bush y su secretario del Tesoro Henry Paulson, por quienes hace unas semanas atrás hablaban de reducir el estado a su mínima expresión. "¿Intervención? ¿Populismo? Eso era impensable, y ahora, en contraste, el Estado norteamericano tuvo que salir a salvar a los bancos privados", dijo Hugo Chávez. "El camarada Bush ha tenido que tomar decisiones al estilo de Vladimir Lenin, y ahora todos se preguntan ¿será que Estados Unidos va rumbo al socialismo? (...) yo tengo la respuesta: "¡Yes Sir!, Estados Unidos algún día irá al socialismo, no tengo la menor duda".&lt;br /&gt;La crisis en el sector financiero afecta al resto de la economía. Sin liquidez no hay actividad económica. Son los bancos quienes financian a las empresas, la industria, a los particulares y consumidores. De lo contrario, han dicho economistas, banqueros y presidentes, como el francés Nicolas Sarkozy, toda la economía estaría estrangulada. Sin los bancos, dicen, advierten, amenazan, comenzarían también a caer las empresas industriales, las manufacturas, la extracción de materias primas. El desempleo y el hambre rondarían el planeta. La ruina, la catástrofe. Por tanto, la única solución es que los estados inviertan sus recursos –y los que no tienen- en salvar a la banca en problemas. En salvar, hoy ya está claro, a prácticamente toda la banca, al mismo sistema.&lt;br /&gt;Este ha sido el discurso dominante, el que finalmente triunfó en Washington. Pero nada está claro respecto al futuro de este plan. Porque se ha puesto en marcha el plan sin un conocimiento claro de las causas del colapso. Se ha hablado de codicia, de falta de transparencia, de riesgos excesivos, todas características muy propias de los mercados desregulados. Como si se tratara de casos aislados.&lt;br /&gt;Uno de los aspectos más discutidos del programa no fue el volumen de recursos, sino ciertas nuevas regulaciones. Volver a regular, un capitalismo con normas, con reglas, como ha propuesto Sarkozy. Una idea que, sin embargo, parece más buscar un efecto tranquilizador de las conciencias propias y de los contribuyentes: en un sistema ya desregulado, que basa en esta condición su propia naturaleza, su misma viabilidad, su forma de operar, toda regulación es como un obstáculo, una traba, u otros calificativos tan repetidos por el sector privado.&lt;br /&gt;Lo que se produce es una nueva y gran contradicción, una doble paradoja. No sólo se apoya o “estatiza” parte del sector financiero, también se regula el resto. Y todo por el futuro y la salud del libre mercado. ¿Cómo se entiende? ¿Cómo se explica esta profunda contradicción?&lt;br /&gt;Quizá porque no existirá en un futuro esa contradicción. Porque los cambios que vendrán serán profundos, estructurales. Apuntarán al mismo paradigma económico. Tom Hayden, columnista de The Nation, la revista de izquierda estadounidense, al analizar el apoyo del senador demócrata y candidato presidencial Barack Obama al plan de rescate, dijo: “Obama apoyó el plan para mantenerse en la carrera presidencial. Necesita ser crítico, proponer enmiendas y necesita prometer soluciones después del 4 de noviembre”. Hayden recuerda y relaciona el actual momento económico con la crisis de 1929 y el nacimiento del New Deal bajo el gobierno de Roosevelt. Halla similitudes, pero también una diferencia: falta hoy un movimiento social que ejerza presión. Pese a ello, llama a apoyar a Obama. “Necesitamos en noviembre un mandato electoral que rechace las imprudentes desregulaciones del capitalismo de libre mercado como modelo para este siglo. Cada minuto que levantemos este mensaje durante los días previos a la elección estaremos construyendo ese mandato. Y necesitamos también un mandato por la paz”&lt;br /&gt;El columnista William Greider también escribía en The Nation sobre lo que podría incorporar el futuro económico de Estados Unidos, el que dependerá de la magnitud de esta crisis. Para Greider, la intervención del estado en la economía deberá ser mucho mayor, a la manera de los sistemas económicos keynesianos. “Washington debe reafirmar sus grandes poderes en esta situación de emergencia y atar dos cosas de una sola vez: intervenir en la reducción del sistema financiero privado en un proceso que sostenga los préstamos y reviva la producción y el empleo a través de focalizar esfuerzos en diversas áreas de la economía. Este no puede ser un programa voluntario que simplemente invite a los banqueros a participar. El gobierno debe imponer sus términos y regulaciones para mantener el financiamiento y conseguir sus objetivos”.&lt;br /&gt;Un modelo que se diluirá con la historia&lt;br /&gt;La desregulación de los mercados, la misma idea de libre mercado, se desarrolló durante la última etapa del siglo pasado como un rápido proceso. De privatización, de mercantilización, de comercialización. De cultura neoliberal. Un proceso que surge con fuerza, bien sabemos, desde la era Reagan-Thatcher en la década de los ochenta del siglo pasado y se extiende -con algunas excepciones- hacia Latinoamérica y el resto del mundo durante la década siguiente. Un trance que logró desmantelar todas las organizaciones, sindicatos, leyes, normas, reglamentos, impuestos o cláusulas que interrumpieran el libre avance del mercado. Una acometida total, una “desregulación” total, que se extendió por todas las actividades humanas y no dejó área, real o imaginaria, fuera de la égida del mercado. Todo es comercializable, objeto de negocio.&lt;br /&gt;Tras las privatizaciones en los ochenta y noventa le sigue la progresiva eliminación de todos los aranceles, acelerada ya sea por decisión unilateral de los gobiernos o por medio de acuerdos de libre comercio bilaterales. Estas medidas eran acompañadas con la apertura a las inversiones extranjeras, con medidas y regalías que estimularon los flujos de capital extranjero. Una vez hechas todas las desregulaciones, una vez desinstalados todas las leyes que pudieran interrumpir el libre accionar del mercado, el proceso ha seguido por la ampliación de mercados y por nuevos negocios, muchos de ellos más ligados a la especulación que a la producción. Una economía que en su expansión, en su ampliación y liberación, especula y apuesta. Y toma enormes riesgos. Una economía que se agota.&lt;br /&gt;Es necesario recordar que la causa más inmediata e identificable de esta crisis financiera está en las hipotecas subprimes, en aquellas incobrables. Un problema que surge de la economía real, del desempleo y la incapacidad de pago de las personas, que se ha traspasado a los bancos. Las personas y los bancos tienen problemas de liquidez, sin embargo la solución ha apuntado solo a los bancos, a parte de los efectos de este mal. El problema real, que es la incapacidad de pago de las personas, no se ataca.&lt;br /&gt;Ante esta nueva extrañeza, The New York Times escribía el jueves 2 de octubre pasmado por el plan de rescate. El influyente medio criticaba las dos grandes caras del plan: el importante apoyo a los banqueros y el prácticamente nulo soporte a los deudores. Más de seis millones de personas perderán sus casas de aquí a seis meses, afirmaba el New York Times, y muchas se sumarán a este grupo. Una severa recesión es la nueva y más real amenaza.&lt;br /&gt;El Nobel de Economía Joseph Stiglitz, que es asesor de Obama, ha advertido no sólo que la recesión viene, sino de nuevas y mayores caídas libres de las acciones de Wall Street. “Veremos al índice Dow Jones en una caída libre mayor de la que podemos imaginar. Habrá quiebras estridentes de instituciones financieras. La economía estadounidense se dirige hacia una larga recesión”. Una advertencia que el mismo Fondo Monetario Internacional ha ratificado: Estados Unidos entrará en un periodo de fuerte y prolongada desaceleración económica. Una observación compartida por el economista Paul Krugman: “Estados Unidos está al borde del abismo”, afirmó a comienzos de octubre.&lt;br /&gt;Ante este complicado e incierto escenario la reacción de todos los mercados es de una profunda inestabilidad, con clara tendencia hacia abajo. Todos los indicadores varían, cambian de tendencia día a día. No sólo las acciones, sino las divisas, las materias primas y otros instrumentos financieros. Una compleja distorsión que no tiene buenas predicciones. Para nuestros países, el periodo de altos precios de materias primas ha entrado en un ciclo deprimido, señal de todos los inversores y especuladores de una inminente recesión. No sólo ha caído de forma brutal en Estados Unidos la construcción de viviendas, sino también ha caído la venta de automóviles.&lt;br /&gt;Las cifras de desempleo para septiembre determinaron con bastante claridad el curso de las cosas. Durante el mes se perdieron casi 160 mil puestos de trabajo, cifra que superó a todas las expectativas. Con el nuevo número, durante lo que va de año la economía estadounidense ha eliminado 760 mil plazas laborales, un evidente indicio de deterioro.&lt;br /&gt;El columnista de La Jornada de México Guillermo Almeyda escribía hace unos días : el problema consiste en que la reducción de los salarios reales y la carestía reducen el consumo, pues los consumidores superendeudados temen por su futuro y tratan de ahorrar y de consumir menos, las deudas no se pueden pagar y nadie se arriesga a dar crédito, las fábricas al no vender todos sus productos suspenden personal o lo despiden, la desocupación alimenta la espiral recesiva, los emigrantes son expulsados o pierden su trabajo, el consumo de petróleo y de otras materias primas es menor y su precio cae, llevando la crisis a los sectores capitalistas extractivos o agrícolas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este proceso de profundo deterioro, que puede llevar a la economía mundial a una depresión no observada durante las últimas décadas, es hoy ratificado por numerosos economistas y analistas. Como Rolando Cordera. En aquellas mismas páginas dijo: “Falta todavía la réplica del terremoto financiero en lo que solía llamarse la economía real, pero pocos parecen dudar de que el declive en la producción y el empleo globales será mayúsculo”. Y llega aún más lejos. Hacia el final de un modelo, del paradigma económico sostenido por los últimos 30 años: “La interdependencia creciente de las economías y los hombres ha servido como sostén de un discurso elemental en contra de proyectos nacionales, de trazo idiosincrásico para el desarrollo o la organización de estados y naciones. No sirve más, porque la receta única se desplomó con las bancas de inversión y la mayor intervención estatal de que se tenga memoria, precisamente en la tierra del libre mercado. Empeñarse en esta visión no será sino muestra eficiente de que se carece de ella, de que se renunció a tenerla en aras de un modelo que no sólo reducía la realidad sino la inventaba, dando lugar a todo tipo de espejismos utópicos y destructivos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante este escenario, con la banca, la economía, la industria por el suelo, se le suma el modelo neoliberal. Es éste el mayor estrépito, y la mayor vergüenza. ¡Cuántos de nuestros oficiantes neoliberales no sólo tendrán que tragarse sus palabras, sino también callarse para siempre! Porque cualquier solución se hará necesariamente desde la ruina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PAUL WALDER&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Paul Walder.Periodista chileno, que vive en Chile, licenciado en la Universidad Aut?noma de Barcelona. He trabajado en numerosos medios, escrito innumerables textos, columnas, art?culos y reportajes. &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11995170-1714406499310352050?l=walderblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/1714406499310352050'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/1714406499310352050'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://walderblog.blogspot.com/2008/10/la-historia-se-repite-ante-un-nuevo.html' title='La historia se repite: Ante un nuevo crack y una nueva Gran Depresión'/><author><name>Paul Walder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12625215054086126725</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://es.geocities.com/walderpaul/Paul_Walder.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm4.static.flickr.com/3116/2819639194_990b184b5c_t.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11995170.post-1051457033995439800</id><published>2008-10-16T21:53:00.002-03:00</published><updated>2008-10-16T21:56:28.448-03:00</updated><title type='text'>La crisis financiera en la TV</title><content type='html'>&lt;a href="http://farm4.static.flickr.com/3169/2845199209_be59e30ce7_b.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand" alt="" src="http://farm4.static.flickr.com/3169/2845199209_be59e30ce7_b.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;La crisis afecta a los medios. Son parte de ella. La canalizan, la amplifican, la vulgarizan. Como el terror, una nueva campaña del terror económico. Del terror a los márgenes, a lo externo, a lo desconocido. La crisis financiera mundial, que ha saltado de los diarios económicos a los de información general hasta salpicar los amarillos, del chisme y del corazón, ha alcanzado hasta la televisión. Los informativos nacionales, especializados en el circo urbano y político, han incursionado en las altas finanzas. En Wall Street y en el riesgo de la crisis. La prensa entra en la crisis, pero también entra en crisis, en su crisis. Porque es parte interesada en esta crisis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los medios de comunicación, hoy todos privados, o públicos que operan bajo criterios de mercado (de bienes, servicios, ideas e información), han sido y son los grandes publicistas del modelo económico en crisis. Un modelo que no sólo es su base de apoyo, su alimento, sino que en su conservación y ampliación se halla también su objetivo. Los medios están allí como un brazo fundamental del modelo extremo de mercado: es la conciencia del consumo, su fe diaria, el impulso cotidiano de disgregación y distracción. Es el gran circo, para modelar, conducir y alienar a su audiencia, consumidor o sujeto de mercado. Estos mismos medios, que han celebrado la firma de las decenas de acuerdos comerciales, del TLC con Estados Unidos como el ingreso al mundo desarrollado, el aumento de la inversión extranjera venga de donde venga o vaya a donde vaya, incluso hacia los casinos, o las enormes utilidades de la banca o las transnacionales mineras, ahora nos atemorizan por la crisis. Ahora, cuando la crisis está madura, cuando el aparato financiero internacional se cae a pedazos. Y toman partido. Repiten. Sesgan. Desvían otra vez. Exponen. Porque la crisis se puede ver por la televisión. Como el fútbol, o la guerra. Transmiten la crisis por TV, “la crisis de Wall Street”, la que ocurre en otras latitudes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablan de “esa”, “aquella”, crisis, que ocurre en “otros” lugares. Hablan de lo que no se quiere hablar, para inmovilizar, despistar, desinformar. Para que todo siga igual, para que nadie se cambie de los fondos de previsión más riesgosos a los menos riesgosos, para que se siga comprando y consumiendo, para que se siga rogando por el modelo, por el mall, por la liquidez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los medios transparentan su espuria función una vez más. El circo, el chisme, la tramoya estéril. ¡A su derecha, la mujer barbuda! ¡El gato de cinco patas! ¡El gigante más gigantesco...! ¡Pasen señores y señoras! ¡Aquí está la mujer más fea del mundo, la más loca, el animal más feroz! Cantinela de charlatanes. Producto de masas cuyo objetivo es controlar, adormecer, marear, inmovilizar, revolver y enredar (el spin mediático). Y hacer negocios. Alguna vez los medios fueron canales de información, de reflexión. Aun de formación. Hoy, su función, su evidente tarea, es otra. This is show business!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los medios en manos de la derecha pueden hoy desbancar a un ministro, a un gobierno. Esos mismos que provocaron un golpe de estado y sostuvieron por años a la dictadura hoy simulan graves gestos de demócrata. Abogan por la democracia en las mismas páginas que escribieron contra ella. Un juego, una coreografía, una representación política compuesta por economía de mercado, democracia formal y pegoteada con la Constitución de Pinochet. Esta es la obra, del primero al último acto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero es una comedia, una farsa. Un guión rígido y pregrabado. Porque los medios en su representación no&lt;br /&gt;alterarán el sistema político ni el modelo económico. El espectáculo está acotado, como en el circo, el coliseo, al interior de un territorio y de una institucionalidad. Los medios, como parte de esa institucionalidad, como una faz del mercado, están allí para reforzar aquella institucionalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y la crisis les aterra. Nos confundirán, enredarán, nos distraerán. Nos mentirán, embozada o abiertamente, según les sea necesario, según los intereses de aquella institucionalidad. Nos mantendrán quietos, narcotizados, adormecidos, pero también podrán atemorizarnos, aterrarnos. Como correas transmisoras de los más profundos intereses –¿y puede haber alguna duda de los intereses que mueven a El Mercurio, La Tercera, Chilevisión, Megavisión, Canal 13 e, incluso, a TVN?- lo que se ve, lo que se lee, es simplemente el destello, el brillo, de una voluntad más profunda. De una voluntad bien anclada en intereses e inversiones que desea a toda costa conducir al país a través de la crisis y no resultar dañado. No el país, sino sus intereses, sus inversiones.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Paul Walder.Periodista chileno, que vive en Chile, licenciado en la Universidad Aut?noma de Barcelona. He trabajado en numerosos medios, escrito innumerables textos, columnas, art?culos y reportajes. &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11995170-1051457033995439800?l=walderblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/1051457033995439800'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/1051457033995439800'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://walderblog.blogspot.com/2008/10/la-crisis-financiera-en-la-tv.html' title='La crisis financiera en la TV'/><author><name>Paul Walder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12625215054086126725</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://es.geocities.com/walderpaul/Paul_Walder.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm4.static.flickr.com/3169/2845199209_be59e30ce7_t.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11995170.post-6313729225825696280</id><published>2008-10-01T19:15:00.002-04:00</published><updated>2008-10-01T19:18:27.350-04:00</updated><title type='text'>Apocalipsis neoliberal</title><content type='html'>&lt;a href="http://farm4.static.flickr.com/3185/2846032928_d558652a32_b.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand" alt="" src="http://farm4.static.flickr.com/3185/2846032928_d558652a32_b.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Nadie sabe con claridad qué pasará en el futuro. Tampoco en el mediano plazo, que es un horizonte que podría perfilarse hacia los inicios del año entrante. Pero hay algunas certezas respecto al corto plazo, en la inmediatez: las cosas empeorarán. Y también respecto al presente: Estamos presenciando la gran implosión; lo que estaba arriba está en el suelo, los que pregonaban el “libre mercado” hoy “nacionalizan”, miles de millones de dólares se esfuman. ¡Es la historia económica narrada por los neoliberales! Es el caos, la ruina. Es el final de un ciclo.&lt;br /&gt;Hoy resulta increíble, por usar una suave y ambigua expresión, recordar lo que han dicho los economistas neoliberales, aquellos que manejan las finanzas privadas y los recursos públicos. Que aquello, que hoy es este desastre, lo arreglaba el mismo mercado. Pura fe neoliberal. Credo para obstinados y codiciosos. La catástrofe, porque no hay expresión más suave, hoy sabemos que no la arregla el mercado, y tampoco sabemos con claridad si lo arreglarán los 700 miul millones de dólares que colocará el banco central estadounidense. Los cientos de miles de millones de dólares que ha colocado y continuará colocando el banco central estadounidense (la Federal Reserve o FED), dinero del erario público, para apuntalar desde julio a los gigantes hipotecarios Freddie Mac y Fannie Mae y a la mega aseguradora American internacional Group (AIG) en agosto y que continuará en septiembre con el resto en problemas es una demostración palmaria sobre los límites e incapacidades del mercado, del libre mercado. Miles de millones que tampoco han logrado calmar la ferocidad –aquella mixtura de ambición, avaricia y perversidad- de aquel ente denominado mercado. Pese a las ingentes inyecciones de capitales, los mercados, ahora extenuados, continúan su proceso de repliegue. La burbuja inmobiliaria, también financiera, ha sido pinchada, cien veces perforada.&lt;br /&gt;Vale citar al columnista Ilán Semo, que escribía en La Jornada un texto titulado “Caída libre”: “En general, lo espectacular en la historia acontece cuando lo imposible y lo inconcebible se tornan de la noche a la mañana en lo inevitable, cuando lo que se proclamaba como inaceptable e inadmisible se vuelve repentinamente lo único posible y lo necesario. En este sentido, la implosión del mundo financiero estadounidense era, hace tan sólo unos días, un fenómeno tan inimaginable como lo fue en su momento la caída del Muro de Berlín”.&lt;br /&gt;Hace meses, semanas, no pocos economistas habían venido pregonando la magnitud ciclópea, monstruosa, de esta crisis. Habían advertido, no sin el riesgo de caer en el error, en el ridículo, que se trataba de la mayor crisis desde 1929-1930, el trance financiero que de una u otra manera cambió el destino económico y también político-social del siglo pasado. Sin esta crisis el surgimiento del keynesianismo y del wellfare state no hubiera sido posible. Una luz, a la mirada histórica, que es hoy una esperanza en la pesadilla neoliberal.&lt;br /&gt;Pero los neoliberales en la Casa Blanca y en la FED, que son hoy una extensión del sector privado, no buscan esta vez un cambio en la economía, en el modelo. Simplemente, inyectan capital público, de todos los contribuyentes, para sostener al sector privado, a los grandes conglomerados. Estatizan, o “socializan”, solo los problemas, las pérdidas de los privados. Ese es el programa de rescate, que el sector público se haga cargo de la cartera incobrable, riesgosa, de los bancos. Una vieja fórmula que sólo favorece a los millonarios en problemas. Y es por ello que tras los anuncios Wall Street celebró como en semanas, como en meses no lo había hecho. Pero esto sólo cambia las cosas para ese grupo de especuladores. La economía es abstracta, pero también ha de tener un pie en la tierra.&lt;br /&gt;Arreglos entre neoliberales&lt;br /&gt;En marzo había quebrado Bear Sterns, uno de los grandes bancos estadounidenses. Y a comienzos de septiembre vino el colapso de Lehman Brothers, otro de los grandes bancos de inversión. Importantes, grandes, con cifras, activos, por cientos de miles de millones de dólares. Pero con deudas también numerales. En ambos casos, no hubo intervención, rescate. La Reserva federal, la Fed, los dejó caer, actitud que algunos economistas incluso consideraron positiva. ¿Los recursos públicos están allí para ayudar a los bancos privados? ¿Se trata de tapar y tapar? ¿Es así de fácil? ¿Sólo faltaba la voluntad? En una crisis, que es sistémica –ya hay consenso en este punto- los agujeros se han multiplicado por todas partes en una reacción en cadena. Ante esta anomalía sistémica la solución hallada por la Casa Blanca y la Fed ha sido una solución también “sistémica”: tapar todos los agujeros. Pero surge una pregunta: ¿Es posible hacer esta operación, que podría ascender a un billón de dólares (un millón de millones), sin costos para los equilibrios no sólo macroeconómico, sino político y social?&lt;br /&gt;Lo que ha hecho el banco central estadounidense es estatizar, nacionalizar algunas firmas. Así inyecta a las firmas liquidez, el capital que escasea. No por una convicción política, sino por simple pragmatismo. Lo hace para salvar el trance y, posteriormente, privatizar, en lo que ha sido y es un clásico ejercicio: el capitalismo, el “libre” mercado, patrocinado por el mismo Estado. Refuerza la economía desde la base –o desde la cabeza, como se quiera mirar- pero no resuelve el problema en su conjunto. Apuntala al banco, dicen ahora que a todos, pero qué pasa con la insolvencia de los deudores de aquel banco. Cuando la crisis está extendida por todo el sistema financiero, desde los grandes bancos a los deudores hipotecarios, la solución hallada es sólo parcial. Porque salva sólo a los amigos y deja en la estacada al resto de la población, a todos los deudores hipotecarios que están perdiendo sus casas, a todos los desempleados.&lt;br /&gt;Joseph Stiglitz, el Premio Nobel de Economía que asesora a Barack Obama, se ha escandalizado tras oír de este mega rescate. Para Stiglitz, esto es el principio de otra enorme crisis porque no responde al verdadero problema, que es la crisis inmobiliaria. En lugar de comprar la deuda tóxica, el gobierno y la FED debieron haber ayudado a las personas con hipotecas, ha dicho el economista. Mientras ayuda a Wall Street aumenta también la deuda pública, que, sumada a la guerra de Irak, ha pasado a ser la mayor de la historia. ¡Estados Unidos tiene el mayor déficit presupuestario de su historia!&lt;br /&gt;Es una medida de emergencia. No cabe duda. Pero la pregunta que cabe hacerse es por qué proteger al gran capital. ¿Será más fácil, más rápido? ¿Está más a mano que apuntalar a los cientos de miles de deudores? Es lo que ha pasado con la crisis inmobiliaria. Mientras el banco central resguarda a las grandes firmas del colapso, deja en la ruina, literalmente en la calle, a cientos de miles de deudores hipotecarios. Será un asunto de estadísticas, de números que arman la economía. Pero qué sucede cuando aquellos miles de pequeños números se transforman en una acción social y política. Probablemente no es el área de los economistas ni de la economía, sin embargo es el factor que posiblemente haga cambiar en el futuro la misma economía. Lo fue a partir de 1930, por qué no en el siglo XXI.&lt;br /&gt;Porque pese a los cientos de miles de millones de dólares, el problema real no está resuelto. Lo explica Stiglitz: “Nos dirigimos lentamente hacia un descarrilamiento económico que exacerbará los problemas financieros. A medida que los ingresos caigan, los precios de la vivienda bajarán más y habrá más desahucios, así que estamos dentro de una espiral y nadie hace nada para pararla”.&lt;br /&gt;El director de le Monde Diplomatique, Ignacio Ramonet, le comentaba el 21 de septiembre al presidente Hugo Chávez en una conversación telefónica. Ramonet se asombraba con el famoso “rescate”, el voluminoso paquete de 700 mil millones: "Para recuperar activos que no tienen ningún valor, que no les sirven para nada a los ciudadanos, que no le sirven a la nación. En definitiva, se están salvando a los capitalistas que han especulado con el dinero, han jugado con él y han perdido”. Ante esta catástrofe, Ramonet expresó lo que hoy todo el mundo está observando. Porque este derrumbe es tan evidente como la caída del Muro de Berlín en 1989. Pero se trata de un colapso cuyas soluciones serán peores que la misma enfermedad. "Por una parte tenemos un fracaso del neoliberalismo y por otra un fracaso moral y ético porque una vez más todo esto consiste en aplicar una ley del capitalismo que consiste en privatizar los beneficios, es decir, cuando hay ganancias van para personas concretas y se socializan las pérdidas, las pagan todos los ciudadanos, hasta los más modestos".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡El crack de 1929 está otra vez aquí!&lt;br /&gt;El economista neokeynesiano Paul Krugman en una columna publicada hacia comienzos de septiembre establece la relación entre la actual crisis y el gran crack del siglo pasado. Krugman dice un par de cosas: el capitalismo desregulado ha inducido en todo tipo de abusos. Los bancos han escondido los riesgos, no hay transparencia, nadie sabe con claridad qué pasa. “Había demasiados inversores que no tenían idea de lo expuestos que estaban. Y conforme las incógnitas desconocidas se fueron transformando en incógnitas conocidas, el sistema comenzó a experimentar corridas bancarias posmodernas. Estas no se parecen a la versión tradicional: con pocas excepciones, no estamos hablando de multitudes de depositantes enloquecidos que corren a golpear las puertas cerradas de los bancos. Hablamos de actores financieros que con frenéticas llamadas telefónicas y clics de los mouse cierran una línea de crédito o tratan de reducir el riesgo de incumplimiento de pago”.&lt;br /&gt;No hace falta estar en el ruedo, gritar, llevarse las manos a la cabeza. La histeria se transmite hoy en día por internet. Qué dice Krugman. Que todas las medidas tomadas hasta ahora por el banco central estadounidense y por otras autoridades monetarias no sirven de nada. Lo que está pasando es una corrida bancaria, una reacción en cadena. “Las defensas que se han creado para impedir la repetición de esas corridas bancarias -seguros de depósitos y acceso a líneas de créditos de la Reserva Federal- sólo protegen a los habitantes” de los edificios de mármol de los bancos a la manera más clásica, que no son parte central de la actual crisis. “Esto abre la puerta a la posibilidad real de que 2008 sea una repetición de 1931”. Una crisis a la manera y a la medida de 1931, esta vez por internet.&lt;br /&gt;Lo que tenemos es una corrida. Una caída histórica (e histérica) de las bolsas. Desde que comenzó la crisis hipotecaria en Estados Unidos, la llamada crisis subprimes, las bolsas mundiales han caído más de un 20 por ciento. Han llegado a menor nivel en dos años. Ello como promedio, porque China, Francia, España han caído a una tasa en torno al 30 por ciento. Según información de prensa, Wall Street ha perdido 3,5 billones (millones de millones) de dólares.&lt;br /&gt;Y así ha seguido. La semana del rescate de AIG, tras la caída de Lehman Brothers, Wall Street cayó, y cayó. Y después se levantó. Les gusta la inyección de dinero, pero es simple especulación. Es el alimento, el día a día, que no tiene nada que ver con los problemas. Los cientos de miles de millones de dólares, los billones que traspasa el estado a la banca privada, no es ni gratis ni es magia. Se trata de la mayor entrega de capital de la historia de la economía para apuntalar lo que se ha calificado como la mayor destrucción de riqueza en la historia de Wall Street. Dinero, capital, que recaerá en la economía en su conjunto, y en todos los contribuyentes. “Lo que estamos atestiguando podría ser la destrucción más grande de riqueza financiera que el mundo jamás ha visto –pérdidas en papel medidas en los miles de millones de dólares”, riqueza empresarial, petrolera, de bienes raíces, de bancos, pensiones y más”, escribe Steven Pearlstein, reportero especializado en finanzas del Washington Post.&lt;br /&gt;Ante esta debacle, lo que hace la Reserva federal es alimentar los mismos vicios que llevaron a esta crisis. Stiglitz no puede ser más gráfico: Hemos aprendido que no se puede dejar a los bancos de inversión regularse a sí mismos. No se puede dejar a la Reserva Federal, que está aliada estrechamente con los banqueros, a cargo de toda la regulación del sistema financiero. Se suponía que la Reserva se llevaba el ponche cuando la fiesta se vuelve escandalosa, pero en su lugar echó más alcohol”.&lt;br /&gt;Felipe Morandé, decano de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile declaró a El Mercurio que estos días son claves para la observación del devenir económico global. Morandé dijo que la crisis financiera se reactivó con la caída de Lehman Brothers, que las próximas dos semanas serán claves para ver si la mayor liquidez que está proveyendo la Fed terminará acotando el problema sólo a Lehman, y eventualmente a la aseguradora AIG, o si se extiende a otras entidades financieras… “A veces los cálculos de riesgos se equivocan si los "demonios liberados" por una decisión como no haber socorrido a Lehman se disparan más allá de lo prudente". Morandé se queda corto. En realidad, este economista de derecha se queda en la cautela, en una excesiva prudencia. Así como Andrés Velasco en Hacienda, así como José de Gregorio en el Banco Central. Todos llaman a la parálisis, a la inconsciencia. O es posible todavía creer en la transparencia de los mercados, en la bondad del libre mercado, en su capacidad de creación de riqueza.&lt;br /&gt;Porque si se quiere ser un poco honesto, nadie puede esconder la cabeza. Incluso el director del FMI, Dominique Strauss-Kahn. El francés dijo tras el derrumbe de Lehman Brothers que la peor parte de la crisis financiera estaría en ciernes. En los próximos meses, dijo, más instituciones financieras enfrentarán graves problemas. Y si lo dice alguien que está allí para calmar las aguas y los ánimos, podemos esperar cualquier cosa. Como, por ejemplo, lo que Strauss-Kahn esbozó: que la crisis financiera se trasladará a partir de algún momento a la economía denominada real. A la producción, la venta, la exportación, el consumo. Y, por cierto, al empleo. La crisis, dijo, podría afectar a la economía mundial. "Es importante ver que esto tiene influencia sobre la economía real, pero la economía real es muy resistente tanto en los países desarrollados como en los emergentes".&lt;br /&gt;No sabemos qué tan resistente lo sean. Lo que sabemos es que la crisis ya está afectando a los diferentes países. Tras la inflación de los precios de las materias primas ha venido en las últimas semanas una caída abrupta. El petróleo bajó desde el techo de 147 dólares a cerca de 90 en pocas semanas, y lo mismo el cobre, que ha pasado de 407 centavos de dólar el 7 de julio a 310 el 10 de septiembre. Casi un dólar menos en sólo dos meses. Y así con otras materias primas, que son el sustento de los países en desarrollo.&lt;br /&gt;Algunos observadores habían comenzado a celebrara por el aumento de las exportaciones de Estados Unidos. Como si fuera una señal de reactivación de esa economía. Pero sólo expresaba un dólar barato en manos del resto del mundo. Porque la otra cara es una disminución de las importaciones estadounidenses. El país que es el gran consumidor mundial de todo tipo de bienes ha comenzado a apretarse el cinturón. Y, ahora, ¿quiénes le comprarán a los europeos, a los chinos e indios, a los sudamericanos? En declaraciones a la CNN el economista Sebastián Edwards profundizó en este fenómeno. Advirtió que las grandes economías de la Unión Europea están ya o están al filo de la recesión, por lo que las compras de bienes estadounidenses no continuarán por mucho tiempo. Y si eso sucede con los europeos, qué pasará con los chinos. ¿Podrán reemplazar la caída de la demanda externa con consumo interno? ¿Qué pasará con una economía basada en la extracción de recursos naturales, como la chilena, cuando China se vea obligada a reducir sus importaciones de cobre y otros minerales?&lt;br /&gt;El riesgo de una recesión global está a un paso. Y esta parte del proceso de la crisis iniciada hace poco más de un año sí que afectará globalmente. Eso quiere decir que también a Chile y los chilenos. Lo hará, pese a todas las declaraciones de los Velasco y De Gregorio, que solo buscan la inmovilidad de la población. "La economía chilena no es inmune a lo que pasa en el mundo, pero estamos convencidos de que nunca ha estado mejor preparada para enfrentar las turbulencias internacionales", dijo De Gregorio antes de Fiestas Patrias.&lt;br /&gt;Stiglitz dijo días más tarde. “El desempleo ha subido, al 6,1 por ciento, y probablemente se eleve sustancialmente más. Esa es una de las razones por las que esto es sólo el principio de la crisis”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PAUL WALDER&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Paul Walder.Periodista chileno, que vive en Chile, licenciado en la Universidad Aut?noma de Barcelona. He trabajado en numerosos medios, escrito innumerables textos, columnas, art?culos y reportajes. &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11995170-6313729225825696280?l=walderblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/6313729225825696280'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/6313729225825696280'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://walderblog.blogspot.com/2008/10/apocalipsis-neoliberal.html' title='Apocalipsis neoliberal'/><author><name>Paul Walder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12625215054086126725</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://es.geocities.com/walderpaul/Paul_Walder.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm4.static.flickr.com/3185/2846032928_d558652a32_t.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11995170.post-9175148200658719508</id><published>2008-09-17T11:55:00.002-04:00</published><updated>2008-09-17T11:59:24.463-04:00</updated><title type='text'>El activismo medioambiental de la Iglesia católica chilena</title><content type='html'>&lt;a href="http://farm4.static.flickr.com/3263/2846033444_46344f7069_b.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand" alt="" src="http://farm4.static.flickr.com/3263/2846033444_46344f7069_b.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;La Iglesia católica chilena ha entrado nuevamente en un terreno polémico. Ha ingresado en los escenarios político, económico, en el medioambiental, y lo ha hecho desde la más profunda y extensa crítica. Ha entrado, y nuevamente, porque si se dejan de lado ciertas molestias con los gobiernos de la Concertación durante la elaboración y posterior promulgación de la ley de divorcio y otros disgustos derivados de programas de anticoncepción, la Iglesia chilena no había elevado una crítica política tan extensa y profunda desde tiempos de la dictadura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una prédica, un sermón, un discurso social, que no surge solo desde las bases, como pudo serlo durante los años sesenta con la influencia de la teología de la liberación. La amonestación, expresada en un documento, una “carta pastoral” de 50 páginas llamada &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.iglesia.cl/breves_new/archivos/20080826_cartapastoral01.pdf"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;“Danos hoy el agua de cada día”&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; surge desde un integrante del episcopado chileno, por el obispo de Aysén Luis Infanti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El texto parece elaborado para generar un fuerte remezón a toda la estructura católica, para licuarse hacia toda la comunidad chilena. Basta leer el documento para percibir su potencia, su crítica implacable no sólo con los gobiernos de la Concertación, sino a partir de allí con el pensamiento político y económico acotado en lo que se le denomina –y el texto así lo hace- el modelo neoliberal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sólo la carta y su contenido busca la polémica. También su presentación, su primera difusión. Infanti contó con el apoyo del teólogo brasileño y ex religioso Leonardo Boff durante la conferencia de prensa realizada en Aysén, en plena Patagonia chilena. Boff, como bien se sabe, es hoy uno de los grandes referentes intelectuales de la crítica al proceso de globalización y figura emblemática para las izquierdas y los movimientos sociales latinoamericanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez presentada la “carta del agua” Boff viajó a Santiago para dar una anunciada conferencia, la que en un principio se realizaría en un recinto de la Iglesia católica chilena. Pero de manera inesperada, la actividad derivó hacia la Universidad ARCIS. El motivo, recogido por diversos medios, fue la molestia de otros obispos chilenos, encabezados por Alejandro Goic, de recibir en un espacio religioso a Boff. El viernes 29 de agosto miles de jóvenes escucharon al teólogo de la liberación en ARCIS. Durante más de una hora habló de cambio climático, medio ambiente y economía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La carta pastoral quedó suspendida. Poca difusión, aún poco debate. Desconocimiento. Pero el lunes 8 de septiembre Infanti y su documento fueron recibidos en La Moneda por dos ministros. A la salida de la reunión, el obispo reiteró la necesidad de generar en Chile un debate nacional por el agua, por su uso, acceso y su propiedad. Es cierto que la carta pastoral tiene como centro el agua, pero también es evidente la extensión de su crítica por toda la institucionalidad política y económica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Infanti no oculta a sus asesores. Aun cuando la principal inspiración del documento está en Dios, en los principios cristianos, la carta, dice, está también inspirada en la ética, en la justicia social, en el fin o reducción de la pobreza y contracción de las desigualdades. El agua, su privatización, carestía y escasez, es una realidad. Pero el objetivo del documento es extender la defensa a todos los recursos naturales y la crítica hacia el modelo económico. Por ello los asesores, que van desde la economía, los derechos humanos al medioambiente. Conocidos activistas de organizaciones de la sociedad civil, como la ecologista y ex candidata presidencial Sara Larraín, están mencionados en el texto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bastan algunos pasajes para hacerse una idea de la solidez de los contenidos de la carta pastoral. Esta carta “surge de un pueblo que ama a su tierra, ama a su Dios, y se siente amenazado por los “lobos con piel de oveja” que quieren invadir y pisotear su jardín (…) ¿Logrará la espiritualidad cristiana del tercer milenio convertir al ser humano en un sabio y responsable conviviente con el manto de la naturaleza que amorosamente lo envuelve? ¿Seguirá actuando como acérrimo enemigo de la hermana tierra, de la hermana agua, del hermano aire, y del hermano hombre y mujer de esta tierra?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La globalización, la desigualdad en el acceso al poder, el poder económico, el crecimiento económico “¿hacia dónde va?” se pregunta Infanti. Y responde: “Hay que considerar también que los principales responsables&lt;br /&gt;de estas tragedias son empresas u holdings multinacionales y organismos de alcance mundial. De la misma manera la preocupación y las soluciones no pueden ser solo locales, sino mundiales. No es casualidad que&lt;br /&gt;megaproyectos pensados para realizarse en Aysén provengan de empresas multinacionales”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La carta de Infanti es una evidente respuesta a grandes proyectos de inversión en Aysén, la segunda zona del planeta con mayores reservas de agua dulce. Una riqueza que el obispo ve amenazada con proyectos para instalar plantas de agua embotellada y, de forma especial, proyectos hidroeléctricos. Hidroaysén, de propiedad de Endesa y Colbún, prevé un megaproyecto que construirá, dice el documento, cinco grandes represas para la producción de electricidad en los ríos Baker y Pascua. La energía sería conducida hacia la zona central de Chile, en lo que se ha calificado como la mayor línea de transmisión eléctrica del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Hidroaysén se le suma el proyecto suizo Xstrata Cooper, que prevé tres grandes represas. Las sospechas, incorporadas en el texto, es que Xstrata reanime el proyecto de Alumysa, de alto impacto ambiental y paralizado hace unos años. Y está también el agua envasada, que con una inversión por cuatro mil millones de dólares prevé comercializar en botellas las reservas líquidas de la Patagonia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por tanto, dice la carta, “cualquier proceso que en la práctica signifique la privatización de estos recursos, ya no obedece al bien común, sino a los intereses del o de los propietarios y es contradictorio con este&lt;br /&gt;imperativo ético de justicia y solidaridad”. Pero es aún más enfático: “Es inaceptable que empresas transnacionales exploten recursos naturales básicos, esenciales, para beneficio propio y no para la solidaridad y la comunión con los sectores de la humanidad que sufren hambre, pobreza, marginación y muerte”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La palabra ya está dicha. La carta pretende llamar a la reflexión, al debate, pero también a la acción. “ Un nuevo orden económico mundial no se logrará si los pueblos no lo exigimos, pues no podemos aceptar que los bienes de la tierra sigan un proceso de acumulación, en pocas manos, en lugar de seguir un proceso de distribución solidaria y fraterna, pues la economía es para el bien del ser humano y no al revés (…) Los tiempos y los problemas actuales nos plantean el gran desafío de ser artistas de una convivencia armónica, justa y fraterna entre y con la naturaleza. Y para los creyentes esta comunión brota de la relación que experimentamos con Dios”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo durante la dictadura la Iglesia chilena había sido tan enfática en criticar a un gobierno, a un modelo económico y político. Lo que hizo entonces por la defensa de los Derechos Humanos hoy lo extiende hacia el agua y los recursos naturales. Y a la relación entre éstos. En palabras del mismo obispo, atentar contra el medio ambiente es “una violación de la misma intensidad a las violaciones a los Derechos Humanos. Echar a perder, violentar la naturaleza, es una agresión contra el ser humano y contra el Creador de esa naturaleza. En ese sentido diría que es un pecado social grave, que tiene la misma intensidad valórica que violar los derechos y divinidad de la persona”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La visión de Infanti no es, por cierto, la misma de todo el arzobispado. Pero no ha habido réplica, con la excepción de una que otra conocida figura ultraconservadora. Hay que recordar que hace un año el obispo Alejandro Goic, que si bien hoy no habría compartido la presencia de Boff, hizo otra declaración en una dirección similar: Goic llamó a instalar un salario mínimo ético, sensiblemente más alto que el mínimo actual, bajo los 300 dólares. Aunque la propuesta no es hoy una realidad, sí fue materia de debate y reflexión durante meses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si no en la misma cúpula, sí en las bases. Hace un año atrás Infanti escribió una carta abierta a su comunidad en la Patagonia con 15 preguntas sobre medio ambiente. El “Danos hoy el agua de cada día” es la respuesta a esas preguntas. La relación entre este documento y acciones contra proyectos como el aurífero Pascua Lama en la cordillera de la Tercera Región es la simbiosis que busca Infanti. Impulsar a la reflexión, a la acción desde la base. Como dijo en una entrevista, “esta carta va a encender un fuego que espero arda”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que contiene esta carta es una nueva relación entre la iglesia y las organizaciones sociales. Como en los años sesenta. Aunque en aquel entonces sólo fueron las bases de la iglesia los influidos por la teología de la liberación y las corrientes sociales. Como dice el teólogo chileno residente en Madrid Mario Boero en “Recuerdos Pendientes”, libro de reciente publicación sobre el cristianismo de base en Chile en los años sesenta y los primeros setenta, esta relación entre la fe cristiana y la actuación política terminó también con el golpe de Estado de 1973. Un fin que, pese a la tragedia y al asesinato de religiosos, tuvo pronto un nuevo comienzo. Pocas semanas después del golpe la Iglesia se convirtió en el principal opositor a la dictadura del general Pinochet.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Infanti apunta hacia un objetivo similar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PAUL WALDER &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Publicado en Terra Magazine &lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Paul Walder.Periodista chileno, que vive en Chile, licenciado en la Universidad Aut?noma de Barcelona. He trabajado en numerosos medios, escrito innumerables textos, columnas, art?culos y reportajes. &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11995170-9175148200658719508?l=walderblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/9175148200658719508'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/9175148200658719508'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://walderblog.blogspot.com/2008/09/el-activismo-medioambiental-de-la.html' title='El activismo medioambiental de la Iglesia católica chilena'/><author><name>Paul Walder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12625215054086126725</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://es.geocities.com/walderpaul/Paul_Walder.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm4.static.flickr.com/3263/2846033444_46344f7069_t.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11995170.post-6599144891534569840</id><published>2008-09-06T15:26:00.002-04:00</published><updated>2008-09-06T15:31:46.287-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='grandes chilenos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='salvador allende'/><title type='text'>Grandes Chilenos: el mayor de sus héroes</title><content type='html'>&lt;a href="http://farm4.static.flickr.com/3002/2771891291_ea1e216c34_b.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand" alt="" src="http://farm4.static.flickr.com/3002/2771891291_ea1e216c34_b.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Previo a cualquier comentario, es necesario explicar o esbozar la metodología del concurso de TVN Grandes Chilenos. El proceso se inició con una larga lista de figuras propuesta por historiadores, la que más tarde se sometió a votación entre estudiantes y profesores de Historia de la enseñanza básica, media y superior. Acotada ahora la lista a un grupo de finalistas, comenzó la carrera, cuyas apuestas están abiertas al público que hoy vota por internet. En esta parte del proceso estamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta el cierre de esta edición, Grandes Chilenos lo encabezaba Arturo Prat, con el 34 por ciento de la votación, seguido bastante de cerca por Salvador Allende, con un 30. En tercer lugar, con el trece por ciento, está el Padre Hurtado, y más lejos Víctor Jara. Ya con mucho menos aparece el guerrillero Manuel Rodríguez y el líder mapuche Lautaro, que en rigor, aun cuando sea grande, no es chileno. Con una ínfima votación está el patriota José Miguel Carrera y los laureados poetas Gabriela Mistral y Pablo Neruda. El mismo apoyo tiene Violeta Parra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El concurso, que es una creación de la BBC extendida y reproducida en numerosos otros países, está a medio camino entre la mera entretención, el conocimiento histórico oficial y la relación afectiva entre el público y las figuras históricas. Por afectivo podemos entender una afinidad política, de género, a una empatía de diversos orígenes. Si en Chile el cantautor Víctor Jara desplazó a los próceres O’Higgins y Carrera, en Gran Bretaña la fallecida Lady Diana o Los Beatles hicieron lo suyo con Winston Churchill. Pero la pugna no sólo es entre figuras públicas de muy disímil ámbito, como en el caso británico. También político: en Rusia hubo una movilización fuerte entre los que apoyan a Stalin y los sectores zaristas, y en Italia, y esto es una especulación, Julio César debe haber competido con Francisco de Asís, Verdi o Dante. Más que un ejercicio de historia, o lo que se entiende como historiografía, es un ejercicio de reflexión social, política y, por cierto, también histórica. Este tipo de eventos – ¡cómo influyen en el imaginario social los medios de comunicación de masas!- sin duda que también amoldan el presente y modelarán la continuidad de la historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un primer vistazo vemos un rechazo a la historiografía y a todos los elementos que buscan cristalizar la noción más clásica y conservadora de la chilenidad, idea construida a base de próceres, héroes, batallas y semidioses. Una inspiración e inflamación heroica que cruza toda la historia de occidente, desde Alejandro, Julio César a Napoleón, es también el insumo útil para crear chilenos desde la cuna y el jardín. Un sesgo historiográfico construido también desde la dominación, la violencia y la muerte. Esta ha sido y es la tradición, mantenida y alimentada por historiadores conservadores. Es la leyenda, es el mito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pese a esta formación que se trasmite desde los filones del imaginario social y desde las aulas –los conservadores pondrán el grito en el cielo y pedirán la cabeza de los profesores de historia- el concurso está demostrando la fragmentación de las más profundas nociones de aquella tradicional chilenidad: el programa concurso demuestra su desintegración. ¡Como si las estatuas de los próceres se desmenuzaran!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que Arturo Prat, un héroe de los más clásicos, encabece el ranking no tiene ninguna importancia. (Es ayudado por varios regimientos que votan con disciplina militar por el marino). Que gane Prat es una anécdota, un dato al margen. No creo que altere el ejercicio de reflexión popular, este ejercicio de historiografía masiva y popular que ha enfurecido a no pocos historiadores y grupos tradicionalistas. Pero su rabia no surge solo al ver a las masas opinando, sino al ver otras corrientes de escritura histórica que hacen prevalecer a los sujetos colectivos, populares, por sobre las figuras políticas y militares. ¿Qué dirán cuando Víctor Jara supera en miles de millares de votos a Carrera?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo de Arturo Prat es un residuo de aquella formación tradicional. Una figura que salta a la historia por un solo y único evento. Como una fotografía. Quien le sigue en votación es Salvador Allende, una personalidad política contemporánea que se ha instalado en nuestra historia pese a los evidentes filtros y obstáculos colocados en las aulas y en el espacio público por la institucionalidad conservadora durante estos últimos 35 años. Ambos, sí, son dos figuras instaladas en la memoria por la tragedia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los medios de comunicación ciertamente cumplen hoy una función propagandística, promocional, que de una u otra forma tendrán que recoger los historiadores. Amplifican eventos –cómo no recordar el funeral del general Bernales- y silencian otros. Hay figuras para los medios y otras que son inexistentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La elevación de Salvador Allende al segundo lugar del ranking es un hecho sin duda sorpresivo. Es necesario recordar que el nombre y obra de Allende fue durante 16 años ferozmente atacada por los medios de comunicación controlados por la dictadura. Y es necesario también recordar que la actual estructura de propiedad de todos los medios de comunicación se han ocupado de mantener esa idea durante los años de la llamada democracia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allende ha pasado a la historia, pero no por los conductos oficiales. Se ha traspasado de generación en generación, Allende es un relato filtrado de familia en familia, de persona en persona. No sólo se le considera como el político más grande de la historia chilena, sino apunta también a ser el más grande de sus héroes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PAUL WALDER&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en Punto Final&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Paul Walder.Periodista chileno, que vive en Chile, licenciado en la Universidad Aut?noma de Barcelona. He trabajado en numerosos medios, escrito innumerables textos, columnas, art?culos y reportajes. &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11995170-6599144891534569840?l=walderblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/6599144891534569840'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/6599144891534569840'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://walderblog.blogspot.com/2008/09/grandes-chilenos-el-mayor-de-sus-hroes.html' title='Grandes Chilenos: el mayor de sus héroes'/><author><name>Paul Walder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12625215054086126725</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://es.geocities.com/walderpaul/Paul_Walder.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm4.static.flickr.com/3002/2771891291_ea1e216c34_t.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11995170.post-4213231487983502106</id><published>2008-08-23T13:05:00.001-04:00</published><updated>2008-08-23T13:10:24.496-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='beijing'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='olimpiadas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='china'/><title type='text'>China y su mensaje olímpico</title><content type='html'>&lt;a href="http://farm4.static.flickr.com/3046/2771866461_8f3007d403_b.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand" alt="" src="http://farm4.static.flickr.com/3046/2771866461_8f3007d403_b.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Un espectáculo no es solo fiesta. Hay señales inmediatas, directas, que conforman la celebración, la diversión, el juego. Que impactan. Hay otras profundas, de lenta asimilación, que permanecen en el tiempo, se proyectan al futuro. Son representaciones pesadas, persistentes, que modelan el presenten y persisten en el tiempo. La inauguración de los Juegos Olímpicos de Beijing, aplaudida por un occidente que observó deslumbrado el espectáculo, ha sido un gran mensaje, una multiplicidad de señales rizadas, superpuestas, orientadas a miles de millones de espectadores. Orientada a los consumidores, al mercado, a los gobernantes, a las grandes instituciones, a la instalación de una imagen de la China del siglo XXI en el imaginario colectivo mundial. China, superpotencia del siglo y no sólo el taller del planeta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los comentaristas más variados han consensuado que se trataba del mayor espectáculo de esta naturaleza jamás realizado, jamás visto. “Gala tecnológica”, “majestuoso”, “increíble”, “fenomenal”, “virtuosismo…” Las observaciones de la prensa de occidente no escatimaron en elogios. Y no podía haber sido de otro modo: el espectáculo era para ellos, para la televisión, para los medios. Una gran fiesta que buscó y consiguió la fascinación colectiva, a la vez de instalar esa multiplicidad de señales culturales, históricas, políticas y económicas bajo un mensaje que combinaba el poder con la eficiencia, la alta tecnología con la historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Occidente ha simplificado hasta el extremo el mensaje. Evalúa el sistema político económico chino bajo una premisa dual: libertades cívicas versus economía de mercado. Elogia el mercado globalizado pero impugna restricciones a ciertas libertades, como el acceso a internet, a la libertad de información, a la autodeterminación de los tibetanos, a las condiciones laborales de los trabajadores chinos. Una serie de reclamos que bien podrían también aplicarse a los procesos fabriles de cualquier país del tercer mundo. Discursos que vienen de occidente cuando ha sido precisamente occidente, los grandes capitales occidentales, quienes se han beneficiado de la mano de obra china, cuando el problema de la autodeterminación cruza la política interna de otros numerosos estados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El elogio que occidente hace a China es solo uno. Su acogida al libre mercado, al neoliberalismo, al proceso mundial de producción y consumo, a su occidentalización. Elogia su función como gran productor de bienes de consumo baratos, de importador de materias primas, como la gran fábrica planetaria. Occidente elogia a China como el gran replicador y reproductor, por sus líneas de montaje masivas, por su capacidad de acumulación de capital. Siempre por su asomo a occidente, por su apertura a los mercados. Occidente no elogia a China por su cultura, su historia, su sabiduría. Lo hace, podemos afirmar, por interés propio. Simple vanidad: el asombro hacia China es por su “modernización”, por la asimilación que ha hecho de los valores de occidente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mensaje olímpico chino ha ido en una dirección totalmente opuesta a esta interpretación occidental. La alta tecnología, la eficiencia, el poder y la creatividad en función de su cultura y de su historia. En función de su pueblo. La fiesta de inauguración, una mixtura entre un ritual religioso o guerrero, bailes tradicionales, con masivos actos políticos, con la imaginería de filmes fantásticos, de ciencia ficción, se hundió en las profundidades de la historia del más lejano oriente. Y occidente sólo pudo observar…y admirar. Referencias a un pasado no mítico, sino histórico, y referencias, que eran proyecciones, a un futuro que es la natural extensión del presente. En ambas referencias, China es la gran protagonista. Porque el futuro, y ésta es una de las más asentadas interpretaciones de occidente, está hoy modelado desde oriente. El mundo del futuro, pudimos ver, iluminado por una gran lámpara china. El mundo del siglo XXI ha despertado en China.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es este el centro del mensaje. Pero hay muchos otros. No sólo es la alta tecnología, presente y extendida, pero casi invisible. Es la organización, la eficiencia. Tal vez de corte orwelliano. Es la disciplina, homogeneidad dentro de la diversidad –hubo un desfile de las diferentes etnias-, es poder. Mil 300 millones de habitantes, un sexto de la población mundial. Nada de ello pasó inadvertido. El mensaje es evidente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la esencia de los modernos juegos olímpicos está en el comercio, en el libre comercio. Como los torneos de fútbol, de tenis, de golf, es el gran escaparate para lanzar nuevos productos deportivos y otros servicios. Pero va mucho más lejos. Visa, la empresa de tarjetas de crédito, que es una de las doce principales patrocinadoras del evento, ha pagado casi 900 millones de dólares junto con Swatch, Volkswagen, Coca Cola y General Electric para cubrir de forma exclusiva el evento. El interés de un negocio mutuo entre los organizadores y patrocinadores, entre avisadores y productores, se expresa no solamente en los juegos, sino en el espíritu de la globalización. Comercio, libre mercado globalizado. Comercio, finanzas, consumo. El paradigma ya trazado para el siglo XXI.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Naomi Klein en la Doctrina del Shock narra la transición de China hacia el libre mercado, hacia el neoliberalismo de Milton Friedman. Está tal vez aquí el gran nudo, la gran complejidad, la borrosa comprensión que surge al observar una imagen de Mao junto a un logotipo de Visa, de Coca Cola, de Volkswagen. La dificultad para comprender el espíritu de la China moderna radica posiblemente en este ambiguo concepto del socialismo de mercado. A quiénes el socialismo a quiénes el mercado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una ambigüedad, una complejidad, que encierra no pocas contradicciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PAUL WALDER&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Paul Walder.Periodista chileno, que vive en Chile, licenciado en la Universidad Aut?noma de Barcelona. He trabajado en numerosos medios, escrito innumerables textos, columnas, art?culos y reportajes. &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11995170-4213231487983502106?l=walderblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/4213231487983502106'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/4213231487983502106'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://walderblog.blogspot.com/2008/08/china-y-su-mensaje-olmpico.html' title='China y su mensaje olímpico'/><author><name>Paul Walder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12625215054086126725</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://es.geocities.com/walderpaul/Paul_Walder.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm4.static.flickr.com/3046/2771866461_8f3007d403_t.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11995170.post-7607177639659423063</id><published>2008-08-14T20:30:00.001-04:00</published><updated>2008-08-14T20:35:01.221-04:00</updated><title type='text'>Miss Facebook y el estado policial</title><content type='html'>&lt;a href="http://farm4.static.flickr.com/3034/2743437989_12f026ed23_b.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand" alt="" src="http://farm4.static.flickr.com/3034/2743437989_12f026ed23_b.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Las Ultimas Noticias dedicó un viernes de julio su portada a la miss Facebook. Un concurso inédito, irreal e irrelevante, como cualquier prueba de esta naturaleza, estimulado desde algún rizo nacional de la red. Una portada que pone a esta nueva área de internet en el centro del espectáculo, la diversión, el ocio y la farándula. Lo más virtual de lo irreal como cuerpo obligado de lectura y referencia para jovencitas quinceañeras y enigma sin solución para jubiladas. Las Ultimas Noticias no es la primera vez que busca en Facebook insumos para su factoría. Durante el invierno había hurgueteado en esta red para hallar las relaciones de un joven acusado de violación en Las Condes. Los rasgos de Facebook parecen óptimos para la producción tayloriana de este diario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Facebook, según la misma Wikipedia, “es un sitio web de redes sociales. Fue creado originalmente para estudiantes de la &lt;/span&gt;&lt;a title="Universidad de Harvard" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Universidad_de_Harvard"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Universidad de Harvard&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;, pero ha sido abierto a cualquier persona que tenga una cuenta de correo electrónico. Los usuarios pueden participar en una o más redes sociales, en relación con su situación académica, su lugar de trabajo o región geográfica.” Desde su creación a mediados de la década se ha expandido por el mundo en diferentes lenguas. Se estima que tiene unos 20 millones de usuarios inscritos que hacen uso periódico de la red.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su potencial está en las relaciones sociales y su estructura es una red, un laberinto que puede crecer hasta el infinito. A partir de allí, del diseño inicial, es el usuario, o ciudadano, o súbdito, quien se organiza. ¿Como la vida misma? Tal vez. Porque fluyen las historias, los cuentos, los chismes por cierto, pero también aparecen otras cosas. Es ocio, y es también organización y acción social. Es “vida social”, así como la puede entender Las Ultimas Noticias, pero es también activismo, como lo entienden centenares y miles de grupos humanos. Es un espacio virtual, una compleja y continua red, que ha sido considerada hasta por Fidel Castro como una herramienta para la organización, para la acción social. Hace unas semanas Fidel escribió sobre Facebook y cómo se articulan en esta web grupos antiimperialistas o antineoliberales. Las acciones contra reuniones, por ejemplo, del G-8, de la OMC, del Fondo Monetario Internacional se coordinan hoy de forma instantánea por esta red. Y en el pliegue local de la red, en el Facebook chileno, que los mismos usuarios chilenos remodelaron, se cocina la información que censuran los medios empresariales. Lo que pasa y siente la bien o mal llamada sociedad civil, los trabajadores, estudiantes, las etnias, las denominadas minorías, que en su propia conciencia son mayorías. El uso del Facebook tiene, cómo no, su inmediata contraparte. Para los servicios de inteligencia y otros represores, escudriñar en Facebook por información no puede ser más fácil. Les bastaría esperar sentados frente a sus correos electrónicos. Pero ese riesgo no es exclusivo de la denominada sociedad de la información.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podríamos decir que Facebook, en cuanto a plataforma para las relaciones sociales, es como una plaza, un restaurante. O como un conjunto de plazas, calles, restaurantes y bares. Es el espacio público. Podría ser también una combinación de todo ello con tecnologías, como teléfonos y correos electrónicos. Es también cierto que la tecnología –y como tecnología entendamos también desde la arquitectura a internet- no es neutral, que responde a los intereses de su creador, diseñador o propietario. No es lo mismo el amplio Zócalo mexicano que nuestra Plaza de la Constitución, no es lo mismo la extendida Plaza San Pedro romana que nuestra Plaza de Armas. Tal vez por eso mismo hemos instalado en nuestras mentes a la Alameda como el único espacio público que nos insufla libertad. Ganar la Alameda es ganar un espacio de libertad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Facebook, del mismo modo que las plazas, calles, terrazas y restaurantes, también ha sido diseñado por “alguien”. Su noción de lo público, en el sentido de ser un espacio al que supuestamente todos podemos ingresar, actuar y relacionarnos, puede ser limitada, pero de forma no menos correspondiente al proceso de privatización de lo público que existe en todos los otros ámbitos de la vida social. Podría decirse que Facebook no es más privada que cualquiera de los ambientes urbanos que hoy consideramos como públicos, desde una playa, una carretera, un parque. Para disfrutar de cualquiera de estos lugares es hoy necesario cruzar un peaje. Y también sabemos muy bien qué sucede con una reunión en la Alameda o en la Plaza de la Constitución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Zygmunt Bauman afirma que vivimos una versión privatizada de la modernidad. Lo dice en referencia a cómo vivimos hoy valores propios de la modernidad, como las diferentes libertades, las que radican más en lo privado (y comercializado) que en lo público. Internet, Facebook, que es una construcción desarrollada por los mismos usuarios, respondería a esta lógica. Lo público, que en este caso es lo virtual, las redes virtuales, de información, está conformada por nuestras diversas esferas privadas. Sin embargo desde allí es también posible crear lo público.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es este el terror que tiene el establishment a estos nuevos medios, que permiten ciertamente la creación de nuevas redes sin la intervención de los tradicionales poderes. Las Ultimas Noticias, la televisión masiva, la entretención de masas se encarga de ello. Se ocupa de reducir cualquier herramienta que lleve a la reflexión, la crítica o al pensamiento al nivel de chiste, estupidez o locura. Una actitud propia del posmoderno hoy al servicio de los grandes interesases del comercio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PAUL WALDER&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Paul Walder.Periodista chileno, que vive en Chile, licenciado en la Universidad Aut?noma de Barcelona. He trabajado en numerosos medios, escrito innumerables textos, columnas, art?culos y reportajes. &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11995170-7607177639659423063?l=walderblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/7607177639659423063'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/7607177639659423063'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://walderblog.blogspot.com/2008/08/miss-facebook-y-el-estado-policial.html' title='Miss Facebook y el estado policial'/><author><name>Paul Walder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12625215054086126725</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://es.geocities.com/walderpaul/Paul_Walder.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm4.static.flickr.com/3034/2743437989_12f026ed23_t.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11995170.post-5665739202064077088</id><published>2008-08-05T12:02:00.000-04:00</published><updated>2008-08-05T12:05:02.180-04:00</updated><title type='text'>La crisis, la inflación y el aumento de las desigualdades</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Cada día, cada semana, crece el deterioro. Hablamos de Estados Unidos. Pero no sólo de Estados Unidos. También desde Europa a Asia, desde Latinoamérica a Africa. En el capitalismo hiperventilado no sólo se han globalizado los mercados y sus ganancias, sino también su miseria y degradación. La actual crisis, aquella grieta en el sistema económico mundial iniciada el año pasado con el colapso de los créditos hipotecarios subprime (los créditos hipotecarios más riesgosos), ha proseguido en extensión y profundidad arrasando nuevos rincones de las finanzas y los mercados energéticos y alimentarios. Una crisis, que se percibe pero no se admite por el establishment neoliberal mundial, que es el efecto más infame del capitalismo desregulado, de aquel modelo –¡cómo podemos recordar!- instalado y acariciado en estas latitudes por los gobernantes  de los últimos 30 años.&lt;br /&gt;Aquella matriz económica construida en Chile desde los años 80 y administrada desde entonces por asesores de Pinochet y economistas de la concertación muestra sus fisuras, sus evidentes grietas no sólo cómo una reducción de las ganancias de las grandes corporaciones, sino como un aumento impúdico de sus contradicciones, de todas las desigualdades. A poco de desatarse la crisis los cortes han aparecido como el ensanchamiento de la miseria entre los pobres y la extensión de la pobreza entre los menos pobres. Y arriba, como la fruición desatada por el consumo y la ostentación entre los ricos, acomodados y acomodaticios. Mientras unos han de recortar hasta el consumo del pan y la leche, otros, aquella minoría, se regocijan –con el dólar bajo- comprando automóviles y vehículos 4x4. La inflación desatada, que avanza en Chile a una tasa cercana al diez por ciento anual y está canalizada especialmente a través de los alimentos, está llevando la estructura social del siglo XXI a niveles previos a nuestra historia moderna.&lt;br /&gt;El académico mexicano John Saxe-Fernández, en un artículo bajo el tenebroso título de “¡Armagedón económico-militar?” afirmaba que esta crisis general, sistémica, hunde también “el globalismo pop” y la ortodoxia neoliberal. Porque, dice, “excepto entre acólitos y tecnócratas, aquello de que el Estado se desvanece y todo debe dejarse a la mano invisible del mercado aparece como otra estafa de Reagan y Thatcher. Algo similar se observó en el periodo librecambista, de la crisis de 1870 al terremoto militar iniciado en 1914. Desde entonces la relación entre mercados desregulados, crisis y guerra ha estado en el núcleo de la indagación de la ciencia social. El caos de 1929 mostró que los mercados, dejados a su dinámica invariablemente colapsan”. El académico no lo explicita, pero esboza lo evidente: a partir de la década de 1930 Europa –y no sólo Europa- fue arrasada por el odio y años más tarde por el fuego.&lt;br /&gt;Un contagio directo de la crisis iniciada en Estados Unidos, que no es sólo financiera, sino también energética y alimentaria, afecta hoy a Europa. El alza de los precios de la energía y los alimentos ha llevado a tasas inéditas de inflación en la zona del euro, fenómeno que se ha combinado con una clara desaceleración económica. Pese a la rara mezcla de variables –alta inflación y bajo crecimiento del producto- el Banco Central Europeo (BCE) subió hace poco menos de un mes las tasas de interés para combatir el alza de los precios. Una medida, recordemos, que ha copiado el banco central de Chile.&lt;br /&gt;El alza de las tasas de interés en Europa frenará aún más la economía y difícilmente combatirá la inflación, estimulada, bien se sabe, por la carestía de los precios internacionales. Lo han afirmado no pocos economistas alrededor del mundo. Y también dentro del mismo BCE. Hacia mediados de julio un miembro del Consejo del Banco dijo que no hay relación entre el alza de tasas y una menor inflación: “Es un error pensar que la inflación caerá si la economía se debilita”.&lt;br /&gt;Cualquier nueva depresión del dólar será también perjudicial para Europa. Los actuales valores de esta moneda ya se sienten con fuerza sobre el apreciado euro, que encarece todos los bienes nominados en esta divisa y frena las exportaciones europeas. Estadísticas de mayo pasado confirman este temor: el déficit comercial de la zona del euro fue mucho más amplio de lo esperado. Pero los males no terminan aquí. Una caída prolongada de las exportaciones europeas profundizará el estancamiento económico actual, frenando la creación de empleo y el consumo. Y si tenemos a la Unión Europea y a Estados Unidos enfilando hacia una recesión, el siguiente paso es un contagio a las naciones asiáticas, con economía aún en rápido crecimiento. Este evento, ya advertido por autoridades del Banco Mundial, conducirá a una recesión mundial, cuyos efectos pueden moldearse, en un panorama tan complejo e inédito como el presente, de las más diversas formas.&lt;br /&gt;Los apostadores y otros tahúres globales que manejan los precios de la energía y los alimentos, entre otros varios, ya especulan con esta posibilidad. Al comenzar a conocerse nuevos datos económicos que apuntan al declive de las grandes economías, el precio del petróleo también declinó hacia la tercera semana de julio –pasó de casi 146 a menos de 130 dólares el barril-, previendo, jugando y haciendo negocios con la inminente recesión mundial. &lt;br /&gt;El fantasma de la Gran Depresión de 1929&lt;br /&gt;Ignacio Ramonet, director de Le Monde Diplomatique, también escribió un reciente artículo en clave apocalíptica. “Por mucho que las autoridades se esfuercen en minimizar la gravedad del momento, lo cierto es que nos hallamos ante un seísmo económico de inédita magnitud. Cuyos efectos sociales apenas empiezan a hacerse sentir y que detonarán con toda brutalidad en los meses venideros. Lo peor nunca es seguro y la numerología no es una ciencia exacta, pero el año 2009 bien podría parecerse a aquel nefasto 1929...” afirmaba Ramonet a modo de introducción.&lt;br /&gt;Por cierto hay quienes no concuerdan con estas observaciones. Pese al descalabro inmobiliario, financiero, energético y alimentario, el establishment económico, financiero y gubernamental local no da muestras de inquietud. La inercia pesa. Ante los inminentes y graves problemas internacionales y locales, las mismas fórmulas: alza de tasas y recorte del gasto fiscal para frenar una inflación estimulada por precios externos. Una fórmula que perjudica no a los poderosos, sino a la gran masa de consumidores.&lt;br /&gt;El presidente del Banco Central, José de Gregorio, que ya ha subido las tasas de interés a un 7,25 por ciento anual, ha esbozado que es bien probable que este proceso continúe. El control de la inflación es la principal tarea, por reglamento, del banco central, por lo que recurrirá a todas las herramientas para frenar los precios. Hacia la primera semana de julio De Gregorio solicitó la ayuda de Hacienda para reforzar la tarea. Con recortes en el gasto público la economía se enfría, ayudando de este modo al control de los precios. Pero en un momento tan peculiar como el presente, con precios internacionales de la energía y de los alimentos inusual y prolongadamente altos, el recorte en el gasto público tal vez sí logre estancar aún más la economía nacional, pero no así influir en el nivel de los precios.&lt;br /&gt;Aun cuando Velasco ha sido discreto y también ambiguo en su respuesta al Banco Central, estamos en un periodo que anticipa los cálculos del presupuesto del 2009. Propiciadas por el Banco Central y aclamadas el sector privado, es probable que para el 2009 se incorporen algunas restricciones, no obstante el mismo ministro de Hacienda ha dicho que el gasto social no se rebajará.&lt;br /&gt;Las tremendas oscilaciones en las finanzas mundiales ya tienen una muy fuerte réplica en el precio del dólar en relación con el peso. El alza de las tasas de interés en Chile ya ha tenido su efecto en el precio del dólar, que ha tendido a bajar durante las primeras semanas de julio. Pese a las compras periódicas de dólares que realiza el banco central –con el fin de subir su precio- el precio de la divisa estadounidense cambió de trayectoria y cayó bajo los 500 pesos.&lt;br /&gt;No son pocos los economistas que estiman inocuas estas medidas económicas, las que son también contradictorias. Al subir la tasa de interés, de forma indirecta se produce una caída en el valor del dólar. Los inversionistas prefieren invertir en pesos al haber más altas tasas de interés, las que también atraen a inversionistas externos, que invierten en Chile. En consecuencia, abundancia de dólares y caída en su precio. Para enfrentar la baja en el dólar –que perjudica a los exportadores aunque reduce el costo de los artículos importados favoreciendo a los consumidores- el banco central compra dólares y aumenta la masa de pesos circulantes con efectos en una mayor inflación. Un complejo y también contradictorio proceso.&lt;br /&gt;Pero sin duda que la consecuencia más dura del alza de tasas será el freno que le colocará a la economía, ya de por sí casi estancada. Esta acción monetaria se convertirá en la causa de los males que muy probablemente serán la característica de la economía chilena para el año entrante. Tal vez no con una inflación desatada –o tal vez sí, dependerá de la evolución de los precios internacionales, lo que es un enigma- pero con seguridad una economía en muy baja actividad con un creciente desempleo.&lt;br /&gt;Cae la venta de alimentos; suben los automóviles nuevos&lt;br /&gt;La producción estará golpeada por dos frentes. El externo, por el lado de una caída de las exportaciones en el caso de una recesión global. Y el interno, por una disminución del consumo interno derivado de más desempleo, de precios más altos (efecto del alza del transporte y los alimentos) y de altas tasas de interés, que restringen los créditos. Todas variables que se retroalimentan y generan más desempleo. Porque bien sabemos que para Hacienda, el banco central y los poderes económicos, el mercado se regula solo.&lt;br /&gt;Hace poco más de una semana la industria cárnica Agrosuper anunció el despido de 400 trabajadores. Aunque sus ejecutivos han dicho eufemísticamente que “la desvinculación” se debe a un paro ilegal, también han advertido a través de la prensa que la industria, el sector porcino, no pasa un buen momento, que están perdiendo dinero, como muchas otras empresas del rubro. Una advertencia, que es un anuncio de lo que trae el futuro.&lt;br /&gt;La Iglesia católica, que tiene conocimiento de la percepción, del malestar, de los conflictos en latencia que cruzan a la ciudadanía, lanzó desde su cúpula mayor su más actual diagnóstico. El arzobispo Francisco Javier Errázuriz, dijo durante la celebración del día de la Virgen del Carmen: "Mucha gente en Chile está tensionada, ya sea por la forma que nos golpea el encarecimiento de los alimentos y también los precios de los combustibles por una crisis internacional que está amenazando mayor pobreza para muchos hogares”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así es con la mayor pobreza. Las ventas de supermercados han venido bajando desde comienzos de año. Caen un 8,2 por ciento en abril y 2,2 por ciento en mayo. Una trayectoria descendente que tiene una directa relación con el alza de precios, estimulada, bien se sabe, por la energía y los alimentos. Durante este mes, la mayor caída en las ventas la registran los tipificados como perecibles (carnes varias, lácteos, panadería y otros), con una baja del 13,5 por ciento. Baja también el consumo de abarrotes, con 1,1 por ciento menos, pero suben los artículos no alimentarios. Estadísticas de la asociación gremial Aproleche, aun cuando registran un importante aumento en la producción y exportación lechera, han registrado un estancamiento en el consumo nacional de leche, fenómeno que tiene una directa relación con el encarecimiento de los lácteos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Chile, después de Alemania, es el segundo mayor consumidor de pan en el mundo, con 98 kilos al año per cápita. A partir de estas cifras, es necesario considerar que el consumo de pan es mayor en las familias de menores ingresos, tanto que una familia de ingresos medios y medios bajos puede doblar el consumo de pan de una familia de altos ingresos. Con estos datos, es posible afirmar lo siguiente: una familia de cinco personas que consume el promedio nacional de pan gastará mensualmente unos 45 mil pesos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estadísticas de Cavem muestran la otra cara de la medalla. Mientras las ventas de alimentos bajan, las  ventas de autos nuevos crecieron durante los dos primeros meses del año casi un 30 por ciento, éstas impulsadas por la caída en el precio del dólar. Pero hay una interpretación más dramática. Hay un sector de la sociedad chilena a quienes no solo no ha tocado la crisis, sino que, a la vista de tales cifras, la ha beneficiado. La desigualdad en la distribución de la riqueza se ensancha aún más con la creciente crisis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una nueva ola de desastres&lt;br /&gt;La nueva noticia, que no es una buena noticia, es el colapso, con rasgos de quiebra, de dos gigantes financieros estadounidenses, dos piedras angulares del financiamiento inmobiliario: cuando hacia mediados de julio Fannie Mae y Freddie Mac anunciaron que estaban en dificultades, lo que se anunció fue el descubrimiento de un nuevo agujero negro en la economía de Estados Unidos. Un engendro económico que se expandirá, tal vez con la velocidad de internet, hacia el resto de las economías. Este es uno de los rasgos de la globalización.&lt;br /&gt;Se habla, se especula, de agujeros de miles de millones de dólares. ¿Cien mil, doscientos mil? Posiblemente bastante más. De varias veces el PIB de un país como Chile. Cifras siderales en un mercado de características verticales, que va desde los grandes negocios en las bolsas hasta los más pequeños deudores hipotecarios. Tal como ha sucedido en la crisis de las subprimes, que ha afectado a numerosos bancos por la insolvencia de sus deudores, estos dos gigantes financieros, directa e indirectamente, también han visto reducidos sus ingresos por asuntos similares: falta de pago de las hipotecas.&lt;br /&gt;Hablamos de gigantes, que tienen o garantizan prácticamente la mitad de los títulos hipotecarios. Piezas demasiado clave para la economía estadounidense para pensar en su quiebra, aun cuando ésta es siempre una posibilidad. Ante tal descalabro, la solución una vez más surge de la mano del Estado, que apuntalará a las debilitadas instituciones: la Reserva Federal estadounidense podría otorgar liquidez a Fannie y Freddie mientras se estabilizan, en una operación cuya línea de crédito podría alcanzar a unos 300 mil millones de dólares.&lt;br /&gt;A la riesgosa inestabilidad de Fannie y Freddie se suman malas noticias. El valor de las viviendas en estados Unidos se desploma progresivamente. Informaciones aparecidas hacia mediados de julio muestran la caída de los precios: en el último trimestre el valor de las casas usadas bajó casi un diez por ciento en comparación con el 2007. La agencia Standard &amp;amp; Poors ha ratificado esta información de la siguiente manera: ¡Es el índice de precios más bajo en los últimos 20 años, con un enorme stock de venta, aumento de ejecuciones y peores condiciones de préstamos!&lt;br /&gt;Ante estas informaciones, hay mucha inquietud en el sector financiero. La segunda semana de julio un canal de televisión de California citado por un periódico europeo mostró una cola de personas sacando sus ahorros en IndyMac Bancor, institución que fue intervenida por las autoridades estadounidenses la primera semana de julio. Las escenas no solamente recordaron al corralito bonaerense de comienzos del 2000, sino que hurgó más profundamente en la memoria hasta hundirse en la Gran Depresión de 1929.&lt;br /&gt;La oscuridad del agujero y la extensión del pánico hacia muchos otros sectores de la economía amplifican la confusión. En un primer momento por el monto del rescate, en otros por informaciones sobre la magnitud sideral de la insolvencia. La deuda de Fannie, según cifras oficiales, asciende a 800 mil millones de dólares, y la Fannie a 700 mil millones. Un agujero que para ser llenado abriría un coladero.&lt;br /&gt;Quiebra o rescate. Ambas acciones tendrán sus efectos en todo el sistema financiero mundial. Una quiebra se replicaría y amplificaría durante mucho tiempo en una mayor pérdida del valor del dólar, ya de por sí depreciado. Un mayor desequilibrio afectaría no sólo las finanzas y las paridades entre las principales divisas, sino que golpearía a la economía real con alto desempleo y caída del consumo. Es un escenario de debacle. Pero el rescate no augura una solución completa. De partida, es injusta: ayuda a los inversionistas, banqueros y especuladores que llevaron las finanzas mundiales a esta cornisa y deja en la estacada a los pequeños deudores, que lo perderán todo.&lt;br /&gt;Pero no sólo injusta es esta solución con los dineros de la reserva estadounidense. Un rescate grande aumentará el déficit público de Estados Unidos con efectos perjudiciales para el dólar –la actual pérdida de valor está también relacionada con este fenómeno- y nuevos contagios a la economía global. Es probable, y así ya lo han anunciado agentes de los grandes bancos europeos, que esta caída sea el inicio de un nuevo proceso de quiebras financieras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante éste y los otros desastres, Ignacio Ramonet concluía su columna : “Éste es el saldo deplorable que deja un cuarto de siglo de neoliberalismo: tres venenosas crisis entrelazadas (energética, financiera y alimentaria). Va siendo hora de que los ciudadanos digan: "¡Basta!".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PAUL WALDER&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Paul Walder.Periodista chileno, que vive en Chile, licenciado en la Universidad Aut?noma de Barcelona. He trabajado en numerosos medios, escrito innumerables textos, columnas, art?culos y reportajes. &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11995170-5665739202064077088?l=walderblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/5665739202064077088'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/5665739202064077088'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://walderblog.blogspot.com/2008/08/la-crisis-la-inflacin-y-el-aumento-de.html' title='La crisis, la inflación y el aumento de las desigualdades'/><author><name>Paul Walder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12625215054086126725</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://es.geocities.com/walderpaul/Paul_Walder.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11995170.post-2043929521752632401</id><published>2008-07-28T10:24:00.001-04:00</published><updated>2008-07-28T10:31:10.586-04:00</updated><title type='text'>Los medios ya tienen candidato</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.codinghorror.com/blog/images/bozo-the-clown.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 134px; CURSOR: hand" height="174" alt="" src="http://www.codinghorror.com/blog/images/bozo-the-clown.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;La campaña electoral presidencial ya está en marcha. Los medios, que son el duopolio El Mercurio-Copesa, ya han nombrado su candidato y lo han lanzado como ganador: Sebastián Piñera, según detectó la encuesta CEP, es el político que lidera las intenciones de voto para el 2009. La palabra es acción, la palabra es el hecho. Las teorías más clásicas de la comunicación han demostrado que las audiencias, los ciudadanos expuestos a los medios, tienden a apoyar las corrientes de opinión dominantes. Se suman al carro del ganador por voluntad de integración, de socialización, para evitar la exclusión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pérdida de la verdadera política facilita aún más este fenómeno. En una democracia mutilada, confusa y artificial, como la que tenemos en Chile, las decisiones e intenciones de voto no tienen más valor que los deseos ante el mercado. La amputada democracia chilena ofrece a sus ciudadanos tanto –que es tan poco, bien se sabe- como lo que ofrece el así llamado libre mercado. La elección entre Concertación y Alianza es como la elección entre una u otra empresa de telefonía celular, un banco, una tienda de departamento, una cadena de farmacia. Un poco más o un poco menos de lo mismo. Pero siempre lo mismo. Monopolio, oligopolio o duopolio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Concentración de los mensajes es control de los mensajes. Control de las conductas y los deseos. Control de las ideas. Es acotar y cerrar, es cercar. Es falsear, es naturalizar lo artificial. Es mentir. En la publicidad, lo negro puede parecer blanco y lo blanco negro. La propaganda y la publicidad, el paroxismo mediático, no sólo es asunto de matices, es un fenómeno esencial: lo malo, lo perverso, puede parecer bueno. Y nuestros enemigos, nuestros carceleros, pueden parecer amigos. “La palabra nosotros, cuando se imprime o se pronuncia en las pantallas, se ha vuelto sospechosa. Todo el tiempo la usan los que, detentando el poder, con demagogia dicen hablar por aquellos a quienes les niegan ese poder”, anota el escritor británico John Berger en una muy reciente columna referida a las falsas libertades en las democracias neoliberales. En nuestras pantallas, en nuestra prensa escrita, el uso del “nosotros” contiene el sesgo, el clasismo y el racismo. Un “nosotros” que acota y excluye.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el precario andamiaje democrático chileno –democracia hecha de desigualdades- la campaña electoral es total, completa, permanente. Y está orientada a su audiencia, a sus consumidores, al ciudadano despojado de reflexión y por cierto, de crítica política. Orientada al operador sistémico, en la expresión del sociólogo Marcos Roitman. En la democracia cercenada cada día que pasa son menos los que deciden, menos los electores. Un sistema que no tiene ni respaldo ni representación en la ciudadanía, y tampoco en sus representados. Las componendas partidarias definen la elección.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sebastián Piñera, seguido de Ricardo Lagos, son los favoritos presidenciales del duopolio. Bajo los focos, frente a las cámaras, Piñera es líder en las encuestas, Piñera es interlocutor para La Moneda, y es también interlocutor privilegiado con los mandatarios vecinos de derecha, con sus futuros socios. Piñera ya realiza política exterior. Las cartas, para el duopolio, que es la extensión mediatizada de los grandes poderes económicos, políticos y culturales, no sólo están repartidas. Están jugadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Piñera y Lagos. A partir de ahora, la retroalimentación, la reproducción y amplificación. ¿Quién cree usted que será el próximo presidente de Chile?” “Por quién votaría si las elecciones presidenciales fueran el próximo domingo? Las respuestas de un ciudadano despojado de sus credenciales de tal serán las alternativas que les ofrecen los mismos medios. Esto es, el duopolio, que es también el insumo político de los canales de televisión. El ganador seguirá su proceso de hinchazón. A menos que los medios y sus consiguientes medidas estadísticas o contables vía encuestas digan lo contrario. Será un asunto de portadas, de titulares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero hay otras estadísticas detectadas en las encuestas. Son números que saltan y se diluyen, ocultados por la gran prensa, por los grandes intereses. Hay encuestas que desde hace años detectan el malestar, el hastío, el cansancio ciudadano. Multitudes expresan su rechazo, su repugnancia, al modelo de mercado, a la privatización de la vida cotidiana, a la sociedad de mercado, al sistema político, a la democracia de opereta. Números, contabilidades, que perciben el deterioro, el desmoronamiento de la trama social. Una descomposición, sin embargo, no mayor a la corrupción de la sesgada y narcisista clase dirigente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿De qué se trata esta molesta percepción? De la relación política y medios de comunicación, de la relación política y mercado, de la relación política y rentabilidad personal. De su inspiración en la publicidad. Se trata de una vinculación que ha significado la aniquilación de la política como actividad ciudadana, que la ha convertido en un producto, un servicio vendible o publicitable. Un producto, en este caso, espurio y falaz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PAUL WALDER&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Paul Walder.Periodista chileno, que vive en Chile, licenciado en la Universidad Aut?noma de Barcelona. He trabajado en numerosos medios, escrito innumerables textos, columnas, art?culos y reportajes. &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11995170-2043929521752632401?l=walderblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/2043929521752632401'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/2043929521752632401'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://walderblog.blogspot.com/2008/07/los-medios-ya-tienen-candidato.html' title='Los medios ya tienen candidato'/><author><name>Paul Walder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12625215054086126725</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://es.geocities.com/walderpaul/Paul_Walder.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11995170.post-4677291199095422984</id><published>2008-07-14T13:16:00.001-04:00</published><updated>2008-07-14T13:19:53.611-04:00</updated><title type='text'>La crisis, los nuevos negocios y la expansión de la miseria</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Es necesario incorporar una vieja expresión del glosario económico al devenir diario de esta actividad: Crisis. ¡Crisis! Estamos en plena crisis económica, aun cuando ni el Ministerio de Hacienda, el Banco Central ni el gran sector privado, desde las finanzas, la industria extractiva al comercio, deseen usar la mentada expresión. Pero más allá de Los Andes, hay consenso entre los líderes políticos y económicos mundiales sobre el trance que vive la economía planetaria, proceso que, si no contamos con la suerte necesaria, podría traspasarse hacia otras muchas facetas de las actividades humanas. Hablamos de las políticas, de las sociales, además de las ya en plena crisis, como las ambientales, energéticas o alimentarias. Un problema ya profundo que avanza día a día por nuevas capas geológicas. Un asunto que llama al drama, a una inminente transformación de la estructura económica. Un cambio que es posible haga trizas el modelo en boga, aquel basado en mercados abiertos desregulados y globalizados. El libre mercado mundial, la utopía de Friedman y sus Boys, parece tener sus días contados. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;A todos los desequilibrios que afectan la economía mundial, los que también están imbricados y retroalimentados –desde la crisis hipotecaria, la especulación con los precios de la energía y los alimentos, los diversos déficits estadounidenses, la pérdida del valor del dólar, los diferenciales de tasas de interés entre otros- hay nuevos bamboleos que apuntan a crear mutaciones mayores. Como una reacción en cadena. Como una bola de nieve. Transformaciones destempladas que generan fisuras, grietas económicas. Cortes profundos en la economía que podrían crear modificaciones estructurales, permanentes. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Las señales, que sólo no ven aquellos que no quieren ver, aparecen cada semana: alzas continuas en el precio de la energía, aumento de las tasas de desempleo en las naciones ricas –¡qué nos espera a las pobres!-, tasas de inflación casi históricas en la mayoría de los países, aumento de las tasas de interés, brusca caída de las utilidades en las grandes corporaciones industriales y financieras, con su efecto en las bolsas de valores. Una serie de movimientos tensos y contradictorios, que han estado presentes en las últimas semanas ya sea en las grandes economías, como la estadounidense o la europea, como también en una tan pequeña y recóndita como la nuestra. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Inflación y estancamiento&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La novedad se llama ahora estanflación, neologismo que data de finales del siglo pasado, desde la crisis económica mundial de los años 70, que tuvo características parecidas a la actual: altos precios del petróleo y pérdida de valor del dólar. Una serie de movimientos económicos cuyos efectos se mantuvieron durantes largos años. De forma más o menos directa, éstos se reprodujeron y replicaron en diversas latitudes. Latinoamérica, y Chile, recibieron en aquellos años el azote de las crisis junto a las bestiales dictaduras. Años grises, y muy duros. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La estanflación es una combinación nefasta. Un problema de difícil solución. Es inflación sin crecimiento económico, aumento de costos (sube incluso el precio del dinero por medio del alza de las tasas de interés, como vemos en Chile) y caída de los ingresos, de las ventas. Al observar lo que ocurre en la economía estadounidense y la europea, es posible detectar este fenómeno. Estados Unidos, y tanto se ha hablado y escrito sobre ello, está al borde o en recesión. La economía decrece, o simplemente no crece, que es estancamiento. Y al mismo tiempo la inflación está en plena alza, con una tasa anualizada –en doce meses- cercana al siete por ciento. Y lo mismo en Europa. La aparición del fantasma de la inflación, pese al casi nulo crecimiento económico, llevó hace un par de semanas al Banco Central Europeo a subir la tasa de interés a un 4,25 por ciento, el mayor nivel en los últimos siete años. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El alza de las tasas de interés conduce a una paradoja muy compleja. Los bancos centrales, al elevar las tasas de interés, intentan reducir la demanda de bienes para atacar el alza de precios. Una operación monetaria clásica, que en esta oportunidad no ataca el verdadero problema. Puede que lo aminore, pero el origen de la inflación no está en el exceso de actividad económica, sino se trata de un asunto de precios externos. Básicamente es el petróleo y los alimentos la causa del aumento de la inflación en todo el mundo. Y en ambos casos, son especuladores y no problemas de oferta o exceso de demanda el motivo de la burbuja de los precios. Un fenómeno, por cierto, que está lejos de las manos de los bancos centrales. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El alza de tasas no aliviará el aumento de los precios del petróleo ni de los granos y cereales, hoy bien de cambio y especulación en este capitalismo hiperventilado. Bajo un modelo económico que ha estimulado la especulación, que ha eliminado todas las regulaciones y controles a los excesos del libre mercado, es muy poco lo que los gobiernos o instituciones financieras puedan hacer. Lejos, muy lejos, quedaron los tiempos de Bretton Woods y las inspiraciones keynesianas. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Al elevar las tasas de interés, lo que han hecho los europeos pero no todavía la Federal Reserve (banco central) de EE.UU., se encarece el costo del dinero y aumentan otros costos derivados de préstamos bancarios. La gente consume menos, las empresas invierten menos. Menos ventas, menos producción, y menos empleo. Este es, finalmente, el gran costo, el que trasciende a lo económico para incorporarse en la esfera social. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La suma de ambos factores es explosiva. Y si no lo es aún, lo será próximamente. El desequilibrio económico del modelo neoliberal incrementará sus propios e inherentes problemas, sus contradicciones. Más concentración de la riqueza, más pobreza, más desempleo, precariedad laboral. Las falencias del modelo agudizadas. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Chile, modelito de pasarela con mediagua&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Chile, país pionero en el modelo neoliberal, Chile, país que ha abierto su economía de par de par, es también muy vulnerable a esta crisis. Lo es, pese al discurso de Hacienda y a las reservas del cobre, por cierto invertidas en el peor lugar posible: en dólares en Estados Unidos. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Hay un drama económico creciente que surge desde los precios internacionales. El alza mundial del petróleo y de los alimentos se ha colado a la economía chilena para traspasarse a diversos otros bienes y servicios. Un proceso que ha llevado a colocar a la inflación como el principal, pero no el único, problema de la economía nacional. En junio el IPC marcó un aumento del 1,5 por ciento, la mayor alza desde comienzos de la década pasada. Con este aumento, durante los primeros seis meses del año la inflación acumulada marcó un 4,3 por ciento, y en los últimos doce meses un 9,5 por ciento. Un aumento del costo de la vida que es una pérdida equivalente de poder adquisitivo. De cierto modo, y como no hay reajuste salarial en una economía con altos niveles de informalidad, cada mes los trabajadores chilenos son un poco más pobres. En un año, puede decirse, se ha perdido aproximadamente un diez por ciento de la capacidad de compra. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Este fenómeno por un lado. Porque hay señales de estancamiento económico, como se observó en la caída de 2,4 por ciento en mayo de la producción industrial. Y se estancará más. Hay señales en la generación eléctrica, en el consumo de gas, en la misma minería, todos sectores con claras bajas. Y hay también señales en la construcción. En mayo las autorizaciones de construcción bajaron casi un 30 por ciento, en tanto las de viviendas cayeron en un 39,5 por ciento. Y si cae la construcción, éste como el sector más sensible a las oscilaciones económicas, otra de las variables afectadas de inmediato será el empleo, ya en progresiva decadencia. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Basta observar un poco las estadísticas oficiales de mayo. Aquel mes la tasa de desempleo marcó un ocho por ciento, 1,3 por ciento más alta que en mayo del 2007. Otra observación es que la tasa de desempleo es más alta entre las mujeres que los hombres, lo que tiene una clara explicación. Las mujeres han tenido que salir de sus casas a trabajar no por voluntad, como dicen los economistas neoliberales, sino, al ver los sueldos miserables, por necesidad. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El deterioro se traspasó también a la bolsa de comercio. Augurando un mal futuro para las empresas, los accionistas han comenzado a vender sus activos. Y si se lee un poco los diarios económicos, con la sola excepción de los ministros y uno que otro incondicional de la concertación, el ánimo está por los suelos. Porque el momento es de extrema complejidad. Hasta la presidenta Michelle Bachelet culpó hacia comienzos de julio al modelo neoliberal de los actuales tormentos económicos, con lo cual desató las iras del sector privado y de sus escribanos y columnistas del duopolio. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Banco Central: Gasolina al fuego&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El Banco Central de Chile ha tomado una medida similar al europeo: ha subido, y seguirá subiendo con el beneplácito del establishment neoliberal, las tasas de interés, como si con ello pudiera frenar el alza mundial del petróleo. Con este aumento al precio del dinero, si la economía ya está estancada, lo que se conseguirá es un retroceso. El decano de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Central, Humberto Vega, señala: “Aquí se van a producir tremendos errores en política económica porque hay un mal diagnóstico. Porque subiendo la tasa de interés y bajando la demanda interna no van a bajar el precio internacional del petróleo. Esa medida lo único que hará es reducir la capacidad de endeudamiento de los grupos más pobres, del crédito al consumo, del crédito a la inversión, a la compra de vivienda, los proyectos de inversión de muchas empresas. Por lo tanto, reducir el nivel de actividad económica, con efectos negativos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La clásica operación monetaria de subir la tasa de interés responde, en términos generales, a la ley de la oferta y la demanda. Cuando hay mucha demanda, en una economía muy activa, recalentada, una de las herramientas de los bancos centrales es subir las tasas, el precio del dinero. A la inversa, cuando la economía crece poco, se bajan las tasas para poner más dinero en circulación. Pero este no es el caso: el alza de tasas de una economía estancada tendrá, como afirma el decano Vega, efectos muy graves. No sólo recesión y alto desempleo, sino, además, inflación por los precios externos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La complejidad y gravedad del asunto no termina aquí. Está el dólar. El Banco central, tras un periodo de presiones por parte de los exportadores, accedió a sostener el tipo de cambio, con compras diarias de unos 50 millones de dólares. El banco central ha logrado elevar el precio del dólar por sobre los 515 a 520 pesos favoreciendo al sector exportador. Sin embargo al intervenir en beneficio de los exportadores perjudica a los consumidores de bienes importados. No sólo a los que compran manufacturas, sino a todos, desde los combustibles a los alimentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema es extremadamente complejo porque el sector exportador no sólo se basa en el cobre. Hay cierta diversificación, aun cuando el gran peso está en la extracción de materias primas como recursos forestales y pesqueros. Un menor precio del dólar llevaría a una eventual quiebra de este sector, como lo fue, por ejemplo, la Textil Bellavista, con consecuencias dramáticas en el empleo. Es un momento delicado en que una mala decisión puede tener efectos trágicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El gobierno, que junto a todo el establishment político y social, no desea incorporar aún el vocablo crisis al glosario mediático, levanta medidas cada cierto tiempo. Subsidios menores, cuyos efectos son tremendamente pasajeros. Con el precio del petróleo en plena alza –es muy probable que en estas semanas llegue a los 200 dólares el barril, ni el relleno al fondo de estabilización de los combustibles como tampoco el reintegro a los camioneros del impuesto específico al diésel ha tenido ni tendrá efectos favorables. Son unos pocos pesos en un problema de números grandes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo mismo se dice y sucede con los bonos de invierno o subsidios a las familias más pobres. Un par de billetes, aun cuando en un momento son bienvenidos, no resuelven un problema de precios en plena expansión. Las políticas de remiendos y parches, practicadas por la concertación desde la década pasada, no sirven en una crisis como la actual. No sirven para los necesitados, y son una pérdida inútil de recursos para el Fisco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otros países, ante la gravedad de la crisis, han comenzado a proponer y en otros casos decretar congelamientos de precios. Otros, como los rusos actuales y neoliberales, están planteando la posibilidad de poner en marcha viejas prácticas de la U.R.S.S. La mayoría de los rusos del siglo XXI quiere un regreso de las cartillas de racionamiento soviéticas para los alimentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Chile el gobierno parece dejar el problema al mercado. Como la dramática e increíble compra de alimentos básicos en cuotas, con tarjetas de crédito e intereses, por cierto, altísimos. El drama de los pobres pasa a ser “oportunidad de negocio” para las tiendas de departamento, las cadenas de supermercados y cadenas de comida rápida. Un sistema de compra absolutamente insostenible –¡crédito para financiar el gasto corriente, el pan y la leche!-, que muy pronto mostrará toda su palidez: la morosidad masiva y la cesación de pagos será inminente.&lt;br /&gt;Telepizza, la cadena de alimentos rápidos de Telefónica, ofrece sus productos a crédito: “Tres cuotas precio contado”. Más cuotas, suponemos, será interés. Pero el mal no termina aquí. Telepizza no sólo compite con McDonald´s (tal vez el único aspecto favorable de este trance) sino que le está quitando consumidores a los locales pequeños e independientes. Un proceso perverso, que ya arrasó a las farmacias, las ferreterías y los almacenes de barrio, sacará también del espacio hasta los bares y restaurantes.&lt;br /&gt;Un proceso que concentrará aun más los mercados y la riqueza. Que expandirá la miseria desde los consumidores a los competidores.&lt;br /&gt;PAUL WALDER&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Paul Walder.Periodista chileno, que vive en Chile, licenciado en la Universidad Aut?noma de Barcelona. He trabajado en numerosos medios, escrito innumerables textos, columnas, art?culos y reportajes. &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11995170-4677291199095422984?l=walderblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/4677291199095422984'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/4677291199095422984'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://walderblog.blogspot.com/2008/07/la-crisis-los-nuevos-negocios-y-la.html' title='La crisis, los nuevos negocios y la expansión de la miseria'/><author><name>Paul Walder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12625215054086126725</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://es.geocities.com/walderpaul/Paul_Walder.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11995170.post-2804961752209362162</id><published>2008-07-06T21:07:00.000-04:00</published><updated>2008-07-06T21:09:10.668-04:00</updated><title type='text'>De la pluralidad al secuestro de la libertad de expresión</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Es sabido, pero muy poco difundido, el papel que tuvo El Mercurio durante los años del gobierno de Salvador allende en la preparación de un ambiente golpista y en la misma gestación del golpe de estado. Tras el trágico evento, El Mercurio, sus súbditos y sus émulos elogiaron durante los 17 años siguientes a la dictadura y desde 1990 hasta esta parte ha ocupado el papel de centinela de la democracia, de esa democracia, aclaramos, tal como la dejó atada Pinochet. En líneas muy generales, éste es el relato de la prensa oligárquica durante las casi cuatro últimas décadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al observar los detalles surge una visión aún más oscura. La prensa actual, la estructura de los medios de comunicación, y pese a todos los avances tecnológicos, ha retrocedido no sólo a tiempos previos a 1970, sino, tal vez, a los primeros años del siglo pasado, cuando la prensa obrera era aún un proceso débil e incipiente. Hoy, podemos verlo con claridad meridiana, con la sola excepción de algunas revistas y sitios en internet, los medios de comunicación chilenos sólo reproducen y amplifican una sola voz: la de los poderes económicos y sus representantes políticos. La prensa chilena sólo da expresión a lo que Ignacio Ramonet ha llamado el “pensamiento único” neoliberal. Un escenario comunicativo que, evidentemente, coarta la libertad de expresión. Aquellas voces disidentes o meramente críticas no tienen espacio en los medios bien acomodados en el statu-quo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No existe punto de comparación con los años de la Unidad Popular, pero tampoco existe un parangón con los tiempos previos a éstos. Diarios obreros y de izquierda como El Clarín, El Siglo, Puro Chile, La Última Hora fueron o tuvieron un papel relevante en el ascenso al poder de las fuerzas políticas de izquierda en 1970. Un proceso que no estuvo libre de censura, persecuciones, secuestros y arrestos durante gran parte de siglo XX, pero pese a todo ello, allí estuvo. El papel de la prensa de clase no ha sido fácil durante su historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca ha sido peor que ahora. Ni durante la dictadura, cuando surgieron y germinaron numerosas revistas, radios y hasta diarios de oposición a Pinochet. Pese al permanente riesgo, que costó la vida a destacados periodistas, hubo una prensa disidente, la que sucumbió, como increíble paradoja, con la instalación de los gobiernos de la Concertación hace ya 18 años. Desde entonces, el cierre, la quiebra, como destino inevitable. Cabe preguntarse qué hubiera pasado sin aquella prensa opositora, sin la circulación de la información de la disidencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sociólogo Felipe Portales, parafraseando a Mario Vargas Llosa en su antigua alusión al PRI mexicano, le ha llamado a los gobiernos de la Concertación “la dictadura perfecta”. Una dictadura borrosa, que a diferencia de la pasada no secuestra ni mata, pero sí persigue, y sobre todo margina, excluye, omite, encierra a todo aquel crítico del sistema. Y por sistema podemos entender al establishment, al consenso de poderes, al acuerdo derecha Concertación para repartirse bajo el esquema binominal el poder in aeternum. Una dictadura difusa, que por cierto incorpora como una herramienta fundamental a los medios, que han de ser funcionales al sistema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La persecución más reciente contra un medio ha sido para evitar que los dueños de Clarín obtengan una indemnización por la confiscación de sus bienes a partir del golpe de estado de 1973. De esta forma, los socios de la  Concertación evitan el renacimiento y eventual expansión de una nueva voz desde al izquierda. Pero hay numerosos casos descritos en profusas crónicas y registros, que van desde el bloqueo por parte de figuras de la Concertación a fondos para la creación de medios de izquierda o centro-izquierda al financiamiento directo y grotesco mediante la publicidad estatal al consorcio de El Mercurio y La Tercera. No bastó con el secuestro de periodistas y destrucción de los activos de los diarios tras el golpe, tampoco con los millonarios aportes que les hizo la dictadura a estos conglomerados. Las políticas comunicacionales de esa asociación política se han ocupado desde 1990 de colocar todos los obstáculos posibles para la libre circulación de ideas y para el ejercicio de la libertad de expresión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante los años de la Unidad Popular, y por citar un ejemplo, un diario como Clarín lograba vender unos 200 mil ejemplares diarios, cifra que superaba con creces a cualquiera de los medios opositores y golpistas. Pero más que la voz de la izquierda a través de la prensa, se trataba de la expresión de un movimiento social y político en unos medios que no sólo canalizaban las ideas, sino que al difundirlas éstas se replicaban en debate y reflexión, en movilización y lucha. Todas actividades que han sido reemplazadas por una prensa irreflexiva y alienante, que hoy sólo está allí para servir a los intereses de los poderes tras bastidores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sociedad que hoy tenemos es un efecto del vacío de pensamiento y reflexión. Del secuestro permanente de la libertad de expresión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PAUL WALDER&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Paul Walder.Periodista chileno, que vive en Chile, licenciado en la Universidad Aut?noma de Barcelona. He trabajado en numerosos medios, escrito innumerables textos, columnas, art?culos y reportajes. &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11995170-2804961752209362162?l=walderblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/2804961752209362162'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/2804961752209362162'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://walderblog.blogspot.com/2008/07/de-la-pluralidad-al-secuestro-de-la.html' title='De la pluralidad al secuestro de la libertad de expresión'/><author><name>Paul Walder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12625215054086126725</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://es.geocities.com/walderpaul/Paul_Walder.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11995170.post-2814318563097566253</id><published>2008-05-23T18:01:00.001-04:00</published><updated>2008-05-23T18:05:29.910-04:00</updated><title type='text'>El largo y prematuro adiós de Michelle Bachelet</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;La cuenta anual de este 21 de mayo de Michelle Bachelet ante el Congreso Pleno ha sido la tercera de su mandato. En rigor ha sido el penúltimo gran discurso –ha durado poco más de dos horas-, pero políticamente ha sido el último. Cuando el próximo 21 de mayo del 2009 Bachelet le hable al país y al Congreso éste será una despedida: Chile, y con especial énfasis la clase política, estará en la víspera de la campaña para una elecciones presidenciales en diciembre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin grandes expectativas, no hay grandes frustraciones. Tampoco ha habido sorpresas. Bachelet, cuyo eje programático se ha acotado y desarrollado bajo la idea de la protección social, un concepto, sin duda cálido que no pugna con la imagen maternal, ha sido también la piedra angular de su cuenta anual. Lo realizado y lo prometido colinda con un gobierno que protege, que cuida, que arropa a los más necesitados. No fue un detalle cualquiera la referencia que hizo la presidenta a los ciudadanos de Chaitén, desplazados por la erupción del volcán y hoy en busca de nuevos rumbos en otros lugares del Chile. Ella, junto a miembros de su gobierno, estuvo bajo el volcán o muy cerca de él en ropa de campaña ayudando a las miles de familias damnificadas. Durante un par de semanas Bachelet pudo demostrar en terreno, frente a las cámaras de televisión y ante todo el país, qué es capaz de hacer para proteger a sus ciudadanos, a sus gobernados, a sus electores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así también en el mensaje a la nación. Recordó las pensiones de vejez que a partir de este año comenzarán a cobrar quienes durante su vida no lograron reunir los fondos suficientes para una jubilación, tal vez la iniciativa más trascendental de su gobierno, el aumento de la cobertura de educación preescolar, en especial para los hijos de las familias más pobres, o la ampliación de las becas para programas de postgrados en el extranjero. Recordó eso y otras obras, y también anunció, prometió muchas más: como el bono de 20 mil pesos adicional a los jubilados para amortiguar la inflación, la entrega de 30 mil computadores a preadolescentes de altas calificaciones escolares que pertenezcan a los grupos más pobres, recorte de impuestos a las pymes para la adquisición de maquinaria. Y más en lo propiamente político anunció la insistencia de su gobierno por conseguir que el Congreso apruebe este año el derecho a voto de los chilenos que residen en el exterior. Una ovación sacó la presidenta cuando también persistió en otro ámbito: la entrega gratuita de la píldora del día después, obstaculizada por el Tribunal Constitucional y grupos ultraconservadores, se podrá realizar a través de los municipios. Probablemente en un año de elecciones municipales ni tan siquiera los más conservadores se atreverán a impedir la ejecución de esta política sanitaria masivamente apoyada por la población.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para la oposición, un mensaje lleno de falencias, que no resolverá en nada los verdaderos problemas de los chilenos. Afirmaciones que exhiben una cara de la realidad, pero también esconden la otra, que es, en estas y otras ocasiones, la función de la oposición. Porque la oposición a su mensaje no estuvo en aquellos salones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por cierto que eso es lo que ocurrió al interior del Congreso Nacional. Afuera, frío y lluvia, mil quinientos policías, tres grandes cercos de seguridad. Si a pocos metros del recinto se instaló un par de decenas de adherentes invitados, en el extrarradio algunos miles de manifestantes –trabajadores subcontratados del cobre, deudores habitaciones, dirigentes de la salud, estudiantes, pescadores artesanales, entre otros grupos- intentaban expresar su repudio a la cuenta y los anuncios que se sucedían al interior del Congreso. Pese al enorme despliegue policial, fue la lluvia el factor que disuadió con antelación a los activistas. Inusualmente, los carabineros consiguieron atrapar a escasos cien manifestantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bachelet, lo mismo que los anteriores gobiernos de la Concertación, reitera y aplica el mismo patrón. Mercado, más mercado, y protección social acotada en los grupos más vulnerables, como los niños más pobres, los ancianos al borde de la indigencia, como los damnificados de Chaitén. Una política sin duda que suscita apoyos, consensos, pero que es también insuficiente, como el bono de veinte mil pesos a los ancianos para mitigar las alzas de los alimentos y servicios básicos durante este invierno o el computador a los adolescentes pobres. Quien conoce los males sociales de Chile observará y tal vez aplaudirá estas políticas en todos sus alcances, pero especialmente verá todas sus limitaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bachelet no ha tenido mucho más que decir. No ha propuesto nuevas ideas, sino que ha aplicado las ya conocidas. Pero tampoco se ha aventurado a aplicar nuevas fórmulas a los nuevos problemas. Nada o casi nada contra la creciente inflación que, precisamente, por ser alimentaria y de combustibles, afecta a los más vulnerables. Nada o muy poco para desarrollar nuevos programas energéticos en un país altamente dependiente de los caprichos de la naturaleza, como lo es la energía hidroeléctrica, o de las veleidades del mercado, como sucede con el petróleo y los hidrocarburos. Y prácticamente nada para resolver el malestar con la educación pública: ni los computadores, ni la gratuidad en la Prueba de Selección Universitaria para los buenos alumnos lograron satisfacer a los estudiantes. Ellos piden una reforma global.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la mañana siguiente los anuncios se han desvanecido. Santiago amaneció con diez colegios y dos universidades en toma en protesta contra el proyecto de Ley General de Educación, el petróleo llegó a los 135 dólares en los mercados internacionales y la inflación interna continúa su proceso de acumulación. Afortunadamente algunos dioses han sido condescendientes con los chilenos: la lluvia ha vuelto a rellenar los embalses para la generación eléctrica. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Publicado en Terra Magazine. En este blog, con persimo de Paul walder y de Terra.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.ar.terra.com/terramagazine/"&gt;http://www.ar.terra.com/terramagazine/&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Paul Walder.Periodista chileno, que vive en Chile, licenciado en la Universidad Aut?noma de Barcelona. He trabajado en numerosos medios, escrito innumerables textos, columnas, art?culos y reportajes. &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11995170-2814318563097566253?l=walderblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/2814318563097566253'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/2814318563097566253'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://walderblog.blogspot.com/2008/05/el-largo-y-prematuro-adis-de-michelle.html' title='El largo y prematuro adiós de Michelle Bachelet'/><author><name>Paul Walder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12625215054086126725</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://es.geocities.com/walderpaul/Paul_Walder.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11995170.post-1935936266303509220</id><published>2008-05-05T14:34:00.002-04:00</published><updated>2008-05-05T14:37:38.546-04:00</updated><title type='text'>Crisis alimentaria, efectos del capitalismo hipertrofiado</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.countdown.org/end/pix/famine_2.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand" alt="" src="http://www.countdown.org/end/pix/famine_2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Podría ser otra burbuja, pero esta vez con efectos siniestros y mortales. La ética de los mercados, de los apostadores de las bolsas y otros jugadores, sólo tiene un objetivo numeral, que es la ganancia fácil, a corto plazo, la multiplicación instantánea de los beneficios. Desde que los grandes tahúres mundiales vieron un nuevo espacio de especulación en los alimentos –un bien por definición necesario, vital- su precio se ha desbandado. Lo que los operadores de mercados habían venido haciendo, que es la inversión y especulación, en áreas como las finanzas, la vivienda, los servicios de toda índole, más adelante lo hicieron con fuerza y obstinación en las materias primas. Hoy, bien sabemos, el cobre, el petróleo, el oro y otros commodities, marcan precios históricamente altos, y sin señales de retroceso. Ahora, como la última vuelta a la misma tuerca, es también el momento de los alimentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ambición, que es la naturaleza propia de estos mercados, del capitalismo a fin de cuentas, ha descubierto un nuevo foco de negocio en un bien tan humilde como los alimentos básicos, los granos, desde el arroz, el trigo, el maíz, la soya, todos de consumo humano o animal. Especular con los granos, con los cereales, es apretar la cadena alimentaria desde la base. Elevar su precio, que en la actualidad ha sido en no pocos casos doblarlo, es desde luego trasladar esta carestía a todos los otros alimentos, como, por ejemplo, la leche o la carne, que son derivados de los granos. Un grano como la soya, que también ha subido de forma histórica su precio, se emplea básicamente como alimento animal, empujando al alza, por cierto, todo el espectro alimentario calórico. Según información de la Food and Agriculture Organization (FAO, entre marzo del 2007 y abril del 2008 los aumentos de algunos precios internacionales han sido los siguientes: el arroz ha subido un 163 por ciento; el trigo, 110; maíz, 45 por ciento, lácteos, un 70 por ciento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El fenómeno, iniciado hace ya más de un año, ha derivado en el 2008 hacia rasgos de crisis mundial con efectos no sólo en una nueva crisis humanitaria en los países más pobres y débiles, como el Africa subsahariana o algunos caribeños y centroamericanos, sino en una fuente cierta de desestabilización social y política. Las advertencias han venido de forma insistente y dramática desde todas las agencias internacionales, como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, la FAO, y, por cierto, las Naciones Unidas. Su secretario general, el coreano Ban Ki-Moon habla de “una auténtica crisis mundial”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Cualquier muerte por hambre es un asesinato”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aun más enfático y dramático en su alarma ha sido el relator de las Naciones Unidas para la alimentación, el suizo Jean Ziegler. La potencia de sus palabras queda en evidencia: “Cada cinco segundos, un niño menor de diez años muere de hambre o por sus secuelas inmediatas. Más de 6 millones en 2007. Cada cuatro minutos, alguien pierde la vista debido a la falta de vitamina A. Hay 854 millones de seres humanos gravemente infraalimentados, mutilados por el hambre permanente”.”Esto ocurre en un planeta que rebosa de riquezas. Por tanto, esta masacre cotidiana por el hambre no obedece a ninguna fatalidad. Detrás de cada víctima hay un asesino. El orden mundial actual no sólo es mortífero, además es absurdo. La masacre está instalada en una normalidad inmóvil. Cualquier muerte por hambre es un asesinato”.&lt;br /&gt;En el corto plazo, y tal vez en el mediano, no hay ninguna señal de una caída o disminución en los precios. Todos los factores juegan en contra, amplificando el síndrome. Otras causas son los miedos atávicos a la carencia de un bien tan básico y fundamental como el arroz o el maíz, lo que ha generado todo tipo de reacciones que presionan aún más en los precios. La ONU, la FAO, el FMI o el BM sólo pueden alarmarse. Ante el mercado, ante ya varias décadas de liberación de los mercados, fenómeno, recordemos, promovido con entusiasmo a toda prueba por agencias como el mismo BM y el FMI, y claro está, por la hoy en decadencia OMC (Organización Mundial de Comercio), es poco lo que se puede hacer. Y a los actuales precios, hasta la ayuda humanitaria será escasa. Entre las causas, complejas y enrevesadas, de tan brutal inflación, es posible detectar las siguientes:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*Las crisis hipotecarias y financieras, la inestabilidad en los mercados de divisas, el complejo panorama económico que sufre la economía estadounidense han presionado a los inversionistas y especuladores a buscar otros tipos de instrumentos de inversión. Ya no tanto los bonos y otra diversidad de papeles y derivados de esos papeles, sino el retorno a lo clásico: materias primas, en un comienzo, y ahora los granos. Un ingreso impetuoso, que ha duplicado en varios rubros los precios colocándolos en niveles históricos. Pero esta vez el casino financiero tiene efectos perversos directos: como ha dicho el director de la FAO, el senegalés Jacques Diouf, por cada punto porcentual que suben los alimentos son 16 millones las personas en el mundo que se condenan al hambre, a la muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*Hay otro factor inmediato que ha influido en el aumento de los precios y su especulación. El alza del petróleo, que es también un efecto de la especulación, tiene una doble consecuencia en la carestía de los granos. Está, de partida, el mayor costo en el transporte de los alimentos, y está, en un lugar predominante, el uso de los alimentos como insumo para elaborar biocombustibles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*La economista Vandana Shiva escribió hace unas semanas un artículo sobre los biocombustibles, sobre su tremendo impacto en el precio de los alimentos y su prácticamente nulo efecto sobre el mercado de los combustibles. “Un remedio peor que la enfermedad” alerta. El primer efecto está más que claro: “El presidente de EEUU ha prometido el pasado diciembre un gran salto en la producción de biocombustibles de aquí a 2020. Eso empuja a tal punto al alza la demanda y los precios del grano, que los pobres van a quedar literalmente fuera de los mercados de alimentos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El segundo efecto, dice, ya comienza a observarse. “Las cuentas también valen para los EEUU, si en lo venidero, y conforme a las previsiones del gobierno, se dedica el 20% de la cosecha de maíz a la producción de etanol. Con la cantidad de combustible así producido, sólo puede substituirse el uno por ciento del consumo anual de petróleo. Si se usara toda la cosecha de maíz para la producción de etanol, podría substituirse un escaso 5% del actual consumo de petróleo. ¿Quién puede sostener seriamente que aquí se perfila una alternativa para enfrentarse a la tan temida clausura de las fuentes del petróleo?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mercado, aquel libre juego de la oferta y la demanda, es hoy un chiste cruel. Porque esta crisis especulativa no tiene relación con la oferta y la demanda. La crisis sucede en un periodo de producción normal, incluso de expansión de la producción. El exceso, la redundancia, la hipertrofia capitalista, la globalización nihilista, el libre mercado llevado al paroxismo es lo que ha conducido a la situación actual, que no sólo es la condena a muerte de millones de personas. Es también el comienzo del repliegue de los mercados tal como los hemos conocido durante las últimas décadas, lo que se observa en el actual caos comercial, en el miedo, el pánico, en el desabastecimiento. Los miedos ancestrales que han angustiado a tantas generaciones vuelven a expresarse en toda su brutalidad junto -¡qué paradoja!- el consumo masivo de bienes de la alta tecnología. Acaparamiento irracional de alimentos, cierre de fronteras, reducción de las exportaciones, aumento del proteccionismo a fin de cuentas. El sistema de mercado se rompe por lo más básico y humilde, que son los alimentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las organizaciones internacionales, que prevén una crisis social, han detectado hasta el momento 37 naciones conflictivas. Y no sólo africanas o del Tercer Mundo. Entre ellas está México, país, recordemos, de la OCDE, y miembro del TLCAN. El precio de la tortilla, alimento básico de maíz, ha subido en un 30 por ciento y seguirá subiendo. Los conflictos y las revueltas están en su comienzo, como advierten y alertan las agencias internacionales. De seguir así, ha proyectado la FAO, la población mundial subalimentada subirá de los actuales 800 millones a 1.200 millones para el año 2025.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PAUL WALDER&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Publicado en Punto Final&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Paul Walder.Periodista chileno, que vive en Chile, licenciado en la Universidad Aut?noma de Barcelona. He trabajado en numerosos medios, escrito innumerables textos, columnas, art?culos y reportajes. &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11995170-1935936266303509220?l=walderblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/1935936266303509220'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/1935936266303509220'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://walderblog.blogspot.com/2008/05/crisis-alimentaria-efectos-del.html' title='Crisis alimentaria, efectos del capitalismo hipertrofiado'/><author><name>Paul Walder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12625215054086126725</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://es.geocities.com/walderpaul/Paul_Walder.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11995170.post-7030228444405853021</id><published>2008-04-30T11:15:00.002-04:00</published><updated>2008-04-30T11:21:09.240-04:00</updated><title type='text'>El colapso industrial anuncia un inminente desastre social</title><content type='html'>&lt;a href="http://farm1.static.flickr.com/198/502430536_19eca329e1.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand" alt="" src="http://farm1.static.flickr.com/198/502430536_19eca329e1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;En diciembre pasado cerró Textil Bellavista y hacia inicios de abril el directorio de Cerámicas Cordillera anunció que terminaba su giro como industria del sector. Acaso, importará productos terminados de otras latitudes. Sólo con estos dos cierres industriales, son más de mil 500 trabajadores que quedan en la calle pese al “blindaje” de la economía chilena, como no se cansa de repetir el hombre de Hacienda. Un proceso de evidente deterioro laboral, el que ha quedado incluso anotado hasta en las estadísticas oficiales. Según la última medición del INE, el desempleo durante el periodo entre diciembre y febrero alcanzó a 7,3 por ciento, cifra sensiblemente más alta, en casi un punto, a la registrada el año previo. Aun cuando durante el pasado verano hubo un aumento de toda la fuerza laboral, hubo también una fuerte expansión del desempleo. El número de desocupados saltó durante ese periodo en un 20 por ciento si se compara con la situación de un año atrás. Y todo esto en una economía “blindada”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cierre de Cerámicas Cordillera no puede expresar con mayor evidencia la tendencia que ha tomado la economía chilena. De tan abierta, de tan entregada al libre juego del libre mercado, ha quedado expuesta al torbellino financiero desatado por la crisis de la economía estadounidense. Todas las variables, aquellos “equilibrios macroeconómicos” chilenos tan mentados por el establishment financiero-empresarial, se han, sino no desestabilizado, sí escorado, desordenado. La economía chilena, y por cierto la gran mayoría de los chilenos, viven en un equilibro precario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bellavista, en su momento, y ahora Cerámicas Cordillera, han apuntado con claridad a los motivos del desastre: simplemente, la apertura comercial, el encarecimiento de la energía y la caída en el tipo de cambio, este último no atendido ni por Hacienda ni por el Banco Central hasta mediados de abril. El modelo neoliberal, construido durante la dictadura y mantenido por la Concertación, ha iniciado, de la misma forma que en el resto de Latinoamérica, o en los mismos núcleos de las finanzas mundiales, un camino de desinstalación, que está expresado en las nacionalizaciones –desde las encubiertas, provocadas por la crisis subprime en Estados Unidos y Europa- hasta las evidentes y deseadas, como sucede en Sudamérica, así como el inicio de prácticas que privilegian y protegen los mercados internos. Se trata de un proceso en marcha difícil de negar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No puede, sin embargo, hablarse de cambios en un solo sentido. En un periodo de crisis, los acomodos y reacomodos pueden apuntar hacia nuevas formas de relación entre el capital y el trabajo, a transformaciones en el modelo de acumulación. Las más recientes crisis mundiales, económicas, sociales, políticas, han sido utilizadas por el gran capital para instaurar el modelo neoliberal. En esta nueva crisis, en el caso que las fuerzas sociales estén otra vez fragmentadas y confundidas, las vueltas de tuerca de la historia podrían volver a jugar a favor del gran capital. Lo que ha sucedido en Estados Unidos, con una Reserva Federal que acude en auxilio de la gran banca privada con miles de millones de dólares, es una señal respecto a dónde quiere el poder político y económico llevar estos cambios. La FED acude en ayuda de los dueños de los bancos mientras millones de pequeños deudores quedan en la calle al perder sus viviendas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El trágico síndrome de Cerámicas Cordillera&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cierre de Cerámicas Cordillera apunta a una estrategia empresarial, sin duda impulsada por las oscilaciones de la economía mundial, pero también empujada, por omisión, por el gobierno Una movida que ha sido intuida por sus trabajadores, quienes observan en el cierre de la planta una clásica estrategia de transnacional para reducir costos y aumentar las utilidades. La planta se cerrará en Chile por sus altos costos de producción, lo que dará paso a importaciones de los mismos productos desde países con menores costos. Lo que sucede con los textiles, con los plásticos, con la industria metalmecánica, con cualquier manufactura, está presente también en las cerámicas. El efecto trágico de una causa que todo el mundo ve ¡Con la excepción del gobierno y el Banco Central! Un efecto que seguirá reproduciéndose hacia otros sectores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cordillera es parte del grupo Pizarreño, cuyo propietario es el consorcio belga Etex. En Chile, Pizarreño controla, además de Cerámicas Cordillera, Ladrillos Princesa, Duratex, Romeral, Etersol, Fibrocemento Pudahuel, Tejas Chena y últimamente adquirió la propiedad de Aislantes Nacionales. Es uno de los más grandes fabricantes de materiales de construcción a nivel mundial y tiene representaciones en varios continentes. En América Latina está en Chile, Perú, Colombia, Brasil y Argentina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cerámicas Cordillera no cierra sus actividades como empresa. Seguirá comercializando sus productos, los que importará desde mercados de menores costos de producción, según informó el directorio. Para el sindicato, esta determinación “no es casual y se aprovecharán las condiciones ventajosas que tienen en la región para mantenerse como empresa. La producción de cerámicos se trasladará a las empresas del grupo Etex en la región, donde sus insumos principales (energía y mano de obra calificada) podrán ser obtenidos a costos más bajos que los que disponen en Chile. Los cerámicos producidos allí serán comercializados en Chile bajo la marca Cordillera”.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La estrategia fue confirmada por la misma empresa. Su gerente general explicó dos cosas, los motivos del cierre y sus proyectos. El cierre, le dijo a El Mercurio su gerente, Roberto Calcagni, fue detonado por un aumento “exorbitante del precio del gas, su principal insumo, que experimentó alzas cercanas al 600% en los últimos cinco años y que hoy alcanza valores que son hasta seis veces más altos que los que pagan los fabricantes de productos cerámicos en países vecinos”. El otro motivo surge del valor del dólar, que inhibe las exportaciones.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Cerámicas Cordillera tiene casi la mitad el mercado chileno de pisos y revestimientos cerámicos. El resto, explican fuentes de la empresa, es importado, a costos finales mucho menores. Por tanto, la empresa decidió a unirse a este grupo de importadores. Lo dijo Calcagni: "Queremos tomar una parte de eso, vía productos importados, es la base del futuro". La importación la harían desde plantas que controla el grupo en otros países sudamericanos. Como consecuencia, se abre un periodo de desempleo y de fuerte inestabilidad económica en este sector.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La decisión del grupo Pizarreño no es inusual y, muy por el contrario de lo que han ostentado los gobiernos de la Concertación, se enmarca en un proceso ya conocido. La inversión en Chile, descartando las privatizaciones de las empresas de servicios, está orientada a los sectores de recursos naturales, liderados éstos por la minería. Estos sectores, hay que recordar, no solo generan escasa y poco calificada mano de obra, sino que su actividad es altamente depredadora y contaminante. Chile, país de cazadores recolectores. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Es posible, y así lo estima el sindicado de Cerámicas Cordillera, que la decisión de la empresa no sea de largo plazo. Los trabajadores estiman que la inversión en Chile es muy alta –de unos 20 mil millones de pesos- como para cerrarla definitivamente. “En un par de años más los problemas de abastecimiento energético podrán estar resueltos con la apertura definitiva de las plantas gasificadoras y las diversas alternativas que puedan desarrollar para entonces. En ese mismo tiempo podrán volver a contratar a trabajadores con un precio mucho más bajo que el que ahora nosotros representamos (…) Esa es la forma en que operan las empresas transnacionales en economías abiertas como la nuestra, los capitales se mueven de un lado a otro buscando mejorar su ganancia, sin importarles el desarrollo de los países donde se instalan, donde menos aún le importan los rostros y familias de las personas que le venden su fuerza de trabajo y su conocimiento”.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Una estrategia no solo amparada, sino reforzada por las políticas económicas de los gobiernos chilenos. Porque los graves problemas de abastecimiento energético son el efecto de políticas ineficientes y mal planificadas, en tanto los problemas derivados por el tipo de cambio surgen de una institucionalidad, diseñada e instalada con dedicación y parsimonia durante décadas, que inhibe al Estado intervenir en los mercados. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;De forma más directa es la impresión del dirigente laboral de Cerámicas Claudio Castillo. Hay chilenos “que estamos sujetos a la competencia desleal de la importación indiscriminada de productos que han barrido con la industria nacional. no ha habido piedad con los trabajadores chilenos. Tenemos la leve sospecha que quieren reabrir la empresa en unos meses más, pero con sueldos de hambre”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una amenaza mucho mayor&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como amenaza mayor está la percepción del inicio de un periodo de cambios, acaso de crisis, en el modo de producción capitalista. Hay, una vez más, transformaciones que conllevan un reacomodo del capital, con graves consecuencias para los trabajadores. El cierre de la salmonera de capitales noruegos Marine Harvest, en Puerto Montt, que lleva a la cesantía a más de mil 500 personas, está ligado a otros cambios, como la contracción de la japonesa Salmones Antártica, en Chiloé, con efectos en una importante reducción de personal. El motivo más directo argumentado por estas empresas no ha sido el encarecimiento de sus costos por la caída en el precio del dólar, sino un problema incluso mayor. El cierre de Marine Harvest es una evidente consecuencia del mal manejo ambiental, de una industria depredadora que no puede conciliarse con su entorno natural, de un tipo de actividad e inversión introducida a contrapelo. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En un comunicado que anuncia el fin del Colectivo de Trabajadores de la Región Metropolitana (CC.TT.-R.M.)- texto de intensa crítica y autocrítica- hay una referencia al momento que vive la economía chilena y de los cambios que se avecinan. “El capitalismo neoliberal empieza a dar muestras de debilidad en su propia reproducción. Las dificultades que enfrentan las fracciones exportadoras no mineras del capital, afectadas por un tipo de cambio a la baja durante los últimos años, el estancamiento del ritmo de inversión en la industria, la agricultura y el sector de servicios financieros, comunicaciones, AFP, etc., y el déficit energético, ha hecho sonar ya las alarmas para el corto y mediano plazo. Hay visos y anuncios de un entrampamiento estructural del patrón de acumulación engendrado por una contrarrevolución neoliberal más que madura”. Los cierres de empresas son una primera y palmaria señal de este proceso.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El documento halla una expresión de esta inestabilidad en el ámbito político. “La ralentización prolongada del crecimiento ha forzado trayectorias asimétricas en las tasas de ganancia de los diferentes segmentos empresariales, y las expectativas respecto del futuro están siendo caldo de cultivo para la emergencia de contradicciones entre las fracciones del capital. Estas se manifiestan ya con mayor frecuencia en presiones sobre el Estado y la política económica, y comienzan a alterar las correlaciones de fuerza al interior del bloque en el poder. Muchas señales confirman esta tendencia: los realineamientos respecto de la educación, la estrategia exportadora, el rol del estado y la desigualdad, las condiciones laborales, la propiedad privada sobre los recursos naturales, etc., reordenan las fuerzas que, en la superficie, se manifiestan en las recurrentes crisis en la Alianza y en la Concertación”. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El mismo fin de semana del cierre de Cerámicas Cordillera y de la enorme salmonera en Puerto Montt, Michelle Bachelet discurseaba en China con orgullo sobre los múltiples tratados de libre comercio que Chile ha suscrito con otros países, entre ellos, con la misma República Popular China. Un discurso que elogiaba, precisamente, una de las causas del desastre industrial. Porque tras ya varios años de la vigencia de diferentes TLCs, entre ellos con potencias económicas como la Unión Europea, Estados Unidos y China, nada ha variado para bien de la economía chilena. Por lo menos, no para el beneficio de sus ciudadanos. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Silvia Ribeiro, investigadora del grupo ETC (Grupo de acción con sede en Canadá sobre la erosión, la tecnología y la concentración) en un artículo sobre los TLCs publicado a mediados de abril, afirma que “a través de los TLC, las empresas transnacionales han podido aumentar exponencialmente sus ganancias, no sólo por la ampliación territorial de sus mercados, sino al lograr convertir en mercancía recursos naturales y aspectos vitales para la sobrevivencia, como la biodiversidad y los conocimientos sobre ella, el agua y los servicios necesarios para poder disfrutarla, los medicamentos, la educación y la atención a la salud, entre otros”. Un fenómeno cuyos efectos, hoy podemos observar, se expresan de forma extremadamente perjudicial en los ámbitos económicos (crisis financiera global), social (crecimiento de la desigualdad, desempleo, empleos precarios, pobreza), político (como efectos directos de la desestabilización económica y social) y medioambiental (degradación del medio ambiente, explotación indiscriminada de los recursos naturales, calentamiento global, como la suma de todos los factores. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Hemos entrado en una nueva crisis, lo que no significa la transformación del capitalismo o el paso a un estado mejor. Las crisis del capitalismo, que generalmente han sido forzadas, como bien lo demuestra la autora canadiense Naomi Klein en The Shock Doctrine, han sido utilizadas por el gran capital global y por las oligarquías nacionales para aterrorizar a la ciudadanía e imponer cambios, en todos los casos para desmantelar la institucionalidad que favorece a las personas e instalar una nueva que beneficie al capital. Así sucedió desde el golpe de Estado en Chile, pasó en Bolivia, en Argentina, en Polonia o Sudáfrica, así ha sucedido en Irak y así sigue sucediendo. Violencia y miedo. Mucho miedo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Escribe Klein (pág.20): “Por 35 años, lo que ha animado la contrarrevolución de Milton Friedman es la atracción hacia una especie de libertad, disponible sólo en momentos de cataclismos, cuando la ciudadanía y sus demandas están aplastadas. Ello surge en momentos cuando la democracia parece una práctica imposible”. Si somos pesimistas, esta nueva crisis, aún sin rasgos de cataclismo, es posible que vuelva a ser usada por el gran capital para obtener nuevos beneficios. Si somos más optimistas, podemos pensar que está el germen de una recomposición de los movimientos sociales y el empoderamiento de la ciudadanía.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Durante la última reunión del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial (BM), realizada hacia mediados de abril en Washington, las advertencias fueron más o menos claras. El terremoto, que se mueve desde arriba, desde aquel templo del capital, que es Wall Street, ha comenzado a tener sus réplicas en los suburbios de Puerto Príncipe y en algunas capitales africanas. Si en Wall Street los rostros están demacrados por la pérdida en el valor de las acciones y la caída en las utilidades de los grandes bancos, en Haití y Africa se observan rostros crispados por el hambre, que demandan el fin al encarecimiento de los alimentos. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Durante los últimos dos años, el precio de los alimentos ha subido un 80 por ciento, efecto, bien sabemos, de la especulación financiera que busca nuevas formas de inversión. Este fenómeno, dice el FMI, que ya afecta a muchos países pobres y en desarrollo –el proceso de reducción de la pobreza ha retrocedido en todo el mundo- se trasladará también al resto de la economía.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;“Esta puede ser la ruta de un gran conflicto en el futuro. Si los precios de los alimentos continúan como hasta hoy, entonces las consecuencias serían terribles”, declaró Dominique Strauss-Kahn, director gerente del FMI.&lt;br /&gt;Desempleo y alza de los precios básicos. Una mezcla perversa, trágica y… explosiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PAUL WALDER&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Paul Walder.Periodista chileno, que vive en Chile, licenciado en la Universidad Aut?noma de Barcelona. He trabajado en numerosos medios, escrito innumerables textos, columnas, art?culos y reportajes. &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11995170-7030228444405853021?l=walderblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/7030228444405853021'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/7030228444405853021'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://walderblog.blogspot.com/2008/04/el-colapso-industrial-anuncia-un.html' title='El colapso industrial anuncia un inminente desastre social'/><author><name>Paul Walder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12625215054086126725</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://es.geocities.com/walderpaul/Paul_Walder.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm1.static.flickr.com/198/502430536_19eca329e1_t.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11995170.post-1597961679772138324</id><published>2008-04-20T12:04:00.002-04:00</published><updated>2008-04-20T12:08:33.396-04:00</updated><title type='text'>Un nuevo terrorismo</title><content type='html'>&lt;a href="http://cap.vcn.bc.ca/uploads/images/175/chile1973.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand" alt="" src="http://cap.vcn.bc.ca/uploads/images/175/chile1973.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Los medios de comunicación, ya bien lo sabemos y lo sufrimos, devienen en un arma estratégica de primera línea para el mantenimiento y la reproducción del statu quo. Como servicios, no siempre rentables pero sí muy apreciado, los medios están allí para reforzar comportamientos, acaso modelarlos y por cierto controlarlos cuando fuere necesario. Estos medios, caballos de batalla de la inversión globalizada, según el clima político, social y las estrategias en marcha, cambian de su rol de Armas de Distracción Masiva (ADM o WMD, según su sigla en inglés, que es una obvia e irónica derivación de su parónimo Weapons of Mass Destruction) a cultivar el terrorismo mediático. Cuando las oligarquías están en el poder, los medios afines o bajo su tutela ejercen la función de ADM, pero cuando lo pierden o lo ven amenazado, simplemente ejercen el terrorismo mediático, primera fase de otras formas de desestabilización democrática. Como aspectos permanentes está la confusión, los intereses personales y corporativos difundidos cual amor a la patria, el cultivo de la estupidez en todas sus constantes y variables, la frivolidad como marca garantizada, la despolitización como ideología política. En suma, la mentira en todas sus versiones y manifestaciones. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Los chilenos conocemos muy bien esta doble faz de los medios de la oligarquía. Bien recordamos la campaña de desestabilización democrática, de creación de odios y de abierto golpismo elaborada por El Mercurio y financiada por la CIA durante el gobierno del presidente Salvador Allende. Y poco más tarde, tras el golpe y los secuestros, el miedo en toda su profundidad: hacia finales de 1973 las campañas de penetración psicológica elaboradas por los discípulos criollos de Joseph Goebbels le sugerían a la Junta Militar mecanismos para cargar de elementos negativos al derrocado gobierno de la Unidad popular e instalar en la población el golpe de estado como una acto liberador. Bajo el mando del psicólogo Hernán Tuane, la campaña comunicacional, que no escondía su tosquedad, buscaba generar un ambiente de “angustia”, "neurosis", "tragedia", "inseguridad", "peligro" y "miedo", percepciones que eran, por cierto, muy bien estimuladas por la bestialidad de los operativos de los organismos de seguridad. Un clima que fue muy bien canalizado y amplificado por los medios oficiales de la dictadura. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Hoy, una vez cumplidos los objetivos de haber desatado la tragedia y convertido al país en una tabula rasa social, política y económica, El Mercurio, como la voz del poder económico, de la oligarquía, observa, refuerza comportamientos, critica, hasta protesta. Solo en contadas ocasiones y con materias específicas muestra sus dientes, sus garras y su arsenal destructivo. Los gobiernos de centro izquierda bien han sabido entender esos mensajes.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;A comienzos de abril se realizó en Caracas el Encuentro Regional contra el Terrorismo Mediático, el que no sólo coincidió en aquella misma ciudad con un congreso de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), sino con una campaña del terror mediático que la oligarquía argentina puso en marcha contra el gobierno de Cristina Fernández. Ella misma, durante un masivo acto ciudadano en Buenos Aires, le advirtió a sus seguidores sobre el poder de esa prensa, porque, dijo, hoy los golpes de Estado no se hacen con tanques, “sino con generales multimediáticos”. Sembrar mentiras, rumores falsos y odio, expandir el miedo, adulterar, corromper o invertir las informaciones, son aspectos necesarios en la estrategia de control.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Entretención, pero también miedo. Todo dosificado y decorado. Que produzca el “efecto verdad”; en otras palabras, que parezca verdad y se consuma como una verdad. Por lo demás, es eso lo que sucede cuando creemos en una mentira. Es engaño, farsa. Eso es el espectáculo convertido en información. Una gran escenografía, una destemplada gestualidad, un lenguaje especializado, una coreografía informativa. Que parezcan noticias, a la hora de las noticias, con cara de noticias, con música de noticias. Insumos, para que el show de noticias no parezca parte del espectáculo. Pero lo es. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Los alcances de la prensa del terror son enormes. Los mismos medios que sirvieron para acunar, para arropar a la dueña de casa, para divertir a los jóvenes, esos rostros de la credibilidad son los de la mentira y el miedo. El matinal puede devenir en el gran show del miedo, y también del odio.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué invertir en negocios poco rentables? Porque el negocio no sólo es de corto plazo. Megavisión, Chilevisión, están allí no sólo para hacer caja. Están allí como las buenas ADM que son, para reforzar comportamientos, para establecer los límites, para moralizar, para canalizar el statu quo. Lo mismo que El Mercurio y su cadena, La Tercera, y el grupo español PRISA, que se adueña de la radiofonía. Invierte millones en publicidad para reanimar y renombrar la Radio W como ADN Chile y contar con una emisora informativa. Un negocio a largo plazo, centinela de los miles de millones de las transnacionales hispanas. Hoy ADM, en cualquier momento, terror mediático.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Como señala la declaración consensuada en caracas por los diversos expertos en comunicaciones, "el terrorismo mediático es la primera expresión y condición necesaria del terrorismo militar y económico que el Norte industrializado emplea para imponer a la Humanidad su hegemonía imperial y su dominio neocolonial".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PAUL WALDER&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Paul Walder.Periodista chileno, que vive en Chile, licenciado en la Universidad Aut?noma de Barcelona. He trabajado en numerosos medios, escrito innumerables textos, columnas, art?culos y reportajes. &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11995170-1597961679772138324?l=walderblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/1597961679772138324'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11995170/posts/default/1597961679772138324'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://walderblog.blogspot.com/2008/04/un-nuevo-terrorismo.html' title='Un nuevo terrorismo'/><author><name>Paul Walder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12625215054086126725</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://es.geocities.com/walderpaul/Paul_Walder.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11995170.post-9115662203936632999</id><published>2008-04-16T15:19:00.002-04:00</published><updated>2008-04-16T15:25:46.183-04:00</updated><title type='text'>La TV digital y la necesaria participación ciudadana</title><content type='html'>&lt;a href="http://chipgb.com/tienda/catalog/images/tv40lcd.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand" alt="" src="http://chipgb.com/tienda/catalog/images/tv40lcd.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Como todas las nuevas tecnologías, la televisión digital también aparece con una aureola de magia y oferta de cambios. Como la radio, como la televisión, como internet y la telefonía celular: un mar de expectativas ante una tecnología que promete mejorar nuestras vidas. Tras más de un siglo de tal vez las mayores innovaciones de la historia, aún mantenemos, quizá con cierto candor, una fe a toda prueba en la técnica, una ideología que cree ciegamente en la técnica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A qué se debe esta fruición por la tecnología. ¿Por el placer? ¿Por la comunicación? Pensemos que se trata de comunicación, de un interés por comunicarnos mejor. Y si nos atenemos a las estadísticas de acceso a la tecnología, los números son impresionantes. Hasta en Chile hay más de un televisor por hogar y la telefonía celular apunta a una cobertura (teórica) del cien por ciento, con casi 15 millones de aparatos. El Centro de Estudios de Economía Digital de la Cámara de Comercio de Santiago establece el acceso a internet en un rango superior al 43 por ciento, muy superior, dice, al de otros países de la región. En fin, aquí, como en otras latitudes, estamos comunicados. La pregunta es, sin embargo, la siguiente: ¿Estamos realmente comunicados?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es otra pregunta pertinente es si ¿ha sido útil esta tecnología para estrechar nuestras relaciones? La respuesta, es bien ambigua. Por un lado hemos generado una fuerte dependencia a estas tecnologías, en ciertos casos “esclavizados” a ella –como los usuarios del sistema blackberry con acceso a las cuentas de correo electrónico vía celular- u obsesionados por ella –como los adolescentes y no tan jóvenes que hablan de manera mecánica y compulsiva-; por otro lado, de forma paralela, surge una sospecha por la tecnología, lo que ha creado una relación ambivalente, un especie de doble vínculo con las tecnologías. La dependencia, y la virtual ubicuidad que han conseguido los poderes –políticos, públicos, económicos, comerciales- en el control de nuestras vidas nos lleva a desconfiar profundamente del curso que sigue la técnica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La última vuelta a la tuerca tecnológica viene con la televisión digital, la que se anuncia y se difunde hoy en día como una mejor imagen. La TV digital se presenta en Chile como la pantalla de plasma que permitirá ver mejor desde las noticias, el fútbol, toda la variedad de farándula hasta el Discovery Channel y el Cartoonnetwork. Un nuevo producto, un nuevo objeto de consumo de masas ofertado al ciudadano-televidente, que más que un ciudadano participativo es un activo consumidor. Para este sujeto, la televisión digital es un producto, un servicio más. Un juguete nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la televisión digital es una revolución en la televisión, de un modo similar, podríamos decir, como lo ha sido la telefonía celular respecto de la telefonía fija. No sólo es imagen, mejor imagen; se trata de un cambio que llevará a importantes transformaciones en el negocio, pero sobre todo en el modo de comunicación. La TV digital no sólo es un objeto de consumo o un nuevo espacio económico para los operadores y proveedores, sino que es una nueva forma de hacer y de ver televisión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este es el punto central del debate. Y es, precisamente, el debate que no ha circulado. Se ha discutido sobre la norma, si será estadounidense, japonesa o europea, lo que es un asunto básicamente comercial, pero no el por qué de una televisión digital, sus alcances y transformaciones. De partida, además de la calidad de la imagen, la nueva tecnología es interactiva, se complementa o converge con otras tecnologías de la información, y amplía el número de señales en la televisión terrestre abierta, las que se elevarían a cerca de 50, o, incluso, podrían ampliarse sobre el centenar. Un conjunto de innovaciones que, de no intervenir de manera activa la sociedad civil, podrían quedar en manos de los mismos operadores actuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La televisión digital, al ampliar el número de señales e incorporar otros cambios, como la interactividad, es una tecnología potencialmente más participativa: podrían ingresar nuevos actores en un modelo de negocio que está aún por hacerse. Como efecto, podría construirse un nuevo tipo de televisión, en la que el factor entretención, espectáculo y negocio no sean los únicos, sino que se amplíen todas las posibilidades de la comunicación. Pero también puede suceder lo contrario, que es reproducir lo que hay bajo las manos e intereses de los actuales operadores y financistas de la televisión. Bajo este esquema hay cuatro informativos, a la misma hora, que trasmiten la misma basura. O también podría reproducirse algo similar a lo que sucede con la TV por cable. Pese a ser pagada, no sólo incluye también publicidad, sino que la oferta tiende a nivelarse en el gusto masivo con el siguiente resultado: 40 o 50 canales, pero nada que ver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El debate de la TV digital será necesariamente una discusión política, en la que debiera participar toda la ciudadanía. Que el debate no sólo lo copen los operadores, financistas, avisadores y todo tipo de proveedores. Tampoco sus lobbystas ni aquel ciudadano-espectador-consumista que observa el mundo amodorrado en un sillón frente a la pantalla. La televisión digital no ha de ser un canal para más ventas, para la homogeneización de los intereses ni para el letargo de las voluntades. Una tecnología como esa -más similar a internet que a la actual TV- es útil si estimula la heterogeneidad, el respeto a las minorías y las diferencias culturales, si permite y amplifica las millares de voces que componen un sistema social. De lo contrario, será un instrumento de dominación y adormecimiento más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este debate ha de tomarlo la ciudadanía activa y exigir el derecho a una televisión universal y participativa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PAUL WALDER&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Paul Walder.Periodista chileno, que vive en Chile, licenciado en la 
